{"id":44571,"date":"2022-01-24T12:09:50","date_gmt":"2022-01-24T18:09:50","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=44571"},"modified":"2023-07-21T18:57:42","modified_gmt":"2023-07-21T23:57:42","slug":"desobediencia-mi-ocio-en-transicion-omicron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/desobediencia-mi-ocio-en-transicion-omicron\/","title":{"rendered":"Desobediencia| Mi ocio en transici\u00f3n \u00f3micron"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>El ocio que no es por elecci\u00f3n, es una prisi\u00f3n. \u00bfD\u00f3nde queda all\u00ed el libre albedr\u00edo?<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Olimpia Flores Ortiz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 24 de enero, 2022.- Desaparec\u00ed de esta mi DESOBEDIENCIA al final de noviembre por un episodio de salud que casi me llev\u00f3 a un derrame cerebral. Ya no escribo desde Zaachila, de donde decid\u00ed regresar a mi departamento de la Escand\u00f3n en la Ciudad de M\u00e9xico: all\u00e1 me habr\u00eda de morir de tristeza o de un soponcio yo sola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El exilio autoinfligido, al principio por el augurio del cambio de r\u00e9gimen que me deparaba no contar con red de soporte laboral y despu\u00e9s por el confinamiento obligado debido a la pandemia, dur\u00f3 cuatro a\u00f1os. No vine cuando mi madre falleci\u00f3 devorada por el virus al final de 2020. Y ahora, no bien regres\u00e9 al comenzar enero, dos d\u00edas despu\u00e9s me contagi\u00e9 con \u00f3micron y experiment\u00e9 por una semana la versi\u00f3n del ocio impotente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ha sido un periplo largo de soledad y de contar con mucho tiempo confinada en un conf\u00edn. El ocio vac\u00edo, angustiante no me signific\u00f3 el encuentro conmigo, sino el v\u00e9rtigo en el abismo de mi misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El imposible ocio de las mujeres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alguna vez en la entonces todav\u00eda Asamblea Legislativa del Distrito Federal, di una conferencia para mujeres trabajadoras que titul\u00e9 \u201cEl sagrado derecho de mirar al techo\u201d. Y sostuve que el ocio es un derecho intangible de las mujeres del que no se saben merecedoras. O se ocupan fuera de casa o dentro de casa o se trasladan cuid\u00e1ndose de la violencia; no hay tiempo para no ocuparse; y \u00a1ay! de las que adem\u00e1s hacen pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las dobles a veces triples jornadas sin tregua de las mujeres, el ocio S\u00cd representa la posibilidad del recogimiento, del ir al encuentro de s\u00ed, de recobrar la conciencia desperdigada en unos y otros quehaceres, en ese eterno ser para les dem\u00e1s. El tiempo del ocio NO es para la familia ni la lavander\u00eda, es para pintarse las u\u00f1as de los pies, para masturbarse\u2026para no hacer absolutamente nada\u2026\u00bfpara dudar?&nbsp; El tiempo en el que la ocupaci\u00f3n es no ocuparse.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/para-desobediencia.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"321\" height=\"157\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/para-desobediencia.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-44573\"\/><\/a><figcaption> La Vanguardia <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El ocio revolucionario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, el tiempo del ocio es el de la duda, \u00bfqu\u00e9 otro tiempo hay para ello en el tiempo productivo o en el tiempo urbano? Por eso desde la Revoluci\u00f3n Industrial ha sido peligroso para las clases trabajadoras, bien escribi\u00f3 Bertran Russel en su ensayo Elogio a la Ociosidad: \u201c&#8230;los hombres no sabr\u00edan c\u00f3mo llenar sus d\u00edas si solamente trabajaran cuatro horas de las veinticuatro. En la medida en que ello es cierto en el mundo moderno, es una condena de nuestra civilizaci\u00f3n; no hubiese sido cierto en ning\u00fan per\u00edodo anterior. Antes hab\u00eda una capacidad para la alegr\u00eda y los juegos que, hasta cierto punto, ha sido inhibida por el culto a la eficiencia. El hombre moderno piensa que todo deber\u00eda hacerse por alguna raz\u00f3n determinada, y nunca por s\u00ed mismo.\u201d -Por eso el arte es transformador, porque no sirve para nada-. As\u00ed que con el productivismo se perdi\u00f3 <strong>el hommo ludens<\/strong>; pero <strong>se perdi\u00f3 sobre todo el potencial revolucionario del ocio<\/strong>, el hommo politicus, soberano de s\u00ed mismo. \u00bfA qu\u00e9 hora se piensa en que todo puede ser diferente? \u00bfA qu\u00e9 hora las personas se pueden autodeterminar y confabular?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El ocio improductivo y desigual<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no ha sido igual para todas las clases sociales. Sigue diciendo Russell: \u201c\u00bfqu\u00e9 es el trabajo? Hay dos clases de trabajo; la primera: modificar la disposici\u00f3n de la materia en, o cerca de, la superficie de la tierra, en relaci\u00f3n con otra materia dada; la segunda: mandar a otros que lo hagan. La primera clase de trabajo es desagradable y est\u00e1 mal pagada; la segunda es agradable y muy bien pagada. La segunda clase es susceptible de extenderse indefinidamente: no solamente est\u00e1n los que dan \u00f3rdenes, sino tambi\u00e9n los que dan consejos acerca de qu\u00e9 \u00f3rdenes deben darse. Por lo general, dos grupos organizados de hombres dan simult\u00e1neamente dos clases opuestas de consejos; esto se llama pol\u00edtica.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El ocio mercantil<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De modo que entonces el ocio para la introspecci\u00f3n, la relajaci\u00f3n y el divertimiento, la&nbsp; comunidad, la revoluci\u00f3n, fue cooptado por el consumismo, toda actividad humana, as\u00ed sean la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n, el cuidado de s\u00ed, la diversi\u00f3n o la cultura, est\u00e1 en el \u00e1mbito del mercado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Somos la comunidad del consumo, esa es nuestra caracter\u00edstica com\u00fan. Nuestro ocio por lo tanto corresponde a los patrones de consumo y los estereotipos que difunde la mercadotecnia dirigida a las personas en su calidad de<strong> Hommo \u0153conomicus <\/strong>dela era neoliberal en la que cada persona es la empresa de s\u00ed misma y su propio agente de ventas, someti\u00e9ndose por tanto a las din\u00e1micas competitivas; y el Estado va renunciando a las responsabilidades de las pol\u00edticas sociales fundamentales como la educaci\u00f3n y la salud. Todo es mercanc\u00eda, yo soy mercanc\u00eda, todes somos mercanc\u00eda, el ocio es mercantil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y no hablemos del ocio confundido en el tiempo cibern\u00e9tico del home office y su eterna disponibilidad, puesto de moda en la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ocio y subjetividad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el momento en que el \u00f3micron fue cediendo y quedando atr\u00e1s el ocio-prisi\u00f3n , empec\u00e9 a leer un ensayo espl\u00e9ndido de Tedi L\u00f3pez Mills, el Libro de las Explicaciones (Almad\u00eda), en el que encontr\u00e9 la s\u00edntesis de mi experiencia atravesada por el virus, les voy guiando:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cCreo que Yo soy alguien para mi, pero cuando apelo a eso que llamo mi conciencia para fijar su identidad, se detiene el tiempo y Yo se esfuma, como un animal asustado o escurridizo.\u201d[&#8230;] \u201cQui\u00e9n vive adentro y desempe\u00f1a el papel de mi persona? Yo, si bien ir\u00f3nicamente en tercera persona: alguien vestido de Yo, oblicuo; mirado de frente. Nadie.\u201d [&#8230;] \u201c&#8230;la identidad es una sensaci\u00f3n generada por el movimiento uniforme de la imaginaci\u00f3n\u201d [&#8230;] \u201cY el no-ser, la ausencia, ese espacio en el centro de mi cabeza cuando me pongo en blanco, (meditaci\u00f3n) no es silencio, sino un cauce continuo de sonidos; tan pronto me oigo, dejo de o\u00edrlos. Tal vez esa sea la prueba de que existo,&nbsp; mi propio ruido.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Almorzando chilaquiles a la vuelta de mi casa, recuper\u00e9 la relaci\u00f3n con mi voceador favorito (en Zaachila no hay puestos de peri\u00f3dicos) y leyendo en el Laberinto de Milenio de este fin de semana me encuentro providencialmente este p\u00e1rrafo en la entrega de Irene Vallejo con el que remato esta conversaci\u00f3n con ustedes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHace falta coraje para dar rienda suelta a las palabras enjauladas. No siempre comprendemos cu\u00e1nta fortaleza se necesita para vivir en la fragilidad.\u201d <strong>Sin eludir el ocio como resistencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/OlimpiaFloresMirabilia\"><strong>Facebook<\/strong><\/a>: Olimpia Flores Mirabilia<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/euphrasina\"><strong>Twitter<\/strong><\/a>: @euphrasina (amor por la elocuencia)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@gentopia_mx?lang=es\"><strong>TikTok<\/strong><\/a>: Gentopia_mx (La t\u00eda de les muchaches)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><u>Linkedin<\/u><\/strong>:<strong> <\/strong>linkedin.com\/in\/olimpia-flores-ortiz-6820911a2\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ocio que no es por elecci\u00f3n, es una prisi\u00f3n. \u00bfD\u00f3nde queda all\u00ed el libre albedr\u00edo?<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":41746,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[693,133,134,35],"tags":[459],"class_list":["post-44571","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-693","category-desobediencia","category-olimpia-flores-ortiz","category-opinion","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44571","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44571"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44571\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41746"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}