{"id":44259,"date":"2022-01-16T14:48:38","date_gmt":"2022-01-16T20:48:38","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=44259"},"modified":"2023-07-21T18:56:53","modified_gmt":"2023-07-21T23:56:53","slug":"para-saber-el-primer-congreso-feminista-de-yucatan-1916","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/para-saber-el-primer-congreso-feminista-de-yucatan-1916\/","title":{"rendered":"Para saber: El Primer Congreso Feminista de Yucat\u00e1n 1916"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El camino a la legislaci\u00f3n del sufragio y reconocimiento de ciudadan\u00eda a las mujeres. Construcci\u00f3n y tropiezos<\/strong><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#fn1\"><strong><sup>*<\/sup><\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un d\u00eda como hoy, 16 de\u00a0 enero, concluy\u00f3 este Congreso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Gloria Luz&nbsp;Alejandre Ram\u00edrez<\/strong><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#aff01\"><strong><sup>**<\/sup><\/strong><\/a><strong><sup>&nbsp;<\/sup><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Eduardo&nbsp;Torres Alonso<\/strong><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#aff02\"><strong><sup>***<\/sup><\/strong><\/a><strong><sup>&nbsp;<\/sup><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><strong>RESUMEN:<\/strong><\/a><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 16 de enero, 2022.- El presente art\u00edculo tiene como objetivo presentar la historia del\u00a0<em>Primer Congreso Feminista de Yucat\u00e1n<\/em>\u00a0en 1916, lo que en opini\u00f3n de los autores nos remite a revisar las acciones de figuras emblem\u00e1ticas que lo promovieron, tales como Elvia Carrillo Puerto. Asimismo, se pueden calificar los hechos de este evento como los primeros que el Estado mexicano del siglo XX promueve legal y administrativamente a favor de las mujeres durante el trance revolucionario; porque las considera como sujetos pol\u00edticos femeninos dentro del espacio p\u00fablico de la \u00e9poca, aunque sin alcanzar, en ese momento, la condici\u00f3n de ciudadan\u00eda para ejercer plenamente sus derechos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Palabras clave:&nbsp;<\/strong>Sujeto pol\u00edtico; Primer Congreso Feminista; sufragio femenino; mujeres; M\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><strong>1. INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lucha de las mujeres por obtener derechos pol\u00edticos plenos represent\u00f3 un esfuerzo de largo aliento, que tuvo como objetivo romper el cerco de exclusi\u00f3n de la vida pol\u00edtico-institucional y ejercer, as\u00ed, con plenitud, su derecho al voto libre y secreto, aspecto fundamental en las sociedades igualitarias y democr\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presencia y participaci\u00f3n de las mujeres en la historia de M\u00e9xico es incuestionable. Sostuvieron el hogar, en tiempos de guerra, cuando el esposo part\u00eda y, en algunos casos, fueron esp\u00edas, mensajeras y miembros de la tropa, brindando un servicio inestimable a los diferentes grupos y causas. Empero, al finalizar los movimientos armados, retornaban a sus actividades en la esfera p\u00fablica como profesoras, institutrices o comerciantes, haciendo a un lado su participaci\u00f3n en la vida pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos decir que fue hasta 1916, con el&nbsp;<em>Primer Congreso Feminista<\/em>, cuando se reflexion\u00f3 p\u00fablicamente sobre los derechos que les permitieran estar en igualdad de condiciones con los hombres. Este Congreso es el antecedente fundamental para que en 1935 se conformara el Frente \u00danico Pro Derechos de la Mujer, organizaci\u00f3n vital en el movimiento sufragista mexicano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presente trabajo tiene como objetivo revisar la participaci\u00f3n de las mujeres en la vida pol\u00edtica de M\u00e9xico, mediante el examen del&nbsp;<em>Primer Congreso Feminista de Yucat\u00e1n 1916<\/em>, teniendo en el General Salvador Alvarado, gobernador de esa entidad federativa, a su impulsor, y a Felipe Carrillo Puerto y a Elvia, su hermana, como protagonistas en la b\u00fasqueda de la participaci\u00f3n femenina en los \u00f3rganos de representaci\u00f3n pol\u00edtica, principalmente a nivel municipal. Esta primera reuni\u00f3n en Yucat\u00e1n fue el principal antecedente que llev\u00f3 a que en el Congreso Constituyente de 1916-1917 se propusiera el derecho al voto pasivo y activo de las mujeres que, finalmente, no fue incorporado a la Constituci\u00f3n Mexicana sino hasta en 1947, a nivel municipal, y en 1953 a nivel nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe mencionar que el trazo hist\u00f3rico aporta de manera sustancial los elementos para la conformaci\u00f3n de una figura m\u00e1s elaborada asociada a la participaci\u00f3n directa y activa de las mujeres en el espacio p\u00fablico, como sujeto femenino pol\u00edtico. Con esta intenci\u00f3n, si bien el trabajo ofrece una condici\u00f3n narrativa historiogr\u00e1fica, no se escinde de su naturaleza politol\u00f3gica. Es decir, exponer en estas l\u00edneas, a cien a\u00f1os de distancia, los trabajos del&nbsp;<em>Primer Congreso Feminista de 1916,<\/em>&nbsp;que da cuenta de diversos factores que nos remiten a dos elementos de an\u00e1lisis singular. Por una parte, el estallido en pleno inicio del siglo XX mexicano de una Revoluci\u00f3n social con la connotaci\u00f3n pol\u00edtica impl\u00edcita que conlleva un cambio de r\u00e9gimen dictatorial hacia una apertura democr\u00e1tica, azuzado por una visi\u00f3n contraria al positivismo porfirista encabezado por el marxismo, asunto no menor de la \u00e9poca que nos ocupa, as\u00ed como los cambios que implic\u00f3 hacia 1917 la promulgaci\u00f3n de la Carta Magna que dota de un nuevo pacto a la sociedad mexicana en t\u00e9rminos altamente conciliadores entre sociedad y Estado, donde el Presidente Venustiano Carranza tiene una participaci\u00f3n emblem\u00e1tica y, sin duda, opera como precursor del \u00edmpetu participativo de las mujeres de la \u00e9poca en M\u00e9xico. Y un segundo aspecto, medular por s\u00ed mismo, que expone en este contexto a las mujeres que a la par de la lucha revolucionaria, por el cambio irrestricto de r\u00e9gimen, se encuentran preocupadas y ocupadas en su propia construcci\u00f3n de naturaleza pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, las mujeres que participan en los Congresos Feministas de 1916 distan en buena medida de las mujeres de mediados y finales del siglo XIX, centradas en un papel m\u00e1s conservador en el entendido de su reserva en el espacio privado o dom\u00e9stico. Si bien ya tenemos evidencia de distinguidas participaciones en el espacio p\u00fablico, como es el caso de las mujeres destinadas a la labor educativa, como maestras, y las mujeres que consignaron su vida y profesi\u00f3n a las letras, sin omitir a todas aquellas mujeres que ya desempe\u00f1aban un oficio de diversa \u00edndole, en \u00ednfimas condiciones y absoluta desigualdad laboral frente a los hombres; las mujeres que encabezan y formaban parte activa en este&nbsp;<em>Primer Congreso<\/em>, comparten un objetivo com\u00fan, que es el que queremos evidenciar, se perfilan como sujetos femeninos pol\u00edticos, donde por s\u00ed mismas construyen una identidad de naturaleza pol\u00edtica. Con ello queremos decir que estas mujeres toman un rol aparentemente ajeno desde su condici\u00f3n de g\u00e9nero, se asumen como sujetos pol\u00edticos y se cohesionan e integran en un cuerpo pol\u00edtico con el peso que ello conlleva para las instituciones del Estado mexicano de la \u00e9poca; instituciones, sin duda, a\u00fan sensibles a cambios dr\u00e1sticos en el entramado constitucional para otorgarle a las mujeres la condici\u00f3n de ciudadan\u00eda que propiamente las reconociera con derechos pol\u00edticos para votar y ser electas en congruencia con el enunciado democr\u00e1tico constitucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, nuestro estudio hist\u00f3rico sin cortapisas no omite su valor dentro de un serio entorno de efervescencia pol\u00edtica por dem\u00e1s evidente, que se articula dentro del mismo, y nos permita desvelar hilos de lo que a\u00fan es inacabado: \u00abHacer historia, a fin de cuentas, significa articular un discurso que produzca inteligibilidad sobre el tiempo y las huellas de un pasado del cual queremos apoderarnos en funci\u00f3n de las expectativas que cargamos desde nuestro presente&#8230;\u00bb (<sup><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B15\">Lau, 2015: 19<\/a><\/sup>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esta perspectiva y a cien a\u00f1os de la conmemoraci\u00f3n de este Primer Congreso Feminista, sin duda ic\u00f3nico para la historia y la vida pol\u00edtica nacionales, colocamos algunos elementos de reflexi\u00f3n y an\u00e1lisis que permitan comprender la presencia de las mujeres mexicanas en su franco actuar pol\u00edtico en los primeros a\u00f1os del siglo XX mexicano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><strong>1. SUJETO POL\u00cdTICO FEMENINO Y ASCENSO DE LAS MUJERES EN EL ESPACIO P\u00daBLICO A INICIOS DEL SIGLO XX.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La frase emblem\u00e1tica del&nbsp;<em>Manifiesto del Partido Comunista<\/em>&nbsp;de 1888 (Marx y Engels, 1975: 31) en una parodia, \u00abUn fantasma recorre M\u00e9xico\u00bb, para abrir este breve estudio, pudiera sonar altamente provocador, pero en el contexto que nos ocupa se torna completamente congruente. Los albores del siglo XX mexicano se hacen acompa\u00f1ar por la consigna hist\u00f3rica de la lucha de clases, de la ruptura de paradigmas y del ascenso de posturas te\u00f3ricas que chocan con la realidad positivista de la \u00e9poca porfiriana. La escuela del positivismo, centrada en el \u00aborden y progreso\u00bb que acompa\u00f1\u00f3 a las formas de ver la vida y la pol\u00edtica del grupo de cient\u00edficos y consejeros de Porfirio D\u00edaz, se ver\u00edan no s\u00f3lo cuestionados, sino amenazados por las implicaciones desfavorecedoras para el porfiriato y sus allegados, tanto empresarios como intelectuales y, sin duda, pol\u00edticos con esta nueva forma de ver el mundo. El fantasma que recorr\u00eda Europa tocaba tierra en M\u00e9xico para convertirse en uno de los rasgos singulares del cuestionamiento a la \u00e9poca porfirista y a su contraparte, el positivismo de Augusto Comte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, el marxismo y sus expresiones comunistas dar\u00e1n cuenta de una batalla cruenta en contra del r\u00e9gimen dictatorial. A estas expresiones se sumar\u00e1n otras a\u00fan m\u00e1s radicales como las manifestaciones anarquistas propuestas por intelectuales como los hermanos Flores Mag\u00f3n en contra del porfiriato, sin omitir, por supuesto, el enunciado enarbolado por Francisco I. Madero centrado en el \u00abSufragio efectivo, no reelecci\u00f3n\u00bb, propio de la naturaleza democr\u00e1tica que promulgaba.<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#fn1\"><sup>1<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el contexto hist\u00f3rico-pol\u00edtico del momento convergen visiones y posturas encontradas, unas para construir y otras de ruptura. La visi\u00f3n de las mujeres de la \u00e9poca revolucionaria en M\u00e9xico implica ruptura y construcci\u00f3n de historia. La ruptura que da la salida del espacio privado y su construcci\u00f3n como sujeto tanto social como pol\u00edtico en el entorno de un espacio p\u00fablico convulsionado por el proceso revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mujeres influidas, sin duda, ya por un entorno internacional cargado de pensamientos de revuelta y emancipaci\u00f3n para ocupar posiciones de poder de manera paulatina sin dejar de ser cuestionadas. Las mujeres de las que nos ocupamos contaban con una s\u00f3lida formaci\u00f3n a la que se hab\u00edan allegado a trav\u00e9s de la lectura de trabajos europeos y norteamericanos, que iban desde las posturas democr\u00e1ticas francesas, no por ello menos emancipatorias, de Olympia de Gouges y el reclamo puesto en 1791 en su&nbsp;<em>Declaraci\u00f3n de los Derechos de la mujer y de la ciudadana<\/em>&nbsp;(<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B26\"><sup>Scott, 2012: 40<\/sup><\/a>), para hacer patente las condiciones de desigualdad entre hombres y mujeres, as\u00ed como la obvia omisi\u00f3n de los derechos pol\u00edticos de las mismas en la&nbsp;<em>Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre y el Ciudadano<\/em>, del 20 de agosto de 1789, producto de la Revoluci\u00f3n Francesa. La visi\u00f3n desde la econom\u00eda marxista de Rosa Luxemburg (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B18\"><sup>Mendel, 1982<\/sup><\/a>), hasta las declaraciones, obra y acciones anarquistas de la rusa migrante y despu\u00e9s nacionalizada norteamericana Emma Goldman, cuyo serio activismo feminista impact\u00f3 a diversos movimientos de inicios del siglo XX a nivel mundial (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B10\"><sup>Gonz\u00e1lez, 2005<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos hablando de mujeres de inicios del siglo XX mexicano que no se conforman con haber resuelto su presencia en el espacio p\u00fablico como escritoras, periodistas, maestras u obreras, se trata de mujeres que est\u00e1n convencidas de que la reivindicaci\u00f3n de su condici\u00f3n se encuentra en el espacio pol\u00edtico y en el reconocimiento irrestricto de sus derechos ciudadanos. As\u00ed, asistimos a la construcci\u00f3n de la condici\u00f3n del sujeto pol\u00edtico femenino que nos remite a su categorizaci\u00f3n. Para ello habr\u00e1 que decir lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de las mujeres como disciplina estructurada tiene su origen en los a\u00f1os cincuenta, con el desarrollo y el impuso alcanzados por las distintas corrientes en que se ha desenvuelto la historia social. Su preocupaci\u00f3n por el rescate de individualidades y de procesos sociales como objeto de an\u00e1lisis sociohist\u00f3rico aparece estrechamente ligada a la historiograf\u00eda. Debido a que el sujeto mujer hab\u00eda estado oculto, imperceptible, negado, no aparec\u00eda en los an\u00e1lisis historiogr\u00e1ficos que se hac\u00edan hasta hace pocos a\u00f1os, y tampoco se mostraba gracias a que el t\u00e9rmino&nbsp;<em>humanidad<\/em>&nbsp;aparentaba incluir a las mujeres, as\u00ed, los varones se mostraban como hacedores del mundo, de la pol\u00edtica, la econom\u00eda, el derecho y la vida social. (<sup><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B15\">Lau, 2015: 20<\/a><\/sup>)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si tomamos en cuenta que la historia en su quehacer se ha comportado de manera androc\u00e9ntrica, exponer el tema de las mujeres en su condici\u00f3n de sujetos sociales y pol\u00edticos nos obliga a generar cambios en la forma en que se hacen visibles a los ojos de la historia documentada y que tiene su tradici\u00f3n metodol\u00f3gica, como historia feminista, desde los a\u00f1os setenta del siglo XX (<sup><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B15\">Lau, 2015<\/a><\/sup>). Por ello es importante que al colocar el tema de las mujeres que edificaron procesos pol\u00edticos significativos en M\u00e9xico, sean vistas como sujetos pol\u00edticos en construcci\u00f3n social y colectiva, y no s\u00f3lo como una historia narrativa m\u00e1s de mujeres reunidas y acompa\u00f1adas por hombres insertos en las esferas del poder.<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#fn2\"><sup>2<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esto es indispensable agregar la conformaci\u00f3n del sujeto pol\u00edtico femenino (<sup><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B1\">Alejandre, 2011: 177-180<\/a><\/sup>) y, de manera breve, expresar su comprensi\u00f3n. Si tenemos presente que la participaci\u00f3n de la mujer en el espacio p\u00fablico, tanto de manera real como simb\u00f3lica, se ha visto retra\u00edda al espacio de lo privado o dom\u00e9stico, ha sido sustancialmente importante, al paso del tiempo, generar las condiciones de apertura que le permitan incorporarse de forma paulatina al orden de lo p\u00fablico. Cuando nos referimos a lo p\u00fablico, se involucran los aspectos meramente pol\u00edticos de participaci\u00f3n en procesos de incorporaci\u00f3n y ascenso en cargos de representaci\u00f3n que, sin duda, implican una contienda por el poder pol\u00edtico; y para ello, es condici\u00f3n indispensable contar con el amplio car\u00e1cter ciudadano que le reconoce el orden normativo, es decir, la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y en la cual se expresan condiciones de igualdad, apelando a la condici\u00f3n democr\u00e1tica propia del Estado de Derecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo anterior, la condici\u00f3n para la conformaci\u00f3n del sujeto femenino se forja en dos terrenos: en el propiamente ligado a la construcci\u00f3n de una identidad subjetiva con un grado de autonom\u00eda tal, que le procure una condici\u00f3n de acci\u00f3n y decisi\u00f3n por s\u00ed misma, para revertir la carga ligada a la connotaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n que culturalmente se les ha impuesto a las mujeres y que las despoja de tal capacidad aut\u00f3noma; por otra, la condici\u00f3n normativa y constitucional que, en estricto sentido, apela a escenarios de igualdad plena, dentro del reconocimiento a la diferencia entre sexos, mujeres y hombres, en los m\u00e1rgenes que marca el Derecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A decir de Graciela V\u00e9lez,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230;para revalorar lo femenino y evitar la desigualdad y marginaci\u00f3n de las mujeres, es necesario que la constituci\u00f3n del sujeto pol\u00edtico femenino forme parte de la construcci\u00f3n de una ciudadan\u00eda democr\u00e1tica, basada en la configuraci\u00f3n de una identidad pol\u00edtica com\u00fan, en la que la diferencia sexual se convierta en algo efectivamente no pertinente; puesto que la constituci\u00f3n del sujeto pol\u00edtico femenino surge de la articulaci\u00f3n del conjunto de posiciones de sujeto que corresponde a la multiplicidad de relaciones sociales en que se inserta. Surge de una hegemon\u00eda vinculada mediante nuevas relaciones, pr\u00e1cticas e instituciones sociales igualitarias, donde la problem\u00e1tica femenina y de las mujeres adquiera mayor fuerza y se la comprenda como problema de toda la sociedad\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B33\"><sup>V\u00e9lez, 2008: 140<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, en el entendido que estamos hablado de inicios del siglo XX con un proceso revolucionario desatado, donde la presencia y participaci\u00f3n de las mujeres tiene una fuerte relevancia, sin que ello implique cambios medulares en materia constitucional para lograr el reconocimiento ciudadano, es donde concebimos esta condici\u00f3n de sujeto pol\u00edtico femenino puesto en la figura y presencia de las mujeres que se aglutinaron y discutieron su futuro pol\u00edtico y ciudadano en los Congresos Feministas de 1916.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><strong>2. LAS MUJERES Y SU PARTICIPACI\u00d3N EN LA REVOLUCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Revoluci\u00f3n Mexicana fue la expresi\u00f3n armada de un proceso cuyo objetivo fue construir un nuevo andamiaje institucional que ofreciera certidumbre a todos e integrara a los excluidos. Por su naturaleza, dimensiones, actores y discursos, el movimiento armado ha sido objeto de m\u00faltiples reflexiones y trabajos. La constante en ellos, no obstante, es la descripci\u00f3n de las acciones populares y militares, as\u00ed como de las transformaciones en los diversos \u00e1mbitos de la vida social que gener\u00f3. M\u00e1s a\u00fan, una vez iniciada la institucionalizaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n, nuevos protagonistas emergieron, aunque, al igual que en el periodo violento, el objetivo fue alcanzar, mantener y expandir el poder. Sin embargo, la participaci\u00f3n de mujeres fue soslayada, a pesar de que la Revoluci\u00f3n fue<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[L]as mujeres soldados [&#8230;] que combatieron en los ej\u00e9rcitos rompieron abiertamente con el esquema dual de divisi\u00f3n de espacios y tareas: el hogar como lo femenino y la guerra como espacio de la masculinidad\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B24\"><sup>Rocha, 2001: 98<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe mencionar que el Estado mexicano aceptaba a las mujeres en la milicia; sin embargo, hacia el a\u00f1o 1916 los nombramientos militares para mujeres quedaron suspendidos. As\u00ed tenemos que<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230;el primer momento hist\u00f3rico en el que mujeres tomaron un papel activo en la vida pol\u00edtica y social del pa\u00eds&#8230; Se dedicaron a difundir las ideas revolucionarias, fueron enfermeras, cocineras, esp\u00edas e incluso algunas llegaron a ocupar puestos de mando, alcanzando grados dentro del escalaf\u00f3n militar (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B34\"><sup>Zapata, 2010: 249<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La disciplina y el respeto a las jerarqu\u00edas militares dio a las soldados un margen de movilidad y libertad en el escenario de la guerra, particularmente a aquellos que tuvieron mando de tropa, como Rosa Bobadilla, Petra Herrera, Mar\u00eda Guti\u00e9rrez, Carmen V\u00e9lez, Adoraci\u00f3n Ocampo, cuyas haza\u00f1as lindan entre la historia y el mito. Los grados y ascensos militares los obtuvieron por m\u00e9ritos en campa\u00f1a&#8230;\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B24\"><sup>Rocha, 2013: 37<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tipo de participaci\u00f3n inserta dentro del \u00e1mbito propio del Estado mexicano de inicios del siglo XX no puede ser soslayada o reducida a la nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos ejemplos son propios de factores ligados a los fines del Estado que favorecieron y dieron contenci\u00f3n para que las mujeres mexicanas ejercieran un oficio y cargo militar a su servicio. Es muy importante destacarlo as\u00ed, ya que la milicia es, por antonomasia, un elemento viril del Estado, s\u00edmbolo de poder e institucionalidad; y el hecho de que las mujeres mexicanas de inicios del siglo XX hayan participado en ello, habla de un Estado con una amplia visi\u00f3n de integraci\u00f3n entre mujeres y hombres en defensa del mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, tenemos que la historia da cuenta de lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El despacho de jefatura militar m\u00e1s alto que ostentaron las mujeres en los ej\u00e9rcitos revolucionarios fue el de coronela; no obstante en plena efervescencia revolucionaria los grados que les otorgaron distintos jefes de los grupos revolucionarios fueron desconocidos por la Secretar\u00eda de Guerra y Marina mediante la Circular n\u00fam. 78, emitida el 18 de marzo de 1916 que se\u00f1ala: &#8216;Se declaran nulos todos los nombramientos militares expedidos a favor de se\u00f1oras y se\u00f1oritas. Cualesquiera que hayan sido los servicios que \u00e9stas hayan prestado&#8217; (ahsdv, Exp. Mar\u00eda Teresa Rodr\u00edguez). Al a\u00f1o siguiente, la Secretar\u00eda de Guerra y Marina dispuso la separaci\u00f3n de las mujeres del ej\u00e9rcito&#8230; (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B24\"><sup>Rocha, 2013: 37<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este singular pasaje nos permite reconsiderar la presencia y trascendencia de las mujeres en la esfera gubernamental, ni m\u00e1s ni menos que en el \u00e1mbito militar, hasta que Venustiano Carranza lo suspende. \u00abEl 31 de mayo de 1917, la Secretar\u00eda de Guerra y Marina orden\u00f3 el cese colectivo del personal femenino de dicha secretar\u00eda\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B24\"><sup>Rocha, 2013: 37<\/sup><\/a>). Con ello se cierra un apartado significativo de la participaci\u00f3n activa de las mujeres dentro de un \u00e1rea medular y estrat\u00e9gica de la Administraci\u00f3n P\u00fablica durante la etapa revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En pos de la relevancia que conlleva la presencia de las mujeres durante el trance revolucionario, podemos enumerar a un grupo de mujeres que participaron en alguna de las facciones revolucionarias, como Lucrecia O. Toriz, Juana Bel\u00e9n Guti\u00e9rrez de Mendoza, Josefa Arjona de Pinelo, Mar\u00eda Guadalupe Rojo de Alvarado, Elisa Acu\u00f1a y Rossetti, Sara Estela Ram\u00edrez, Mar\u00eda Andrea Villarreal Gonz\u00e1lez, Avelina Villarreal de Arriaga, Dolores Jim\u00e9nez y Muro, Silvia Rembao de Trejo, Margarita Ortega, y Mar\u00eda Talavera Brouse. Asimismo destacan: Isabel Vargas Urquidi, Mar\u00eda Arias Bernal, Mar\u00eda Teresa Rodr\u00edguez, Dolores Romero de Sevilla, Mar\u00eda Luisa Urbina, Josefina Trevi\u00f1o, Adela Trevi\u00f1o, Eulalia Jim\u00e9nez M\u00e9ndez, \u00c1urea San Mart\u00edn, Florinda Lazos Le\u00f3n, Cleotilde de L\u00f3pez, Fidelia Brindis Camacho, Natalia y Carmen Serd\u00e1n Alatriste, entre otras, que estaban en contra de un nuevo periodo gubernamental de Porfirio D\u00edaz, apoyaban al maderismo y pugnaban por la igualdad entre los g\u00e9neros y por la vigencia del Estado de Derecho (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B12\"><sup>INEHRM-IIL, 1992<\/sup><\/a>). Sin duda, grupos nutridos de mujeres cobraron relevancia encaminadas a un reconocimiento pleno de su participaci\u00f3n en las diferentes esferas de la vida social y de sus derechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><strong>2.1 Revistas y clubes impulsados por mujeres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los medios que las mujeres emplearon para expresar su posici\u00f3n con relaci\u00f3n a los fen\u00f3menos pol\u00edticos de la \u00e9poca y para exigir se abriera la puerta para su efectiva participaci\u00f3n en la vida p\u00fablica fueron las revistas y peri\u00f3dicos. Acaso convenga remontarnos a 1884, cuando Laureana Wright de Kleinhans, de origen guerrerense, impuls\u00f3 la revista&nbsp;<em>Violetas de An\u00e1huac<\/em>, cuyas p\u00e1ginas sirvieron para esgrimir argumentos a favor de la igualdad entre mujeres y hombres, para propiciar el otorgamiento del voto a las primeras. En el primer a\u00f1o del siglo XX, en Guanajuato apareci\u00f3&nbsp;<em>V\u00e9sper<\/em>, peri\u00f3dico que dirigi\u00f3 Juana Bel\u00e9n Guti\u00e9rrez de Mendoza, y apoy\u00f3 la candidatura a la Presidencia de la Rep\u00fablica de Francisco I. Madero (<sup><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B15\">Lau, 2005: 7<\/a><\/sup>), misma que en&nbsp;<em>Violetas de An\u00e1huac<\/em>&nbsp;hab\u00eda escrito, con mucho arrojo y valent\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Paso, Sr. Gral. D\u00edaz, paso! Ap\u00e1rtese ud., ret\u00edrese de un puesto que reclamamos para un hombre honrado, para un patriota sincero, para un gobernante digno cuya moral nos permita luchar por nuestros ideales a la sombra del Derecho y no a la sombra de las bartolinas, como hoy. Sr. Gral. ret\u00edrese usted (Mendieta Alatorre cit. por&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B12\"><sup>INEHRM-IIL, 1992: 6<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la represi\u00f3n porfirista se agudiz\u00f3, activistas, hombres y mujeres, se exiliaron en Estados Unidos, en donde la actividad proselitista continu\u00f3 con la aparici\u00f3n de&nbsp;<em>La Corregidora<\/em>, dirigido por Sara Estela Ram\u00edrez. Otro peri\u00f3dico encabezado por mujeres fue&nbsp;<em>Fiat Lux<\/em>, cuya direcci\u00f3n estuvo tambi\u00e9n a cargo de Juana Bel\u00e9n Guti\u00e9rrez de Mendoza y Elisa Acu\u00f1a. Otras muchas mujeres, algunas mencionadas en el ac\u00e1pite anterior, publicaron art\u00edculos contra D\u00edaz y a favor de la igualdad de g\u00e9nero en&nbsp;<em>Regeneraci\u00f3n, La Voz de Ju\u00e1rez, El Nigromante, El Socialista, Nueva Era, El Hijo del Ahuizote<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>El Diario del Hogar<\/em>, \u00e9ste \u00faltimo dirigido por Filomeno Mata. Destaca entre las publicaciones&nbsp;<em>La Mujer Moderna<\/em>, fundado por Hermila Galindo, espacio que pronto se convirti\u00f3 en un referente para conocer a aquellas voces que denunciaban las circunstancias sociales, pol\u00edticas, econ\u00f3micas, culturales, por las que atravesaba la poblaci\u00f3n femenina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al tiempo que las mujeres expresaban sus ideas, fundaron clubes, que fueron espacios en los cuales se congregaban para discutir, apoyar y difundir la propuesta antirreeleccionista, mediante la organizaci\u00f3n de conferencias y la edici\u00f3n de \u00f3rganos informativos como&nbsp;<em>Soberan\u00eda<\/em>, a cargo del club Carmen Serd\u00e1n (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B13\"><sup>Jaime, 2015: 51<\/sup><\/a>). Por una escisi\u00f3n ocurrida en el Club Liberal Sebasti\u00e1n Lerdo de Tejada, se form\u00f3 el Club Femenil Benito Ju\u00e1rez, en Veracruz, representado por Asunci\u00f3n Vald\u00e9s, Josefa de Arjona de Pinelo y las hermanas Otilia y Eulalia Mart\u00ednez N\u00fa\u00f1ez (Mart\u00ednez&nbsp;<em>cit<\/em>. por&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B12\"><sup>INEHRM-IIL, 1992: 6<\/sup><\/a>); el Club Pol\u00edtico Femenil Amigas del Pueblo, en el que participaron Dolores Arana, Manuela y Delfina Pel\u00e1ez, Manuela Guti\u00e9rrez, Dolores Jim\u00e9nez y Muro, Mar\u00eda Trejo, Rosa G. de Maciel, Laura Mendoza, Dolores Medina y Jacoba Gonz\u00e1lez entre otras (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B12\"><sup>INEHRM-IIL, 1992: 9<\/sup><\/a>); los clubes femeniles Josefa Ortiz de Dom\u00ednguez, Guti\u00e9rrez Zamora, Plan de Guadalupe, Antirreeleccionista Hijas de Cuauht\u00e9moc, Sara P\u00e9rez de Madero y Lealtad (Rocha Islas, 2013: 25-58). Entre algunos de los que se tiene registro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><strong>3. CONGRESOS FEMINISTAS DE YUCAT\u00c1N 1916. CAMINO A LA LEGISLACI\u00d3N DEL VOTO A LAS MUJERES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablar del Congreso Feminista nos remite a Elvia Carrillo Puerto y, a su vez, nos lleva a algunos hombres emblem\u00e1ticos que en el empe\u00f1o de Elvia por darle a las mujeres el merecido lugar, tambi\u00e9n se involucran y definen para la historia y para la legislaci\u00f3n mexicana los derroteros de significativos procesos de inclusi\u00f3n social y jur\u00eddica para las mujeres en Yucat\u00e1n, y con gran impacto para el resto del pa\u00eds. Por ello es obligado retomar el trabajo de Felipe Carrillo Puerto como dirigente del Partido Socialista del Sureste<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#fn3\"><sup>3<\/sup><\/a>&nbsp;y, sin duda su labor como gobernador del estado, as\u00ed como a Salvador Alvarado, impulsor del ic\u00f3nico Congreso de 1916.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De manera singular, siendo gobernador Salvador Alvarado se emiti\u00f3 la&nbsp;<em>Convocatoria para el Primer Congreso Feminista de Yucat\u00e1n<\/em>&nbsp;el 28 de octubre de 1915, que tuvo verificativo del 13 al 16 de enero de 1916 en el Teatro Pe\u00f3n Contreras de la ciudad de M\u00e9rida. Con esta propuesta se logr\u00f3 la movilizaci\u00f3n de un amplio n\u00famero de mujeres en el estado en pos de su liberaci\u00f3n. Esto se sum\u00f3Sumado a una serie de acciones que el propio Alvarado ya hab\u00eda promovido a favor del sector femenino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las actividades a favor del feminismo [<em>sic<\/em>] promovidas por el gobernador permitieron la organizaci\u00f3n de agrupaciones de mujeres en varias localidades&#8230; Asimismo,&nbsp;<em>dio empleo a las mujeres en la administraci\u00f3n p\u00fablica<\/em>, mejor\u00f3 las condiciones laborales de las trabajadoras dom\u00e9sticas, disponiendo que dicho servicio fuera remunerado; destin\u00f3 grandes cantidades de dinero a la educaci\u00f3n vocacional femenina; legisl\u00f3 sobre relaciones familiares; incluy\u00f3 el divorcio absoluto, y el 14 de mayo de ese mismo a\u00f1o reform\u00f3 el art\u00edculo 597 del C\u00f3digo Civil del estado, para conceder a las mujeres solteras los mismos derechos que ten\u00edan los hombres para abandonar la casa paterna al cumplir los veinti\u00fan a\u00f1os, si as\u00ed lo deseaban (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B12\"><sup>INEHRM-IIL, 1992: 54<\/sup><\/a>. Cursivas propias).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin duda, el impulso que el gobernador Alvarado otorga a las mujeres en el estado de Yucat\u00e1n es&nbsp;<em>sui generis<\/em>, aunque es necesario tener presente que es a encomienda del entonces encargado del Poder Ejecutivo y Primer Jefe del Ej\u00e9rcito Constitucionalista, Venustiano Carranza, que el General Alvarado toma posesi\u00f3n de la gubernatura en Yucat\u00e1n. Podemos se\u00f1alar que detr\u00e1s de este singular respaldo a las mujeres yucatecas, tambi\u00e9n estuvo el particular inter\u00e9s de Carranza para favorecer su emancipaci\u00f3n. Podemos calificar estos hechos como los primeros acontecimientos en pro de las mujeres que el Estado Mexicano del siglo XX promueve legal y administrativamente durante el trance revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se ha indicado l\u00edneas arriba, el Congreso cont\u00f3 con el apoyo del General Alvarado, quien sosten\u00eda como un \u00aberror social\u00bb el que a las mujeres se les educara para una sociedad \u00abque ya no exist\u00eda, habitu\u00e1ndola a que, como en la antig\u00fcedad, permanezca recluida en el hogar, el cual s\u00f3lo abandonaba para asistir a los saraos y fiestas religiosas\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B4\"><sup>Convocatoria, 1916<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta manera, se advierte el inter\u00e9s de Alvarado por impulsar cambios sustanciales en la condici\u00f3n de la mujer, para que \u00e9sta gozara de mayor libertad y pudiera encontrarse a la par que sus contempor\u00e1neos hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la visi\u00f3n pol\u00edtica de Salvador Alvarado se busca, por una parte, \u00ab&#8230; liberar a la mujer de la tutela social y de las tradiciones que la hab\u00edan mantenido en estado de sumisi\u00f3n&#8230;\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B12\"><sup>INEHRM-IIL, 1992: 54<\/sup><\/a>) e incorporarlas, por otra, al espacio p\u00fablico que si bien ya se daba, era pertinente validarlo con los mecanismos normativos necesarios para impregnarle a su presencia condiciones de igualdad frente a los hombres. Con este \u00edmpetu, el Primer Congreso Feminista fue encabezado en exclusiva por mujeres, de las cuales se listan:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230;Consuelo Zavala Castillo, Elvia Carrillo Puerto, Raquel Dzib Cicero, Candelaria Ruz Patr\u00f3n, Rosa Torres Gonz\u00e1lez, Carmen Heredia Urcelay, Beatriz Peniche de Ponce, Dominga Castro Pastrana, Adriana Vadillo Rivas, Rosina Maga\u00f1a, Amalia G\u00f3mez F. de Aguilar, Gregoria Montero de Alonzo, Adolfina. V. de \u00c1vila, Consuelo Andrade, Mar\u00eda Brito F., lsolina P\u00e9rez C., Candelaria Villanueva, Piedad Carrillo Gil, Fidelia Gonz\u00e1lez, Lucrecia Vadillo Rivas, Matilde Acevedo de Paullada, Natalia Medina de Colozz\u00ed, Aurora Dom\u00ednguez de Irigoyen, Carolina Falero de Sauri, Francisca \u00c1vila Guti\u00e9rrez, Mercedes Gual de Castellanos, Martina Pereira, Rosario Rej\u00f3n, Ana Mar\u00eda Espinosa y Consuelo Ruz Morales, entre cientos de asistentes&#8230; (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B12\"><sup>INEHRM-IIL, 1992: 54-55<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto, la presencia de mujeres como Consuelo Zavala Castillo y Elvia Carrillo Puerto cobr\u00f3 fuerza en los primeros a\u00f1os del M\u00e9xico inmerso a\u00fan en la definici\u00f3n institucional a la par del conflicto revolucionario y sus secuelas. Consuelo Zavala Castillo de profesi\u00f3n docente y promotora del&nbsp;<em>Primer Congreso Feminista<\/em>, aunque en su opini\u00f3n la mujer en Yucat\u00e1n a\u00fan no estaba preparada para ocupar el cargo de gobernadora, se mantuvo en una continua promoci\u00f3n de los valores encaminados a favorecer la igualdad entre hombres y mujeres y fungi\u00f3 como Presidenta de la Comisi\u00f3n Organizadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso de Elvia Carrillo Puerto es a\u00fan m\u00e1s simb\u00f3lico, ya que su inter\u00e9s y vocaci\u00f3n por la lucha a favor de las mujeres yucatecas se remonta a 1910, cuando particip\u00f3 en el movimiento armado iniciado en el municipio de Valladolid para unirse al antirreeleccionismo que invad\u00eda a todo el pa\u00eds. Su iniciativa emancipatoria la llev\u00f3 a Motul, su lugar de nacimiento, para fundar en 1912 \u00ab&#8230; la primera organizaci\u00f3n femenina de campesinas que para 1913 fue considerada como la m\u00e1s importante por los numerosos contingentes que la integraban&#8230;\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B12\"><sup>INEHRM-IIL, 1992: 56<\/sup><\/a>). En el contexto del M\u00e9xico revolucionario, su trascendencia expresamente radica en su incansable b\u00fasqueda del reconocimiento ciudadano de las mujeres para que lograran ocupar cargos de elecci\u00f3n popular. De aqu\u00ed que se reconociera como una de las primeras sufragistas mexicanas. Sin duda, el sello \u00absocialista\u00bb que se le hab\u00eda impregnado a los gobiernos de Salvador Alvarado y de Felipe Carrillo Puerto, marcar\u00eda la vida de Elvia dentro de su continuo activismo a favor de las mujeres, hasta su fallecimiento en 1967, propiamente en los inicios del feminismo de los a\u00f1os setenta, entendido como movimiento social, cultural e intelectual en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pauta que marca Elvia Carrillo y el grupo de mujeres yucatecas con el&nbsp;<em>Primer Congreso Feminista<\/em>&nbsp;de 1916, al cual acuden 620 congresistas del estado de Yucat\u00e1n (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B3\"><sup>Cortina, 1998: 175 y ss.<\/sup><\/a>), se convierte, a la vez, en un detonante de conciencias. Este primer encuentro anunciaba en su Convocatoria emitida por el Ejecutivo del estado, Salvador Alvarado, cuatro temas a manera de preguntas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230; IV. Este Congreso discutir\u00e1 y resolver\u00e1 los temas siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a><\/a>1. \u00bfCu\u00e1les son los medios sociales que deben emplearse para manumitir a la mujer del yugo de las tradiciones?<\/li><li>2. \u00bfCu\u00e1l es el papel que corresponde a la Escuela primaria en la reivindicaci\u00f3n femenina, ya que aquella tiene por finalidad preparar para la vida?<\/li><li>3. \u00bfCu\u00e1les son las artes y ocupaciones que debe fomentar y sostener el Estado, y cuya tendencia sea preparar a la mujer para la vida intensa del progreso?<\/li><li>4.&nbsp;<em>\u00bfCu\u00e1les son las funciones p\u00fablicas que puede y debe desempe\u00f1ar la mujer a fin de que no solamente sea elemento dirigido sino tambi\u00e9n dirigente de la sociedad?<\/em>&#8230; (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B4\"><sup>Convocatoria cit. por Tu\u00f1\u00f3n, 2011: 180-181<\/sup><\/a>. Cursivas propias).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De manera expresa, con el Primer Congreso feminista ya existe una preocupaci\u00f3n colocada en torno al papel activo de las mujeres en el espacio p\u00fablico, concretamente en la toma de decisiones pol\u00edticas con miras a darle forma jur\u00eddica para que se cumpla. Aspecto que tambi\u00e9n prev\u00e9 la misma convocatoria: \u00ab<em>VII. Las resoluciones de este Congreso tendr\u00e1n el car\u00e1cter de proyectos, los que ser\u00e1n elevados a la categor\u00eda de Leyes, previo estudio que de ellos haga el Departamento de Legislaci\u00f3n Social, de la Secretar\u00eda General de Gobierno<\/em>\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B31\"><sup>Tu\u00f1\u00f3n, 2011: 181<\/sup><\/a>. Cursivas propias). El tema y su trascendencia cuentan con toda la seriedad que el respaldo estatal le puede dar, y por ello los costos corrieron a cargo del erario p\u00fablico (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B31\"><sup>Tu\u00f1\u00f3n, 2011: 181<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo determinante en ello implica la ruptura con los cercos infranqueables de la pol\u00edtica y su espacio preconcebido s\u00f3lo para los hombres y delinea el logro de la presencia de las mujeres en cargos p\u00fablicos; por tanto, consolida una identidad plenamente organizada y forja ciudadan\u00eda, no reconocida, pero asumida. En este sentido, queremos destacar que las mujeres mexicanas que participan de los trabajos del Congreso Feminista, no s\u00f3lo se re\u00fanen en pos de una convocatoria emitida por el gobernador Alvarado: se integran asumiendo una condici\u00f3n ciudadana que constitucionalmente no est\u00e1 ni siquiera enunciada, menos reconocida. Si bien Yucat\u00e1n otorgar\u00e1 el derecho al voto a las mujeres a nivel local en 1923, recordemos que perder\u00e1 efecto despu\u00e9s del asesinato del gobernador Felipe Carillo Puerto y que los primeros logros, en materia constitucional, ser\u00e1n a\u00f1os despu\u00e9s, hacia 1947, con el Presidente Miguel Alem\u00e1n que otorga a las mujeres la posibilidad de votar y ser votadas a nivel municipal. A\u00f1os m\u00e1s tarde, la reforma constitucional transcendental a nivel federal para otorgar el reconocimiento pleno de la ciudadan\u00eda a las mujeres mexicanas ser\u00e1 decretado y publicado el 17 de octubre de 1953 por el Presidente Adolfo Ruiz Cortines.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, las mujeres del Primer Congreso Feminista de Yucat\u00e1n, a pesar de no contar con el reconocimiento constitucional como ciudadanas, tambi\u00e9n son y se comportan como sujetos pol\u00edticos; sin duda, son actoras aut\u00f3nomas reales que desean y pueden hacerse responsables de los asuntos del Estado. No s\u00f3lo impulsadas por un efusividad o car\u00e1cter, expresamente este grupo de mujeres tambi\u00e9n cuenta con elementos formativos que favorecen su impulso, o han desarrollado alguna carrera, o bien ya hab\u00edan tenido encomiendas dentro de los espacios p\u00fablicos. As\u00ed, tenemos en su mayor\u00eda profesoras de educaci\u00f3n primaria, directoras de escuela e incluso enfermeras. Lo interesante en cada uno de los casos es que en el trayecto de su vida activa y laboral se hace presente como detonante la insumisi\u00f3n, que logran canalizar a trav\u00e9s de su arriesgada pero satisfactoria incorporaci\u00f3n a grupos pol\u00edticos importantes asociados al antirreeleccionismo o a partidos pol\u00edticos, como lo fue el Partido Socialista del Sureste, y de ah\u00ed extender sus alcances como mujeres en lo individual y en lo colectivo, hacia otros espacios de mayor presencia y envergadura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior lo podemos sustentar con la participaci\u00f3n pol\u00edtica de algunas de estas mujeres, tal como se observa en el&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#ch1\">Cuadro 1<\/a>, que busca reflejar de manera concreta, a trav\u00e9s de aproximaciones biogr\u00e1ficas, el continuo activismo que emprendieron estas emblem\u00e1ticas mujeres, unas con posturas m\u00e1s radicales que otras, pero que en esencia contribuyeron con una fuerte generaci\u00f3n de mujeres en b\u00fasqueda de mejores condiciones, resaltando en el espacio p\u00fablico como sujetos pol\u00edticos a nivel local.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/efemerides-16-01-22.png\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/efemerides-16-01-22-798x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-44261\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/img\/revistas\/ep\/n39\/0185-1616-ep-39-00059-gch1.png\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: Elaboraci\u00f3n propia con datos de&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B12\"><sup>INEHRM-IIL, 1992; pp. 56-58<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuadro 1&nbsp;<\/strong>Algunas mujeres socialistas de Yucat\u00e1n &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien la constante entre este grupo de mujeres emblem\u00e1ticas es la formaci\u00f3n magisterial y el ejercicio profesional en este rubro, su vinculaci\u00f3n con actividades pol\u00edticas y de propaganda est\u00e1n presentes en la revuelta revolucionaria de 1910, incluso poco antes, y declaradas como antirreeleccionistas al r\u00e9gimen porfirista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vinculaci\u00f3n y cercan\u00eda con el gobierno de Felipe Carrillo Puerto fue un factor medular para impulsar su participaci\u00f3n y propuesta, lo destacable es la receptividad y sensibilidad pol\u00edtica tanto de Carrillo Puerto como de su antecesor, el General Alvarado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otras investigaciones, adem\u00e1s del recuento formal de la&nbsp;<em>Convocatoria del Primer Congreso Feminista<\/em>, tambi\u00e9n recapitulan los resultados, incluso declaraciones y discursos de las mujeres en el recinto que las alberg\u00f3, donde convergieron mujeres radicales y conservadoras, dando con ello un tinte heterog\u00e9neo al encuentro. As\u00ed tenemos que:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las moderadas y radicales se dividieron en cuanto al tema de la educaci\u00f3n, las radicales apoyaban la educaci\u00f3n racionalista, pero la mayor\u00eda se inclin\u00f3 hacia los argumentos de Consuelo Zavala que no cre\u00eda en imponer cambios tan radicales en la instrucci\u00f3n primaria&#8230; (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B3\"><sup>Cortina, 1998: 177<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el punto m\u00e1s sensible era el tema del voto a las mujeres y tal parece que la reticencia conservadora de un amplio n\u00famero de las participantes, cobr\u00f3 mayor peso que la racionalidad jur\u00eddica en favor de los derechos ciudadanos y la igualdad. De tal suerte que:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230;lo m\u00e1s decepcionante para Alvarado y la historia del feminismo en M\u00e9xico, fue la oposici\u00f3n de las delegadas al tratar el cuarto punto a discusi\u00f3n del congreso: el ingreso de la mujer a la vida pol\u00edtica del pa\u00eds. Alvarado asum\u00eda que la mujer yucateca estar\u00eda deseosa de participar y puesto que indudablemente ten\u00eda aspiraciones presidenciales deseaba contar con la fuerza del voto femenino&#8230; (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B3\"><sup>Cortina, 1998: 177<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La oposici\u00f3n al sufragio registrada por un sector de las asistentes al Congreso, no s\u00f3lo se verifica en las conclusiones del mismo, sino que desde la elaboraci\u00f3n de la agenda de la reuni\u00f3n hubo dificultades para incluir el tema: 31 mujeres firmaron una protesta en contra del mismo. Tal oposici\u00f3n puede explicarse considerando los roles que cada uno de los g\u00e9neros hab\u00edan asumido durante siglos. Los hombres estaban calificados para la vida p\u00fablica, mientras que las mujeres deb\u00edan dedicarse a las labores hogare\u00f1as, al comercio y a la educaci\u00f3n; en fin, a aqu\u00e9llas en donde se mantuvieran alejadas del debate pol\u00edtico. Amparo Mach\u00edn, por ejemplo, argumentaba que las mujeres casadas no pod\u00edan desviar su atenci\u00f3n a otras actividades que no fueran las de educar a los hijos, porque entonces ya no tendr\u00edan tiempo: \u00ablas madres eran madres y no pertenec\u00edan m\u00e1s que a sus ni\u00f1os, y que si quer\u00edan hacer de ellos hombres y mujeres fuertes, deb\u00edan dedicarse exclusivamente a su educaci\u00f3n\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B32\"><sup>Valles, 2015: 262<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la condici\u00f3n del voto femenino ya era valorado como factor medular de triunfo en las elecciones; sin embargo, otorgar el voto a las mujeres no s\u00f3lo se centra en un aspecto electoral, sino que la implicaci\u00f3n social y jur\u00eddica que las envuelve en funci\u00f3n de un reconocimiento formal del car\u00e1cter ciudadano y, a su vez, la oportunidad de que sus derechos sean plenamente otorgados y reconocidos como sujetos sociales, pol\u00edticos y jur\u00eddicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal parece que el trasfondo de ello era comprendido en plenitud por un grupo menor de mujeres; en tanto, otro grupo en su mayor\u00eda reaccionaba pr\u00e1cticamente a los usos y costumbres, as\u00ed como a la conocida condici\u00f3n de subordinaci\u00f3n&nbsp;<em>per se<\/em>. Las discusiones al interior de este Primer Congreso son muy elocuentes de ello, de este modo se narran episodios como el siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Francisca Ascanio, preguntaba: &#8216;\u00bfQu\u00e9 no podemos votar? \u00bfAcaso los hombres pueden todo, por su ilustraci\u00f3n y cultura? Entre ellos no todos tienen el criterio de much\u00edsimas de nosotras&#8217;&#8230;Las antifeministas, conservadoras, se opon\u00edan con argumentos como los presentados por C\u00e1ndida Ru\u00edz Patr\u00f3n &#8216;las mujeres no son f\u00edsica ni moralmente iguales, solamente pueden hacer las leyes las personas que pueden sostenerla con la espada en la mano&#8217; y Francisca \u00c1vila ped\u00eda que por lo menos se permitiera a la mujer votar en las elecciones municipales &#8216;por consiguiente la mujer yucateca debe tener como corolario el derecho a votar y ser votada en las elecciones municipales&#8217;. Consuelo Zavala, en nombre de las moderadas, sosten\u00eda que ni la mujer educada estaba preparada para votar, [y] que las mujeres del futuro ser\u00edan las que tendr\u00edan el derecho al voto y a ocupar cargos p\u00fablicos&#8217; (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B3\"><sup>Cortina, 1998: 178<\/sup><\/a>).<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#fn4\"><sup>4<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin duda, hay aspectos medulares de estas discusiones que fueron retomados por el Ejecutivo del estado y de lo cual daremos cuenta en el siguiente apartado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este&nbsp;<em>Primer Congreso<\/em>&nbsp;y en particular de sus propuestas, la \u00faltima se aprob\u00f3 de manera un\u00e1nime. Existe una conclusi\u00f3n singular de este encuentro dirigida por el Gobernador Alvarado: \u00ab&#8230;<em>puede la mujer del porvenir desempe\u00f1ar cualquier cargo p\u00fablico que no exija vigorosa constituci\u00f3n f\u00edsica, no habiendo diferencia alguna entre su estado intelectual y el del hombre<\/em>\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B3\"><sup>Cortina, 1998: 178<\/sup><\/a>. Cursivas propias). La conclusi\u00f3n puede tener diferentes explicaciones, incluso la alusiva a que las mujeres no estaban en condiciones anat\u00f3micas, de musculatura y de habilidades, para cargar una pistola o fusil, y disponerse a defender sus derechos en plena revoluci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1, en la frase hay un singular, sutil y reiterado hallazgo, que la \u00fanica diferencia entre hombres y mujeres es de naturaleza f\u00edsica; no existe, entonces, por s\u00ed mismo un rasgo que marque condiciones de exclusi\u00f3n intelectual, jur\u00eddica, normativa o pol\u00edtica que haga distintos en derechos a mujeres y hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el resultado medular del&nbsp;<em>Primer Congreso Feminista<\/em>&nbsp;(<em>El Informe del Congreso<\/em>) centrado en lograr otorgarle el voto para participar en elecciones federales no prosper\u00f3, s\u00ed se hizo patente el reconocimiento expreso y clara la protesta de las mujeres reunidas, como mencion\u00f3 el General Alvarado, \u00ab&#8230;contra las rancias preocupaciones que la han tenido eternamente a la tradici\u00f3n y a la rutina, que han hecho de ella no un elemento de progreso y de combate&#8230;\u00bb (Alvarado&nbsp;<em>cit<\/em>. por&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B3\"><sup>Cortina, 1998: 179<\/sup><\/a>). Se puede decir en t\u00e9rminos muy generales que:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las conclusiones m\u00e1s destacadas a las que se llegaron fueron las siguientes: la escuela primaria deb\u00eda iniciar a la mujer en el aprendizaje de ocupaciones que hab\u00edan sido exclusivas del hombre; en el divorcio voluntario se deb\u00eda establecer que la educaci\u00f3n de los hijos quedar\u00eda a cargo de la persona que los c\u00f3nyuges designaran en el convenio; que todo hombre al contraer matrimonio deber\u00eda presentar un certificado m\u00e9dico, que acreditara que gozaba de cabal salud. Sobre el voto, se concluy\u00f3 que estar\u00eda limitado a las mujeres mayores de 21 a\u00f1os siempre y cuando supieran leer y escribir (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B12\"><sup>INEHRM-IIL, 1992: 55<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin duda, el impacto m\u00e1s trascendente se present\u00f3 con las propuestas emanadas de este Primer Congreso para otorgar el voto en las elecciones municipales, que se discutir\u00eda de nueva cuenta en el Segundo Congreso convocado para noviembre; el cambio en el&nbsp;<em>C\u00f3digo Civil<\/em>&nbsp;del estado en varios rubros, particularmente en materia de divorcio, y otros factores que lograban fisurar de forma paulatina el cerco familiar. Aspectos que tendr\u00edan eco en la&nbsp;<em>Ley de Relaciones Familiares<\/em>&nbsp;que expidiera Venustiano Carranza el 9 de abril de 1917, despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de la Carta Magna de la Rep\u00fablica Mexicana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed este inmediato inter\u00e9s por organizar el mismo a\u00f1o de 1916 el&nbsp;<em>Segundo Congreso Feminista<\/em>, celebrado del 23 de noviembre al 2 de diciembre. No obstante, en asistencia no tuvo el mismo \u00e9xito que el Primero, ya que en esta segunda convocatoria s\u00f3lo asistieron 234 delegadas, a diferencia de las 620 del anterior. Con notorias ausencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230; las yucatecas perdieron inter\u00e9s y despu\u00e9s de largas discusiones, las radicales lograron se aprobara conceder el derecho al voto de 147 contra 89, sin embargo al tratarse el punto de permitir a la mujer ser candidata en elecciones municipales perdieron las radicales, \u00fanicamente asistieron a esta sesi\u00f3n noventa delegadas y de \u00e9stas, s\u00f3lo treinta votaron en favor de que la mujer fuera candidata a puesto p\u00fablico municipal (<em>La Voz de la Revoluci\u00f3n<\/em>&nbsp;cit. por&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B3\"><sup>Cortina, 1998: 181<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, la aspiraci\u00f3n m\u00e1s anhelada no se consuma, ni las perspectivas pol\u00edticas de Salvador Alvarado se concretan. \u00ab&#8230;No obstante que en estos dos congresos yucatecos no se logr\u00f3 reformar la legislaci\u00f3n local para otorgar el sufragio a la mujer, \u00e9stas siguieron luchando a nivel federal\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B3\"><sup>Cortina, 1998: 181<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, en el orden federal, el Gobierno Constitucionalista de Venustiano Carranza tambi\u00e9n daba cuenta de estas acciones y mostraba singular inter\u00e9s para promover la participaci\u00f3n pol\u00edtica de las mujeres; sin embargo, las innumerables iniciativas, peticiones y recomendaciones de las mujeres yucatecas y de otras tantas a nivel nacional, como la legendaria Hermila Galindo, durangense, que particip\u00f3 de manera excepcional con el env\u00edo de sus ponencias acogidas en la apertura del&nbsp;<em>Primero<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Segundo Congresos Feministas<\/em>&nbsp;de 1916 (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B31\"><sup>Tu\u00f1\u00f3n, 2011: 182-183<\/sup><\/a>), no prosperaron del todo. Sin duda, el caso de Hermila Galindo adquiere un particular rasgo, ya que ten\u00eda una estrecha cercan\u00eda con Venustiano Carranza y logra influirlo de manera positiva para que expidiera la&nbsp;<em>Ley de Relaciones Familiares<\/em>&nbsp;(<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B31\"><sup>Tu\u00f1\u00f3n, 2011: 182-183<\/sup><\/a>), ya como elemento normativo que daba pautas claras a los derechos y condiciones de igualdad entre mujeres y hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><strong>4. LA DISCUSI\u00d3N EN EL CONGRESO CONSTITUYENTE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 14 de septiembre de 1916 se public\u00f3 el Decreto en el cual Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ej\u00e9rcito Constitucionalista y Encargado del Poder Ejecutivo de la Uni\u00f3n, convoc\u00f3 al Congreso Constituyente, teniendo como asunto exclusivo la discusi\u00f3n, aprobaci\u00f3n o modificaci\u00f3n del proyecto de Constituci\u00f3n presentado por \u00e9l mismo. El 19 del mismo mes y a\u00f1o, Carranza emiti\u00f3 el Decreto relativo a la formaci\u00f3n del Congreso Constituyente, en donde se estableci\u00f3 que la elecci\u00f3n de los diputados a este Congreso ser\u00eda directa y tendr\u00eda lugar el 22 de octubre, como se estableci\u00f3 en la&nbsp;<em>Ley Electoral<\/em>&nbsp;para la formaci\u00f3n de este Congreso, publicada, tambi\u00e9n, el 19 de septiembre. Finalmente, de los 244 distritos electorales en los que se dividi\u00f3 el territorio nacional, resultaron electos 215; empero, tres diputados suplentes participaron de forma simult\u00e1nea con sus respectivos titulares, de manera que el n\u00famero efectivo de diputados que participaron en las votaciones fue de 218, de los cuales 150 ocupaban cargos oficiales al momento de ser electos, algunos de ellos renunciaron o pidieron licencia, otros continuaron desempe\u00f1ando sus actividades a la par del encargo legislativo (<sup><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B17\">Marv\u00e1n, 2007: 312 y 333<\/a><\/sup>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 1 de diciembre, el Congreso, reunido en el teatro Iturbide, en la ciudad de Quer\u00e9taro, fue inaugurado por Carranza, previa calificaci\u00f3n de las credenciales de los diputados, lo cual se desarroll\u00f3 del 21 al 30 de noviembre. Los dict\u00e1menes a los 132 art\u00edculos m\u00e1s los transitorios que integraron el proyecto del Primer Jefe fueron discutidos y aprobados entre el 11 de diciembre de 1916 y el 31 de enero de 1917 (<sup><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B17\">Marv\u00e1n, 2007: 312<\/a><\/sup>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la sesi\u00f3n del 26 de enero de 1917 se sometieron a discusi\u00f3n los art\u00edculos 34 y 35. La Comisi\u00f3n,<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#fn5\"><sup>5<\/sup><\/a>&nbsp;en su dictamen de este \u00faltimo art\u00edculo, se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como la aprobaci\u00f3n del art\u00edculo 35 textualmente implica la aceptaci\u00f3n del sufragio ilimitado para los ciudadanos y la denegaci\u00f3n del sufragio femenino, la comisi\u00f3n no puede excusarse de tratar siquiera brevemente, ambos, puntos, tanto m\u00e1s, cuanto que en pro del segundo se recibi\u00f3 dos iniciativas de la se\u00f1orita Hermila Galindo y del C. general S. Gonz\u00e1lez Torres, respectivamente, y una en contra subscrita por la se\u00f1orita In\u00e9s Malv\u00e1ez (<sup><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B21\">Palavicini, 2014: 97<\/a><\/sup>).<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#fn6\"><sup>6<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El razonamiento de la Comisi\u00f3n con relaci\u00f3n a las iniciativas presentadas, que consum\u00f3 el intento por proveer a las mujeres del derecho al voto, fue:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que algunas mujeres excepcionales tengan las condiciones necesarias para ejercer satisfactoriamente los derechos pol\u00edticos no funda la conclusi\u00f3n de que \u00e9stos deben concederse a las mujeres como clase. La dificultad de hacer la selecci\u00f3n autoriza la negativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La diferencia de los sexos determina la diferencia en la aplicaci\u00f3n de las actividades: en el estado en que se encuentra nuestra sociedad, la actividad de la mujer no ha salido del c\u00edrculo del hogar dom\u00e9stico, ni sus intereses se han desvinculado de los de los miembros masculinos de la familia [&#8230;] las mujeres no sienten, pues, la necesidad de participar en los asuntos p\u00fablicos [&#8230;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;] en las condiciones en las que se encuentra la sociedad mexicana no se advierte la necesidad de conceder el voto a las mujeres (<sup><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B21\">Palavicini, 2014: 98<\/a><\/sup>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proyecto de carta constitucional presentado por el Primer Jefe establec\u00eda, en la materia que nos ocupa, lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SECCION IV<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De los ciudadanos mexicanos&nbsp;<em>Art\u00edculo 34<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son ciudadanos de la Rep\u00fablica todos los que, teniendo la calidad de mexicanos, reunan, adem\u00e1s, los siguientes requisitos:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"I\"><li><a><\/a>Haber cumplido diez y ocho a\u00f1os, siendo casados, o v\u00e9intiuno si no lo son, y<\/li><li>Tener un modo honesto de vivir.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Art\u00edculo 35<\/em>. Son prerrogativas del ciudadano:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"I\"><li><a><\/a>Votar en las elecciones populares;<\/li><li>Poder ser votado para todos los cargos de elecci\u00f3n popular y nombrado para cualquier otro empleo o comisi\u00f3n teniendo en cuenta las calidades que la ley establezca; [&#8230;] (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B5\"><em><sup>Diario de los Debates del Congreso Constituyente<\/sup><\/em><sup>, 1916: 350<\/sup><\/a>).<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los art\u00edculos 34 y 35, una vez aprobados, fueron publicados en el&nbsp;<em>Diario Oficial de la Federaci\u00f3n<\/em>, tal cual aparecieron en el proyecto de Constituci\u00f3n, salvo por ligeras modificaciones: en lugar de Secci\u00f3n IV se denomin\u00f3 Cap\u00edtulo IV; se acentu\u00f3 la palabra \u00abre\u00fanan\u00bb, y se elimin\u00f3 la tilde a \u00abveintiuno\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se observa al revisar la redacci\u00f3n de los art\u00edculos, se habla de \u00abciudadanos\u00bb. Esto fue advertido, en su oportunidad, el 26 de enero por F\u00e9lix Palavicini:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dictamen dice que tienen voto todos los ciudadanos: est\u00e1 el nombre gen\u00e9rico; esta misma redacci\u00f3n ten\u00eda la adici\u00f3n que existe en la Constituci\u00f3n del 57 y que se conserva hoy, y yo deseo que aclare la Comisi\u00f3n en qu\u00e9 condiciones quedan las mujeres y si no estamos en peligro de que se organicen para votar y ser votadas (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B7\"><sup>Diario de los Debates del Congreso Constituyente, 2014: 983<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conviene mencionar que en la sesi\u00f3n del 26 de enero de 1917 se dio la votaci\u00f3n en donde se excluy\u00f3 a las mujeres del derecho al voto. 168 diputados votaron en ese sentido y dos, Esteban Baca Calder\u00f3n (Jalisco) e Hilario Medina (Guanajuato), en contra; no obstante, no existen registros que documenten el razonamiento de los votos de Calder\u00f3n y Medina, de manera que no se puede establecer que su rechazo haya sido una defensa del sufragio para las mujeres (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B9\"><sup>Galeana, 2014: 19-20<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de la ideolog\u00eda liberal y de los amplios derechos sociales que distinguieron a la constituci\u00f3n redactada en Quer\u00e9taro, se hizo caso omiso al reclamo de la igualdad individual entre mujeres y hombres, que estaba impl\u00edcito en la demanda del voto femenino y que era el argumento sostenido con denuedo por Hermila Galindo (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B2\"><sup>Cano, 2013: 11<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><strong>5. APROXIMACIONES FINALES: ESFUERZOS DESPU\u00c9S DE LOS PRIMEROS CONGRESOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es menester se\u00f1alar que el anhelado voto a las mujeres en M\u00e9xico, despu\u00e9s del&nbsp;<em>Primer Congreso Feminista<\/em>, lleg\u00f3 casi cuatro d\u00e9cadas m\u00e1s tarde: en 1953 se cumpli\u00f3 este derecho, aunque se otorg\u00f3 el derecho al sufragio en elecciones municipales en 1947. Ante ello, pueden abrirse diversos cuestionamientos con relaci\u00f3n a una decisi\u00f3n trascendental, como haber otorgado el voto a las mujeres en 1916 en el estado de Yucat\u00e1n, sumado a los logros en este rubro en San Luis Potos\u00ed, para que el impacto hubiera llegado al mismo Constituyente de 1917 y as\u00ed marcar, desde entonces, la historia. Tal pareciera que la minor\u00eda de edad a la que se ven relegadas las mujeres al carecer del reconocimiento como ciudadanas viene autoimpuesto, acompa\u00f1ado de los temores e incertidumbres de una sociedad mexicana en su mayor\u00eda conservadora. Sin embargo, la insistencia de las mujeres que iban a la vanguardia en esta transformaci\u00f3n, llevaron a la \u00faltima sesi\u00f3n del Primer Congreso<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230;una nueva petici\u00f3n para otorgar el voto a la mujer firmada por veintiocho de las delegadas m\u00e1s radicales. Propon\u00eda lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a><\/a>Reformas en la Constituci\u00f3n yucateca para permitir a las mujeres de m\u00e1s de veinti\u00fan a\u00f1os desempe\u00f1ar cargos consejiles. [<em>sic<\/em>]<\/li><li>Derecho a todas las mujeres mayores de m\u00e1s de veinti\u00fan a\u00f1os a votar y ser votadas en elecciones municipales.<\/li><li>Solicitar al Gobierno del Estado hacer gestiones para que se lleven a cabo las reformas a la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica para llevar a cabo en el Estado las dos propuestas anteriores [<em>sic<\/em>] (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B3\"><sup>Cortina, 1998: 178<\/sup><\/a>).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como aspectos determinantes en la vida pol\u00edtica de Elvia Carrillo Puerto existen dos elementos. Por una parte:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230; trabajaba furiosamente integrando ligas feministas en todo el Estado, dando cursos y capacitaci\u00f3n a mujeres pobres desde su local en el centro de M\u00e9rida, y publicando dos revistas:&nbsp;<em>Feminismo<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Rebeld\u00eda<\/em>. A principios de 1922, envi\u00f3 al congreso local un Memorial firmado por cientos de mujeres, inclusive de la capital del pa\u00eds, sustentando el derecho al sufragio femenino&#8230; (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B23\"><sup>Peniche, s\/a<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ello va su propio \u00edmpetu por arribar al cargo de Diputada Federal por el gobierno del estado de Yucat\u00e1n y, posteriormente, buscar un esca\u00f1o por el estado de San Luis Potos\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el orden local, logra hacer un importante trabajo con los diputados del Congreso Yucateco para otorgar el voto a las mujeres en el estado; sin embargo, recibi\u00f3 un rev\u00e9s:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230;los diputados, venerables socialistas que en sus congresos hab\u00edan jurado dar el voto a las mujeres, resolvieron enviar al congelador la iniciativa de Elvia despu\u00e9s de la segunda lectura del Memorial y del llamado &#8216;tr\u00e1mite de prensa&#8217; del mismo, &#8216;por no estar suficientemente ilustrados en el asunto (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B23\"><sup>Peniche, s\/a.<\/sup><\/a>&nbsp;Entrecomillado propio).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante ello, de nueva cuenta se hace evidente el predominio masculino en el espacio p\u00fablico, en especial el espacio pol\u00edtico y de toma de decisiones. El lanzamiento de Elvia Carrillo a esta posible candidatura estuvo acompa\u00f1ado de la participaci\u00f3n y presencia pol\u00edtica de su hermano Felipe, que fung\u00eda como fundador y l\u00edder del Partido Socialista del Sureste que, hacia 1922, lo hab\u00eda postulado como candidato y, para ese entonces, ya ejerc\u00eda el cargo de gobernador de la entidad yucateca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elvia busc\u00f3 el apoyo en su hermano para lograr hasta cierto punto el prop\u00f3sito de emancipaci\u00f3n de las mujeres y, sin duda, alcanzar su propio anhelo personal. En palabras de la propia Elvia Carrillo Puerto: \u00abFracasados nuestros prop\u00f3sitos en el Congreso, recurr\u00ed al Presidente del Gran Partido Socialista del Sureste, haciendo ver las razones que nos asist\u00edan sobre las cuestiones del sufragio y record\u00e1ndole que en los Congresos Obreros de Motul e Izamal se acord\u00f3 conceder el voto a la mujer\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B23\"><sup>Peniche, s\/a<\/sup><\/a>). La insistencia de Elvia con el gobernador logr\u00f3 sus frutos. Se tiene el referente siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Yucat\u00e1n, Felipe Carrillo Puerto, Presidente del Partido Socialista del Sureste, argument\u00f3 que en la Constituci\u00f3n no se prohib\u00eda expl\u00edcitamente el voto a la mujer. Como gobernador de Yucat\u00e1n de 1922 a 1924, envi\u00f3 a la Legislatura del estado la iniciativa que conced\u00eda el voto a la mujer y apoy\u00f3 las candidaturas femeninas para cargos de elecci\u00f3n popular, siendo la primera entidad de la Rep\u00fablica en dar este paso&#8230;(<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B9\"><sup>Galeana, 2014: 20-21<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la aprobaci\u00f3n del Congreso Yucateco de tal iniciativa no tiene un referente que lo valide. \u00abGovernment officials never changed the laws to award women the right to vote, but after a sustained push by his sister and other feminists, Carrillo Puerto gave his approval to allow a woman to run for M\u00e9rida&#8217;s city council&#8230;\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B29\"><sup>Smith, 2009: 65-66<\/sup><\/a>). El mismo Felipe Carrillo Puerto, resuelto a atender la demanda de Elvia y de las mujeres que la acompa\u00f1aban, \u00ab&#8230; le hab\u00eda solicitado una &#8216;terna&#8217; para elegir a una mujer como regidora del Ayuntamiento de M\u00e9rida que funcionar\u00eda entre 1922 y 1924. Es decir, resolvi\u00f3 en el sentido de que las mujeres votaran y fueran votadas sin ning\u00fan soporte legal\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B23\"><sup>Peniche, s\/a<\/sup><\/a>. Entrecomillado del original). Con este acto decisivo del gobernador del estado \u00ab&#8230;la maestra Rosa Torre [Gonz\u00e1lez] result\u00f3 electa regidora del Ayuntamiento de M\u00e9rida en las elecciones que se llevaron al cabo el 7 de noviembre de 1922,&nbsp;<em>convirti\u00e9ndose en la primera mujer mexicana en acceder a un cargo de elecci\u00f3n popular<\/em>&#8230;\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B23\"><sup>Peniche, s\/a<\/sup><\/a>. Cursivas propias). Si bien la ocupaci\u00f3n de espacios p\u00fablicos en los oficios m\u00e1s elementales para las mujeres generaba escozor entre la sociedad conservadora del M\u00e9xico revolucionario, ahora la ocupaci\u00f3n de un cargo de dimensiones pol\u00edtico-administrativas alteraba cualquier condici\u00f3n de orden o&nbsp;<em>statu quo<\/em>&nbsp;aprendido. Sin embargo, la dosis se repiti\u00f3 en el mismo estado de Yucat\u00e1n un a\u00f1o despu\u00e9s,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8230;&nbsp;<em>el 18 de noviembre de 1923<\/em>, postulando a tres mujeres de la liga &#8216;Rita Cetina&#8217; como candidatas propietarias a la xviii Legislatura local, el Partido Socialista del Sureste repiti\u00f3 el experimento con igual \u00e9xito.&nbsp;<em>Elvia result\u00f3 entonces electa por el distrito de Izamal, Beatr\u00edz Peniche de Ponce, por el segundo distrito de M\u00e9rida y Raquel Dzib Cicero, por el tercero<\/em>&#8230; (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B23\"><sup>Peniche, s\/a<\/sup><\/a>. Cursivas propias).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, quedaba en el vac\u00edo la decisi\u00f3n favorecida por Felipe Carrillo Puerto, ya que no emiti\u00f3 decreto alguno que respaldara la promoci\u00f3n del voto femenino en Yucat\u00e1n. Otros gobernadores como Rafael Nieto, en el caso de San Luis Potos\u00ed, que en 1923 promulg\u00f3 el voto a la mujer para favorecer la participaci\u00f3n femenina, procur\u00f3 arroparse con el recurso legal que le brindaba la facultad propia del gobernador para emitir un decreto. Pero Felipe Carrillo Puerto se vio entre el impulso de s\u00ed mismo y el arrojo de su hermana, de frente al desasosiego generado entre los c\u00edrculos pol\u00edticos locales y federales ante la apertura \u00abpermisiva\u00bb para que las mujeres pudieran votar y, a su vez, ser electas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La votaci\u00f3n en ambos procesos estuvo respaldada por mujeres que llegaban a las urnas a depositar su sufragio y a decidir sobre el rumbo del estado, as\u00ed como sobre sus representantes. \u00abSin embargo, ninguna de las diputadas pudo ejercer sus funciones. Despu\u00e9s del asesinato de Carrillo Puerto en enero de 1924, las elecciones en las que salieron triunfadoras fueron anuladas y las mujeres tuvieron que abandonar sus funciones por amenazas de muerte&#8230;\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B9\"><sup>Galeana, 2014: 21<\/sup><\/a>). A pesar de ello, lo rescatable y promisorio es que las mujeres en estas contiendas electorales ya se conciben, a s\u00ed mismas, como sujetos pol\u00edticos con una construcci\u00f3n de identidad aut\u00f3noma, en franca competencia con sus pares masculinos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien las modificaciones normativas en materia de divorcio hacen memorable la gubernatura de Felipe Carrillo Puerto, no s\u00f3lo en M\u00e9xico sino en el extranjero, su asesinato el 3 de enero de 1924 dio cuenta de una f\u00e9rrea oposici\u00f3n conservadora dentro del propio estado de Yucat\u00e1n y en particular de su capital, proclive a mantener los esquemas tradicionales del papel de la mujer, la familia, el hombre y la sociedad. Restablecer ese&nbsp;<em>statuo quo<\/em>&nbsp;llev\u00f3 a que \u00ab&#8230;despu\u00e9s de 1926, la ley del divorcio de Carrillo Puerto perdi\u00f3 gran parte de su fuerza y pocas fueron las parejas que siguieron aprovechando el derecho a divorciarse legalmente\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B30\"><sup>Smith, 2010: 171<\/sup><\/a>) y mejorar, tanto para hombres como para mujeres, su calidad de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El destino de Elvia Carrillo Puerto corri\u00f3 con mejor suerte que el de su hermano Felipe. Dej\u00f3 el estado de Yucat\u00e1n ante las amenazas que recibi\u00f3 para proseguir su b\u00fasqueda y ascenso en los espacios de elecci\u00f3n p\u00fablica. Al poco tiempo de conocer la promulgaci\u00f3n del voto para la mujer en San Luis Potos\u00ed y muerto su hermano, emigr\u00f3 a aquel estado para postularse a una candidatura al Congreso local en 1925. As\u00ed Elvia Carrillo Puerto, junto con otras mujeres, asumi\u00f3 la vanguardia en pos de la emancipaci\u00f3n femenina. Sin embargo, tambi\u00e9n se enfrent\u00f3 a una serie de avatares pol\u00edticos en su ascendente b\u00fasqueda por escalar esca\u00f1os. Al respecto, conviene precisar que,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1925, Elvia Carrillo Puerto lanz\u00f3 su candidatura al Congreso local de dicho estado, la cual gan\u00f3. Sin embargo, el gobierno interino de Abel Cano, con el apoyo de la Comisi\u00f3n Permanente de la C\u00e1mara de Diputados, se rehus\u00f3 a darle la curul, arguyendo que la&nbsp;<em>Ley Federal Electoral<\/em>&nbsp;reservaba el derecho de ser elegidos para puestos p\u00fablicos a los hombres. La Ley de 1923 fue derogada el 4 de octubre de 1926, con el fin de evitar una nueva candidatura femenina. (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B9\"><sup>Galeana, 2014: 21<\/sup><\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es particularmente importante tener presente que no todas las mujeres se perfilaban en favor de una emancipaci\u00f3n de la vida y las costumbres asumidas y practicadas. Si bien, por una parte, tenemos la imperiosa necesidad del reconocimiento pleno de los derechos pol\u00edticos y sociales de las mujeres en una consideraci\u00f3n legitima de igualdad con relaci\u00f3n a los hombres, lo que habla de la recurrente b\u00fasqueda por superar ese rezago constitucional, se puede dar cuenta de mujeres de aquella \u00e9poca que a\u00fan vi\u00e9ndose en un proceso de reconocimiento de su plena condici\u00f3n ciudadana, se manten\u00edan inamovibles en el espacio privado. Finalmente, existe un lugar de&nbsp;<em>confort<\/em>&nbsp;en el hogar, que pareciera acogedor y, sin embargo, es en buena medida el reproductor del cerco prefigurado pr\u00e1cticamente cinco siglos atr\u00e1s, si nos remitimos a la etapa de conquista, dominio y colonizaci\u00f3n, y que, a la vuelta de la historia, a\u00fan mantiene deudas pendientes con el fragor y el trabajo valeroso de mujeres emblem\u00e1ticas que favorecieron y procuraron con su actuar pol\u00edtico abierto, la consolidaci\u00f3n del M\u00e9xico moderno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><strong>FUENTES DE CONSULTA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Alejandre, Gloria Luz (2011), \u00abY a la par del camino fuimos creciendo&#8230;\u00bb, en Buenf\u00edl Burgos, Rosa Nidia y Zaira Navarrete Cazales, (coords.), Discursos educativos, identidades y formaci\u00f3n profesional. Producciones desde el an\u00e1lisis pol\u00edtico de discursoM\u00e9xico, Plaza y Vald\u00e9s Editores-Programa de An\u00e1lisis Pol\u00edtico del Discurso, pp. 173-184 [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Cano, Gabriela (2013), \u00abDebates en torno al sufragio y la ciudadan\u00eda de las mujeres en M\u00e9xico\u00bb, en Estudios Sociol\u00f3gicos, vol. 31, n\u00famero extraordinario, pp. 7-20. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Cortina, Aurora (1998), \u00abLos Congresos Feministas de Yucat\u00e1n en 1916 y su influencia en la Legislaci\u00f3n Local y Federal\u00bb, en Anuario Mexicano de Historia del Derecho, vol. X, pp. 159-192. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Convocatoria (1916),&nbsp;<em>Primer Congreso Feminista<\/em>&nbsp;convocado por Salvador Alvarado, enero 13-16 de 1916. Disponible en: &lt;<a href=\"http:\/\/www.memoriapoliticademexico.org\/Textos\/6Revolucion\/1916-1CongFem.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/www.memoriapoliticademexico.org\/Textos\/6Revolucion\/1916-1CongFem.html<\/a>&gt;. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Diario de los Debates del Congreso Constituyente (1916), tomo I, Periodo \u00danico, n\u00fam. 19, Quer\u00e9taro, 6 de diciembre. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Diario de los Debates del Congreso Constituyente (1960) [1917], tomo I, M\u00e9xico, Ediciones de la Comisi\u00f3n Nacional para la Celebraci\u00f3n del Sesquicentenario de la Proclamaci\u00f3n de la Independencia Nacional y del Cincuentenario de la Revoluci\u00f3n Mexicana. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Diario de los Debates del Congreso Constituyente (2014) [1917], tomo II, M\u00e9xico, Instituto Nacional de Estudios Hist\u00f3ricos de las Revoluciones de M\u00e9xico-Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, Instituto de Investigaciones Jur\u00eddicas, Colecci\u00f3n. Biblioteca Constitucional. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Diario Oficial (\u00d3rgano del Gobierno Provisional de la Rep\u00fablica Mexicana) (1917), tomo V, 4a. \u00e9poca, n\u00fam. 30, 5 de febrero. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Galeana, Patricia (2014), \u00abUn recorrido hist\u00f3rico por la Revoluci\u00f3n de las mujeres mexicanas\u00bb, en Patricia Galeana et al., La Revoluci\u00f3n de las Mujeres en M\u00e9xico, M\u00e9xico, Instituto Nacional de Estudios Hist\u00f3ricos de las Revoluciones de M\u00e9xico, pp. 15-32. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Gonz\u00e1lez, Isabel (2005), \u00abEmma Goldman: la mujer y la palabra\u00bb, en&nbsp;<em>Clepsydra<\/em>:&nbsp;<em>Revista de Estudios de G\u00e9nero y Teor\u00eda Feminista<\/em>, n\u00fam. 4, 2005, pp. 145- 166. Disponible en: &lt;<a href=\"http:\/\/publica.webs.ull.es\/upload\/REV%20CLEPSYDRA\/04-2005\/11%20(Isabel%20Gonz%C3%A1lez%20D%C3%ADaz).pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/publica.webs.ull.es\/upload\/REV%20CLEPSYDRA\/04-2005\/11%20(Isabel%20Gonz%C3%A1lez%20D%C3%ADaz).pdf<\/a>&gt;. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Gonz\u00e1lez, Luis (2004), \u00abEl liberalismo triunfante\u00bb, en Historia General de M\u00e9xico, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico, quinta reimpresi\u00f3n, pp. 686-701. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Instituto Nacional de Estudios Hist\u00f3ricos de la Revoluci\u00f3n Mexicana-Instituto de Investigaciones Legislativas de la C\u00e1mara de Diputados (INEHRM-IIL), (1992), Las mujeres en la Revoluci\u00f3n Mexicana, 1884-1920, M\u00e9xico. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Jaime, Mar\u00eda Elizabeth (2015), \u00abVoces y plumas femeninas en el proceso electoral en M\u00e9xico. 1910\u00bb, en Rodr\u00edguez, Manuel \u00c1ngel et al. (coords.), Las mujeres en la lucha por el voto. Protagonistas, discursos y avatares en la conquista de los derechos ciudadanos de las mujeres, M\u00e9xico, Universidad Aut\u00f3noma de Guerrero-Miguel \u00c1ngel Porr\u00faa, pp. 37-55. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Lamas, Marta (1986), \u00abLa antrop\u00f3loga feminista y la categor\u00eda &#8216;g\u00e9nero'\u00bb, en Nueva Antropolog\u00edavol. III, n\u00fam. 30, pp. 173-198. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Lau, Ana (2015), \u00abLa historia de las mujeres. Una nueva corriente historiogr\u00e1fica\u00bb, en Historia de las mujeres en M\u00e9xico, M\u00e9xico, Instituto Nacional de Estudios Hist\u00f3ricos de las Revoluciones de M\u00e9xico, pp. 19-46. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Lau, Ana (2007), \u00abLa participaci\u00f3n de las mujeres en la Revoluci\u00f3n Mexicana: Juana Bel\u00e9n Guti\u00e9rrez de Mendoza (1875-1942)\u00bb, en Di\u00e1logos. Revista Electr\u00f3nica de Historia, vol. 5, n\u00fams. 1-2, pp. 1-32. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Marv\u00e1n, Ignacio (2007), \u00ab\u00bfC\u00f3mo votaron los diputados constituyentes de 1916-1917?\u00bb, en Pol\u00edtica y Gobierno, vol. XIV, n\u00fam. 2, pp. 309-347. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Mendel, Ernest (1982), \u00abPrefacio a la Introducci\u00f3n a la econom\u00eda pol\u00edtica de Rosa Luxemburg\u00bb, en Rosa Luxemburg, Introducci\u00f3n a la econom\u00eda pol\u00edticaM\u00e9xico, Siglo XXI, s\u00e9ptima edici\u00f3n, pp. 1-17. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Montalvo, Enrique (1974), \u00abHistoria y pol\u00edtica. Los usos de la historia y el partido socialista del sureste\u00bb, en Yucat\u00e1n: historia y econom\u00eda, n\u00fam. 6, pp. 22-34. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Orter, Sherry (1979), \u00abEs la mujer con respecto al hombre lo que la naturaleza con respecto a la cultura\u00bb, en Olivia Harris, y Young, Kate (comps. y prol.), Antropolog\u00eda y feminismos, Barcelona, Anagrama, pp. 109-131. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Palavicini, F\u00e9lix F. (2014) [1980], Historia de la Constituci\u00f3n de 1917, tomo II, M\u00e9xico, Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica-Instituto Nacional de Estudios Hist\u00f3ricos de las Revoluciones de M\u00e9xico (Colecci\u00f3n. Estudios Constitucionales). [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Paoli, Francisco J. y Montalvo, Enrique (1977), El socialismo olvidado de Yucat\u00e1n, M\u00e9xico, Siglo XXI. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Peniche, Piedad (s\/a), \u00abRecordando a Elvia Carrillo Puerto. Efem\u00e9rides del triunfo de la lucha por el sufragio femenino. Efem\u00e9rides del Archivo General del Estado de Yucat\u00e1n\u00bb. Disponible en:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.archivogeneral.yucatan.gob.mx\/Efemerides\/ElviaCarrillo\/ElviaCarrilloPuerto.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/www.archivogeneral.yucatan.gob.mx\/Efemerides\/ElviaCarrillo\/ElviaCarrilloPuerto.htm<\/a>&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Rocha, Martha Eva (2013), \u00abFeminismo y Revoluci\u00f3n\u00bb, en Espinosa Dami\u00e1n, Gisela y Ana Lau Jaiven (coords.), Un fantasma recorre el siglo luchas feministas en M\u00e9xico 1910-2010, M\u00e9xico, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana-Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda-ITACA, segunda edici\u00f3n, pp. 25-58. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Rocha, Martha Eva (2001), \u00abLas mexicanas en el siglo XX\u00bb, en Blanco Figuera, Francisco (dir.), Mujeres mexicanas del siglo XX. La otra revoluci\u00f3n, tomo IV, M\u00e9xico, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico-Editorial Edicol, pp. 89-159. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Scott, Joan (2012), \u00abLos usos de la imaginaci\u00f3n Olympe de Gouges en la Revoluci\u00f3n Francesa\u00bb, en Las mujeres y los derechos del hombre. Feminismo y sufragio en Francia, 1789-1944, Argentina, Siglo XXI, pp. 39-82. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Scott, Joan (2008), \u00abEl g\u00e9nero: una categor\u00eda \u00fatil para el an\u00e1lisis hist\u00f3rico\u00bb, en G\u00e9nero e historia, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica-Universidad Aut\u00f3noma de la Ciudad de M\u00e9xico, pp. 48-74 [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Silva Herzog, Jes\u00fas (2012), Breve Historia de la Revoluci\u00f3n Mexicana, 2a. ed., M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, (Colecci\u00f3n Popular n\u00famero 17), segunda edici\u00f3n y 21\u00aa reimpresi\u00f3n. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Smith, Stephanie (2009), Gender and the Mexican Revolution. Yucat\u00e1n Women &amp; The Realities of PatriarchyUnited States of America, The University of North Carolina Press. (). [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Smith, Stephanie (2010), \u00abEl divorcio y la formaci\u00f3n del Estado revolucionario en Yucat\u00e1n\u00bb, en Gabriela Cano, Jocelyn Olcott y Mary Kay Vaughan (comps.), G\u00e9nero, poder y pol\u00edtica en el M\u00e9xico posrevolucionario, traducci\u00f3n de Rossana Reyes, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica-Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Colecci\u00f3n. Historia, Serie Cl\u00e1sicos y Vanguardistas en Estudios de G\u00e9nero, primera reimpresi\u00f3n, pp. 153-172. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Tu\u00f1\u00f3n, Julia (comp.) (2011), Voces a las mujeres. Antolog\u00eda del pensamiento feminista mexicano, 1873-1953M\u00e9xico, Universidad Aut\u00f3noma de la Ciudad de M\u00e9xico (Colecci\u00f3n Cr\u00edtica). [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Valles, Rosa Mar\u00eda (2015), \u00abPrimer Congreso Feminista de M\u00e9xico: los primeros pasos hacia la conquista del sufragio femenino\u00bb, en Historia de las mujeres en M\u00e9xico. M\u00e9xico, Instituto Nacional de Estudios Hist\u00f3ricos de las Revoluciones de M\u00e9xico, pp. 245-267. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>V\u00e9lez, Graciela (2008), La construcci\u00f3n social del sujeto pol\u00edtico femenino. Un enfoque identitario-subjetivo, M\u00e9xico, Miguel \u00c1ngel Porr\u00faa-H. C\u00e1mara de Diputados, LX Legislatura-Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales, Universidad Aut\u00f3noma del Estado de M\u00e9xico. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>Zapata, Isabel (2010), \u00abLas cuotas de g\u00e9nero en M\u00e9xico: alcances y retos\u00bb, en Cruz Parcero, Juan A. y Rodolfo V\u00e1zquez (coords.), Debates constitucionales sobre derechos humanos de las mujeres, M\u00e9xico, Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n-Fontamara, (Colecci\u00f3n G\u00e9nero, Derecho y Justicia), pp. 235-261. [&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\">Links<\/a>&nbsp;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><strong>*<\/strong>Este trabajo se realiz\u00f3 en el marco del Proyecto PAPIIT in 307515 \u00abMujer y administraci\u00f3n p\u00fablica en M\u00e9xico. Igualdad de g\u00e9neros en el servicio profesional de la administraci\u00f3n p\u00fablica municipal\u00bb, auspiciado por la Direcci\u00f3n General del Personal Acad\u00e9mico de la UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><sup>1<\/sup>Para contextualizar la \u00e9poca: \u00abContra D\u00edaz y la momiza aferrada al poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico, la juventud intelectual despliega un enorme cat\u00e1logo de peros, s\u00f3lo de peros&#8230; Es una juventud liberal a lo Ju\u00e1rez, leguleya a lo Iglesias y progresista a lo D\u00edaz, pero muy ganosa de poder, muy harta del viejo condecorado y de la burocracia servil, del clero pomposo y conciliador, de la alcahueter\u00eda de los cient\u00edficos, de los figurones de nariz levantada, de los influyentes, de los millonarios ostentosos, de los jefes pol\u00edticos y de los jueces que aplicaban el C\u00f3digo Civil a los ricos y el C\u00f3digo Penal a los pobres. Contra rapi\u00f1as, arbitrariedades y abusos que no contra principios y usos se re\u00fane en 1901, convocado por Camilo Arriaga, aquel Congreso de San Luis Potos\u00ed de donde sale la Confederaci\u00f3n Liberal, autora de un manifiesto muy poco revolucionario, muy apegado a la doctrina del liberalismo, muy antiporfirista. En el se acusa a D\u00edaz de haberse rodeado de individuos maniqu\u00edes, &#8216;desprovistos de car\u00e1cter y energ\u00eda&#8217;&#8230; Un segundo Congreso reunido en 1902 sube el tono de la protesta sin apartarse de la plataforma liberal. En \u00e9l se votan la efectiva libertad de expresi\u00f3n, el sufragio efectivo, el municipio libre, la reforma agraria y la iniciativa de cubrir a la naci\u00f3n de clubes liberales. De hecho se forman unos doscientos, que se expresan a trav\u00e9s del peri\u00f3dico El Renacimiento. En 1903 los arriaguistas lanzan otro escrito firmado por Camilo Arriaga, Antonio D\u00edaz Soto y Gama, Juan Sarabia, los hermanos Flores Mag\u00f3n y tres mujeres, donde se ratifica el prop\u00f3sito de combatir al clero y se a\u00f1ade el de luchar contra el militarismo; donde se habla de la dignificaci\u00f3n del &#8216;proletariado&#8217; y se despotrica contra los ricachones, los extranjeros y los funcionarios p\u00fablicos. La reacci\u00f3n gubernamental es r\u00e1pida y violenta. Arriaga y los Flores Mag\u00f3n se refugian en los Estados Unidos. All\u00e1 se pelean entre s\u00ed. Los Flores Mag\u00f3n organizan entonces un partido liderado por ellos, Sarabia, Antonio Villareal y Librado Rivera. En julio de 1906 esparcen desde San Luis Misuri un programa pol\u00edtico antirreeleccionista, antimilitarista, librepensador, xen\u00f3fobo, anticlerical, laborista y agrarista. Toda la clase media urbana no dependiente del presupuesto p\u00fablico, no s\u00f3lo la flor intelectual de esa clase, acaba por ser antiporfirista en nombre del liberalismo [&#8230;] Los rancheros (parvifundistas y arrendatarios) pasan por un buen periodo entre 1904 y 1907, pero aun as\u00ed se integran al coro de los enemigos del r\u00e9gimen. Quieren que don Porfirio le deje la silla presidencial a uno m\u00e1s nuevo. No a Limantour, creador de la plaga de los receptores de renta. No a Corral, hechura de Limantour. S\u00ed a alguien que no se acuerde del pueblo s\u00f3lo a la hora de pagar las contribuciones o cuando alguien comete una fechor\u00eda. Tambi\u00e9n los braceros&#8230; se vuelven detractores de la dictadura [&#8230;] M\u00e1s estruendoso a\u00fan es el rompimiento de la ya numerosa clase obrera (700 mil hombres) con el r\u00e9gimen. &#8216;Los bajos salarios -escribe Daniel Cos\u00edo Villegas-, las jornadas interminables, el trabajo dominical y nocturno, la insalubridad e inseguridad de los talleres y ciertos abusos flagrantes como multas, fueron asociando a los obreros hasta sentirse fuertes para desafiar al patr\u00f3n, al gobierno y al pa\u00eds&#8217; [&#8230;] Desde 1904 o 1905 las relaciones obrero-patronales se deterioraron&#8230; A partir de 1906 estallan tres conflictos de fuste: la huelga de Cananea, la protesta de los obreros textiles de oriente y el l\u00edo con los ferrocarrileros del norte. Lo de Cananea fue pol\u00edtico, xen\u00f3fobo y laboral [&#8230;] la llamada huelga de R\u00edo Blanco, en donde anduvieron metidos m\u00e1s de 30 mil trabajadores; medio D\u00edaz y su mediaci\u00f3n result\u00f3 tiro por la culata [&#8230;] La necesidad apretaba entre los 30 mil trabajadores parados. Los patronos tomaron la decisi\u00f3n de cerrar sus negocios y no admitir el arbitraje de don Porfirio, quien de cualquier modo propuso una salida grata a los obreros. \u00c9stos, movidos por los gru\u00f1idos del hambre, acudieron al robo y la pira, y la autoridad respondi\u00f3 con la violencia indiscriminada. Despu\u00e9s de matar y hacer prisioneros por docenas, el fuego ces\u00f3 el 9 de enero de 1907, pero el rescoldo se mantuvo\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B11\"><sup>Gonz\u00e1lez, 2004: 690-692<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><sup>2<\/sup>Sin duda, el trabajo se inscribe dentro de la categor\u00eda \u00abg\u00e9nero\u00bb, as\u00ed como de los estudios que de ello han derivado, y recupera trazos hist\u00f3ricos destinados a evidenciar la trayectoria y presencia de las mujeres en el espacio p\u00fablico y privado. Vale la pena anotar lo siguiente: \u00abEl inter\u00e9s en el g\u00e9nero como categor\u00eda anal\u00edtica no se manifest\u00f3 hasta finales del siglo XX, y est\u00e1 ausente de la mayor\u00eda de documentos que tienen relaci\u00f3n con la teor\u00eda social, desde el siglo xviii hasta principios del siglo XX. A decir verdad, algunas de esas teor\u00edas construyeron su l\u00f3gica sobre analog\u00edas de la oposici\u00f3n hombre\/mujer, otras reconocieron la existencia de la cuesti\u00f3n de la mujer, y otras a\u00fan mencionaron la formaci\u00f3n de la identidad sexual subjetiva, pero nunca apareci\u00f3 el g\u00e9nero como una forma de hablar de los sistemas de relaciones sociales o sexuales. Esta omisi\u00f3n podr\u00eda explicar, en parte, la dificultad que han tenido las feministas contempor\u00e1neas a la hora de incorporar el t\u00e9rmino &#8216;g\u00e9nero&#8217; en los cuerpos te\u00f3ricos ya existentes y de convencer a los partidarios de una u otra escuela te\u00f3rica para que el g\u00e9nero entrara en su vocabulario. El t\u00e9rmino &#8216;g\u00e9nero&#8217; forma parte del intento que han hecho las feministas contempor\u00e1neas de trazar un territorio de definici\u00f3n, insistir en la inadecuaci\u00f3n de los cuerpos te\u00f3ricos existentes a la hora de explicar las desigualdades persistentes entre mujeres y hombres [&#8230;]\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B27\"><sup>Scott, 2008: 64<\/sup><\/a>). Otros trabajos determinantes para los estudios de g\u00e9nero y que son indispensables, \u00abLa antrop\u00f3loga feminista y la categor\u00eda g\u00e9nero\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B14\"><sup>Lamas, 1986<\/sup><\/a>), \u00abEs la mujer con respecto al hombre lo que la naturaleza con respecto a la cultura\u00bb, (<sup><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B20\">Orter, 1979<\/a><\/sup>) entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><sup>3<\/sup>El Partido Socialista del Sureste (pps) surgi\u00f3, formalmente, en 1921, teniendo como antecedentes al Partido Socialista Obrero (1916) y al Partido Socialista de Yucat\u00e1n (1917). Desde la fundaci\u00f3n del pps, todos los gobernadores electos y la mayor\u00eda de los interinos surgieron de ese partido. La labor partidista, en un inicio, se concentr\u00f3 en articular a las organizaciones sociales, sindicales, de profesionistas y vecinos que el General Alvarado foment\u00f3 durante su duda, su mandato como gobernador para la lucha electoral. Cuando Felipe Carrillo Puerto asumi\u00f3 la responsabilidad del partido en 1917 y hasta finales de 1923 (asesinado el 3 de enero de 1924), las organizaciones fueron transformadas en ligas de resistencia, conformando la Liga Central de Resistencia como \u00f3rgano supremo del pps. La ideolog\u00eda del partido fue el nacionalismo revolucionario y buscaba una sociedad sin explotaci\u00f3n. El pps particip\u00f3 en la formaci\u00f3n del Partido Nacional Revolucionario y hasta 1934 concurri\u00f3 a las elecciones como adscrito a dicho partido, manteniendo, con ello, su autonom\u00eda organizativa. (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B22\"><sup>Paoli y Montalvo, 1977<\/sup><\/a>) , (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B19\"><sup>Montalvo, 1978<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><sup>4<\/sup>Aurora Cortina hace una recapitulaci\u00f3n de estas participaciones en el&nbsp;<em>Primer Congreso Feminista de M\u00e9xico<\/em>, 1916,&nbsp;<em>Anales<\/em>&nbsp;(1995): \u00abEstos&nbsp;<em>Anales<\/em>&nbsp;fueron publicados gracias al esfuerzo de Mar\u00eda Teresa M\u00e1rquez, entonces esposa de Jes\u00fas Silva Herzog Flores, director del Infonavit. Relat\u00f3 la se\u00f1ora M\u00e1rquez a la autora, que tuvo conocimiento de estos congresos por su suegro, don Jes\u00fas Silva Herzog, quien se refiere a ellos en su libro,&nbsp;<em>Breve Historia de la Revoluci\u00f3n Mexicana<\/em>, 4a. ed., M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Colecci\u00f3n Popular n\u00fam. 17, 1963, y el Grupo de Voluntarias del Infonavit, que ella dirig\u00eda, los public\u00f3 como aportaci\u00f3n al A\u00f1o Internacional de la Mujer que se celebr\u00f3 en M\u00e9xico en 1995&#8243; (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B3\"><sup>Cortina, 1998: 174<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><sup>5<\/sup>La Comisi\u00f3n de Constituci\u00f3n estaba integrada por Enrique Colunga, Francisco J. M\u00fagica, Luis G. Monz\u00f3n, Enrique Recio y Alberto Rom\u00e1n, auxiliada por una segunda comisi\u00f3n con los se\u00f1ores Paulino Machorro Narv\u00e1ez, Hilario Medina, Arturo M\u00e9ndez, Heriberto Jara y Agust\u00edn Garza Gonz\u00e1lez. (<a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16162016000300059#B6\"><em><sup>Diario de los Debates del Congreso Constituyente<\/sup><\/em><sup>, 1960, pp. 18<\/sup><\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><sup>6<\/sup>Se conserva la redacci\u00f3n del dictamen de la comisi\u00f3n y del debate sobre el voto femenino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sup>**<\/sup>&nbsp;Doctora en Ciencias Pol\u00edticas y Sociales por la UNAM. Profesora de Tiempo Completo en la Universidad Aut\u00f3noma de la Ciudad de M\u00e9xico (UACM), Plantel Casa Libertad, Iztapalapa. Academia de Ciencia Pol\u00edtica y Administraci\u00f3n Urbana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><sup>***<\/sup>&nbsp;Licenciado en Ciencias Pol\u00edticas y Administraci\u00f3n P\u00fablica (opci\u00f3n Ciencia Pol\u00edtica) por la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales, UNAM.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El presente art\u00edculo tiene como objetivo presentar la historia del\u00a0Primer Congreso Feminista de Yucat\u00e1n\u00a0en 1916.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":44262,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[693,64],"tags":[],"class_list":["post-44259","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-693","category-para-saber"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44259","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44259"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44259\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44262"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44259"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44259"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}