{"id":42716,"date":"2021-11-28T14:12:17","date_gmt":"2021-11-28T20:12:17","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=42716"},"modified":"2023-07-21T18:52:53","modified_gmt":"2023-07-21T23:52:53","slug":"4o-dia-cuba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/4o-dia-cuba\/","title":{"rendered":"4\u00ba. D\u00eda\/Cuba"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por cuidados libres de violencia<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Sara M\u00e1s&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/SEMLAC, La Habana, Cuba, 28 de noviembre, 2021.- Aunque no siempre se les asocia o percibe como expresiones de violencia machista, los trabajos dom\u00e9sticos y de cuidado conectan con diversas expresiones de maltrato, bajo los dictados del patriarcado, la divisi\u00f3n sexual del trabajo y las tareas mal repartidas, en detrimento de mujeres y ni\u00f1as. Una realidad que se agrav\u00f3 con la pandemia de covid-19, sostiene Georgina Alfonso, feminista cubana y directora del Instituto de Filosof\u00eda en la naci\u00f3n caribe\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfC\u00f3mo conectan las violencias machistas con el trabajo de cuidados?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La violencia hacia mujeres y ni\u00f1as siempre se conecta a la cultura patriarcal, que subordina la mujer al hombre, justificado por su condici\u00f3n natural de parir, lo cual la convierte en eterna esposa, madre e hija. Desde la mirada machista, estamos siempre al servicio de cuidar a otras personas en detrimento de la propia vida y se establecen diferencias de g\u00e9nero, basadas en la divisi\u00f3n sexual del trabajo, que asigna roles, valores, normas y s\u00edmbolos desiguales a hombres y mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la pandemia de covid 19 se afianza el sentido com\u00fan patriarcal de subordinaci\u00f3n de las mujeres a los hombres, se acent\u00faa la masculinidad violenta-opresora y la feminidad sumisa. Con la pandemia se profundizan &nbsp;las contradicciones socioecon\u00f3micas, son mayores las brechas de desigualdades por g\u00e9nero, a las que se suman las de raza, etnia, edad, clases. Cuando hablamos de cuidados sin violencia, reclamamos un derecho humano universal, del cual son despojadas muchas mujeres.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQu\u00e9 desigualdades sociales y violencias se asocian al cuidado?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tiempos econ\u00f3micos para mujeres y hombres son desiguales. La corresponsabilidad laboral, familiar y social incrementa las horas de trabajo para ellas y las deja en desventajas psicosociales para realizar su vida. La falta de integraci\u00f3n entre las esferas que hacen sostenible la vida humana y la procurada autonom\u00eda de los mundos econ\u00f3mico y social, en los cuales se establecen diferencias marcadas para las unas y otros, no deja que las medidas y soluciones sean coherentes e integrales. &nbsp;Ante la propagaci\u00f3n de la covid-19, la ineficacia ha estado en la ineficiente planificaci\u00f3n, organizaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n de soluciones para fortalecer los cuidados y reducir sus tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mujeres nos hemos incorporado a la vida p\u00fablica y social sin dejar de asumir el trabajo de cuidados. Esto significa una sobrecarga y un movimiento continuo entre los espacios laboral, familiar, escolar, comunitario. Es un perenne ir y venir entre el trabajo remunerado y el no remunerado. Todos los trabajos de cuidados se enmarcan en \u201ctiempo de mujeres\u201d, de tareas invisibles, pero que reclaman sabidur\u00eda, paciencia, amor y energ\u00edas. Los tiempos de trabajo son desiguales para mujeres y hombres; las mujeres son reconocidas solo en tiempos de hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante la debilidad o directa ausencia de la provisi\u00f3n p\u00fablica para resolver las necesidades de cuidado, los hogares recurren a comprar cuidado (si tienen la capacidad econ\u00f3mica para hacerlo) o al trabajo no remunerado, provisto mayormente por las mujeres. Esto es un problema, no solo porque limita la realizaci\u00f3n de la vida de las mujeres, sino porque la sociedad se desarrolla de manera desigual. Ellas se han ido incorporando al mundo del trabajo remunerado de una manera vertiginosa, lo cual resulta desproporcional respecto a la entrada de los hombres al trabajo dom\u00e9stico y de cuidados no remunerado. La falta de concientizaci\u00f3n social y de pol\u00edticas p\u00fablicas hacia la organizaci\u00f3n social del cuidado reproduce injusticia y se convierte en un vector de desigualdad socio-econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfCu\u00e1les imaginarios se vinculan al trabajo de cuidado?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La&nbsp; vida cotidiana de las mujeres no escapa a la violencia patriarcal y la cultura machista. El machismo otorga solo a las mujeres, \u201cpor su naturaleza maternal\u201d, la capacidad de abnegaci\u00f3n, sacrificio y consagraci\u00f3n para cuidar y exige moralmente un modelo tradicional de familia, donde ellas se hacen cargo del cuidado, sin reconocimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La naturalizaci\u00f3n de las desigualdades de g\u00e9nero, a partir de la divisi\u00f3n sexual del trabajo, requiere s\u00edmbolos y representaciones para lo femenino y lo masculino. El hombre, obligado a mantener y aportar ingresos, es hombre econ\u00f3mico con una masculinidad racional, distante, ego\u00edsta, objetiva y solitaria; se gu\u00eda siempre por el sentido com\u00fan, decidido a conseguir lo que se espera de \u00e9l. El hombre econ\u00f3mico carece de sentimientos, cuerpo, dependencia, comunidad, conexi\u00f3n, pasi\u00f3n y ternura. Las mujeres, cuando se incorporan como fuerza de trabajo a la econom\u00eda, lo hacen como hombre econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La econom\u00eda del mercado obliga a pensar la vida sin sostenibilidad. Para los hombres, la vida es una apuesta. Por eso, la esperanza de vida masculina se ve afectada por enfermedades, alcoholismo, accidentes, encarcelamientos, homicidios. Los patrones patriarcales convierten la violencia en un rasgo identitario masculino. Lo simb\u00f3lico refuerza esta idea, con la imagen del hombre \u201cduro\u201d, \u201carriesgado\u201d y \u201csano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La econom\u00eda de la ganancia y el inter\u00e9s propone una masculinidad viril, independiente, competitiva. Un hombre due\u00f1o de su propia vida \u00bfExiste ese hombre? Para que exista un hombre exitoso, tiene que existir una mujer cuidadora que piense solo en el beneficio de \u00e9l y se sacrifique por \u00e9l. La mujer, en cualquier circunstancia, tiene que preservarse para cuidar.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfEs la subvaloraci\u00f3n econ\u00f3mica del trabajo dom\u00e9stico y de cuidado una expresi\u00f3n de la violencia econ\u00f3mica que viven las mujeres?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La perspectiva de la vida desde la l\u00f3gica patriarcal es siempre violenta y ubica a las mujeres y las ni\u00f1as en condici\u00f3n de v\u00edctimas de violencias sucesivas, moralmente aceptadas. El trabajo de cuidados se asocia esencialmente con el trabajo dom\u00e9stico y las mujeres pobres, escondiendo el aporte que se hace a la econom\u00eda global.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien regionalmente se constataron mayores inversiones directas e integraci\u00f3n de las econom\u00edas nacionales a los mercados globales con mayor incorporaci\u00f3n de mujeres, hay grandes diferencias en la vida cotidiana de unos y otras. Aunque en muchos pa\u00edses las pol\u00edticas de acceso a educaci\u00f3n secundaria y universitaria favorecen m\u00e1s a las mujeres, la distribuci\u00f3n de los recursos econ\u00f3micos sigue favoreciendo a los hombres. El embarazo adolescente y el retorno de las mujeres al hogar como cuidadoras expresa un tipo de violencia econ\u00f3mica y social solapada en nuevos discursos economicistas y machistas sobre emprendimiento femenino para trabajos de cuidados, exclusivamente.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfCu\u00e1les son los principales desaf\u00edos para lograr reducir las desigualdades y violencias asociados al trabajo dom\u00e9stico y de cuidados?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mujeres seguimos enfrentando de manera individual el problema de \u201cconciliar\u201d tiempos y trabajos, en detrimento de nuestra calidad de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propuesta es construir socialmente la organizaci\u00f3n integral del trabajo de cuidados con la participaci\u00f3n concurrente de los hogares, el Estado, el mercado y la comunidad, para resolver la reproducci\u00f3n cotidiana de la vida. Es otra forma de hacer econom\u00eda, funcionando bajo las l\u00f3gicas de cooperaci\u00f3n, reciprocidad y solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque no existe en Cuba una perspectiva integral del trabajo de cuidados, hay pol\u00edticas p\u00fablicas diferenciadas y procedimientos en diversas instancias de gobierno que establecen atenciones y acciones de cuidados disponiendo del uso de los&nbsp; recursos y su distribuci\u00f3n. No obstante, el reconocimiento a las inequidades que provoca la ausencia de una organizaci\u00f3n social integral del cuidado hace que esta sea una aspiraci\u00f3n para vivir en sociedades m\u00e1s justas e igualitarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las experiencias acumuladas durante la pandemia, durante la cual las redes de cuidados familiares o sociales se convirtieron en soporte material y espiritual de la vida, nos permite hablar de propuestas validadas que se pueden incorporar a las pol\u00edticas p\u00fablicas existentes y a las normativas vigentes, para ampliar \u00e1reas y actores de incidencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque no siempre se les asocia o percibe como expresiones de violencia machista, los trabajos dom\u00e9sticos y de cuidado conectan con diversas expresiones de maltrato, bajo los dictados del patriarcado, la divisi\u00f3n sexual del trabajo y las tareas mal repartidas, en detrimento de mujeres y ni\u00f1as.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":42717,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[626,692],"tags":[],"class_list":["post-42716","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-16-dias","category-692"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42716","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42716"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42716\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42717"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}