{"id":40764,"date":"2021-10-11T07:26:00","date_gmt":"2021-10-11T13:26:00","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=40764"},"modified":"2023-07-21T17:08:02","modified_gmt":"2023-07-21T22:08:02","slug":"aparecio-en-el-pais-el-10-de-octubre-monstruos-mal-cosidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/aparecio-en-el-pais-el-10-de-octubre-monstruos-mal-cosidos\/","title":{"rendered":"Apareci\u00f3 en El Pa\u00eds el 10 de octubre: Monstruos mal cosidos"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>La escritora hace pensar y reflexionar<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.informador.mx\/staff\/rmontero\">Rosa Montero<\/a><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>SemM\u00e9xico \/ El Pa\u00eds, Cd. de M\u00e9xico, 11 de octubre, 2021.-&nbsp; Los libros nos ense\u00f1an la complejidad, y el conocimiento de esa complejidad hace a los humanos m\u00e1s sabios y m\u00e1s libres<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Universidad de California hay un centro de investigaci\u00f3n m\u00e9dica en donde cultivan organoides cerebrales, es decir, peque\u00f1os cerebros artificiales creados a partir de c\u00e9lulas madre humanas. Y resulta que ahora acaban de detectar ondas de actividad cerebral en esos sesitos de laboratorio, cosa que es m\u00e1s de lo que se puede decir de los cerebros de algunos individuos que conozco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;El hallazgo es fascinante y espeluzna un poco. Pensar en el monstruo de Frankenstein es inevitable, pero tambi\u00e9n es una simpleza, porque los organoides no reproducen por completo un cerebro real (no tienen vasos sangu\u00edneos, por ejemplo) y adem\u00e1s son una herramienta extraordinaria para la investigaci\u00f3n y cura de enfermedades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con todo, cada vez que me entero de alguno de estos maravillosos descubrimientos siento cierto desasosiego por la divergencia entre los vertiginosos avances cient\u00edficos y el inmovilismo de nuestras emociones. Quiero decir que seguimos siendo tan energ\u00famenos como los trogloditas. Y as\u00ed, somos capaces de crear cerebros de laboratorio con actividad el\u00e9ctrica real, pero no conseguimos madurar nuestras propias cabezas hasta conseguir algo tan elemental como no odiar con pasi\u00f3n furibunda a todo aquel que opine de modo diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Lo digo muy cansada del griter\u00edo. Del creciente sectarismo, de la ausencia de raciocinio y de la ceguera. Los verdaderos monstruos de Frankenstein somos nosotros y nosotras, hechas de pedazos contradictorios: tanta habilidad tecnol\u00f3gica y tanta estupidez emocional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfHay alg\u00fan remedio para esto? Bueno, se me ocurre que leer puede ayudar. Hace un par de semanas estuve en M\u00e9xico en la Bienal Vargas Llosa hablando, entre otras cosas, de la literatura como \u00faltimo reducto de la complejidad. La vida es confusa, mestiza y parad\u00f3jica. Nadie puede saberlo todo ni puede tener la raz\u00f3n en todo. Las ideas son y deben ser mudables, repensables, redefinibles. Si se convierten en una verdad intocable, ya no son ideas, sino dogmas. Y el dogma es la negaci\u00f3n del pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el problema es que los seres humanos somos peque\u00f1os y fr\u00e1giles. Corremos de ac\u00e1 para all\u00e1 despavoridos en busca de cobijo, y hay muchos que, con tal de hacerse un nido protector de certidumbres, abdican de toda reflexi\u00f3n. Hay un sesgo cognitivo, llamado sesgo de confirmaci\u00f3n, por el cual los humanos tendemos a creer solo aquellas noticias que confirman nuestras ideas previas. Y yo dir\u00eda que este viejo error de conocimiento ha empeorado en los \u00faltimos tiempos; primero por la pandemia, que ha aumentado nuestra indefensi\u00f3n y por consiguiente la necesidad de buscar cobijo en el b\u00fanker del dogma; pero, sobre todo, por las nuevas tecnolog\u00edas, por esos algoritmos que llevan a\u00f1os escogiendo las noticias que vemos para que se adapten a nuestro gusto. Y as\u00ed, cada d\u00eda vamos viviendo m\u00e1s y m\u00e1s encerrados en peque\u00f1as peceras mentales que a cada uno\/a de nosotras\/os, pececillos prisioneros y cegatos, nos parecen el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Einstein dec\u00eda que para ser un buen cient\u00edfico hab\u00eda que pensar al menos 10 minutos al d\u00eda lo contrario de lo que piensan las amistades. Creo que es un formidable consejo para todos y todas, pero, a falta de eso, recurramos a los libros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los libros nos abren puertas a lo Otro, a los otros. Nos obligan a percibir las diferencias, las contradicciones y las sombras. Los libros nos ense\u00f1an la complejidad, y el conocimiento de esa complejidad, hace a los humanos m\u00e1s sabios y m\u00e1s libres. Por eso todos los poderes represores intentan secuestrar e impedir la lectura. A los esclavos de Estados Unidos no se les permit\u00eda aprender a leer y escribir; los talibanes le metieron una bala a Malala en la cabeza por querer estudiar, y los tiranos como Daniel Ortega persiguen a escritores como Sergio Ram\u00edrez en esta eterna guerra contra los libros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero terminar\u00e9 con una buena noticia: el \u00e9xito de la reciente Feria del Libro de Madrid, la primera tras la pandemia. D\u00eda tras d\u00eda, los lectores aguantaron estoicamente, a pie y bajo el sol, gigantescas colas de horas para entrar en el recinto. Colas para comprar un libro y asomarse as\u00ed a vastos mundos ajenos. Para combatir el reduccionismo de pecera, la banalizaci\u00f3n del odio y el sectarismo. Para coser mejor nuestras pobres y disociadas tripas de inmaduros monstruos. Es algo que llena de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a9ROSA MONTERO. \/EDICIONES EL PA\u00cdS, S.L 2021<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escritora hace pensar y reflexionar<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":40765,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[692,45,46],"tags":[],"class_list":["post-40764","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-692","category-cultura","category-cultura-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40764"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40764\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}