{"id":38965,"date":"2021-08-01T12:22:32","date_gmt":"2021-08-01T18:22:32","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=38965"},"modified":"2023-07-21T17:04:59","modified_gmt":"2023-07-21T22:04:59","slug":"los-hijos-del-bicho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/los-hijos-del-bicho\/","title":{"rendered":"Los hijos del bicho"},"content":{"rendered":"<p><b>Esta es una Cr\u00f3nica que obtuvo el&nbsp; Primer premio de Punto de Partida UNAM, se public\u00f3 <\/b><b>&nbsp;a principios de 2021 y gan\u00f3 el concurso de cr\u00f3nica n\u00famero 51. <\/b><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><b>La publicamos en honor de Carlos M\u00e9ndez, quien se fue a la luz&nbsp; este 30 de julio. Un luchador acosado por la derecha, activista contra la estigmatizaci\u00f3n de las personas con VIH. Cortes\u00eda del autor.<\/b><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.puntodepartida.unam.mx\/index.php\/2439#6\"><span style=\"font-weight: 400;\">Mateo Peraza Villamil<\/span><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/44780694_303.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-38967\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/44780694_303.jpeg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"394\"><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Un hombre se arrastra pecho tierra y muere a mitad de la calle. Agonizaba solo y de noche, incapaz de pedir ayuda. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 visto antes de terminar en direcci\u00f3n a la luna? Encontraron su cuerpo demacrado frente al Parque de Santa Ana, uno de los m\u00e1s emblem\u00e1ticos en la ciudad de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n. Nadie quiso alejarlo del tr\u00e1fico. Alrededor se mont\u00f3 un cerco de curiosos hasta la llegada de dos personas. Hubo quien movi\u00f3 uno de sus brazos con un palo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Antes, el hombre pas\u00f3 dos d\u00edas en una camilla rudimentaria, como de trinchera de guerra, instalada en un terreno bald\u00edo. Dos de los activistas por los derechos de la salud sexual m\u00e1s importantes en el estado de Yucat\u00e1n, Carlos M\u00e9ndez Benavides y Sandra Peniche, la construyeron tras encontrarlo inconsciente en una banqueta. Estaba enfermo de sida. Lo rechazaron en los hospitales p\u00fablicos.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEs uno de los primeros casos registrados en el estado a principios de los noventa\u201d, precisa Carlos M\u00e9ndez, quien pag\u00f3 un f\u00e9retro para el difunto. Un maestro al que abandon\u00f3 su familia tras descubrir su afecci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Condujo hacia el Palacio de Gobierno, el f\u00e9retro sacudi\u00e9ndose sobre la batea de una camioneta Toyota. Solicit\u00f3 a los funcionarios, entre ellos una priista inveterada, la entonces secretaria de Gobierno, Myrna Hoyos, que pagaran la cremaci\u00f3n o, siquiera, el entierro. Pero se negaron. No hab\u00eda protocolos ni obligaciones gubernamentales para atender a las v\u00edctimas de una enfermedad que superaba las decenas de miles de muertes a nivel mundial. Carlos M\u00e9ndez le dijo a la funcionaria:<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPues te dejo el f\u00e9retro aqu\u00ed, afuera de tu oficina, para que se hagan responsables\u201d.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfC\u00f3mo vas a hacer eso? No, no, ll\u00e9vatelo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Myrna Hoyos sac\u00f3 la cabeza por la ventana. Luego de ver el f\u00e9retro lustroso, delgado, sobre la banqueta, acept\u00f3 cubrir ella misma los gastos.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s de 20 a\u00f1os despu\u00e9s del primer caso registrado, Carlos M\u00e9ndez Benavides est\u00e1 en la cocina del albergue Oasis de San Juan de Dios, ubicado en el municipio de Conkal, el cual atiende bajo su direcci\u00f3n a los portadores de&nbsp;VIH&nbsp;provenientes de los 106 municipios de Yucat\u00e1n. Es un hombre rollizo, canoso, alto en relaci\u00f3n con la estatura promedio de los yucatecos. Viste una playera polo roja, y una cruz cat\u00f3lica, gigantesca, cuelga de su cuello cori\u00e1ceo. La cocina huele a medicamentos. Al fondo del pasillo una gata reposa dentro de un huacal con sus cr\u00edas pegadas al vientre. Tres ni\u00f1as la observan y le ofrecen alimento. El sitio, pese a todo, rezuma vida.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHubo navidades donde&nbsp;[<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sic<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">]&nbsp;no ten\u00edamos abasto. Est\u00e1bamos en la cena de navidad y hab\u00eda muertos, reci\u00e9n muertos, en cada uno de los cuartos. Cinco, seis, varios. Las familias velaban a sus muertos y luego las invit\u00e1bamos a cenar. Llegamos a tener siete muertos por mes\u201d, dice tranquilo, acostumbrado a los temas que conciernen a la tristeza y el olvido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">En el marco de un repunte de las personas infectadas de&nbsp;VIH&nbsp;en Yucat\u00e1n, que alcanz\u00f3 el tercer lugar por nuevos contagios a nivel nacional, el testimonio de Carlos M\u00e9ndez habla sobre un problema de salud que desde hace 20 a\u00f1os vislumbraban activistas y organizaciones no gubernamentales, y que fue sistem\u00e1ticamente ignorado por el gobierno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00c9l, vinculado con redes de activismo a nivel internacional y con m\u00e9dicos especialistas de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), se\u00f1ala que los nuevos casos (poco m\u00e1s de 400 seg\u00fan el \u00faltimo informe de la Secretar\u00eda de Salud del estado de Yucat\u00e1n, publicado en 2019) son inexactos. Refuta que, de acuerdo con la curva epidemiol\u00f3gica, y considerando los contagios no registrados&nbsp;\u2014pues hasta la fecha los archivos cl\u00ednicos se manejan por entidades federativas y no existe una base de datos general y digital\u2014, la cantidad debe de ser entre cuatro y cinco veces mayor. Estima que actualmente hay por lo menos 40 000 casos de&nbsp;VIH&nbsp;en el estado, lo que contrasta con los apenas 3 000 que apuntaron las autoridades.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Luego de poner caf\u00e9 y galletas sobre la mesa, y de comentar que una herida en su pierna derecha no cede, Carlos narra que el proyecto del albergue se inici\u00f3 bajo el disfraz de una fundaci\u00f3n que apoyaba a m\u00fasicos j\u00f3venes. A trav\u00e9s de esta din\u00e1mica reuni\u00f3 fondos. \u201cHubo bienhechores [benefactores]\u201d, dice, \u201cque sostuvieron econ\u00f3micamente el germen de este proyecto sin saber que su altruismo se destin\u00f3 a un tema m\u00e1s importante\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Como escribi\u00f3 Susan Sontag en&nbsp;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El sida y sus met\u00e1foras<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la interpretaci\u00f3n de la sociedad y de la medicina sobre la enfermedad ocurre desde un plano metaf\u00f3rico, de car\u00e1cter militar, con el fin de incentivar su erradicaci\u00f3n. El virus como el enemigo. Como un invasor sacado de la ciencia ficci\u00f3n. Esta l\u00f3gica nos ha hecho considerar a los enfermos de sida \u201cenemigos\u201d de la salud p\u00fablica. Desde una mirada conservadora, y retomando la cr\u00edtica de Sontag: gente infecta, cuya condici\u00f3n inmunol\u00f3gica es culpa de su libertinaje sexual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">2<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Como parte de un largo anecdotario de historias sobre discriminaci\u00f3n, Carlos M\u00e9ndez cuenta el caso del hombre&nbsp;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">keken&nbsp;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(palabra maya que significa \u201ccerdo\u201d). En 2001 recibi\u00f3 una llamada. Le dijeron que una familia de la comisar\u00eda de Sitpach encaden\u00f3 a uno de sus hijos a un gallinero. El sujeto comi\u00f3&nbsp;\u2014durante un a\u00f1o completo\u2014&nbsp;de un bote pl\u00e1stico en el que se hubo guardado un litro de yogurt. Con ese mismo bote recog\u00eda agua de lluvia para ba\u00f1arse. Con ese bote intent\u00f3 quitar las costras de mierda y tierra que hab\u00edan cicatrizado otras costras de mierda y tierra sobre su piel desnuda. La mirada perdida. Nadie supo, en primera instancia, si pod\u00eda responder en espa\u00f1ol.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Carlos M\u00e9ndez exigi\u00f3 a la familia que lo soltara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cS\u00ed\u201d, contest\u00f3 su madre, \u201cpero le va a costar 200 pesos\u201d. Entre l\u00e1grimas, pag\u00f3.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El sujeto, identificado como Juan Gerardo, se infect\u00f3 de&nbsp;VIH&nbsp;en su primera relaci\u00f3n sexual, a los 17 a\u00f1os. Luego de vivir en condiciones inhumanas, se comunicaba como un animal, se comportaba como uno. Seg\u00fan Carlos M\u00e9ndez, repet\u00eda constantemente: \u201cSoy un&nbsp;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">keken<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, soy un&nbsp;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">keken<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, me lo merezco. Dice mi mam\u00e1 que me lo merezco\u201d. Pasaron meses. En el albergue, a la hora de la comida, Carlos lo encontraba en el interior de los corrales, donde el hombre insist\u00eda en comer directo de la tierra, casi desnudo y con las manos. Le dieron terapias especializadas, tom\u00f3 conciencia de las vejaciones que vivi\u00f3 y, luego de una serie de episodios depresivos, tratamientos con retrovirales e intentos de suicidio, pudo salir adelante. Se independiz\u00f3 y abandon\u00f3 el albergue con su pareja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">3<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La&nbsp;OMS&nbsp;se\u00f1ala que el sida pudo originarse en \u00c1frica en los a\u00f1os treinta. Sin embargo, fue cinco d\u00e9cadas m\u00e1s tarde cuando en el sur de California y Nueva York se analizaron los primeros grupos de enfermos por sarcoma de Kapoosi y Pneumocystis jirovecii, cuya aparici\u00f3n conjunta deton\u00f3 el inter\u00e9s de la ciencia.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Desde el comienzo incluy\u00f3 el estigma, la satanizaci\u00f3n religiosa. M\u00e9dicos reconocidos propusieron el nombre&nbsp;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Gay-related inmune deficiency&nbsp;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(Inmunodeficiencia asociada a la homosexualidad). La prensa bautiz\u00f3 al s\u00edndrome como \u201cla peste rosa\u201d, atribuyendo su origen a los homosexuales. No obstante, los cient\u00edficos tardaron poco en reparar que la transmisi\u00f3n tambi\u00e9n suced\u00eda entre consumidores de drogas y receptores de transfusiones sangu\u00edneas, entre haitianos y personas heterosexuales del \u00c1frica subsahariana, donde todav\u00eda es una de las mayores crisis de salud. La denominaci\u00f3n final fue&nbsp;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Acquired Inmune Deficiency Syndrome&nbsp;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(S\u00edndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), registrada oficialmente en 1982.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Hasta la fecha, m\u00e1s de 39 millones de personas murieron por la infecci\u00f3n a nivel mundial, mientras que 37 millones viven con el virus y m\u00e1s de 25 millones reciben tratamiento, seg\u00fan cifras de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU).<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Pese al reconocimiento mundial del sida como un tema prioritario, en las zonas alejadas de las capitales, en las ciudades peque\u00f1as, perif\u00e9ricas o simplemente llamadas provincias, la imposici\u00f3n de una cultura cat\u00f3lica y apegada a principios conservadores, mismos que se reflejan en las c\u00fapulas gubernamentales, produjo un clima de desatenci\u00f3n, rezago y, peor a\u00fan, un repunte epid\u00e9mico dada la falta de programas de atenci\u00f3n, de prevenci\u00f3n y de salud sexual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">4<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed como Sontag, Carlos M\u00e9ndez tambi\u00e9n cre\u00f3 su propia met\u00e1fora en favor de los portadores del virus: la Fundaci\u00f3n Alegr\u00eda, que luego de unos a\u00f1os se volver\u00eda el albergue Oasis de San Juan de Dios. Me revela que uno de los primeros casos de sida en Yucat\u00e1n, junto con el del maestro que muri\u00f3 a mitad de la calle&nbsp;\u2014hecho que no tiene registro en las hemerotecas locales\u2014, fue el de su primo, quien lo contrajo en Estados Unidos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de los primeros casos es el de un primo hermano. Lo detectan ac\u00e1, luego de traerlo de Estados Unidos en 1982. Otro caso fue detectado aqu\u00ed, en M\u00e9rida, el de un maestro que muri\u00f3 en la calle. Se comenz\u00f3 a difundir que la epidemia era \u00fanicamente entre homosexuales. Hab\u00eda cinco o seis homosexuales detectados en Nueva York. No se llamabaVIHen esa \u00e9poca, sino aids, que significa S\u00edndrome de Inmunodeficiencia Humana [<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sic<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">], algo que hasta hoy no se entiende muy bien porque piensan que es una enfermedad, pero no [lo] es, sino un complejo de enfermedades, un s\u00edndrome. Enfermedades raras, adem\u00e1s, que suelen salir y aparecer dependiendo del medio donde se desarrolla el sida; en \u00c1frica, por ejemplo, son distintas. Hay una lista de enfermedades que se catalogan y pueden tener lugar. Si la persona tiene sida, entonces habr\u00e1 una forma espec\u00edfica de manifestarlo. Incluso aparecen enfermedades que ya est\u00e1n erradicadas, contra las que ni siquiera existe una vacuna, un tratamiento. Cu\u00e1ntas personas no murieron, primero ciegos, luego destrozados de todo el sistema intestinal. Vomitaban sus v\u00edsceras. Esto por el citomegalovirus, porque no hab\u00eda cura para \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">5<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Los ni\u00f1os que viven en el albergue lo apodaron Pap\u00e1 Carlos como una forma de reponer la ausencia de sus padres. Pero uno de esos ni\u00f1os&nbsp;\u2014\u201clos hijos del bicho\u201d (bicho\/sida), como los nombr\u00f3 un conductor del transporte p\u00fablico\u2014&nbsp;ya no est\u00e1 aqu\u00ed. Se fue hace dos a\u00f1os a Morelia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El chico, oriundo de la Ciudad de M\u00e9xico, era hijo de un polic\u00eda de la extinta Procuradur\u00eda General de la Rep\u00fablica (PGR). El hombre, dice Carlos M\u00e9ndez, trabajaba para un grupo de choque, es decir, un comando policial cuyo fin era entrar por la fuerza a casas de seguridad, asesinar a las personas en el interior, robar los objetos de valor y salir antes del peritaje.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Por lo tanto, a su llegada, el hombre ten\u00eda un reloj de oro, una cadena con diamantes en el cuello. Vest\u00eda botas y la \u00faltima muda de ropa de marca que le qued\u00f3 sobre un cuerpo apergaminado y enjuto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl hombre contrajo la enfermedad y contagi\u00f3 a su esposa. Al paso de los a\u00f1os, el estado de salud de ambos se deterior\u00f3 y circularon por otros estados del pa\u00eds, haciendo peque\u00f1os trabajos en tiendas, en construcciones, ocultando su identidad\u201d, dice.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Terminaron en el albergue Oasis de San Juan de Dios. El hombre falleci\u00f3 a los pocos meses. Antes, en p\u00e9simo estado, quiso darle la cadena y el reloj a Carlos. Sucedi\u00f3 lo mismo con la mujer, y ella tambi\u00e9n le ofreci\u00f3 los objetos como un pago m\u00ednimo para proteger a su hijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Hu\u00e9rfano, el activista crio al ni\u00f1o. Como a otros infantes en esa situaci\u00f3n, lo inscribieron en la primaria de Conkal. Pero dada la ignorancia y los estigmas perpetrados por la ausencia del gobierno, su educaci\u00f3n se trunc\u00f3 por el acoso.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Carlos recuerda que el hijo de la alcaldesa, un chico de ocho a\u00f1os, le dijo en un arranque de superioridad: \u201cEres como la mierda de caballo. \u00bfSabes por qu\u00e9? Porque aunque te limpies, aunque te echen cloro, siempre oler\u00e1s a mierda\u201d.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">A esto se sum\u00f3 el rechazo de los pobladores del municipio a la gente del albergue. Para la redacci\u00f3n de esta cr\u00f3nica el sacerdote de la iglesia de Conkal se neg\u00f3 a dar declaraciones. Un amigo cercano al archivo hist\u00f3rico de la misma iglesia, quien le hizo el planteamiento, dice que su rechazo fue categ\u00f3rico. \u201c\u00bfPara qu\u00e9 voy a hablar de ellos?\u201d, coment\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El ni\u00f1o se encerr\u00f3 un d\u00eda completo. Por la noche, luego de percatarse, Carlos M\u00e9ndez intent\u00f3 abrir su puerta a la fuerza. No pudo. Uno de los residentes, un expandillero en una etapa avanzada de la infecci\u00f3n, con un tatuaje de la Sur 13 entre los om\u00f3platos, logr\u00f3 abrirla a patadas. Adentro, el ni\u00f1o se hab\u00eda defecado encima; con sus propias heces escribi\u00f3 en la pared: \u201cSoy como la mierda del caballo\u201d. La sensaci\u00f3n de sentirse como animales. El rechazo como una pared que cae y aplasta cualquier resquicio de dignidad. Al final fue adoptado por una t\u00eda, quien se lo llev\u00f3 a Morelia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">6<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El apellido de Carlos y su primo hermano&nbsp;\u2014el segundo caso que se conoce de sida en la entidad\u2014&nbsp;es Benavides, de origen espa\u00f1ol y cuya l\u00ednea principal fue una de las casas m\u00e1s antiguas e importantes de la nobleza. La traducci\u00f3n del \u00e1rabe es \u201chijo de guerrero valiente\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy, dice, s\u00f3lo quedan tres de la familia. Fueron muy unidos. Varios de ellos homosexuales declarados en una \u00e9poca de conservadurismo recalcitrante. Cuando el primo lleg\u00f3 del extranjero, hicieron un esfuerzo conjunto por investigar el origen del sida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Hab\u00eda otras personas, tambi\u00e9n cercanas, infectadas. Precisa que en esa \u00e9poca los enfermeros llegaban con trajes de control biol\u00f3gico para llevar a su primo al hospital, y que le daban la mano con guantes. Entonces crearon la fundaci\u00f3n y consiguieron los viajes al extranjero para investigar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tuvimos reuniones para traer a mi primo de Estados Unidos para salvarlo. Muchos de nosotros \u00e9ramos homosexuales en la familia. Unos decidieron apartarse y otros apoyar. Entend\u00edamos que a nosotros nos iba a tocar porque era una pandemia, era la ruleta rusa de los homosexuales. Todos \u00edbamos a morir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando M\u00e9xico comenz\u00f3 a liberar informaci\u00f3n sobre elVIH, en el a\u00f1o 85, hubo un problema grave porque aparecieron m\u00e1s casos: ten\u00edamos ya cinco o seis amigos infectados y no pod\u00edamos encontrar informaci\u00f3n porque M\u00e9xico crea el famoso \u201carco de silencio\u201d que dur\u00f3 10 a\u00f1os y clasific\u00f3 la informaci\u00f3n como seguridad nacional en vez de emergencia nacional. Y en esa \u00e9poca elCISEN [el extinto Centro Nacional de Inteligencia] monitoreaba las pl\u00e1ticas sobre el tema, los intercambios de informaci\u00f3n. Todo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces se form\u00f3 un grupo para traer la informaci\u00f3n. Un amigo, Jos\u00e9 Luis Mat\u00fa, y yo conseguimos unos bienhechores y tambi\u00e9n lana para ir a Europa. \u00c9l, que sab\u00eda idiomas, se fue por la informaci\u00f3n: a los congresos, a entrevistarse con asociaciones. Trajo libros, comenzamos a estudiar, compartimos informaci\u00f3n con otros doctores. Luego se establece un grupo de investigaci\u00f3n en el Hideyo Noguchi, en los noventa, en el departamento de hematolog\u00eda. Ah\u00ed se traen las primeras m\u00e1quinasELISA. Pero cuando quisimos salir a la luz p\u00fablica tuvimos que aguantar, porque para traer la informaci\u00f3n hubo que crear una asociaci\u00f3n civil de arte y cultura, una fachada; hablamos con grupos empresariales, comenzamos a organizar concursos y dar premios, a estar cerca de pol\u00edticos y pedir m\u00e1s fondos. Hab\u00eda incluso otros pa\u00edses que mandaban competidores a nuestros concursos. Ya ten\u00edamos un festival bien preparado. Y eso nos permiti\u00f3 viajar, financiar la investigaci\u00f3n, ayudar a la gente que se enfermaba. Conseguimos becas para gente afectada que quer\u00eda estudiar m\u00fasica y artes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Con los fondos, Carlos M\u00e9ndez compr\u00f3 la quinta donde hoy se encuentra el albergue que encabeza desde hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Los \u00faltimos bienhechores, todos extranjeros, han muerto. Para este 2019 los recursos son m\u00e1s que escasos y \u00e9l debe elegir, cada seis meses, qui\u00e9n podr\u00e1 y qui\u00e9n no recibir los retrovirales.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Sontag escribi\u00f3 que a nivel de interpretaci\u00f3n colectiva el sida tiene una relaci\u00f3n con la tuberculosis. Carlos M\u00e9ndez pens\u00f3 en un albergue para tuberculosos al elegir la estructura del suyo. Para que cada enfermo en estado convaleciente tuviera suficiente privacidad para despedirse de su existencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">7<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Hace 15 a\u00f1os mi madre vino al albergue como parte de un proyecto de lectura. Me cont\u00f3, al regresar a casa, que hab\u00eda conocido a un hombre fuerte y hermoso: un&nbsp;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">stripper&nbsp;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">cuyos familiares lo sacaron de su domicilio sin importarles que durante a\u00f1os invirtiera sus ingresos en mantenerlos. Primero, me dijo, al enterarse de que estaba enfermo, le comenzaron a dar cubiertos de pl\u00e1stico, le ped\u00edan que pasara una servilleta por la taza del ba\u00f1o y que se pusiera un paliacate sobre los labios al momento de hablar; lo obligaron a ba\u00f1arse afuera con cubeta y j\u00edcara, le impidieron saludar de beso a sus hijos. Luego, simplemente, lo sacaron a patadas. El hombre falleci\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s&nbsp;\u2014seg\u00fan me dice Carlos M\u00e9ndez, una d\u00e9cada y media m\u00e1s tarde\u2014, pero antes vivi\u00f3 el desprecio de la sociedad: la falta de empleo, los bisbiseos al verlo pasar, la gente que abiertamente le gritaba algo que en Conkal y el resto del estado se volver\u00eda una consigna reproducida por la gente y el gobierno. Un grito de rechazo imparable y desolador:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPuto sidoso\u201d.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">8<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Para ejemplificar el \u201cs\u00edndrome del caracol\u201d, Carlos M\u00e9ndez narra la historia de una mujer que entr\u00f3 al albergue junto con su pareja, ambos infectados.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El hombre muri\u00f3 tras un a\u00f1o de tratamiento. La chica quiso rehacer su vida en el albergue: apoyaba a Carlos en la cocina y limpiando las habitaciones, llevaba a los ni\u00f1os a la escuela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Una noche sali\u00f3 a cenar. A los habitantes de la quinta les recomiendan no hacerlo dentro del pueblo, que cuenta con m\u00e1s de 9 000 habitantes. Aun as\u00ed fue a un puesto cercano al mercado municipal, y la mujer que atend\u00eda, armada con una escoba, la sac\u00f3 a golpes. Le dijo, cuenta Carlos M\u00e9ndez: \u201cMe est\u00e1s llenado el puesto de mierda, me vas a enfermar de sida\u201d. En crisis, la mujer se resisti\u00f3. Uno de los comensales se quit\u00f3 la playera, se la puso sobre las manos y la movi\u00f3 del asiento. Como si quemara tocarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">De regreso al albergue, se encerr\u00f3 en su pieza. Ya no com\u00eda ni hablaba; Carlos quiso alimentarla con un gotero, pero la mujer rechaz\u00f3 abrir la boca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le puse el s\u00edndrome del caracol porque es como si se hubiera enrollado en s\u00ed misma, en una concha ficticia. Los m\u00e9dicos no pudieron ayudarnos. Entonces hab\u00eda un cura que nos apoyaba, que lleg\u00f3 luego de varios que se negaron a darle la bendici\u00f3n a los enfermos, a tocarlos porque tem\u00edan contagiarse. Hablamos ya del a\u00f1o 2000 y todos estaban plagados de ignorancia. Ese cura habl\u00f3 con la chica, pero no pas\u00f3 nada. Poco despu\u00e9s falleci\u00f3. Esto se repiti\u00f3 varias veces con otras personas asiladas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">9<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando salimos de la cocina, dos hombres, tomados de la mano, renquean hacia un lugar impreciso de la calle. Se ven felices. Carlos dice que son pacientes que se volvieron pareja al poco tiempo de llegar al albergue. Ambos est\u00e1n en fases avanzadas de la infecci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHablar contigo fue como sumergirme en el pasado y sentir que me ahogo\u201d, susurra.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Y llora, serio, viendo hacia la pareja, hacia el fondo de la quinta donde dos puercos sin pelo corren en zigzag y un ni\u00f1o intenta arrearlos hacia el corral. Para Carlos el futuro es cada vez m\u00e1s incierto. Hace poco la crisis del desabasto golpe\u00f3 al albergue. Sin embargo, reconoce que el gobierno federal hizo algo positivo al terminar con el monopolio farmac\u00e9utico. Antes, cuando llegaban los medicamentos, si es que llegaban, estaban caducados. Espera que pronto se arregle el tema del suministro. Mientras Yucat\u00e1n ha alcanzado el tercer lugar en nuevos contagios de&nbsp;VIH&nbsp;a nivel nacional, en el albergue Oasis de San Juan de Dios viven, actualmente y de forma fija, 25 personas, pues no hay abasto para atender a m\u00e1s.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Le pido a Carlos que pose para una fotograf\u00eda. Se limpia las l\u00e1grimas con la playera. En el trasfondo aparecen los cerdos corriendo, el ni\u00f1o, la pareja tomada de la mano. No puedo evitar sentir que, pese a todo, este sitio rezuma vida.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es una Cr\u00f3nica que obtuvo el&nbsp; Primer premio de Punto de Partida UNAM, se public\u00f3 &nbsp;a principios de 2021 y gan\u00f3 el concurso de cr\u00f3nica n\u00famero 51.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":38966,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[692,64],"tags":[],"class_list":["post-38965","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-692","category-para-saber"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38965"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38965\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38966"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}