{"id":35125,"date":"2021-05-11T12:12:58","date_gmt":"2021-05-11T18:12:58","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=35125"},"modified":"2023-07-21T17:00:06","modified_gmt":"2023-07-21T22:00:06","slug":"clave-el-activismo-de-las-feministas-en-apoyo-a-las-mujeres-ninas-y-personas-lbtiq-en-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/clave-el-activismo-de-las-feministas-en-apoyo-a-las-mujeres-ninas-y-personas-lbtiq-en-la-pandemia\/","title":{"rendered":"Clave el activismo de las feministas en apoyo a las mujeres, ni\u00f1as y personas LBTIQ+ en la pandemia"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>Activismo en tiempos de pandemia elaborado por el Fondo de Mujeres del Sur (FMS): Bolivia, Uruguay y Argentina<\/strong><\/li><li><strong>Cambiaron \u00a0las prioridades y estrategias, para dar\u00a0 centralidad a las acciones de contenci\u00f3n y prevenci\u00f3n comunitaria<\/strong>.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Elda Montiel<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 11 de mayo 2021.- La crisis sanitaria y econ\u00f3mica que se profundiz\u00f3 durante la pandemia del covid-19 puso de relieve, de manera insoslayable, las brechas de g\u00e9nero y peligraron algunos logros en materia de derechos humanos conseguidos en las \u00faltimas d\u00e9cadas en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La crisis sanitaria mostr\u00f3 que el activismo incesante de las organizaciones feministas juega un rol clave para dar voz a las mujeres, ni\u00f1as y personas LBTIQ+, y extienden una red solidaria en &nbsp;apoyo a la emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Destaca el informe \u201cActivismo en tiempos de pandemia\u201d elaborado por el Fondo de Mujeres del Sur (FMS), que es una fundaci\u00f3n que, desde el 2007, brinda apoyo financiero y acompa\u00f1amiento a organizaciones que promueven los derechos de las mujeres y personas LBTIQ+, principalmente en Argentina, Uruguay y Paraguay.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fueron las agrupaciones, organizaciones y redes feministas quienes estuvieron atendiendo las necesidades de las mujeres y personas LBTIQ+ en la emergencia a pesar de las condiciones negativas para el activismo, se se\u00f1ala.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reconoce el informe que tuvieron que cambiar las prioridades y estrategias al darles centralidad a las acciones de contenci\u00f3n y prevenci\u00f3n comunitaria, y las pr\u00e1cticas de cuidado de las propias activistas, sin por ello relegar el monitoreo de las pol\u00edticas p\u00fablicas en la emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El impacto negativo de la pandemia del covid-19 sobre las condiciones para el<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">activismo en general se agudiz\u00f3 para aquellas personas expuestas a m\u00faltiples situaciones de desigualdad, por su clase, raza y etnia o identidad sexogen\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las medidas adoptadas por los gobiernos de la regi\u00f3n, repercutieron en las precondiciones para que las organizaciones feministas y de la diversidad pudieran desarrollar su activismo, como las medidas de aislamiento y distanciamiento social, particularmente las restricciones a la libre circulaci\u00f3n, lo que represento un desaf\u00edo para sostener el trabajo organizativo, de movilizaci\u00f3n y de participaci\u00f3n en procesos de deliberaci\u00f3n y toma de decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed como la sobrecarga de tareas de cuidado para las mujeres durante el aislamiento obligatorio, producto de la divisi\u00f3n sexogen\u00e9rica del trabajo, tambi\u00e9n afect\u00f3 la disponibilidad para el activismo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cuidados<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En materia de cuidados, en Argentina el 51 por ciento de las mujeres vieron intensificada la carga de tareas de cuidado durante la cuarentena, sobre todo en torno a la limpieza de los hogares y personas a cargo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Uruguay, aunque en t\u00e9rminos porcentuales varones y mujeres incrementaron de manera similar su carga de trabajo no remunerado durante la pandemia, en t\u00e9rminos absolutos la brecha de g\u00e9nero en horas promedio diarias de trabajo no remunerado creci\u00f3 de 3.0 a 3.5 horas, es decir, se ampli\u00f3 30 minutos. Tambi\u00e9n, el porcentaje de mujeres que declar\u00f3 sentirse muy o bastante sobrecargada por las tareas del hogar desde la llegada del coronavirus es cinco veces mayor al de los hombres; 20 por ciento y 4 &nbsp;por ciento, respectivamente). Para Paraguay, no se encontraron datos espec\u00edficos sobre uso del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ello se sum\u00f3 la agudizaci\u00f3n del desgaste psicof\u00edsico, el alto riesgo de contagio para las activistas (y sus familias o convivientes) en la primera l\u00ednea de respuesta comunitaria, y el riesgo aumentado de sufrir violencia institucional como consecuencia del incremento de los controles policiales sobre la circulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con respecto al empleo, las mujeres se vieron particularmente afectadas en los tres pa\u00edses. Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT), en Argentina las mujeres est\u00e1n sobrerrepresentadas en las ocupaciones relacionadas con la atenci\u00f3n a las v\u00edctimas de la pandemia, as\u00ed como en los sectores m\u00e1s perjudicados por las restricciones a la circulaci\u00f3n (comercio, turismo, hoteler\u00eda, entre otros).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A su vez, aquellas personas que trabajan en la informalidad no pudieron sostener ingresos estables m\u00e1s all\u00e1 de algunas medidas de transferencia directa implementadas oportunamente desde los gobiernos, pero limitadas en su alcance y magnitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s el caso m\u00e1s visible fue el de las trabajadoras dom\u00e9sticas \u2013que representan el 17 por ciento de las mujeres asalariadas del pa\u00eds pues el 75 por ciento de ellas no est\u00e1n registradas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Reconfiguraci\u00f3n del activismo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas estas circunstancias obligaron a una reconfiguraci\u00f3n del activismo para adaptarse a la situaci\u00f3n de emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue posible identificar dos momentos durante el a\u00f1o 2020: uno inmediato, de flexibilizaci\u00f3n de recursos, ya que se dio libertad para reasignar los recursos para respuestas comunitarias; y otro para la reasignaci\u00f3n de partidas presupuestales para fortalecimiento de los movimientos feministas de la regi\u00f3n ante la emergencia sanitaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El FMS tuvo que actuar r\u00e1pidamente para garantizar la continuidad de su apoyo y responder a las demandas que fueron emergiendo, ya que la profundizaci\u00f3n de la crisis econ\u00f3mica repercuti\u00f3 sobre los ingresos y la sostenibilidad de las organizaciones, y supuso otro desaf\u00edo importante para el activismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como complicaciones bancarias para acceder a los fondos, limitaciones para la realizaci\u00f3n de campa\u00f1as de movilizaci\u00f3n de recursos, incurrimiento en gastos imprevistos, y hasta la posible modificaci\u00f3n en las prioridades de donantes en detrimento de los derechos de las mujeres, ni\u00f1as y personas LBTIQ+.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La crisis tambi\u00e9n afect\u00f3 los ingresos de las propias activistas, tanto de las que hacen un trabajo rentado como de las voluntarias que dependen de otros empleos, limitando as\u00ed su autonom\u00eda econ\u00f3mica y las posibilidades de dedicar tiempo a estos espacios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Varias organizaciones reforzaron los fondos para infraestructura (internet) y adquirieron dispositivos como celulares, grabadoras y computadoras, para poder garantizar su comunicaci\u00f3n. Tambi\u00e9n, en el caso de las poblaciones m\u00e1s afectadas econ\u00f3micamente, subsidiaron las recargas de celulares para facilitar la participaci\u00f3n en capacitaciones virtuales, acompa\u00f1ar a mujeres en situaci\u00f3n de violencia y a lideresas en territorios aislados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la virtualidad no est\u00e1 exenta de desaf\u00edos y puede ser una barrera, por la falta de dispositivos o de familiaridad con las aplicaciones que facilitan la participaci\u00f3n, o por la falta de acceso general a infraestructura y conectividad, producto de la brecha digital existente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de las organizaciones reorientaron parte de sus recursos para acompa\u00f1ar materialmente a sus integrantes y a las comunidades con las que trabajan, por medio de la provisi\u00f3n de insumos b\u00e1sicos como productos de higiene y alimentos, a fin de mitigar los impactos m\u00e1s dram\u00e1ticos de la pandemia en sus entornos inmediatos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n la difusi\u00f3n de informaci\u00f3n confiable sobre recursos institucionales existentes para mujeres en situaci\u00f3n de violencia de g\u00e9nero o para las que calificaban para ser beneficiarias de ingresos de emergencia brindados por los estados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El acompa\u00f1amiento psicol\u00f3gico emocional y el autocuidado tambi\u00e9n fueron estrategias centrales entre las organizaciones, tanto hacia las comunidades con las que trabajan como para las propias activistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas estrategias de cuidados est\u00e1n atravesadas por la idea de sororidad, propia del feminismo, caracterizada por lo vincular y lo colectivo. Algunas organizaciones han informado sobre contagios y situaciones l\u00edmite entre promotoras comunitarias y activistas y sus entornos m\u00e1s pr\u00f3ximos, como es el caso de integrantes de la Red de Mujeres de La Matanza (Argentina).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Bolivia, el Centro de Capacitaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n de la Mujer Campesina de Tarija (CCIMCAT) distribuy\u00f3 semillas de verduras y hortalizas para contribuir a la seguridad alimentaria a trav\u00e9s del armado de dos huertas comunitarias. La Asociaci\u00f3n de Mujeres de la Provincia de O\u2019Connor &#8211; AMPRO, las mujeres de la Asamblea del Pueblo Guaran\u00ed de Yaku-Igue y de la Integraci\u00f3n de Mujeres Organizadas del Municipio de Bermejo &#8211; INMUOR, adem\u00e1s de acercar alimentos secos, compraron semillas y material de bioseguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Sindicato de Trabajadoras Dom\u00e9sticas de Itap\u00faa (SINTRADI, Paraguay) distribuy\u00f3 kits con productos de higiene personal y alimentos para acompa\u00f1ar la situaci\u00f3n de 61 compa\u00f1eras impedidas de trabajar por las medidas de aislamiento obligatorio, y la Asociaci\u00f3n Panamb\u00ed (Asunci\u00f3n, Paraguay) hizo lo mismo con m\u00e1s de trescientas personas trans de diferentes ciudades. Damas de Hierro (Jujuy, Argentina), que tambi\u00e9n trabaja con personas trans, adem\u00e1s de donar alimentos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante destacar que este acompa\u00f1amiento material en la emergencia se hizo desde un abordaje feminista: se articula con un trabajo de protecci\u00f3n y concientizaci\u00f3n sobre derechos, de armado de redes y de promoci\u00f3n de los valores de sororidad y cuidado. Con ello, generar una respuesta comunitaria que permitiera a las mujeres y personas LBTIQ+ saber que no estaban solas, aun en \u00e9pocas de aislamiento y emergencia, permiti\u00f3 a las organizaciones posicionarse pol\u00edticamente como actoras clave y con capacidad de respuesta en un contexto de extrema complejidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Activismo en tiempos de pandemia elaborado por el Fondo de Mujeres del Sur (FMS): Bolivia, Uruguay y Argentina<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":35126,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[692,207],"tags":[],"class_list":["post-35125","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-692","category-testimonios-de-vida-a-un-ano-del-covid"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35125"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35125\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}