{"id":33439,"date":"2021-03-22T17:27:37","date_gmt":"2021-03-22T17:27:37","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=33439"},"modified":"2023-07-21T16:54:47","modified_gmt":"2023-07-21T21:54:47","slug":"el-circulo-vicioso-de-la-violencia-simbolica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/el-circulo-vicioso-de-la-violencia-simbolica\/","title":{"rendered":"El c\u00edrculo vicioso de la violencia simb\u00f3lica"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Rub\u00ed de Mar\u00eda G\u00f3mez Campos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Morelia, Michoac\u00e1n, 22 de marzo, 2021.-El patriarcado (poder de los hombres sobre las mujeres) se ha sostenido siempre en la imperceptible legitimidad que le otorga su naturalizaci\u00f3n simb\u00f3lica por la cultura. Durante siglos la idea de la desigualdad entre hombres y mujeres ha sido reproducida por pr\u00e1cticas cotidianas, e institucionalizada en leyes y costumbres que se mantienen incuestionadas debido a la creencia generalizada en su supuesta validez. Tan acostumbrada est\u00e1 la sociedad a la inferiorizaci\u00f3n de las mujeres, y con ello al dominio y el control de sus cuerpos y de sus vidas, que durante largo tiempo toleramos sin chistar escenas e im\u00e1genes degradantes de mujeres en la publicidad, el entretenimiento televisivo y hasta en el arte cinematogr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alto grado de tolerancia social a la violencia simb\u00f3lica contra las mujeres permiti\u00f3 inclusive la presencia de una connotada feminista, que con su presencia normalizaba a su vez, ante los ojos de las y los espectadores, la degradaci\u00f3n sistem\u00e1tica de las mujeres en un programa de televisi\u00f3n llamado \u201cEl ma\u00f1anero\u201d. El personaje central de esa \u201ccomedia\u201d \u2014cuestionado ahora por la insana costumbre de reducir a las mujeres a su cuerpo, en poses y comportamientos de pasividad ante el agravio del sometimiento\u2014 era celebrado por quienes se ve\u00edan identificados en la conducta lasciva de un payaso grotesco y vulgar, que hablaba casi siempre a trav\u00e9s de albures.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El albur mismo, esa pr\u00e1ctica ling\u00fc\u00edstica (o juego de palabras ambiguamente homof\u00f3bico y homosexual) de menoscabar al otro mediante met\u00e1foras sexuales de penetraci\u00f3n, ha sido celebrado inclusive por intelectuales que interpretan esas expresiones como referentes culturales de una \u201cmexicanidad\u201d, que cada vez m\u00e1s se desvela como claramente t\u00f3xica. La pr\u00e1ctica de feminizar o reducir al otro sexualmente a trav\u00e9s del lenguaje, alude al car\u00e1cter machista de una \u201cidentidad cultural\u201d que patol\u00f3gicamente llega a ser celebrada en lugar de cuestionada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mexicanas soportaron estoicamente la supuesta comicidad de la humillaci\u00f3n de las mujeres que diariamente hac\u00eda \u201cBrozo\u201d (probablemente confundidas con la simult\u00e1nea presencia \u201ccr\u00edtica\u201d de una feminista como Martha Lamas) mientras los machistas mexicanos interpetaban la violencia simb\u00f3lica de esas im\u00e1genes como divertida. Lo m\u00e1s cuestionable de dicha permisibilidad empresarial, gubernamental y social, que autoriz\u00f3 el escarnio, fue la normalizaci\u00f3n de una desigualdad inadmisible en este siglo en que la llamada peyorativamente \u201cgeneraci\u00f3n de cristal\u201d se manifiesta en la defensa a ultranza de la dignidad humana. Por eso esta generaci\u00f3n no puede aceptar tan f\u00e1cilmente que aquel payaso machista se quiera presentar ahora como defensor de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El entorno simb\u00f3lico que justifica la violencia antecede las formas multiplicadas de violencia real, que incluyen la violencia feminicida en su expresi\u00f3n m\u00e1s atroz. Por ello es que las j\u00f3venes, herederas de las ideas emancipatorias del feminismo radical, est\u00e1n insatisfechas con los sutiles logros de las generaciones de mujeres que hace poco abrieron el camino. El derecho a votar, las leyes contra la violencia, la visibilidad apenas de la desigualdad, justificada patriarcalmente en los caracteres culturales de una sociedad desigual y autoritaria, no les permite el ejercicio pleno de su libertad y el costo fatal de su defensa ha sido el recrudecimiento del machismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las j\u00f3venes muestran hoy su rechazo a la desigualdad con un vigor leg\u00edtimo, y ponen en cuesti\u00f3n la inseguridad que las limita desde el entorno del hogar hasta la propia posibilidad de salir de sus casas, con el riesgo de sufrir la violencia machista que se encuentra en todas las formas de relaci\u00f3n social. La inteligencia y sensibilidad de las j\u00f3venes mujeres del siglo XXI, forjadas al amparo del esfuerzo ejemplar de sus madres, quienes las han educado y sostenido muchas veces solas, les permite identificar la profundidad de la misoginia en las sinuosas grietas de la violencia simb\u00f3lica, que permanece imperceptible ante los ojos de adultos y adultas criados y formados en el rigor de la ignominia. Al menos el 30 % de los hogares son jefaturados por mujeres ante la ausencia irresponsable y muchas veces deliberada de varones, quienes c\u00ednicamente todav\u00eda se burlan de las madres solteras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, las feministas se oponen radicalmente a que la violencia simb\u00f3lica e institucional de los partidos pol\u00edticos poderosos en M\u00e9xico se fortalezca (a\u00fan m\u00e1s que en el pasado) al permitir que un personaje acusado de violaci\u00f3n por varias mujeres sea candidato a gobernar una entidad federativa de por s\u00ed vejada, por la violencia sistem\u00e1tica contra mujeres y ni\u00f1as. El incremento de la tolerancia a la violencia es un motor simb\u00f3lico que no s\u00f3lo acepta violaciones a los derechos humanos de las mujeres, sino que alienta y perpet\u00faa pr\u00e1cticas de violencia cotidiana tan extrema que deja a las j\u00f3venes inermes ante ella, como lo muestra el incremento del feminicidio y la impunidad subsecuente, o el asesinato de padres por defender a sus hijas de agresiones sexuales, en manos de los agresores, como lo registra el hecho acontecido en d\u00edas recientes en Yucat\u00e1n, recogido en una nota bajo el t\u00edtulo: \u201cM\u00e9rida: jovencita recibe una nalgada en la calle, el padre reclama y lo matan a golpes\u201d (<a href=\"https:\/\/julioastillero.com\/merida-jovencita-recibe-una-nalgada-en-la-calle-el-padre-le-reclama-y-lo-matan-a-golpes\/?fbclid=%20IwAR0htk0KmUYo3Ckcu0Yiz8jyULhEb6yi4kXjGHuemAYxLX3W-AoQ6nZoPaw\">https:\/\/julioastillero.com\/merida-jovencita-recibe-una-nalgada-en-la-calle-el-padre-le-reclama-y-lo-matan-a-golpes\/?fbclid= IwAR0htk0KmUYo3Ckcu0Yiz8jyULhEb6yi4kXjGHuemAYxLX3W-AoQ6nZoPaw<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La violencia institucional normalizada y la falta de sanciones establecida como patr\u00f3n permanente de injusticia pretenden que, una vez acostumbradas a los asesinatos atroces cometidos impunemente cada d\u00eda, las mujeres del siglo XXI aceptemos con naturalidad el incremento de casos como aquel. La pregunta pertinente que debemos hacer, ante el pavoroso horizonte que la sociedad contempor\u00e1nea nos ofrece, es \u00bfc\u00f3mo podemos superar la tradici\u00f3n de un pasado inclemente para la vida y la seguridad de las mujeres en M\u00e9xico, mientras el esperanzador ejemplo del movimiento internacional <em>Mee too<\/em> (que permiti\u00f3 castigar con 23 a\u00f1os de c\u00e1rcel al poderoso productor de cine norteamericano, Harvey Weinstein, y otros casos similares en todo el mundo) no significa nada para los representantes del partido en el poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que el acusado, convertido en aspirante a la gubernatura, siga \u201ccomo si nada\u201d en el proceso pol\u00edtico de selecci\u00f3n de una candidatura que reforzar\u00eda su poder y desproteger\u00eda a\u00fan m\u00e1s a las v\u00edctimas, resignifica simb\u00f3licamente esa candidatura como un premio a la degradaci\u00f3n y la agresi\u00f3n sexual contra las mujeres y las ni\u00f1as. Esto es inadmisible. El mensaje simb\u00f3lico de la impunidad ante la violaci\u00f3n y el feminicidio es el desprecio consentido socialmente a la vida y la dignidad de las mujeres. Pero hay algo m\u00e1s grave en este caso: la indiferencia ante las acusaciones de violaci\u00f3n de varias mujeres muestra una desconfianza a la palabra de las v\u00edctimas que, bajo el recurso de la \u201cpresunci\u00f3n de inocencia\u201d, siempre ha funcionado como defensa patriarcal de la violencia sexual contra las mujeres y las ni\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El retroceso social y pol\u00edtico de esa elecci\u00f3n pol\u00edtica significa una descalificaci\u00f3n a d\u00e9cadas de lucha social de las mujeres por lograr un orden de igualdad y de justicia; postula como resultado real en el \u00e1mbito social un vertiginoso avance de la legitimaci\u00f3n simb\u00f3lica del patriarcado, y hace de la violencia machista una realidad todav\u00eda m\u00e1s omnipresente, que se anuncia para la existencia de las mujeres y finalmente de todas y todos, cada vez m\u00e1s intolerable\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El patriarcado (poder de los hombres sobre las mujeres) se ha sostenido siempre en la imperceptible legitimidad que le otorga su naturalizaci\u00f3n simb\u00f3lica por la cultura. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":33440,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[692,110,35],"tags":[],"class_list":["post-33439","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-692","category-la-opinion-columnas","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33439"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33439\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33440"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}