{"id":30236,"date":"2020-12-28T17:04:40","date_gmt":"2020-12-28T17:04:40","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=30236"},"modified":"2023-07-21T16:43:04","modified_gmt":"2023-07-21T21:43:04","slug":"el-bicho-maldito-se-cobro-a-mi-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/el-bicho-maldito-se-cobro-a-mi-madre\/","title":{"rendered":"El bicho maldito se cobr\u00f3 a mi madre"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Desobediencia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Olimpia Flores Ortiz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico. 28 de diciembre 2020.- Tiendo desde siempre a pensar que las cat\u00e1strofes y las tragedias, nunca me van a alcanzar, protegida a saber por qu\u00e9 aura. Y que, si no me alcanzan a m\u00ed, entonces a nadie m\u00e1s que a m\u00ed me importe. Supongo que efecto de la seguridad que de ni\u00f1a me proporcionaba la certeza de contar con mi padre incondicionalmente. La audacia de la inconciencia de una ni\u00f1a consentida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, la casa parental, la he concebido siempre como una fortaleza que nos resguarda de todo. Fue ciertamente una casa construida con todo el amor de mi pap\u00e1 por su familia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/LA-GUERITA.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-30240\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero a esta salerosa G\u00fcerita del cantarito que ven ustedes aqu\u00ed, mi madre, se la llev\u00f3 el maldito virus y muri\u00f3 intubada, aislada y sedada en un hospital, y en este domingo en la noche, a la hora que escribo, es su turno de cremaci\u00f3n en una funeraria en la que ha estado archivada tres d\u00edas. Sin lugar a exequias, sin el ritual de despedida, sin constatar a la muerte, simplemente ya no regres\u00f3 a su casa. Yo no la volv\u00ed a ver desde antes de la pandemia. Agradecida de que ya drogada, al menos no haya muerto en medio de la desesperaci\u00f3n por respirar.&nbsp; \u00a1Cu\u00e1nto ha descendido el umbral de la exigencia!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mujer de 90 a\u00f1os que sobrellevaba los efectos de la edad con estoica dignidad y autonom\u00eda, muri\u00f3 v\u00edctima de la decadencia de la civilizaci\u00f3n que se autoaniquila. Y tambi\u00e9n, de la mediocridad y miserabilidad de quienes han tomado las decisiones estrat\u00e9gicas sobre la administraci\u00f3n de la pandemia en M\u00e9xico. Atendida en hospital p\u00fablico, cont\u00f3 con la mejor atenci\u00f3n posible en esta crisis que nos ha rebasado. No es entonces una muerte natural, sino de la producci\u00f3n trasnacional de cad\u00e1veres. Me subleva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respondo por Facebook y WhatsApp, el alud de condolencias, confinada en Oaxaca con el duelo a solas, para hacerme a la idea de que es realidad que ya no est\u00e1. No volver\u00e9 a besar \u201csus blancas de armi\u00f1o que son hostias por ser bellas\u2026\u201d\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No puedo responder a las preguntas de c\u00f3mo estoy, ni como me siento. Es \u00e9poca de estupor. Aguardo a que nadie m\u00e1s de los m\u00edos se haya contagiado, entre ellos mi hijo Emiliano que la cuid\u00f3 los \u00faltimos d\u00edas en su casa. \u201cLa abrac\u00e9 mam\u00e1\u201d cuando se iba de su casa al hospital. No fue capaz de desprenderse sin m\u00e1s. La abuela cr\u00edo a mis hijos. Ahora a ver\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ha sido un b\u00e1lsamo la disposici\u00f3n familiar y la gentileza entre todos. Nunca como ahora, hab\u00eda sentido la fuerza de ese v\u00ednculo, sino en estas circunstancias en que nos estrechamos a distancia, cuando nuestros padres ya no est\u00e1n y s\u00f3lo quedamos nosotros, mis hermanos y yo, para recordarnos de ahora en adelante de d\u00f3nde venimos; esa familiaridad constitutiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mi memoria me aparecen im\u00e1genes como r\u00e1fagas de escenas de infancia. Aquellos domingos todos ni\u00f1os, somos seis; que com\u00edamos pollos rostizados, mis padres beb\u00edan vino tinto y se escuchaba m\u00fasica. Era el d\u00eda que mi pap\u00e1 estaba en la casa despu\u00e9s de su semana de trabajo, funcionario de la banca de desarrollo. Me acuerdo de ir a la panader\u00eda con \u00e9l para traer la comida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Veo la luz que entraba por la ventana de la sala tamizada por la persiana, y aquella sensaci\u00f3n de confianza en la que todo mi mundo estaba en orden y cada quien en lo suyo. &nbsp;&nbsp;Entre lo que se escuchaba aqu\u00ed les dejo el enlace de esta canci\u00f3n que me transport\u00f3 a aquella inefable infancia familiar, que envi\u00f3 mi hermano Bernardo y con la que pude desahogar el llanto. \u00a1Qu\u00e9 sanador es llorar!&nbsp; <a href=\"https:\/\/youtu.be\/QxNGnGRUIPs\">https:\/\/youtu.be\/QxNGnGRUIPs<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo que todav\u00eda no s\u00e9 que es todo lo que se remover\u00e1 en m\u00ed, porque tendr\u00e9 que aprender a vivir sin la madre. Ya no hay figura materna que contradecir, el gran par\u00e1metro. Si es cierto que nuestros muertos nos acompa\u00f1an, entonces ahora tendr\u00e9 la presencia omnipresente e ineludible de su mirada en mi conciencia. \u00a1No por favor!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;No s\u00e9 cu\u00e1l ser\u00e1 el desenlace de esta debacle pand\u00e9mica, cu\u00e1nta zozobra falta a\u00fan por vivir y cu\u00e1ntos menos quedar\u00e1n. Por todos lados escuchamos de las p\u00e9rdidas. Hoy he le\u00eddo por ah\u00ed a alguien que escribi\u00f3 que la condici\u00f3n a la que se ha llegado con la pandemia es la de un estado de luto permanente. Ahora todo el mundo llora muertos y todos nos damos condolencias entre s\u00ed. La atm\u00f3sfera es cada vez m\u00e1s irrespirable\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a m\u00ed, ante este presagio de mi propio morir que es la muerte de mi madre, y la reci\u00e9n adquirida posibilidad incluso de morirme, me resta decidir la senda: \u00bfen qu\u00e9 sentido avanzo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras no concluya el episodio Covid, por lo menos el que se atraviesa en la casa parental, la vida est\u00e1 suspendida. Esta incertidumbre es una pesadilla y es paralizante. El despu\u00e9s es un enigma. Y el bicho maldito es artero y traidor; no llega de frente, cualquier distracci\u00f3n puede ser fatal. Nos hizo creer en su benignidad y que liberar\u00eda a mi madre, cuando arremeti\u00f3 hasta el desenlace fatal. \u00bfHabr\u00e1 sentido despu\u00e9s de todo esto? \u00bfSobrevivir\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo pronto, he de ir acomodando la narrativa de esta historia, sin aspavientos, sin melodrama. Suceda lo que suceda se trata del desenlace de la tragedia de vivir que impone su impronta apocal\u00edpticamente y a pesar de m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Olimpia Ortiz Brugada, se fue el 25 de diciembre a las ocho de la ma\u00f1ana. La gran mujer que fue mi madre. Amada, respetada y admirada por muchos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Villa de Zaachila, 28 de diciembre de 2020&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/OlimpiaFloresMirabilia\">https:\/\/www.facebook.com\/OlimpiaFloresMirabilia<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">@euphrasina (gusto por la elocuencia)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiendo desde siempre a pensar que las cat\u00e1strofes y las tragedias, nunca me van a alcanzar, protegida a saber por qu\u00e9 aura. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":18201,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[691,133,134,35],"tags":[],"class_list":["post-30236","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-691","category-desobediencia","category-olimpia-flores-ortiz","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30236","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30236"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30236\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}