{"id":28551,"date":"2020-11-16T21:46:13","date_gmt":"2020-11-16T21:46:13","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=28551"},"modified":"2023-07-21T16:38:27","modified_gmt":"2023-07-21T21:38:27","slug":"un-siglo-con-edith-wharton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/un-siglo-con-edith-wharton\/","title":{"rendered":"Un siglo con Edith Wharton"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>Se cumplen cien a\u00f1os de la publicaci\u00f3n de \u201cLa edad de la inocencia\u201d<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Francisco R. Pastoriza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/Periodistas en Espa\u00f1ol. 16 de noviembre 2020.- A excepci\u00f3n de los territorios del Reino Unido, que viv\u00edan bajo aquella r\u00edgida moral victoriana que implant\u00f3 en la sociedad inglesa las normas sociales m\u00e1s conservadoras de su historia, a finales del siglo diecinueve casi toda Europa hab\u00eda superado algunos de los prejuicios sociales y de comportamiento que paralizaban los avances en las relaciones entre la ciudadan\u00eda del viejo continente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desaparici\u00f3n de algunas de las leyes y costumbres que imped\u00edan el ejercicio igualitario de los derechos supuso en aquella Europa un relajamiento de las costumbres y la instauraci\u00f3n de los pilares de una nueva forma de relacionarse entre s\u00ed las clases sociales y los individuos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por el contrario, era en la alta burgues\u00eda de la Am\u00e9rica de aquellos a\u00f1os donde se hab\u00eda instalado una moral r\u00edgida que impon\u00eda la exclusi\u00f3n social y el respeto a las tradiciones y donde escandalizaban algunos comportamientos importados del viejo continente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una Am\u00e9rica victoriana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto se desarrolla en la ciudad de Nueva York la novela de Edith Wharton \u00abLa edad de la inocencia\u00bb, un cl\u00e1sico de la literatura rom\u00e1ntica que acaba de reeditar la editorial C\u00e1tedra precedida de un estudio introductorio de Teresa G\u00f3mez Reus, quien contextualiza el desarrollo de la novela y la obra de Wharton y profundiza en cada uno de los elementos que la conforman.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Wharton-La-edad-de-la-inocencia-Ca\u0301tedra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-28553\" width=\"267\" height=\"415\"\/><figcaption><em>Wharton.  \u00abLa edad de la inocencia\u00bb. C\u00e1tedra<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sociedad en la que viven los personajes de \u00abLa edad de la inocencia\u00bb es un mundo conformista y mediocre del que la autora denuncia el obligado cumplimiento de unas reglas que encorsetan las relaciones sociales e impiden el desarrollo normal de los sentimientos, abocando a la y el protagonista a un continuo conflicto entre estos y las apariencias sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa edad de la inocencia\u00bb es fundamentalmente una historia de amor y de infidelidad protagonizada por dos personajes que representan esos dos mundos diferentes de los \u00faltimos a\u00f1os del siglo diecinueve en las sociedades, europea y americana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras la primera iniciaba una nueva \u00e9poca presidida por el liberalismo y el vanguardismo en las costumbres, la neoyorkina de aquellos a\u00f1os se manifestaba hip\u00f3crita, conservadora y retr\u00f3grada, y sus componentes, en palabras de Edith Wharton, \u00abtem\u00edan al esc\u00e1ndalo m\u00e1s que a la peste, antepon\u00edan la decencia al valor y consideraban que nada era de peor educaci\u00f3n que las \u2018escenas\u2019, salvo el comportamiento de quienes las provocaban\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Newland Archer y Ellen Olenska representan a esos dos mundos en conflicto. \u00c9l perteneciente a la alta burgues\u00eda de Nueva York, prometido con la bella hija de una de las familias m\u00e1s influyentes de aquella sociedad y con un brillante futuro profesional por delante. Ella, de vuelta a su pa\u00eds de origen tras divorciarse de un conde polaco que conspira para traerla de nuevo a su mundo parisino, muestra su personalidad a trav\u00e9s de comportamientos que escandalizan a esa sociedad americana de la que un d\u00eda form\u00f3 parte y a la que regresa despu\u00e9s de su fallido matrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relaci\u00f3n que inician ambos protagonistas hace que Archer vea con otra perspectiva el mundo en el que hasta entonces se ha desarrollado su vida y cuestione los prejuicios de su clase social en relaci\u00f3n con las costumbres europeas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Edith Wharton (1862-1937), nacida Edith Newbold Jones, escribi\u00f3 \u00abLa edad de la inocencia\u00bb en Par\u00eds durante los a\u00f1os que siguieron a la Primera Guerra Mundial, durante la que trabaj\u00f3 incansablemente a favor de la causa de los aliados, y esta circunstancia condicion\u00f3 el devenir de la historia que se cuenta, sobre todo en relaci\u00f3n con la cr\u00edtica a la renuncia a los propios deseos y a las ambiciones personales una vez que la conciencia de la muerte se manifestaba en toda su tragedia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Wharton conoc\u00eda muy bien la sociedad americana a la que retrata en esta novela porque ella misma perteneci\u00f3 a la aristocracia mercantil de ese mundo y sufri\u00f3 las r\u00edgidas normas de moralidad por las que se conduc\u00eda, como dej\u00f3 escrito en su ensayo autobiogr\u00e1fico \u00abEl Nueva York de una ni\u00f1a\u00bb y en sus memorias, que titul\u00f3 \u00abUna mirada atr\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y desde siempre critic\u00f3 el papel que la sociedad americana de aquellos a\u00f1os hab\u00eda reservado a la mujer de las altas clases sociales. Tambi\u00e9n conoci\u00f3 Europa muy pronto y el regreso a Nueva York supuso para ella casi un trauma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de su matrimonio Edith Wharton se refugi\u00f3 en la lectura (hasta entonces su madre no le hab\u00eda permitido leer novelas) y gracias a su situaci\u00f3n social y a la biblioteca de su padre tuvo acceso a libros que en aquellos momentos sufr\u00edan censuras y prohibiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como continuidad a esa afici\u00f3n lectora, la escritura fue el camino de salvaci\u00f3n que emprendi\u00f3 con ah\u00ednco despu\u00e9s de fracasar tambi\u00e9n su matrimonio con Edward Robbins Wharton y su amor no correspondido con el abogado Walter Berry.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Edith Wharton volvi\u00f3 a Par\u00eds (\u00abdonde nadie pod\u00eda vivir sin literatura\u00bb), ciudad en la que vivi\u00f3 nueve intensos a\u00f1os de su madurez, buscando aquel mundo libre de ataduras que le era negado en su Nueva York natal y tratando de superar el fracaso de su matrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s conoci\u00f3 all\u00ed a un nuevo amante, el periodista Morton Fullerton, quien le present\u00f3 a Henry James, el escritor a quien le uni\u00f3 una gran amistad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos estos elementos biogr\u00e1ficos est\u00e1n tambi\u00e9n impl\u00edcitamente en las p\u00e1ginas de esta novela. Publicada por primera vez en 1920, hace cien a\u00f1os, \u00abLa edad de la inocencia\u00bb fue galardonada al a\u00f1o siguiente con el Premio Pulitzer y se lee hoy con el mismo inter\u00e9s de entonces.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se cumplen cien a\u00f1os de la publicaci\u00f3n de \u201cLa edad de la inocencia\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":28552,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[691,45,46],"tags":[],"class_list":["post-28551","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-691","category-cultura","category-cultura-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28551","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28551"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28551\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28552"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28551"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}