{"id":27143,"date":"2020-10-13T20:25:03","date_gmt":"2020-10-13T20:25:03","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=27143"},"modified":"2023-07-21T16:35:52","modified_gmt":"2023-07-21T21:35:52","slug":"mujeres-periodistas-y-el-voto-femenino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/mujeres-periodistas-y-el-voto-femenino\/","title":{"rendered":"Mujeres periodistas y el voto femenino"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>Un recorrido por la historia del periodismo<\/strong><\/li><li><strong>Con sus plumas cr\u00edticas, sus preguntas insistentes e impecables escritos tambi\u00e9n abrieron el camino<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Elvira Hern\u00e1ndez Carballido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, 13 de octubre, 2020<em>.- El gobierno de las sociedades no puede fundarse m\u00e1s que en estos dos dogmas supremos: la voluntad de uno solo o la voluntad de todos. El primero engendra el despotismo, el segundo consagra la democracia; el uno descansa sobre una usurpaci\u00f3n que el tiempo debilita poco a poco hasta que al fin lo arruina; el otro descansa sobre el principio de igualdad y libertad que el tiempo afianza y desarrolla a medida que los pueblos se nutren y fortifican\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La soberan\u00eda de la naci\u00f3n es la base de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica, la fuente del poder, el principio y la sanci\u00f3n de la autoridad. \u00bfNo resulta evidentemente que es preciso que la naci\u00f3n exprese su voluntad para que se sepa cu\u00e1l es? \u00bfY qu\u00e9 es la voluntad nacional, sino la expresi\u00f3n libre de todos los seres que componen a la naci\u00f3n? \u00bfY c\u00f3mo se conocer\u00e1 esta expresi\u00f3n sino por el sufragio universal?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este fragmento fue escrito por Laurena Wright, fundadora y directora del semanario Violetas del An\u00e1huac (1887-1889) y representa una de las primeras demostraciones p\u00fablicas de que el tema de la pol\u00edtica no lo resultaba ajeno a la poblaci\u00f3n femenina de M\u00e9xico pese a que en ese momento no eran consideradas ciudadanas. Las mujeres que escribieron en este peri\u00f3dico heredaron el tes\u00f3n y perspectiva de Laureana Wright, quien muri\u00f3 en el siglo XIX, pero ya hab\u00eda sembrado en cada una de sus colaboradoras el inter\u00e9s por reflexionar sobre la condici\u00f3n femenina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue as\u00ed, como muchas de las que escrib\u00edan en <em>Violetas del An\u00e1huac<\/em>, fundaron <em>La Mujer Mexicana<\/em> (1904-1908) al iniciar el siglo XX. La publicaci\u00f3n tuvo diferentes directoras, pero siempre mantuvo su l\u00ednea editorial. Estuvieron al frente de ella: Dolores Correa Zapata, Luz F. Viuda de Herrera, Laura M\u00e9ndez de Cuenca y Antonia L. Urs\u00faa.&nbsp; Desde su primer n\u00famero hasta el \u00faltimo persisti\u00f3 la idea de que hab\u00eda terminado la \u00e9poca en que se consideraba a la mujer un ser pasivo, inconsciente e irresponsable, porque ellas hab\u00edan adoptado la ideolog\u00eda feminista que les permit\u00eda transformar el comportamiento femenino y, a su juicio, nada mejor que el periodismo para transmitir esas ideas. De manera discreta pero constante consideraban que las mujeres ten\u00edan derecho a estar en el espacio p\u00fablico y que si eran educadas en un contexto digno tambi\u00e9n pod\u00edan decidir qui\u00e9n las gobernara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Si se considera a la mujer como ni\u00f1a, que como a tal se le proteja y se le ampare; si se la considera como mujer, que le den todos los elementos educativos y todos los derechos sociales y pol\u00edticos de los que disfruta el hombre, como es el derecho a decidir qui\u00e9n nos debe gobernar. Desgraciadamente no sucede ni lo uno ni lo otro, especialmente en M\u00e9xico, donde la mujer conserva casi todas las prescripciones del feudalismo paterno y marital; donde el hombre, monopolizador de la instrucci\u00f3n y de la luz, al ir desprendi\u00e9ndose de sus errores, supersticiones y fanatismos, ha tenido especial cuidado de refundirlos y depositarlos en ella, queri\u00e9ndola dejar en la ignorancia, haci\u00e9ndola invisible como ciudadana y haci\u00e9ndola guardar silencio cuando de pol\u00edtica se trata.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otras mujeres mexicanas manifestaron de otra manera su inter\u00e9s por la vida pol\u00edtica, lo hicieron de manera directa, fundando publicaciones pol\u00edticas y externando fuertes cr\u00edticas al gobierno de Porfirio D\u00edaz, que varias veces las encarcel\u00f3 por ello. Un caso muy ejemplar es del peri\u00f3dico<em> Vesper<\/em> fundado por Juana Guti\u00e9rrez de Mendoza. Ella fue una mujer que de manera abierta, franca, audaz y resuelta criticaba al sistema porfirista. Sus denuncias no quedaban s\u00f3lo en adjetivos, ella daba argumentos s\u00f3lidos y ejemplos claros para hacer hincapi\u00e9 en su rechazo al porfiriato:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El General D\u00edaz lo sacrifica todo a la ambici\u00f3n de reinar. La deuda antigua no se alcanza a cubrir, pero ni siquiera a aminorar porque el tesoro nacional se derrocha en canonj\u00edas para asegurar lacayos mediante un buen salario; la deuda piadosa fue preciso contraerla porque el General D\u00edaz necesita el apoyo de los mochos y de los yankees; y los mochos y los yankees lo obligaron a echar sobre el tesoro nacional una deuda m\u00e1s, despojando al pueblo para mantener holgazanes en California.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El presidente necesita prestigio en el extranjero y se lo procura como los fanfarrones de barrio, derrochando en superfluidades lo que no tienen para cubrir necesidades.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juana Guti\u00e9rrez lamentaba que pocas personas denunciaran esta situaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n advert\u00eda el alto precio que estaba pagando la prensa independiente por dar a conocer el atropello de garant\u00edas y derechos. Como prueba citaba los nombres de los hermanos Flores Mag\u00f3n y otros periodistas encarcelados en Belem. Pero m\u00e1s le indignaba la indiferencia de 16 millones de mexicanos ante las acciones de un gobierno represor y cruel.&nbsp; Aseguraba que era necesario acusar al tirano que atropellaba, pero tambi\u00e9n a los cobardes que se inclinaban ante tanta injusticia. As\u00ed, en un texto escrito junto con la hidalguense y tambi\u00e9n periodista hidalguense Elisa Acu\u00f1a y Rosete, mostraban su indignaci\u00f3n por la cobard\u00eda del pueblo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Mexicanos: \u00bfNo os ruboriz\u00e1is de que esto pasa ante vosotros? \u00bfHab\u00e9is degenerado tanto como vuestros enemigos que ni ellos ni vosotros sint\u00e1is verg\u00fcenza? \u00bfEllos de perseguir mujeres y vosotros de permitirlo? Por eso os acusamos y por eso hemos venido a ocupar vuestro puesto. Porque sois incapaces de defender a vuestros conciudadanos, por eso lo hacemos nosotras, porque sois incapaces de defender vuestra libertad, por eso hemos venido a defenderla para nuestros hijos, para la posterioridad a quien no queremos legar s\u00f3lo la mancha de vuestra ignominiosa cobard\u00eda. Porque no us\u00e1is de vuestros derechos, venimos a usar de los nuestros, para que al menos conste que no todo era servilismo en nuestra \u00e9poca.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pese a no tener el derecho a votar, otra de las mujeres que escribieron en <em>Vesper<\/em> fue la hidalguense Elisa Acu\u00f1a Rosete, ella consideraba que la pol\u00edtica no les era un tema ajeno y expuso sus opiniones con seguridad, sinti\u00e9ndose parte de ese sistema pol\u00edtico, criticaban la falta de democracia y les preocupaban todos esos a\u00f1os de dictadura.&nbsp; La postura pol\u00edtica de ella y de Juana Guti\u00e9rrez de Mendoza maca un antecedente muy importante de la presencia femenina en los temas pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otras mujeres buscaron en las publicaciones fundadas por hombres los espacios para opinar sobre temas de actualidad. En el <em>Diario del Hogar<\/em>, por ejemplo, se insertaron textos con firmas femeninas, y aunque no fueron colaboraciones constantes, destaca que, de manera sencilla e inocente, el voto femenino fue un tema abordado como puede advertirse en este art\u00edculo publicado en 1911:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Ya el club femenil \u201cLas hijas de Cuauht\u00e9moc\u201d empez\u00f3 la campa\u00f1a, d\u00e1ndonos \u00e1nimos para los pr\u00f3ximos comicios. Yo, humilde servidora de ustedes, hago un sencillo esfuerzo con el mismo objeto de explicar que la pol\u00edtica no nos es ajena y por lo tanto podemos acercarnos a la gente del pueblo para explicarles sus derechos e ilustrarlos sobre los datos necesarios para que su elecci\u00f3n sea libre y espont\u00e1nea. Por eso, cada una de vosotras, entusiasta patriota, pueden contribuir a vuestros ideales ilustrando a todos los individuos que a su alcance est\u00e9n y que por su poca cultura no comprenden la trascendencia de las elecciones\u2026 Cada individuo que hayamos convencido detallando los m\u00e9ritos de nuestros candidatos ser\u00e1 un coto y sin votar personalmente habremos votados cuantas veces encontremos un adepto. \u00bfVeis c\u00f3mo podemos votar?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe destacar tambi\u00e9n que esas publicaciones representativas del porfiriato, en algunas ocasiones, advirtieron la lucha femenina en sus escenarios p\u00fablicos. Es as\u00ed como se puede encontrar, en 1911, una nota en la primera plana de <em>El Imparcial<\/em> donde se informaba \u201cLas mujeres solicitan tomar parte en la lucha electoral\u201d. El reportero destac\u00f3 que las sufragistas mexicanas dijeron \u201cgallardamente\u201d que si ten\u00edan obligaciones luchar\u00edan por tener derechos. Su propuesta fue la siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Que el primer magistrado dirija al Congreso de la Uni\u00f3n una iniciativa pidiendo que a las mujeres les sean reconocidos los mismos derechos que a los hombres, en lo que se refiere a votar y ser votadas en las elecciones para el desempe\u00f1o de puestos p\u00fablicos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto fue firmado por m\u00e1s de cuatrocientas mujeres, entre las que estaban Juana Guti\u00e9rrez de Mendoza, Mar\u00eda L\u00f3pez Trinidad Castro, Luz \u00c1lvarez, Laura Mendoza, entre otras. Sin embargo, aunque el suceso sali\u00f3 en primera plana, el reportero lo minimiz\u00f3 al buscar testimonios de hombres que coincidieron que la Constituci\u00f3n otorgaba el derecho de votar a todo mexicano y jam\u00e1s proh\u00edbe a las mujeres hacerlo, por lo que les parec\u00eda absurdo que se proteste al respecto, aunque se reconoci\u00f3 que si bien nadie las exclu\u00eda expresamente del ejercicio de los derechos pol\u00edticos, pero tampoco se los otorgaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea se mantuvo latente, hasta el momento en que se firm\u00f3 la Constituci\u00f3n de 1917, donde las mujeres mexicanas se sintieron traicionadas. Mujeres como Hermila Galindo, denunciaron que en el Carta Magna no se les reconoc\u00eda como ciudadanas. Esta periodista mexicana, fundadora de <em>La mujer Moderna<\/em>, semanario con tendencia feminista y critica sobre la condici\u00f3n femenina, destac\u00f3 en esa \u00e9poca por sus argumentos para lograr que las mujeres mexicanas tuvieran derecho a votar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1916 aludi\u00f3 a su condici\u00f3n de \u201cciudadano\u201d (el art\u00edculo 34 constitucional establec\u00eda que pod\u00edan votar y ser votados los \u201cciudadanos\u201d de la Rep\u00fablica que tuvieran 18 a\u00f1os si eran casados o 21 si eran solteros y tuvieran un modo honesto de vivir) y lanz\u00f3 su candidatura, la primera en la historia del pa\u00eds para diputada federal del 5\u00ba distrito electoral de la ciudad de M\u00e9xico. No obtuvo la victoria, pero sent\u00f3 el precedente de erigirse como la primera censora legislativa en M\u00e9xico al advertir a quien gan\u00f3 en su distrito que vigilar\u00eda y denunciar\u00eda si era necesario su comportamiento pol\u00edtico. En ese mismo a\u00f1o escribi\u00f3 la siguiente reflexi\u00f3n sobre el tema, texto recuperado por Rosa mar\u00eda Valles en su libro sobre la vida de Hermila Galindo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Pedimos el derecho al voto precisamente para eso: para conseguir que en los tenebrosos antros de la administraci\u00f3n del pa\u00eds entre un poco de sol y de aire limpio\u2026para luchar por la salud moral y material de la patria\u2026para atajar la dilapidaci\u00f3n y ordenar el gasto\u2026<\/em><em> para procurar la repartici\u00f3n un poco m\u00e1s equitativa del plan, que es de todos.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Necesitamos el derecho al voto por las mismas razones que los hombres; es decir, para defender nuestros intereses particulares, los intereses de nuestros hijos, los intereses de la patria y de la humanidad, que miran a menudo de modo bastante distinto que los hombres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A los que nos acusan de querer salirnos de nuestra esfera, respondemos que nuestra esfera est\u00e1 en el mundo, porque \u00bfqu\u00e9 cuestiones que se refieran a la humanidad no deben preocupar a la mujer, que es un ser humano, mujer ella y madre de mujeres y de hombres?&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese mismo a\u00f1o de 1916, un a\u00f1o antes de que se firmara la nueva Carta Magna, las mujeres mexicanas buscaron diferentes tribunas para manifestar su inter\u00e9s en la pol\u00edtica. En una entrevista, Elena Torres declar\u00f3 ante una directa pregunta: \u00bfQu\u00e9 quieren las feministas mexicanas? Ella respondi\u00f3 directa y concretamente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Queremos, como primera concesi\u00f3n, la igualdad pol\u00edtica; la mujer sin tener los derechos y prerrogativas que el hombre, es contribuyente como \u00e9l, para todos los casos. Nosotras pedimos que vote la mujer, pero la mujer consciente. Nos atrever\u00edamos a pedir una forma de sufragio id\u00e9ntica para los hombres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De igual manera, Hermila Galindo no dej\u00f3 de insistir en el tema. A trav\u00e9s de su peri\u00f3dico, hasta el \u00faltimo n\u00famero, hizo referencia en el tema. En un art\u00edculo titulado \u00bfPara qu\u00e9 quieren el voto las mujeres? Galindo explic\u00f3 que el asunto era la parte medular, \u201cbatallona\u201d, del feminismo. Las mujeres como buenas amas de casa est\u00e1n deseosas de que el pa\u00eds est\u00e9 limpio como el hogar, afirmaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Piden el derecho al voto precisamente para eso: para conseguir que en los tenebrosos antros de la administraci\u00f3n del pa\u00eds entre un poco de sol y de aire limpio, para luchar por la salud moral y material de la patria, para atajar la dilapidaci\u00f3n y ordenar el gasto, para procurar la repartici\u00f3n un poco m\u00e1s equitativa del plan, que es de todos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, no todas coincid\u00edan en la postura sobre el sufragio femenino, un espacio de gran discusi\u00f3n y debate fue el Congreso Feminista de 1916, celebrado en Yucat\u00e1n. Despu\u00e9s de m\u00faltiples discusiones, las congresistas aceptaron que la mujer pod\u00eda votar, pero no ser votada. El referendo qued\u00f3 representado de la siguiente manera: 90 delegadas votaron por el derecho a ser elegidas y 60 deciden que las mujeres no deben aspirar \u201ca\u00fan\u201d al derecho a ser votadas. La luchadora social Porfiria \u00c1vila lamenta p\u00fablicamente \u201cque a\u00fan no se le conceda el derecho de ser votada\u201d, pero mostr\u00f3 un optimismo admirable: \u201cSer\u00e9 perseverante. Soy vieja, pero no le hace. Hoy no he conseguido mi prop\u00f3sito, pero con el tiempo lo conseguir\u00e9\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue as\u00ed como en la d\u00e9cada de los treinta surgi\u00f3 un gran repunte por la lucha del voto femenino. El Frente \u00danico Pro Derechos de la Mujer aglutin\u00f3 a cientos de mujeres que lucharon por ese derecho y junto a ellas, tomando nota de lo que ocurr\u00eda, estuvo una reportera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Elvira Vargas fue una verdadera precursora del periodismo hecho por mujeres\u2026 Combativa y valiente, atenta a la denuncia, compromiso period\u00edstico a flor de piel. Se convirti\u00f3 en reportera en la d\u00e9cada de los treinta y cubri\u00f3 muchos sucesos noticiosos, fue reportera de la fuente presidencial, pero, sobre todo, estuvo atenta al tema de la lucha de las mujeres por el derecho al voto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella naci\u00f3 en Tlapujahua, Michoac\u00e1n en 1906, campo minero donde la gente era trabajadora, pero muy pobre. Despu\u00e9s, emigr\u00f3 con su familia al estado de M\u00e9xico, sin mucha suerte porque siguieron viviendo en condiciones de gran pobreza. Por ello, luego de estudiar la primaria y la secundaria, decidi\u00f3 probar solita en la capital del pa\u00eds. Estaba por cumplir los quince a\u00f1os. Estudi\u00f3 la preparatoria en San Idelfonso y entr\u00f3 a la universidad a la Facultad de Derecho, deseaba ser abogada. Viv\u00eda sola, enfrent\u00f3 una situaci\u00f3n muy precaria, pero que la fuerza de su alma la inspiraba para buscar la manera de estudiar y trabajar. Siempre disciplinada, Elvira logr\u00f3 equilibrar el compromiso pol\u00edtico, la escuela y el trabajo. Necesitaba tener un sueldo para mantenerse, por eso se atrev\u00eda a ser secretaria o empleada de un establecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue hasta que, cuando la despidieron de un despacho, que alguien le recomend\u00f3 que fuera al peri\u00f3dico <em>El Nacional<\/em>, por eso repet\u00eda continuamente que la desgracia la orill\u00f3 a ser periodista. Su primera tarea fue hacer cabezas, luego se encarg\u00f3 de formar toda la plana; m\u00e1s tarde, a redactar. Todas las ma\u00f1anas llegaba a la redacci\u00f3n y por la tarde se iba a la universidad, que estaba en el centro hist\u00f3rico de la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su primer gran acierto para convertirse en reportera fue aprovechar la visita del General L\u00e1zaro C\u00e1rdenas a su colonia y entrevistarlo. La decisi\u00f3n fue muy acertada, pero m\u00e1s el texto que redact\u00f3. Su jefe de redacci\u00f3n empez\u00f3 a confiar en ella y la asign\u00f3 para que cubra la campa\u00f1a de quien ser\u00eda presidente de M\u00e9xico de 1934 a 1940. Ella no s\u00f3lo sigui\u00f3 al candidato, tambi\u00e9n entrevist\u00f3 a la gente, describi\u00f3 la situaci\u00f3n social y econ\u00f3mica de los poblados que visit\u00f3, hizo certeros comentarios y cr\u00edticas fundamentadas. Su mismo af\u00e1n de ganar la noticia, su seriedad al tratar los asuntos pol\u00edticos y su car\u00e1cter sincero y expresivo le gan\u00f3 el absoluto respeto de sus colegas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Constantemente Elvira Vargas escribi\u00f3 para denunciar situaciones injustas, que violaban los derechos humanos de los mexicanos y las mexicanas. Pero, al mismo tiempo, en sus textos hab\u00eda destellos de esperanza, de compromiso, de fuerza y de honestidad. As\u00ed, durante la campa\u00f1a de alfabetizaci\u00f3n que lanz\u00f3 C\u00e1rdenas, muchos maestros fueron atacados en poblaciones acusados de comunistas. Vargas hace una emotiva cr\u00f3nica sobre un caso lamentable de violencia:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Mar\u00eda Guadalupe R\u00edo de la Garza, maestra rural en San Jer\u00f3nimo, Jalisco, modestamente vestida, la cabeza cubierta con un chal negro, aun impotente para contener las l\u00e1grimas nos dijo: \u201cMi hermana Mar\u00eda Elena y yo fuimos v\u00edctimas de doscientos bandoleros que atacaron nuestra casa, la que defendimos hasta el \u00faltimo momento; pero al fin, durante la noche, nos sacaron y golpearon, dici\u00e9ndonos que \u00e9ramos ateas, con tratos con el diablo, nos llevaron al monte. Mi hermana estaba a punto de ser madre. Despu\u00e9s de golpearnos y humillarnos, se orden\u00f3 que nos fusilaran. La obscuridad me protegi\u00f3 y pude correr entre la hierba, herida. Mi hermana fue asesinada, la mutilaron horriblemente\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Mar\u00eda Guadalupe no puede, cuando relata estos hechos, contener los sollozos. Alrededor de ella, un grupo de periodistas y de maestros rurales sentimos la tragedia viva de estos ap\u00f3stoles de la Revoluci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elvira tuvo mayor oportunidad de practicar la conversaci\u00f3n period\u00edstica cuando apareci\u00f3 la columna titulada \u00abLa entrevista de hoy\u00bb, la cual era compartida con todos los reporteros del peri\u00f3dico. As\u00ed, entrevist\u00f3 a un n\u00famero representativo de personas que sobresalieron en diversos campos como el magisterio, la arquitectura, la m\u00fasica, la historia, la medicina, la literatura o la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 sin propon\u00e9rselo, aprovech\u00f3 el espacio para darles voz a las mujeres. Esto demuestra que identificaba las cuestiones de la condici\u00f3n femenina como algo importante en el contenido de la informaci\u00f3n period\u00edstica. Sobre todo, aprovechaba cada charla para hacer referencia al tema del momento para las mexicanas: el voto femenino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, le plante\u00f3 a la economista Estela Sanjines sobre el derecho de las mexicanas a votar y Vargas detalla que su entrevistada le respondi\u00f3 temerosa e indecisa, seg\u00fan la descripci\u00f3n de la reportera, la contestaci\u00f3n fue muy breve, que le \u00abparec\u00eda bien en teor\u00eda, pero que era imposible lograrlo en la realidad pues no le ve\u00eda mucha importancia ya que de todos modos se iban a seguir cometiendo fraudes electorales\u201d. Anot\u00f3 que le sorprendi\u00f3 la respuesta, pero no critic\u00f3 ni trat\u00f3 de debatir en la entrevista. No descalific\u00f3 a su contempor\u00e1nea, pero s\u00ed fue en busca de la voz de otra, en este caso la doctora Esther Chapa:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u2014 Y del voto, en concreto, \u00bfqu\u00e9 opina?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Es indudable que en la lucha de la mujer mexicana por la consecuci\u00f3n del voto sin restricciones viene a ser un factor de primer\u00edsima importancia la creaci\u00f3n del Partido de la Revoluci\u00f3n Mexicana que tiene en su programa de trabajo y en sus principios de lucha por ese derecho para la mujer. El reconocimiento de la capacidad de la mujer mexicana para intervenir en la vida c\u00edvica del pa\u00eds de una manera amplia y decidida por lo que la adhesi\u00f3n de todos los grupos femeniles y de todas las mujeres a ese partido facilitar\u00e1 nuestra tarea para llegar al triunfo de nuestras aspiraciones.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&#8211; Hace unos d\u00edas, interrumpo, una se\u00f1orita economista opinaba que la mujer con la concesi\u00f3n del voto no hab\u00eda logrado otra cosa que el derecho para que se le hiciera, como a los hombres, fraude en las urnas electorales, \u00bfqu\u00e9 me dice?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>No lo creo, contesta, menos cuando la clase trabajadora dentro de la que se cuenta una inmensa mayor\u00eda de votantes, se organiza mejor cada vez y tiene m\u00e1s clara conciencia de clase y de responsabilidad. Pero suponiendo que as\u00ed fuera, de todas maneras, el voto para la mujer tiene un gran significado. Ya no s\u00f3lo porque la coloque en las mismas circunstancias que el hombre, sino porque le da cierta entidad moral y social; m\u00e1s respetabilidad en el campo de sus actividades; una categor\u00eda que no se concreta a depositar un voto, sino algo m\u00e1s alto y noble: calidad social y humana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como reportera de la fuente presidencial, acompa\u00f1\u00f3 a L\u00e1zaro C\u00e1rdenas en todas sus giras. En cada conferencia de prensa, ella aprovechaba para levantar la mano y preguntar: \u201cSe\u00f1or presidente, \u00bfya tom\u00f3 una decisi\u00f3n para hacer realidad el derecho al voto de las mujeres?\u201d. El silencio o la respuesta esquiva, general o llena de promesas nunca le quit\u00f3 la perseverancia de plantear cada vez que pod\u00eda esa interrogante. Hasta que, en otro evento, guard\u00f3 silencio en el espacio de las interrogaciones. El mismo C\u00e1rdenas, antes de terminar la charla con los periodistas, le pregunt\u00f3: \u201cDisculpe, Elvira, \u00bfhoy no me preguntar\u00e1 por el voto de las mujeres? La voz de la reportera, se dej\u00f3 escuchar con fuerza y decisi\u00f3n en el lugar: \u201cPara qu\u00e9, se\u00f1or presidente, es un tema en el que no se ha querido arriesgar a tomar una decisi\u00f3n\u201d. Su respuesta gan\u00f3 la primera plana de <em>El Nacional.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vargas no se equivoc\u00f3, si bien el mismo presidente C\u00e1rdenas reconoci\u00f3 lo injusto que era negarles el voto a las mujeres, durante su mandato no se los concedi\u00f3. Esto ocurri\u00f3 porque, justificaba el gobierno, en la \u00faltima fase del proceso legislativo el Congreso de la Uni\u00f3n no se hizo la declaratoria de la reforma Constitucional, como lo indicaba el art\u00edculo 135, por lo que el ejecutivo no lo promulg\u00f3, \u201caunque en realidad no entr\u00f3 en vigor por temor de que las mujeres pudieran afiliarse pol\u00edticamente a la corriente conservadora del pa\u00eds\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este recorrido hist\u00f3rico ha querido mostrar que las mujeres periodistas del siglo XIX, principios del siglo XX y de la d\u00e9cada de los treinta por medio de sus art\u00edculos y cr\u00f3nicas intentaron explicar, mostrar y hasta denunciar las razones de la persistente marginaci\u00f3n y exclusi\u00f3n de las mujeres de las esferas pol\u00edticas y los efectos de ello en la imposibilidad de avanzar hacia una mayor equidad social y hacia el empoderamiento de las mujeres como sujetos sociales. Pese a ello las inequidades de g\u00e9nero se mantienen vigentes en la participaci\u00f3n pol\u00edtica a pesar de la igualdad formal de las personas ante la ley que garantiza igual goce de derechos a mujeres y hombres, situaci\u00f3n que constituye un problema central en las democracias modernas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de sus publicaciones permitieron atisbar a sus lectoras que la pol\u00edtica se delimit\u00f3 como un \u00e1mbito masculino, y se justific\u00f3 la exclusi\u00f3n de las mujeres por su supuesta imposibilidad de concebir ideas y discernir ideolog\u00edas o normas morales. De una manera sencilla pero directa, lograron advertir en sus textos la oposici\u00f3n entre las cualidades \u201cpropias de los hombres\u201d y las \u201cpropias de las mujeres\u201d que conformar\u00eda al espacio p\u00fablico como esencialmente masculino, mientras que el espacio privado ser\u00eda inherente a lo femenino, el lugar \u201cnatural\u201d de las mujeres, que se distingue por su subordinaci\u00f3n real y simb\u00f3lica al poder masculino. En p\u00fablico se ubicar\u00eda lo pol\u00edtico, lo social, lo econ\u00f3mico, lo cultural, es decir, todas aquellas actividades o esferas vitales para el inter\u00e9s colectivo de la sociedad. En oposici\u00f3n, el espacio privado se conformar\u00eda en la esfera \u00edntima de lo familiar y de lo dom\u00e9stico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dicotom\u00eda entre lo p\u00fablico y lo privado determin\u00f3 la divisi\u00f3n sexual del trabajo, que se caracteriza por la definici\u00f3n de jerarqu\u00edas, disparidades y relaciones de poder entre los g\u00e9neros. Lo masculino se impuso sobre lo femenino generando desigualdades y discriminaciones en cuanto al acceso, uso y control de oportunidades, en la adopci\u00f3n de decisiones, en el manejo de los recursos, as\u00ed como en la falta de reconocimiento de sus derechos. Sin duda, estos argumentos de la sociedad patriarcal fueron comprendidos por las periodistas y analizado, criticado y rechazado en sus textos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las periodistas recuperadas abordaron que los derechos pol\u00edticos y la ciudadan\u00eda ten\u00edan como fundamento la exclusi\u00f3n femenina y la confirmaci\u00f3n de los varones como sujetos pol\u00edticos. El sufragio era restringido seg\u00fan requisitos econ\u00f3micos, raciales y sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias a las publicaciones period\u00edsticas de estas mujeres, las luchas sufragistas de las mujeres pueden observarse como escenarios que permitieron avances en la construcci\u00f3n de la ciudadan\u00eda femenina,&nbsp; noci\u00f3n que cubre tres dimensiones: <em>la&nbsp; social<\/em>, sobre los derechos&nbsp; del bienestar social y econ\u00f3mico; <em>la&nbsp; pol\u00edtica<\/em>, que se centra en el derecho al voto y a la intervenci\u00f3n en lo p\u00fablico; y <em>la civil<\/em>, que abarca la libertad individual, la igualdad ante la ley, los derechos de propiedad y de justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y eso que la lucha, estaba en sus inicios\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un recorrido por la historia del periodismo<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":27144,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[691,196],"tags":[],"class_list":["post-27143","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-691","category-sufragio-femenino"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27143"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27143\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}