{"id":23683,"date":"2020-08-05T20:55:55","date_gmt":"2020-08-05T20:55:55","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=23683"},"modified":"2023-07-21T16:27:10","modified_gmt":"2023-07-21T21:27:10","slug":"violencia-y-masculinidad-las-herencias-del-patriarcado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/violencia-y-masculinidad-las-herencias-del-patriarcado\/","title":{"rendered":"Violencia y masculinidad: las herencias del patriarcado"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>SEMlac dialoga con la sex\u00f3loga y especialista del Centro Oscar Arnulfo Romero, Maite D\u00edaz \u00c1lvarez, y con los periodistas Jes\u00fas Mu\u00f1oz Mach\u00edn y Lisandra Chaveco Vald\u00e9s<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Redacci\u00f3n\u00a0<\/strong><br>SemM\u00e9xico\/SEMlac. Cuba. 5 de agosto, 2020.- Las pr\u00e1cticas e imaginarios asociados a la masculinidad hegem\u00f3nica contribuyen a la validaci\u00f3n de una supuesta superioridad de los hombres sobre las mujeres. Tal creencia muchas veces justifica el poder de unos sobre otras, las relaciones de control y la violencia de g\u00e9nero. De hecho, sostienen especialistas, el punto de partida para entender el modo en que se estructura la violencia se encuentra en todos esos mitos y estereotipos que, durante a\u00f1os, hemos heredado del patriarcado y considerado como normales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre las relaciones entre la masculinidad hegem\u00f3nica y la violencia de g\u00e9nero, as\u00ed como las posibles estrategias para desmontar los prejuicios asociados a ellas, SEMlac dialoga con la sex\u00f3loga y especialista del Centro Oscar Arnulfo Romero, Maite D\u00edaz \u00c1lvarez, y con los periodistas Jes\u00fas Mu\u00f1oz Mach\u00edn y Lisandra Chaveco Vald\u00e9s<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 se entiende por masculinidad hegem\u00f3nica? \u00bfCu\u00e1les son los principales mitos y prejuicios que la conforman?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Maite D\u00edaz<\/strong>: La mayor parte de las sociedades del mundo est\u00e1n ordenadas en un sustento patriarcal, machista y androc\u00e9ntrico, que potencia la superioridad masculina y valida un modelo de var\u00f3n cuyos atributos, funciones y comportamientos son merecedores, por decirlo de alguna manera, de los mejores derechos, facilidades, oportunidades y privilegios. A partir de ah\u00ed, todo lo atribuido a lo considerado masculino cobra mayor significaci\u00f3n, valor e importancia que lo consignado como femenino. En consecuencia, se establecen diferencias entre hombres y mujeres, que suponen relaciones desiguales de poder.<br>Esta realidad ha condicionado una hegemon\u00eda de lo masculino en el espacio social. En la actualidad, el t\u00e9rmino masculinidad hegem\u00f3nica alude a esas caracter\u00edsticas que tienen que ver con el hombre como proveedor, protector, competitivo, que tiene que poder, sobre todo, que bloquea sus emociones y la vulnerabilidad. Se asocian a este modelo la autosuficiencia que supone no solicitar ayuda, la sexualidad presente, f\u00e1lica, la responsabilidad que tienen los varones en el \u00e9xito del desempe\u00f1o er\u00f3tico-afectivo y la heterosexualidad como elemento probatorio de la hombr\u00eda. Esas normas obligan a las personas a actuar conforme a patrones heterosexuales dominantes imperantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Jes\u00fas Mu\u00f1oz<\/strong>: Hace referencia a pr\u00e1cticas, actitudes y creencias que, en determinados contextos, se toman como la norma y aquello que ocupa lugar predominante en las relaciones de poder. Lo del poder es esencial: determinadas caracter\u00edsticas garantizan (o se utilizan para garantizar) una posici\u00f3n dominante sobre grupos de personas, sean mujeres u otros hombres. En ocasiones, se asocia la masculinidad hegem\u00f3nica solo al dominio de hombres sobre mujeres, pero tambi\u00e9n define jerarqu\u00edas entre los varones.<br>Desde que se habla de estudios de los varones y sus masculinidades, hay elementos que se relacionan de forma directa con el concepto de masculinidad hegem\u00f3nica. Entre ellos se encuentran la violencia como recurso esencial de la dominaci\u00f3n, la heterosexualidad como norma social, el no expresar afectos o vulnerabilidad, el control de los recursos econ\u00f3micos, de los espacios p\u00fablicos y de las instancias de reproducci\u00f3n cultural que, a su vez, legitiman desde lo simb\u00f3lico todos los dem\u00e1s aspectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lisandra Chaveco<\/strong>: Son las pr\u00e1cticas construidas socialmente que garantizan a un grupo de hombres una posici\u00f3n dominante con respecto a las mujeres. Son variables y responden a contextos, culturas, nacionalidades y \u00e9pocas espec\u00edficas. La masculinidad hegem\u00f3nica se expresa, fundamentalmente, en la supresi\u00f3n de los afectos, la idea de la fortaleza f\u00edsica y psicol\u00f3gica, muchas veces sustentada mediante el uso de la violencia, la heterosexualidad como norma, el abuso del riesgo y la falta de autocuidados, la noci\u00f3n de invulnerabilidad, as\u00ed como el ejercicio de una sexualidad activa y exitosa, entre otros valores y atributos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 medida se relacionan esos imaginarios con la reproducci\u00f3n y validaci\u00f3n de la violencia de g\u00e9nero?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>MD<\/strong>: Sin dudas, en todos esos mandatos y estereotipos sexistas asociados a la masculinidad hegem\u00f3nica anidan muchas causas de la violencia de g\u00e9nero. Las relaciones de poder establecen una asociaci\u00f3n jer\u00e1rquica de estatus entre dominados y subordinados. La cultura patriarcal estimula el poder masculino y este se visualiza en el dominio sobre las dem\u00e1s personas, en la autosuficiencia y la creencia de tener derecho a someter a los dem\u00e1s, sobre todo a las mujeres.<br>Las causas de la violencia de los hombres hay que buscarlas en la socializaci\u00f3n del g\u00e9nero. Los modos en que son educados los varones a lo largo de su desarrollo est\u00e1n marcados por la introducci\u00f3n de actitudes y comportamientos predeterminados por g\u00e9neros, que provoca diferencias entre ambos. La educaci\u00f3n sexista obliga a las personas a asumir patrones estereotipados. Por eso la violencia de g\u00e9nero es machista, patriarcal y legitima la superioridad masculina y las relaciones de poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>JM<\/strong>: Los imaginarios que sostienen la masculinidad hegem\u00f3nica parten de considerar la superioridad masculina como el orden correcto en las relaciones sociales de cada entorno, ya sea familiar, laboral, noviazgos e incluso, grupos de amistades. Esa creencia justifica (o al menos pretende presentar como menos trascendentes) cuestiones como la violencia de g\u00e9nero. Esto sucede, sobre todo, con manifestaciones que son menos evidentes, pues se alejan del maltrato f\u00edsico, que suele ser m\u00e1s identificable.<br>La creencia de superioridad de los hombres justifica discriminaciones m\u00faltiples, entre ellas las agresiones machistas contra mujeres y ni\u00f1as. Supuestamente, ellas deben ser obedientes, dedicarse a nosotros y a la familia m\u00e1s que a ellas mismas, constituir ejemplo de moral para cuidar su reputaci\u00f3n y para no da\u00f1ar la nuestra, es decir, nuestra masculinidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LC<\/strong>: Ambos fen\u00f3menos son directamente proporcionales. La superioridad del hombre, que constantemente se trata de naturalizar a trav\u00e9s de la masculinidad hegem\u00f3nica o tradicional, sirve como sustento para la reproducci\u00f3n de la misoginia, del acoso sexual laboral, de la violencia econ\u00f3mica, simb\u00f3lica, f\u00edsica y estructural de la que son v\u00edctimas ni\u00f1as, mujeres y todos los cuerpos feminizados. Esos presupuestos estereotipados legitiman la discriminaci\u00f3n y tambi\u00e9n la desidia por quienes no comparten la heteronormatividad, la divisi\u00f3n sexual del trabajo, la doble y la triple jornada laboral, la feminizaci\u00f3n del trabajo de cuidados y su desvalorizaci\u00f3n, el control y dominio sobre el cuerpo y el tiempo de las mujeres, los golpes, maltratos y tambi\u00e9n las violaciones y feminicidios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfC\u00f3mo trabajar en Cuba para desmontar los estereotipos asociados a esta construcci\u00f3n y limitar sus consecuencias?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>MD<\/strong>: Derrumbar el sustento patriarcal que est\u00e1 en la base de nuestros males no es posible, ahora mismo, por su base estructural, su arraigo, su sedimentaci\u00f3n en nuestras instituciones y cultura. No obstante, se pueden emprender varias acciones. La socializaci\u00f3n masculina supone la asignaci\u00f3n de pr\u00e1cticas de inequidad. En consecuencia, para evitar la violencia como la m\u00e1s grave de las desigualdades de g\u00e9nero, hay que trabajar las pr\u00e1cticas de identidad masculina. Si les explica los porqu\u00e9s a los hombres, les ser\u00e1 mucho m\u00e1s f\u00e1cil desmontar las pr\u00e1cticas desiguales. No se trata de decirles que no pueden ser violentos, hay que explicar or\u00edgenes y causas de esa violencia; hay que atravesar las diferentes formas de ejercicio del poder que han colocado a la mujer en posici\u00f3n de desventaja y estudiar las inequidades que propician las relaciones discriminatorias.<br>Tambi\u00e9n es vital tambi\u00e9n dar mayor visibilidad a acciones gubernamentales que tienden a favorecer la igualdad de g\u00e9nero, como el decreto 234 promovido en 2003, que estableci\u00f3 la licencia de paternidad. Se debe continuar la preparaci\u00f3n de comunicadores sociales, educadores, profesores, m\u00e9dicos y artistas en estos temas. Adem\u00e1s, hace falta dise\u00f1ar m\u00e1s programas y proyectos educativos sobre masculinidad. La mirada hacia el var\u00f3n no solo debe resultar una apoyatura a los problemas de las mujeres en materias de derecho, bienestar, salud y oportunidades. Es tiempo de incorporar al hombre como centro de pol\u00edtica. Las masculinidades y el trabajo con los hombres no pueden verse como una cosa aparte. Solo de ese modo conseguiremos transitar desde un mundo de inequidad hacia uno de participaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>JM<\/strong>: El trabajo implica muchas aristas, apunta hacia alianzas y articulaciones entre toda la sociedad. Pero, obviamente, hay dos dimensiones generales que se relacionan mucho: empoderamiento de las mujeres y trabajo educativo con hombres. Es necesario transformar las masculinidades hacia pr\u00e1cticas y actitudes no violentas, promoviendo aquellas que son solidarias y afectivas, que piensan la sociedad desde la igualdad. Esto implica tambi\u00e9n que las estructuras sociales que legitiman el patriarcado cambien de forma paralela, raz\u00f3n por la cual hay que trabajar con toda la poblaci\u00f3n.<br>Urgen una transformaci\u00f3n de la cultura esencialmente machista, un marco legislativo m\u00e1s eficiente y plataformas educativas (no solo responsabilidad de Educaci\u00f3n) que generen iniciativas para el cambio del orden patriarcal. Con toda sinceridad, aunque sin renunciar a la educaci\u00f3n de la toda la sociedad, trabajar con ni\u00f1os y ni\u00f1as es la mejor manera de formar seres humanos que luego apuesten por el cambio y por dinamitar las bases del patriarcado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LC<\/strong>: Tomando como punto de partida que la masculinidad hegem\u00f3nica es una expresi\u00f3n del patriarcado como sistema que legitima todas las discriminaciones y violencias, es muy importante establecer alianzas entre los diferentes sectores, instituciones y redes en la empresa de desmontar estereotipos asociados. La cultura patriarcal nos atraviesa a todas y todos. Mujeres y hombres participamos en su construcci\u00f3n y refuerzo desde diferentes espacios de incidencia. Es importante visibilizar c\u00f3mo nos afecta para, a partir de ah\u00ed, poder desaprender y luego aprender nuevas pr\u00e1cticas que nos permitan avanzar hacia la transformaci\u00f3n.<br>Como parte de ese proceso, el trabajo con los hombres es medular. Hay que involucrarlos e intercambiar sobre los privilegios y costos del sitio en que el modelo los coloca. Adem\u00e1s, es mucho m\u00e1s f\u00e1cil desaprender cuando las pr\u00e1cticas no se han instalado con fuerza. Por tanto, es importante el trabajo desde las primeras edades. Si hablamos espec\u00edficamente de limitar la violencia de g\u00e9nero, la justicia juega un papel fundamental. La creaci\u00f3n en nuestro pa\u00eds de una norma jur\u00eddica que tipifique la violencia de g\u00e9nero en todas sus formas ser\u00eda una garant\u00eda de protecci\u00f3n para las v\u00edctimas y una medida de contenci\u00f3n para quienes la ejercen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SEMlac dialoga con la sex\u00f3loga y especialista del Centro Oscar Arnulfo Romero, Maite D\u00edaz \u00c1lvarez, y con los periodistas Jes\u00fas Mu\u00f1oz Mach\u00edn y Lisandra Chaveco Vald\u00e9s<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":23684,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[691,53],"tags":[],"class_list":["post-23683","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-691","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23683"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23683\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23684"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}