{"id":20863,"date":"2020-05-20T00:54:09","date_gmt":"2020-05-20T00:54:09","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=20863"},"modified":"2023-07-21T16:19:55","modified_gmt":"2023-07-21T21:19:55","slug":"bangladesh-la-pandemia-amenaza-los-derechos-de-las-trabajadoras-de-la-industria-textil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/bangladesh-la-pandemia-amenaza-los-derechos-de-las-trabajadoras-de-la-industria-textil\/","title":{"rendered":"Bangladesh: la pandemia amenaza los derechos de las trabajadoras de la industria textil"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li> <strong>El s\u00e9ptimo aniversario del accidente m\u00e1s grave de la historia de la moda llega en mitad del confinamiento, los acuerdos en protecci\u00f3n laboral se estancan y las industrias, ante la ca\u00edda de la demanda, cancelan o postergan los pedidos, dejando a millones de personas en la miseria <\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Gloria L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/AmecoPress. Madrid, 19 mayo. 2020.- El s\u00e9ptimo aniversario del accidente m\u00e1s grave de la historia de la moda, que se produjo en la f\u00e1brica del Rana Plaza, Bangladesh, lleg\u00f3 en mitad del confinamiento por la crisis sanitaria del covid-19. En este contexto de pandemia, la defensa de los derechos de las trabajadoras y trabajadores textiles en el mundo es si cabe m\u00e1s importante que nunca, por los despidos y paralizaciones que est\u00e1 habiendo en las cadenas de producci\u00f3n deslocalizadas de textil. La crisis amenaza los logros que tanto cost\u00f3 alcanzar tras el derrumbe que acab\u00f3 con la vida de 1134 personas, la mayor\u00eda mujeres, y dej\u00f3 heridas a m\u00e1s de 2500. El mismo concepto de deslocalizaci\u00f3n que realizan las empresas, buscando abaratar los costes de producci\u00f3n, deber\u00eda ser cuestionado en su ra\u00edz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 24 de abril de 2013 al menos 1134 personas murieron atrapadas por el derrumbe del edificio donde se confeccionaban las prendas de las principales marcas de ropa de todo el mundo. Sin que todav\u00eda se hayan paliado las consecuencias del accidente en las vidas de las trabajadoras que quedaron con importantes secuelas, ni que se haya indemnizado a las familias, ni que se hayan tomado medidas suficientes para garantizar la seguridad y unas condiciones dignas de trabajo dentro de las f\u00e1bricas, la pandemia que azota al mundo est\u00e1 socavando la lucha por unos salarios dignos, la libertad de asociaci\u00f3n y el derecho a un lugar de trabajo seguro en Bangladesh.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las \u00faltimas semanas, se han producido numerosos cierres de f\u00e1bricas, sin previo aviso, dejando salarios e indemnizaciones sin pagar. Estas trabajadoras son personas para las que no trabajar un d\u00eda significa no comer. Seg\u00fan organizaciones como Campa\u00f1a Ropa Limpia, que realizan una importante labor de diagn\u00f3stico, denuncia, propuesta y apoyo a las trabajadoras de las f\u00e1bricas textiles, frente a los abusos de las grandes corporaciones y Gobiernos, las industrias, ante la ca\u00edda de la demanda, cancelaron o postergaron los pedidos y por ello millones de personas trabajadoras se enfrentan a la miseria. La investigaci\u00f3n realizada por el Penn State Center for Global Workers\u2019 Rights indic\u00f3 que a finales de marzo casi el 50% de las f\u00e1bricas hab\u00edan sufrido la cancelaci\u00f3n de la mayor\u00eda de los pedidos casi completados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ra\u00edz de las protestas p\u00fablicas y el eco medi\u00e1tico, algunos compradores han cambiado de opini\u00f3n y han acordado pagar sus pedidos en v\u00edas de producci\u00f3n. Sin embargo, un n\u00famero significativo de compradores importantes de Bangladesh, en particular C&amp;A, Primark, Arcadia, Gap, Walmart, Tesco y m\u00e1s, siguen manteni\u00e9ndose firmes en su decisi\u00f3n y se niegan a pagar y a recibir sus pedidos terminados. \u201cEste comportamiento, que en muchos casos viola sus propios contratos, garantiza que finalmente ser\u00e1n las trabajadoras quienes asuman los costos\u201d, enfatizan desde esta organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s del 25 de marzo, cuando el gobierno de Bangladesh anunci\u00f3 el confinamiento del pa\u00eds hasta el 4 de abril, muchas f\u00e1bricas de ropa cerraron y miles de trabajadoras regresaron a sus aldeas para pasar el per\u00edodo de cierre con sus familias. Despu\u00e9s de este par\u00f3n obligatorio, muchas trabajadoras regresaron a sus f\u00e1bricas para volver a trabajar y cobrar sus salarios de marzo. Las trabajadoras recorrieron gran parte del camino de regreso a las ciudades a pie o en medios de transporte no convencionales, porque el transporte p\u00fablico todav\u00eda estaba bajo medidas del cierre. A su llegada al trabajo, a muchas trabajadoras se les notific\u00f3 que el periodo de baja se prolongaba o incluso que estaban despedidas, y en su mayor\u00eda, se quedaron sin los salarios de marzo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas trabajadoras regresaron a sus puestos de trabajo, arriesgando su seguridad y gastando mucho dinero por las elevadas tarifas de transporte\u201d, dijo Kalpona Akter, presidenta de Bangladesh Garments and Industrial Workers Federation: \u201cEsta decisi\u00f3n irracional de los propietarios de las f\u00e1bricas no solo pone en riesgo la vida de las trabajadoras sino tambi\u00e9n la de todos los bangladesh\u00edes. Solo cuando el tema de las trabajadoras que regresan a trabajar bajo gran riesgo fue criticado a nivel nacional, las organizaciones de empleadores BGMEA y BKMEA emitieron un permiso general para sus f\u00e1bricas miembro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias al periodista Sheikh Arif, que durante a\u00f1os ha formado parte del sindicato Dhaka Reporters Unity, hemos entrevistado a Sabrina, una trabajadora de la industria textil, que regres\u00f3 a su ciudad natal, Gazipur, cercana a Dhaka, cuando el Gobierno anunci\u00f3 el confinamiento. Tiene 29 a\u00f1os, dos hijas, y desde hace 9 a\u00f1os, dedica 12 horas al d\u00eda, seis d\u00edas a la semana, a coser en una f\u00e1brica de ropa en Dhaka. Actualmente vive en el distrito de Mirpur. Su familia depende de su sueldo, que apenas llega a los 60 d\u00f3lares mensuales. Volver de su pueblo y saber que ha perdido el empleo, fue la peor noticia que le pod\u00edan dar. \u201c\u00bfQu\u00e9 vamos a hacer ahora?\u201d, lamenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vecina de Sabrina en el barrio de Mirpur, Alma, trabaj\u00f3 en el edificio Rana Plaza. Desde el accidente no ha vuelto a ser la misma. Adem\u00e1s de lesiones graves en un brazo y en el pie izquierdo, las secuelas psicol\u00f3gicas le impiden dormir. El 24 de abril de 2013 las trabajadoras no quer\u00edan entrar en la f\u00e1brica porque las grietas del edificio eran muy visibles. Pero les ordenaron que lo hicieran o perder\u00edan el trabajo. El derrumbe, el incendio, el estallido, los cuerpos sangrando bajo los escombros, los cad\u00e1veres, el terror, todo se ha quedado detenido en la memoria de Alma y se impone a su futuro. Sabrina le ayuda, le consigue pedidos de zapatos que Alma cose en casa: por cada par de zapatos le pagan 0,16 euros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Es vital que no se revierta la protecci\u00f3n laboral conseguida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la Campa\u00f1a Ropa Limpia insisten en que es de vital importancia que no se revierta la protecci\u00f3n laboral conseguida en estos a\u00f1os en Bangladesh. \u201cCuando las cadenas de suministro vuelvan a arrancar despu\u00e9s de la pandemia, deber\u00e1n hacerlo con las lecciones aprendidas tanto despu\u00e9s del desplome del Rana Plaza como de la crisis actual. Estas lecciones deben conducir a una industria m\u00e1s segura y m\u00e1s justa, regida por un mecanismo vinculante y exigible en lugar del business as usual, vigente hasta ahora\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde mayo de 2013, el Acuerdo sobre Incendios y Seguridad en la Construcci\u00f3n en Bangladesh, establecido en directa respuesta al desastre del Rana Plaza, ha supuesto un trabajo ingente para hacer las f\u00e1bricas m\u00e1s seguras para m\u00e1s de 2 millones de trabajadores y trabajadoras. El Acuerdo cubre a m\u00e1s de 1600 f\u00e1bricas que han corregido el 91% de los fallos de seguridad detectados durante las inspecciones peri\u00f3dicas del programa. En mayo de 2019 consigui\u00f3 resolverse un prolongado conflicto legal sobre el derecho del Acuerdo a continuar su presencia en Bangladesh, dando por hecho que en el curso de un a\u00f1o la actuaci\u00f3n de las operaciones del Acuerdo ser\u00edan reemplazadas por un Consejo de Sostenibilidad Nacional (RSC por sus siglas en ingl\u00e9s), con la partici\u00f3n de la Asociaci\u00f3n de Fabricantes y Exportadores de Ropa de Bangladesh (BGMEA), que representa a los propietarios de f\u00e1bricas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la crisis sanitaria global, las negociaciones est\u00e1n estancadas y el Acuerdo de Bangladesh ha tenido que suspender sus operaciones. \u201cEs de m\u00e1xima importancia ultimar el proceso que lleve a un acuerdo internacional legalmente vinculante que incluya este compromiso, y completar el trabajo del Acuerdo\u201d, insisten las organizaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan estas entidades, la crisis actual deber\u00eda llevar a la creaci\u00f3n de estructuras de protecci\u00f3n social fuertes, acordes con los est\u00e1ndares de la OIT relativos a prestaciones por enfermedad, desempleo y seguros m\u00e9dicos. El Gobierno de Bangladesh ha de jugar un papel principal para su consecuci\u00f3n, pero se hacen necesarias unas cadenas de suministro que asuman tambi\u00e9n parte del coste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta ahora las marcas y los minoristas se han abstenido de asumir la responsabilidad de garantizar los medios de vida de las trabajadoras o de mitigar el comportamiento irresponsable de los propietarios de las f\u00e1bricas. Por el contrario, la negativa de marcas y minoristas de pagar los pedidos y los intentos de algunas de negociar descuentos han colocado a muchas f\u00e1bricas en posiciones financieras precarias y sin los medios econ\u00f3micos suficientes para pagar a sus trabajadoras los salarios de marzo y los pr\u00f3ximos meses. Las marcas de ropa deben, junto con los due\u00f1os de las f\u00e1bricas, asumir la responsabilidad de pagar sus pedidos y establecer sistemas financieros para garantizar el pago total a las trabajadoras durante la crisis; de no ser as\u00ed las trabajadoras quedar\u00e1n a\u00fan m\u00e1s sumidas en la pobreza y sin seguridad laboral. Pero las soluciones van m\u00e1s all\u00e1 de la emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amin Amirul Haque, presidente del National Garment Workers Federation, declara: \u201cLas desigualdades en las cadenas de suministro mundiales que ahora se han magnificado por la crisis del Covid-19 siempre han estado ah\u00ed. Ser\u00eda incomprensible que la industria siga haciendo las cosas como hasta ahora despu\u00e9s de la recuperaci\u00f3n. Ya es hora de que las marcas y los minoristas comiencen a reformar radicalmente sus cadenas de suministro y prioricen los derechos de las trabajadoras, facilitando medios para garantizar la seguridad social y los salarios dignos a trav\u00e9s de sistemas obligatorios y transparentes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sueldos dignos solo sobre el papel<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde principios de este siglo, las marcas globales que se abastecen de ropa procedente de pa\u00edses de bajos salarios de todo el mundo reconocen sobre el papel que los sueldos deben cubrir las necesidades b\u00e1sicas de las trabajadoras -mujeres en un 80%- de las f\u00e1bricas. Sin embargo, tras dos d\u00e9cadas de compromisos vac\u00edos en materia de Responsabilidad Social Corporativa, estas mujeres y sus familias contin\u00faan viviendo en la pobreza extrema. Durante todos estos a\u00f1os la industria de la confecci\u00f3n ha seguido empleando mano de obra barata para obtener gigantescos beneficios. Los compromisos te\u00f3ricos para garantizar que los salarios que perciben las obreras sean suficientes para llevar una vida digna han tenido un impacto peque\u00f1o o m\u00e1s bien nulo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ninguna marca de ropa importante puede demostrar que las trabajadoras que fabrican su ropa en Asia, \u00c1frica, Am\u00e9rica Central o Europa del Este perciben un pago suficiente para escapar de la explotaci\u00f3n de la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El triste episodio del Rana Plaza dej\u00f3 un rastro de tremendo dolor en el pa\u00eds asi\u00e1tico y supuso un revulsivo para las conciencias occidentales. Los medios de comunicaci\u00f3n se hicieron eco de la noticia y algunos la llevaron al seno de sus debates y centro de art\u00edculos de opini\u00f3n. Pero el an\u00e1lisis y tratamiento no pudo deshacerse de la superficialidad y la inmediatez propias de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mundo es hoy m\u00e1s propiedad que nunca de las grandes multinacionales. Echan mano de ingenier\u00edas econ\u00f3micas permitidas por la ley, utilizan para\u00edsos fiscales para exportar, producen donde los salarios son m\u00e1s bajos o declaran sus ganancias all\u00e1 donde los impuestos menores. Es legal, sabido e incluso promovido desde los centros pol\u00edticos de poder. De vez en cuando hay grandes declaraciones de intenciones pero la pol\u00edtica parece haberse rendido definitivamente al mercadeo y sus grandes gestores. Y las mujeres, seguimos siendo v\u00edctimas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00e9ptimo aniversario del accidente m\u00e1s grave de la historia de la moda llega en mitad del confinamiento, los acuerdos en protecci\u00f3n laboral se estancan y las industrias, ante la ca\u00edda de la demanda, cancelan o postergan los pedidos, dejando a millones de personas en la miseria <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":20864,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[691,53],"tags":[],"class_list":["post-20863","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-691","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20863","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20863"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20863\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20864"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}