{"id":18764,"date":"2020-03-27T23:29:56","date_gmt":"2020-03-27T23:29:56","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=18764"},"modified":"2023-07-21T15:23:28","modified_gmt":"2023-07-21T20:23:28","slug":"las-pandemias-si-saben-de-generos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/las-pandemias-si-saben-de-generos\/","title":{"rendered":"Las pandemias s\u00ed saben de g\u00e9neros"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>Aunque la\nCovid-19 parece matar m\u00e1s a los hombres, ellas est\u00e1n en primera l\u00ednea en esta\nemergencia de salud global<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Emanuela Zuccal\u00e0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/El Pa\u00eds. Mil\u00e1n. 27 de marzo 2020.- Para evitar el\ncontagio por el coronavirus (SARS-CoV-2), la doctora Adele Teodoro, ginec\u00f3loga\ncon consulta privada en Mil\u00e1n, habr\u00eda podido optar por interrumpir las visitas\ny encerrarse en casa, como la mayor\u00eda de sus conciudadanos. \u201cNo he tenido el\nvalor de abandonar a mis pacientes embarazadas\u201d, cuenta. \u201cHay que hacer\nrevisiones todos los meses. Utilizo todas las medidas de protecci\u00f3n necesarias\npara garantizar unos cuidados continuos\u201d. Sin embargo, esta exposici\u00f3n\nprofesional ha tenido un efecto colateral muy doloroso para su vida privada: la\nimposibilidad de ver a su padre, que se est\u00e1 muriendo y vive en un pueblo del\nsur de Italia. \u201cAunque ahora la ley proh\u00edbe alejarse del municipio de\nresidencia\u201d, explica, \u201cpor un motivo tan grave habr\u00eda podido abandonar Mil\u00e1n.\nPero, como m\u00e9dico, ha prevalecido mi sentido de la responsabilidad: \u00bfc\u00f3mo\npodr\u00eda viajar a una ciudad tan afectada por el virus, sin correr el riesgo de\nllevarlo a mi familia y a mi pueblo natal?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra doctora italiana, Federica Brena, cont\u00f3 en su muro de\nFacebook una confidencia desgarradora que ya ha sido compartida en la red\nsocial por m\u00e1s de 55.000 personas: \u201cAl cabo de diez horas respirando en esa\nmascarilla, me he quitado la armadura de guerra. S\u00ed, porque es como si\nestuvi\u00e9ramos en una guerra. Yo no he vivido nunca una, pero me la imagino as\u00ed,\nuna guerra contra un enemigo nuevo y desconocido\u201d. Brena es onc\u00f3loga en\nB\u00e9rgamo, la ciudad del norte de Italia que est\u00e1 pagando el precio m\u00e1s tr\u00e1gico:\nsolo la semana pasada murieron 300 personas, y toda la naci\u00f3n se conmovi\u00f3 al\nver las im\u00e1genes del Ej\u00e9rcito escoltando fuera de la ciudad los f\u00e9retros de las\nv\u00edctimas que ya no caben en el cementerio local. \u201cLos hospitales han quedado\nreducidos a lazaretos, la sanidad est\u00e1 al borde del colapso\u201d, prosigue Brena.\n\u201c\u00bfQu\u00e9 va a pasar con los dem\u00e1s enfermos?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la Covid-19 parece matar m\u00e1s a los hombres (el\nInstituto Superior de Sanidad italiano ha observado una mortalidad del 7,2%\nfrente al 4,1% de las mujeres), ellas est\u00e1n en primera l\u00ednea en esta pandemia.\nNo solo porque, en conjunto, representan el 70% de los trabajadores del sector\nm\u00e9dico, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), un porcentaje que\nllega al 90% en la martirizada provincia de Hubei. Las mujeres son tambi\u00e9n las\nprimeras responsables de los cuidados de los ni\u00f1os y los ancianos y, adem\u00e1s, su\ndebilidad econ\u00f3mica (en Europa el \u00edndice de empleo femenino es del 65%, frente\nal 78% del masculino) se acent\u00faa con la crisis financiera causada por la\nenfermedad. Y, sin embargo, hasta ahora ninguna autoridad pol\u00edtica o sanitaria\nha analizado desde una perspectiva de g\u00e9nero los efectos y los escenarios del\nnuevo coronavirus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo ha puesto negro sobre blanco un grupo de expertos en\nsalud p\u00fablica en un art\u00edculo publicado en The Lancet, titulado Covid-19: el\nimpacto de la epidemia seg\u00fan el g\u00e9nero. \u201cReconocer hasta qu\u00e9 punto los focos de\nlas enfermedades afectan de forma diferente a mujeres y hombres\u201d, sostienen sus\nautores, \u201ces un paso fundamental para comprender los efectos primarios y\nsecundarios de una crisis sanitaria sobre diversos individuos y comunidades, y\npara crear pol\u00edticas e intervenciones eficaces y equitativas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es inevitable pensar que el origen de semejante desinter\u00e9s\npor el g\u00e9nero reside en el dominio masculino en la sanidad. Seg\u00fan el \u00faltimo\ninforme de Global Health 50\/50, un colectivo sin \u00e1nimo de lucro que promueve la\nigualdad de oportunidades en el campo de la sanidad, en el mundo m\u00e1s del 70% de\nlos directores de organizaciones sanitarias son hombres. Los investigadores de\nThe Lancet destacan tambi\u00e9n la escasa representaci\u00f3n femenina en las\ninstituciones donde se deciden las estrategias contra la Covid-19 (empezando por\nla OMS, pero tambi\u00e9n el equipo especial de la Casa Blanca). Y lanzan una\nllamada: \u201cPedimos a los Gobiernos y a las instituciones sanitarias mundiales\nque tengan en cuenta los efectos de la epidemia de Covid-19 sobre el sexo y\nsobre el g\u00e9nero, tanto directas como indirectas, e incorporen la voz de las\nmujeres que luchan en primera l\u00ednea\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos lo ense\u00f1an las epidemias del pasado reciente: un enfoque\nque deje de lado el g\u00e9nero, unido a la casi nula presencia de mujeres en las\nsalas del poder, provoca que en semejantes situaciones de emergencia sean m\u00e1s\nevidentes las desigualdades entre hombres y mujeres, penalizando a estas\n\u00faltimas. Por ejemplo, durante el \u00e9bola en \u00c1frica occidental, entre 2014 y 2016,\nlas mujeres estaban mucho m\u00e1s expuestas al contagio por su papel predominante\nde cuidadoras en la familia y de operadoras sanitarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, en aquella \u00e9poca, Sierra Leona deriv\u00f3 a la atenci\u00f3n\nde la crisis del \u00e9bola los recursos que se destinaban a la salud sexual y\nreproductiva, provocando el aumento de la mortalidad femenina durante el parto\ny el embarazo en un pa\u00eds que ya ten\u00eda los \u00edndices m\u00e1s altos del mundo. El\nart\u00edculo de The Lancet recuerda tambi\u00e9n que durante la expansi\u00f3n del virus del\nzika en Am\u00e9rica entre 2015 y 2016, \u201clas diferencias entre hombres y mujeres\nprovocaron que las mujeres no tuvieran autonom\u00eda sobre su vida sexual y\nreproductiva, un hecho agravado por su acceso inadecuado a los cuidados\nsanitarios y la falta de recursos econ\u00f3micos para viajar a los hospitales y\nhacer revisiones a sus hijos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan la directora de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcukai,\nla cuesti\u00f3n econ\u00f3mica ser\u00e1 otro problema crucial que se presentar\u00e1 pronto: \u201cLa\nmayor parte de las mujeres trabaja en la econom\u00eda sumergida, donde es probable\nque el seguro sanitario sea inexistente o inadecuado, y que los ingresos no\nest\u00e9n garantizados. Dado que no son un objetivo primordial de las medidas de\nsalvamento de los Gobiernos, las mujeres se encontrar\u00e1n solas desde el punto de\nvista econ\u00f3mico. Esto no es solo un problema de salud: afecta al n\u00facleo de la\nigualdad de g\u00e9nero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cierre de los colegios en los pa\u00edses afectados por el\ncoronavirus, desde luego, no ayuda al trabajo de las mujeres, obligadas a\ncompaginar el estr\u00e9s de un teletrabajo que en muchos casos nunca han\nexperimentado con el cuidado de los hijos, que casi en cualquier lugar sigue\nsiendo prerrogativa exclusiva suya. Y a esto se le une la probabilidad de\nagravar trastornos como la depresi\u00f3n y la ansiedad, que en Europa son\nmayoritarios entre la poblaci\u00f3n femenina. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El an\u00e1lisis de The Lancet observa tambi\u00e9n c\u00f3mo las\nrestricciones de los viajes provocan dificultades econ\u00f3micas e incertidumbre\nentre las empleadas dom\u00e9sticas extranjeras, muchas de las cuales viajan en el\nsudeste de Asia entre Filipinas, Indonesia, Hong Kong y Singapur. En Italia, la\nmaniobra de 25.000 millones para salvar la econom\u00eda no ha tenido en cuenta a\nlos dos millones de empleados dom\u00e9sticos, en su mayor\u00eda mujeres y extranjeras;\nen un momento en que los salarios se desploman, muchas familias tienen que\ndespedir a asistentas, cuidadoras, y ni\u00f1eras, que no tendr\u00e1n subsidio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, el cap\u00edtulo m\u00e1s inquietante para Claire Barnett,\nresponsable de UN Women en Reino Unido, es que existen \u201cpruebas evidentes\u201d de\nque, en tiempos de precariedad econ\u00f3mica e inestabilidad social, explota la\nviolencia de g\u00e9nero en el \u00e1mbito dom\u00e9stico. \u201cLa epidemia est\u00e1 teniendo un\nimpacto enorme\u201d, reprocha desde China Wan Fei, fundador de una asociaci\u00f3n\nantiviolencia en Jingzhou, en la provincia de Hubei. \u201cLas denuncias por\nmaltrato se han triplicado en el mes de febrero y, seg\u00fan nuestras estad\u00edsticas,\nel 90% de los casos est\u00e1 relacionado con la Covid-19\u201d, declar\u00f3 en el programa\nSixth Tone. Y mientras tanto, las etiquetas #AntiDomesticViolenceDuringEpidemic\n#\u75ab\u671f\u53cd\u5bb6\u66b4#\nson de las m\u00e1s debatidas en la red social china Weibo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Italia, donde una mujer de cada tres sufre abusos y el\n81% de los feminicidios tiene lugar en el silencio de las casas, los centros\nque acogen a las v\u00edctimas observan un descenso neto de las peticiones de ayuda.\nSeg\u00fan la Casa delle Donne de Bolonia, uno de los centros italianos con mayor\ntradici\u00f3n, en este periodo de obligado encierro, las mujeres maltratadas sufren\nm\u00e1s control por parte de sus compa\u00f1eros abusadores, no tienen libertad para\nllamar y, ante el peligro sanitario, muchas optan por soportarlo en silencio.\nEn cambio, las que ya han tomado el camino de salida de la violencia conyugal\ncon encuentros, terapias o actividades en los centros, est\u00e1n obligadas a\nsuspenderlo y se quedan solas. Tambi\u00e9n la juez de Mil\u00e1n Maria Letizia Mannella\nobserva que, al principio de la crisis del coronavirus, disminuyeron las\ndenuncias por maltrato. \u201cA\u00fan es pronto para tener datos ciertos, pero podemos\ndecir que la convivencia forzada con los compa\u00f1eros, maridos e hijos\nmaltratadores en este per\u00edodo hace que las mujeres desistan de llamar o acudir\nen persona a las fuerzas del orden\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacia finales de a\u00f1o podr\u00edan llegar respuestas m\u00e1s completas\nsobre c\u00f3mo la cat\u00e1strofe sanitaria condiciona la salud y la existencia de las\nmujeres. Diah Saminarsih, asesora de g\u00e9nero de la OMS, ha anunciado que ya se\nest\u00e1 realizando un estudio. Mientras, Soumya Swaminathan, cient\u00edfica jefe de la\nOMS, espera conseguir que haya, por lo menos, un resultado positivo en estos\nmomentos tan duros y tensos: \u201cPuede ser la oportunidad para arrojar por fin luz\nsobre las mujeres como cuidadoras en casa, un papel pocas veces reconocido,\napreciado y retribuido\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEM\/El Pa\u00eds. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque la Covid-19 parece matar m\u00e1s a los hombres, ellas est\u00e1n en primera l\u00ednea en esta emergencia de salud global<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":18765,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[691,135,53],"tags":[],"class_list":["post-18764","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-691","category-emergencia-sanitaria-covid-19","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18764"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18764\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}