{"id":17138,"date":"2020-02-20T20:57:11","date_gmt":"2020-02-20T20:57:11","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=17138"},"modified":"2023-07-21T15:20:39","modified_gmt":"2023-07-21T20:20:39","slug":"la-desigualdad-de-genero-tambien-existe-en-prision-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/la-desigualdad-de-genero-tambien-existe-en-prision-2\/","title":{"rendered":"La desigualdad de g\u00e9nero tambi\u00e9n existe en prisi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>En Espa\u00f1a, 70 por ciento de internas\npor delitos contra la salud<\/strong><\/li><li><strong>Tienen doble condena una judicial y\notra social<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Raquel Zapata Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/AmecoPress,\nMadrid, 18 de febrero 2020.-&nbsp;Las mujeres constituyen un peque\u00f1o porcentaje\nde la poblaci\u00f3n penitenciaria. En Espa\u00f1a las reclusas representan un 7,4 por\nciento seg\u00fan el Internacional Centre for Prison Studies, de las cuales el 70\npor ciento cumplen condena por delitos contra la salud p\u00fablica. La escasa\npresencia de mujeres en las prisiones mixtas unida al rol de g\u00e9nero que vincula\na la poblaci\u00f3n femenina a las tareas dom\u00e9sticas y al cuidado, ocasiona\ndesigualdades de g\u00e9nero dentro del sistema penitenciario. El desequilibrio, que\nse hace notable sobre todo en cuestiones de trabajo y formaci\u00f3n, genera adem\u00e1s\nla problem\u00e1tica de que no haya programas para dar respuesta a las necesidades\nespec\u00edficas de las mujeres privadas de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de la\npenitenciar\u00eda las horas pueden llegar a pasar muy lentas y las reclusas buscan\nabstraerse a trav\u00e9s de talleres o ejerciendo alg\u00fan trabajo remunerado. Algunas\nde ellas esperan aprender un nuevo oficio o conocimientos que les garanticen\npoder acceder a un empleo una vez cumplan su condena, sin embargo, muchas\ndesconocen es que esto resulta m\u00e1s complicado si se encuentran en una prisi\u00f3n\nmixta, en lugar de en una espec\u00edfica para mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concepci\u00f3n\nYag\u00fce Olmos, psic\u00f3loga y experta en criminolog\u00eda, delincuencia e igualdad,\nexplica que el sistema de trabajo dentro de la prisi\u00f3n mixta perpet\u00faa lo que la\nsociedad ha querido durante d\u00e9cadas para las mujeres. Las desigualdades\nlaborales de la calle se ven reflejadas dentro del penal debido a que a las\nreclusas se les da sistem\u00e1ticamente las labores de mantenimiento y limpieza,\nmientras que no se les ofrece la oportunidad de participar en otro tipo de\ntrabajos m\u00e1s complejos que las capacitar\u00edan para encontrar un trabajo tras su\nsalida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA las\nmujeres se las utiliza porque tienen unos h\u00e1bitos aprendidos de cuidados,\natenci\u00f3n y limpieza, pero cuando salen de prisi\u00f3n apenas se les ha ense\u00f1ado\nnada nuevo debido a que han estado usando las habilidades que ya ten\u00edan. No\nsuelen salir con mejores capacidades para el mercado laboral\u201d, declara la\nexperta. Aqu\u00ed se percibe una notable desigualdad con respecto a los hombres ya\nque estos s\u00ed que tienen la oportunidad de ocupar los puestos m\u00e1s complejos. As\u00ed\nlos reclusos adquieren nuevas habilidades y conocimientos mediante un proceso\nde aprendizaje, lo que los capacita para desarrollar un determinado oficio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para las\nmujeres hay tres categor\u00edas laborales. La primera la constituyen los trabajos\nde mantenimiento ordinario del centro, como la limpieza y la lavander\u00eda, la\nsegunda los empleos propios, como la cocina, y la \u00faltima categor\u00eda corresponde\na aquellos especializados ligados a empresas externas. Si recogemos los datos\nde estas tres categor\u00edas y comparamos el porcentaje de mujeres y hombres que\nhay en cada uno de los niveles podemos ver que los resultados muestran c\u00f3mo se\nperpet\u00faa el rol femenino que liga a la mujer a la limpieza y los cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se puede\nconcluir que las labores que se asignan a las mujeres no requieren de un\naprendizaje, ya que son cosas que ya saben hacer. Debido a esto, tras cumplir\nsu pena, es un hecho com\u00fan que la mujer vuelva a ser ama de casa o trabaje en\nel sector de la limpieza y los cuidados. No se las capacita para que puedan\npostular a otro tipo de trabajo, ventaja con la que s\u00ed cuentan los hombres ya\nque adquieren conocimientos de automoci\u00f3n o cerrajer\u00eda, por ejemplo. \u201cEn\nalgunos centros he visto a los hombres trabajar como cocineros, empleo que\ntiene un alto nivel de remuneraci\u00f3n, y por la tarde llevaban a las mujeres a\nlimpiar. Es terrible\u201d, atestigua Concepci\u00f3n Yag\u00fce, que lleva a\u00f1os trabajando en\nlas Instituciones Penitenciarias como psic\u00f3loga e investigadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro \u00e1mbito\nen el que se manifiesta la desigualdad es en algunos de los talleres\ndesarrollados en prisi\u00f3n por las asociaciones con la intenci\u00f3n de transmitir\nhabilidades, conocimientos y responsabilidades a la poblaci\u00f3n penitenciaria.\nAdem\u00e1s, estos espacios constituyen un puente para que las organizaciones puedan\nconocer a las reclusas, lo que es determinante para ellas debido a que cuando\nobtengan un permiso necesitar\u00e1n el visto bueno de alguna de estas entidades\npara poder alojarse en alguna de sus casas de acogida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los talleres\nson una gran opci\u00f3n para las mujeres privadas de libertad, tienen un efecto\npositivo en su d\u00eda a d\u00eda y gracias a ellos adquieren competencias sobre distintas\ndisciplinas; sin embargo, como se explic\u00f3 antes, esta realidad cambia\ndependiendo de si la prisi\u00f3n es mixta o no. En una prisi\u00f3n espec\u00edfica para\nmujeres todo est\u00e1 pensado para ellas, los talleres, los puestos de trabajo, los\nprogramas homologados que dan respuestas a necesidades como la\ndrogodependencia, todo. En una prisi\u00f3n mixta esto es diferente debido a que es\nuna instituci\u00f3n pensada para hombres en la que se ha habilitado alg\u00fan m\u00f3dulo\npara mujeres. Por esta raz\u00f3n, este tipo de prisiones no responden al cien por\nciento a las necesidades de las reclusas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Determinados\ntalleres que se llevan a cabo en la penitenciar\u00eda tambi\u00e9n sirven para perpetuar\nlos roles de g\u00e9nero ya que, como explica Concepci\u00f3n Yag\u00fce, mujeres y hombres no\nrealizan las mismas actividades. Ellos salen mejor preparados al mundo laboral\ntras haber realizado tareas como la cerrajer\u00eda, mientras que ellas se\nencuentran en desventaja al dedicar su tiempo a tareas como coser o bordar. La\nexperta y exdirectora de la prisi\u00f3n de Alcal\u00e1 de Guadaira, cuenta que durante\nsu direcci\u00f3n impulsaron un taller de cerrajer\u00eda para las mujeres con el\nprop\u00f3sito de que las reclusas accedieran a una disciplina diferente. \u201cDespu\u00e9s\ndel esfuerzo de implantar ese taller, durante la crisis lo retiraron para llev\u00e1rselo\na un centro de hombres, el centro I de Sevilla. Dec\u00edan que esos hombres\nnecesitaban m\u00e1s el trabajo. Esta es la din\u00e1mica y lo hacen con la absoluta\nnormalidad de que las cosas tienen que ser as\u00ed\u201d, declara Yag\u00fce.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de\nesto, las asociaciones impulsan tambi\u00e9n otro tipo de talleres que no entienden\nde estereotipos de g\u00e9nero. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, el taller de\njardiner\u00eda en vivero impulsado por Acope en el Centro Penitenciario de Madrid\nI-mujeres (Alcal\u00e1 Meco) o el taller de radio impulsado por la Asociaci\u00f3n\nArco\u00edris.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de los\ncentros mixtos se presenta otro inconveniente, el del espacio habitable. Las\nreclusas son un porcentaje muy peque\u00f1o dentro de la prisi\u00f3n y esto es\ndeterminante a la hora de concederles un espacio en la instituci\u00f3n. Se les\nasigna un m\u00f3dulo para que convivan todas juntas y aquellas que atraviesan, por\nejemplo, un proceso de drogodependencia no tienen acceso a un m\u00f3dulo exclusivo\npara este tipo de problema. Los hombres, por el contrario, s\u00ed pueden estar en\nun m\u00f3dulo m\u00e1s ajustado a sus exigencias, por ejemplo, el m\u00f3dulo de respeto, el\nde estudios o el de drogodependencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Reclusa y madre, una doble condena<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando una\nmujer entra prisi\u00f3n lo hace para cumplir con la condena que se le ha impuesto\njudicialmente. Sin embargo, no es la \u00fanica a la que tiene que hacer frente. La\ncondena social existe y sobre todo para aquellas que son madres y han dejado\nuna familia fuera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La asociaci\u00f3n\nAcope nace de una red de voluntarias y voluntarios que proced\u00edan de diversas\nasociaciones y que, tras entrar en la prisi\u00f3n de Yeser\u00edas y compartir su labor\nall\u00ed, se dieron cuenta de que las mujeres en el contexto penitenciario estaban\nmarginadas. Desde ese momento decidieron dedicarse a ellas y fundaron Acope,\nque lleva 34 a\u00f1os trabajando por las mujeres privadas de libertad. Mari\u00fa D\u2019\nErrico, miembro de la junta directiva y voluntaria de la asociaci\u00f3n desde sus\ninicios, explica que, mientras se produce esa marginaci\u00f3n, estas mujeres\ncumplen dos condenas, la social y la penitenciaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Socialmente\nse le reprocha que haya dejado de cumplir con el rol femenino que dicta que la\nmujer debe cuidar a los hijos e hijas, ser una mujer ejemplar, ocuparse de la\ncasa\u2026 \u201cYo he o\u00eddo varias veces en prisi\u00f3n: \u00bfC\u00f3mo es posible que hayas hecho\nesto y hayas abandonado a tus hijos?, eras el pilar de la familia\u2026\u201d cuenta la\nvoluntaria de Acope. Las menores suelen quedarse en manos de otras personas que\na menudo son las abuelas, t\u00edas o hermanas\u2026 El papel del padre en el cuidado de\nlos menores es menos frecuente debido, entre otras cosas, a que un n\u00famero\nconsiderable de estas mujeres constituyen familias monomarentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El malestar\npsicol\u00f3gico para aquellas que son madres enseguida se hace notar. La mujer\nlleva consigo la culpabilidad cuando entra en prisi\u00f3n. Socialmente se juzga a\nestas mujeres con m\u00e1s dureza que a los hombres porque una madre no puede\n\u201cabandonar\u201d el n\u00facleo familiar, debe cumplir con las tareas de cuidados que se\nesperan de ella. Esto conlleva una desigualdad entre padres y madres. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, es frecuente\nque una vez en prisi\u00f3n sigan escuchando comentarios de familiares y conocidos\nacerca de su ausencia en el cuidado de sus hijos. \u201cEsto genera un malestar\npsicol\u00f3gico grave ya que, la mayor\u00eda de mujeres, no consiguen dejar a un lado\nesa culpabilidad durante su estancia en la prisi\u00f3n. Incluso algunas de ellas no\nse lo perdonan ni cuando han salido\u201d, explica Mari\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un lugar para reaprender<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acostumbrarse\na estar dentro de prisi\u00f3n es un proceso complejo, pero salir de ella requiere\nvolver a aprender una serie de h\u00e1bitos. Tras un tiempo de reclusi\u00f3n,\nnormalmente largo, a las mujeres privadas de libertad no les resulta f\u00e1cil\nvolver a la rutina que ten\u00edan antes de entrar en prisi\u00f3n. La vida dentro y\nfuera del sistema penitenciario es diferente y adaptarse implica un tiempo que\nvariar\u00e1 seg\u00fan cada mujer y sus necesidades. En este proceso, los pisos de\nacogida desarrollan un papel fundamental para ayudarlas a recuperar su rutina y\nunos h\u00e1bitos saludables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La labor de\nacogida recae sobre las asociaciones, que se encargan de gestionar sus propios\npisos. En nuestro pa\u00eds hay diversas agrupaciones que se dedican a esta labor,\ncomo Concaes, Arcoiris o Acope, que desarrollan su actividad en Madrid. Los\ninmuebles que gestiona Acope se dividen en dos, por un lado, aquellos\ndestinados a las mujeres en situaci\u00f3n de segundo grado \u2013las que tienen entre\ntres y cinco d\u00edas de permiso cada mes y medio- y, por otro lado, los que acogen\na las mujeres que consiguen el tercer grado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mari\u00fa explica\nque el objetivo de este tipo de pisos es acompa\u00f1ar a las mujeres, sobre todo\npara que puedan retomar todas las habilidades sociales que han perdido. \u201cMuchas\nde las mujeres que vienen a nuestro piso dejan las luces encendidas porque\nnormalmente la luz en prisi\u00f3n se enciende y se apaga autom\u00e1ticamente; dejan\ncorrer el agua de los grifos, no recuerdan c\u00f3mo se pone una lavadora\u2026 Han\nperdido todas las habilidades diarias porque en la c\u00e1rcel algunas de estas\ncosas se las dan hechas\u201d, ejemplifica la voluntaria de Acope. El hecho de hacer\nla compra es otro punto muy importante, aunque no lo parezca. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunas de\nellas pasan a\u00f1os en prisi\u00f3n, por lo que, cuando salen, no saben medir qu\u00e9\nproducto es barato y cu\u00e1l es caro. Desde la asociaci\u00f3n se encargan de acompa\u00f1ar\na estas mujeres a realizar la compra para que aprendan qu\u00e9 es sano o no para\nellas y, adem\u00e1s, sepan medir cu\u00e1ndo un producto tiene un precio asequible o no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El piso nunca\nest\u00e1 solo, siempre est\u00e1 cubierto, bien con trabajadoras o voluntarias para que\nesas mujeres est\u00e9n acompa\u00f1adas. De esta forma se procura que tengan un apoyo\ncerca para conversar, pedir consejo y realizar las actividades cotidianas. Cada\nmujer tiene la libertad de gestionar sus d\u00edas, pero deben tener en cuenta el\nhorario determinado para llegar a casa. Este horario es diferente dependiendo\nde la asociaci\u00f3n puesto que cada una marca las reglas de su casa de acogida. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDeben saber\nque el piso no es una pensi\u00f3n, es un hogar. Por ello, les pedimos que vengan a\ncomer o que pasen tiempo en casa para poder conversar y trabajar las habilidades\nque deben recuperar\u201d, aclara Mari\u00fa. A pesar de esto, las mujeres pueden salir\ncon quien quieran y visitar los lugares que deseen, siempre y cuando cumplan\ncon las reglas de la casa entre las que se encuentran: respetar el horario, la\nimplicaci\u00f3n por recuperar las habilidades perdidas y la limpieza de la casa,\nincluida su habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro del\nproceso de recuperaci\u00f3n de h\u00e1bitos tambi\u00e9n se encuentra el ocio. Se las\nacompa\u00f1a a ver exposiciones, al cine o a tomar algo con el objetivo de\nenriquecer su d\u00eda a d\u00eda y que vayan adquiriendo h\u00e1bitos de ocio saludables.\nConocer la ciudad en la que van a vivir durante su permiso es otra de las\ncuestiones importantes que atienden los voluntarios y voluntarias. \u201cHay mujeres\nque han llegado a un aeropuerto y directamente se las ha enviado a la c\u00e1rcel. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas mujeres\nno conocen en absoluto la ciudad. Otras, por ejemplo, vienen de pueblos y jam\u00e1s\nhan cogido el metro\u201d, explica un voluntario de una de las asociaciones, qui\u00e9n\nprefiere no dar datos sobre su persona. Debido a su desconocimiento de la\nciudad, se las acompa\u00f1a para ense\u00f1arles c\u00f3mo funciona el tr\u00e1fico, d\u00f3nde se\nencuentran las zonas m\u00e1s relevantes y cu\u00e1les son los medios de transporte que\ntienen a su disposici\u00f3n. Esta labor permite que, poco a poco, estas mujeres\nvuelvan a experimentar la autonom\u00eda e independencia que un d\u00eda tuvieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La libertad, un nuevo reto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando estas\nmujeres salen del sistema penitenciario, su principal prioridad, a parte de ver\na la familia y conocidos, es buscar un trabajo. Algunas de ellas han roto sus\nv\u00ednculos familiares durante su estancia en prisi\u00f3n debido a que la familia se\nsiente decepcionada e incapaz de volver a mantener una relaci\u00f3n. Sin este\napoyo, estas mujeres no tienen a nadie que las ayude los primeros meses hasta que\nencuentran un empleo. \u201cCuando salen de prisi\u00f3n tienen un subsidio excarcelario\ncon el que pueden malvivir durante un tiempo. Aqu\u00ed en Madrid apenas les da para\npagar una habitaci\u00f3n\u201d, menciona Mari\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello,\nencontrar un trabajo mientras se alojan en los pisos de acogida es vital para\nellas ya que cuentan con el apoyo de la asociaci\u00f3n y una casa a la que acudir.\n\u201cCuando tienen que ir a una entrevista las apoyamos y las aconsejamos en cuanto\na vestuario, posibles nervios y apariencia. Siempre les proponemos una serie de\ncosas que las pueden favorecer\u201d, aclara la voluntaria de Acope.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La b\u00fasqueda\nde empleo es una tarea dif\u00edcil para las mujeres privadas de libertad, pero\nsobre todo para aquellas que son extranjeras. Estas apenas tienen posibilidades\npara encontrar un empleo estable debido a que no tienen los papeles en regla,\nlo que deriva en que la mayor\u00eda se vean obligadas a aceptar trabajos\nremunerados en negro y que, finalmente, acaben siendo explotadas debido a que\nnecesitan ese sustento para garantizar su independencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de\nlas dificultades con las que se encuentran las reclusas o exclusas a la hora de\nencontrar trabajo, algunas de ellas consiguen salir adelante y encontrar un\nempleo, ya sea gracias a la ayuda de sus familiares o por sus propias capacidades.\n\u201cEs dif\u00edcil pedirle a estas mujeres que cuando salgan de la prisi\u00f3n vivan\ndignamente porque muchas de ellas no tienen absolutamente nada\u201d, denuncia\nMari\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro de los\nimpactos que experimentan las reclusas cuando van a ser puestas en libertad es\nel estr\u00e9s. Existen diversos factores que determinan que estas mujeres se tomen\nsu salida de una forma m\u00e1s negativa o positiva. La ayuda familiar y el trabajo\nson dos cuestiones clave. \u201cA veces me han expresado el estr\u00e9s que sienten los\nd\u00edas previos a su salida de prisi\u00f3n. Es algo que yo pod\u00eda detectar sin que me\nlo dijeran\u2026 Cuando no hay familia esper\u00e1ndote fuera y tampoco hay trabajo\nincluso padecen ansiedad\u201d, expresa el voluntario de una de las asociaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\nimportancia de que estas mujeres trabajen su formaci\u00f3n dentro de la prisi\u00f3n d\u00eda\na d\u00eda, aprovechando el tiempo, es una de las cuestiones m\u00e1s importantes, ya que\nes la \u00fanica forma de combatir la pobreza o soledad a la que algunas se ven\nabocadas. La formaci\u00f3n, los talleres y la compa\u00f1\u00eda de las personas voluntarias\nhacen m\u00e1s amena la estancia de las reclusas en prisi\u00f3n y garantizan que su paso\npor el sistema penitenciario cumpla su fin \u00faltimo, la reinserci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEM-AmecoPress\/rzg<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Espa\u00f1a, 70 por ciento de internas por delitos contra la salud<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17139,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[691,53],"tags":[],"class_list":["post-17138","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-691","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17138"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17138\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17139"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}