{"id":16999,"date":"2020-02-18T18:38:05","date_gmt":"2020-02-18T18:38:05","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=16999"},"modified":"2023-07-21T15:20:11","modified_gmt":"2023-07-21T20:20:11","slug":"la-desigualdad-de-genero-tambien-existe-en-prision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/la-desigualdad-de-genero-tambien-existe-en-prision\/","title":{"rendered":"La desigualdad de g\u00e9nero tambi\u00e9n existe en prisi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Raquel Zapata Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/AmecoPress. Madrid, 18 feb. 2020.- Las mujeres constituyen un peque\u00f1o porcentaje de la poblaci\u00f3n penitenciaria. En Espa\u00f1a las reclusas representan un 7,4% seg\u00fan el Internacional Centre for Prison Studies, de las cuales el 70% cumplen condena por delitos contra la salud p\u00fablica. La escasa presencia de mujeres en las prisiones mixtas unida al rol de g\u00e9nero que vincula a la poblaci\u00f3n femenina a las tareas dom\u00e9sticas y al cuidado, ocasiona desigualdades de g\u00e9nero dentro del sistema penitenciario. El desequilibrio, que se hace notable sobre todo en cuestiones de trabajo y formaci\u00f3n, genera adem\u00e1s la problem\u00e1tica de que no haya programas para dar respuesta a las necesidades espec\u00edficas de las mujeres privadas de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de la penitenciar\u00eda las horas pueden llegar a pasar muy lentas y las reclusas buscan abstraerse a trav\u00e9s de talleres o ejerciendo alg\u00fan trabajo remunerado. Algunas de ellas esperan aprender un nuevo oficio o conocimientos que les garanticen poder acceder a un empleo una vez cumplan su condena, sin embargo, muchas desconocen es que esto resulta m\u00e1s complicado si se encuentran en una prisi\u00f3n mixta, en lugar de en una espec\u00edfica para mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concepci\u00f3n Yag\u00fce Olmos, psic\u00f3loga y experta en criminolog\u00eda, delincuencia e igualdad, explica que el sistema de trabajo dentro de la prisi\u00f3n mixta perpet\u00faa lo que la sociedad ha querido durante d\u00e9cadas para las mujeres. Las desigualdades laborales de la calle se ven reflejadas dentro del penal debido a que a las reclusas se les da sistem\u00e1ticamente las labores de mantenimiento y limpieza, mientras que no se les ofrece la oportunidad de participar en otro tipo de trabajos m\u00e1s complejos que las capacitar\u00edan para encontrar un trabajo tras su salida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA las mujeres se las utiliza porque tienen unos h\u00e1bitos aprendidos de cuidados, atenci\u00f3n y limpieza, pero cuando salen de prisi\u00f3n apenas se les ha ense\u00f1ado nada nuevo debido a que han estado usando las habilidades que ya ten\u00edan. No suelen salir con mejores capacidades para el mercado laboral\u201d, declara la experta. Aqu\u00ed se percibe una notable desigualdad con respecto a los hombres ya que estos s\u00ed que tienen la oportunidad de ocupar los puestos m\u00e1s complejos. As\u00ed los reclusos adquieren nuevas habilidades y conocimientos mediante un proceso de aprendizaje, lo que los capacita para desarrollar un determinado oficio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para las mujeres hay tres categor\u00edas laborales. La primera la constituyen los trabajos de mantenimiento ordinario del centro, como la limpieza y la lavander\u00eda, la segunda los empleos propios, como la cocina, y la \u00faltima categor\u00eda corresponde a aquellos especializados ligados a empresas externas. Si recogemos los datos de estas tres categor\u00edas y comparamos el porcentaje de mujeres y hombres que hay en cada uno de los niveles podemos ver que los resultados muestran c\u00f3mo se perpet\u00faa el rol femenino que liga a la mujer a la limpieza y los cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se puede concluir que las labores que se asignan a las mujeres no requieren de un aprendizaje, ya que son cosas que ya saben hacer. Debido a esto, tras cumplir su pena, es un hecho com\u00fan que la mujer vuelva a ser ama de casa o trabaje en el sector de la limpieza y los cuidados. No se las capacita para que puedan postular a otro tipo de trabajo, ventaja con la que s\u00ed cuentan los hombres ya que adquieren conocimientos de automoci\u00f3n o cerrajer\u00eda, por ejemplo. \u201cEn algunos centros he visto a los hombres trabajar como cocineros, empleo que tiene un alto nivel de remuneraci\u00f3n, y por la tarde llevaban a las mujeres a limpiar. Es terrible\u201d, atestigua Concepci\u00f3n Yag\u00fce, que lleva a\u00f1os trabajando en las Instituciones Penitenciarias como psic\u00f3loga e investigadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro \u00e1mbito en el que se manifiesta la desigualdad es en algunos de los talleres desarrollados en prisi\u00f3n por las asociaciones con la intenci\u00f3n de transmitir habilidades, conocimientos y responsabilidades a la poblaci\u00f3n penitenciaria. Adem\u00e1s, estos espacios constituyen un puente para que las organizaciones puedan conocer a las reclusas, lo que es determinante para ellas debido a que cuando obtengan un permiso necesitar\u00e1n el visto bueno de alguna de estas entidades para poder alojarse en alguna de sus casas de acogida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los talleres son una gran opci\u00f3n para las mujeres privadas de libertad, tienen un efecto positivo en su d\u00eda a d\u00eda y gracias a ellos adquieren competencias sobre distintas disciplinas; sin embargo, como se explic\u00f3 antes, esta realidad cambia dependiendo de si la prisi\u00f3n es mixta o no. En una prisi\u00f3n espec\u00edfica para mujeres todo est\u00e1 pensado para ellas, los talleres, los puestos de trabajo, los programas homologados que dan respuestas a necesidades como la drogodependencia, todo. En una prisi\u00f3n mixta esto es diferente debido a que es una instituci\u00f3n pensada para hombres en la que se ha habilitado alg\u00fan m\u00f3dulo para mujeres. Por esta raz\u00f3n, este tipo de prisiones no responden al 100% a las necesidades de las reclusas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Determinados talleres que se llevan a cabo en la penitenciar\u00eda tambi\u00e9n sirven para perpetuar los roles de g\u00e9nero ya que, como explica Concepci\u00f3n Yag\u00fce, mujeres y hombres no realizan las mismas actividades. Ellos salen mejor preparados al mundo laboral tras haber realizado tareas como la cerrajer\u00eda, mientras que ellas se encuentran en desventaja al dedicar su tiempo a tareas como coser o bordar. La experta y exdirectora de la prisi\u00f3n de Alcal\u00e1 de Guadaira, cuenta que durante su direcci\u00f3n impulsaron un taller de cerrajer\u00eda para las mujeres con el prop\u00f3sito de que las reclusas accedieran a una disciplina diferente. \u201cDespu\u00e9s del esfuerzo de implantar ese taller, durante la crisis lo retiraron para llev\u00e1rselo a un centro de hombres, el centro I de Sevilla. Dec\u00edan que esos hombres necesitaban m\u00e1s el trabajo. Esta es la din\u00e1mica y lo hacen con la absoluta normalidad de que las cosas tienen que ser as\u00ed\u201d, declara Yag\u00fce.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de esto, las asociaciones impulsan tambi\u00e9n otro tipo de talleres que no entienden de estereotipos de g\u00e9nero. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, el taller de jardiner\u00eda en vivero impulsado por Acope en el Centro Penitenciario de Madrid I-mujeres (Alcal\u00e1 Meco) o el taller de radio impulsado por la Asociaci\u00f3n Arco\u00edris.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de los centros mixtos se presenta otro inconveniente, el del espacio habitable. Las reclusas son un porcentaje muy peque\u00f1o dentro de la prisi\u00f3n y esto es determinante a la hora de concederles un espacio en la instituci\u00f3n. Se les asigna un m\u00f3dulo para que convivan todas juntas y aquellas que atraviesan, por ejemplo, un proceso de drogodependencia no tienen acceso a un m\u00f3dulo exclusivo para este tipo de problema. Los hombres, por el contrario, s\u00ed pueden estar en un m\u00f3dulo m\u00e1s ajustado a sus exigencias, por ejemplo, el m\u00f3dulo de respeto, el de estudios o el de drogodependencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Reclusa y madre, una doble condena<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando una mujer entra prisi\u00f3n lo hace para cumplir con la condena que se le ha impuesto judicialmente. Sin embargo, no es la \u00fanica a la que tiene que hacer frente. La condena social existe y sobre todo para aquellas que son madres y han dejado una familia fuera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La asociaci\u00f3n Acope nace de una red de voluntarias y voluntarios que proced\u00edan de diversas asociaciones y que, tras entrar en la prisi\u00f3n de Yeser\u00edas y compartir su labor all\u00ed, se dieron cuenta de que las mujeres en el contexto penitenciario estaban marginadas. Desde ese momento decidieron dedicarse a ellas y fundaron Acope, que lleva 34 a\u00f1os trabajando por las mujeres privadas de libertad. Mari\u00fa D\u2019 Errico, miembro de la junta directiva y voluntaria de la asociaci\u00f3n desde sus inicios, explica que, mientras se produce esa marginaci\u00f3n, estas mujeres cumplen dos condenas, la social y la penitenciaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Socialmente se le reprocha que haya dejado de cumplir con el rol femenino que dicta que la mujer debe cuidar a los hijos e hijas, ser una mujer ejemplar, ocuparse de la casa\u2026 \u201cYo he o\u00eddo varias veces en prisi\u00f3n: \u00bfC\u00f3mo es posible que hayas hecho esto y hayas abandonado a tus hijos?, eras el pilar de la familia\u2026\u201d cuenta la voluntaria de Acope. Las menores suelen quedarse en manos de otras personas que a menudo son las abuelas, t\u00edas o hermanas\u2026 El papel del padre en el cuidado de los menores es menos frecuente debido, entre otras cosas, a que un n\u00famero considerable de estas mujeres constituyen familias monomarentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El malestar psicol\u00f3gico para aquellas que son madres enseguida se hace notar. La mujer lleva consigo la culpabilidad cuando entra en prisi\u00f3n. Socialmente se juzga a estas mujeres con m\u00e1s dureza que a los hombres porque una madre no puede \u201cabandonar\u201d el n\u00facleo familiar, debe cumplir con las tareas de cuidados que se esperan de ella. Esto conlleva una desigualdad entre padres y madres. Adem\u00e1s, es frecuente que una vez en prisi\u00f3n sigan escuchando comentarios de familiares y conocidos acerca de su ausencia en el cuidado de sus hijos. \u201cEsto genera un malestar psicol\u00f3gico grave ya que, la mayor\u00eda de mujeres, no consiguen dejar a un lado esa culpabilidad durante su estancia en la prisi\u00f3n. Incluso algunas de ellas no se lo perdonan ni cuando han salido\u201d, explica Mari\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un lugar para reaprender<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acostumbrarse a estar dentro de prisi\u00f3n es un proceso complejo, pero salir de ella requiere volver a aprender una serie de h\u00e1bitos. Tras un tiempo de reclusi\u00f3n, normalmente largo, a las mujeres privadas de libertad no les resulta f\u00e1cil volver a la rutina que ten\u00edan antes de entrar en prisi\u00f3n. La vida dentro y fuera del sistema penitenciario es diferente y adaptarse implica un tiempo que variar\u00e1 seg\u00fan cada mujer y sus necesidades. En este proceso, los pisos de acogida desarrollan un papel fundamental para ayudarlas a recuperar su rutina y unos h\u00e1bitos saludables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La labor de acogida recae sobre las asociaciones, que se encargan de gestionar sus propios pisos. En nuestro pa\u00eds hay diversas agrupaciones que se dedican a esta labor, como Concaes, Arcoiris o Acope, que desarrollan su actividad en Madrid. Los inmuebles que gestiona Acope se dividen en dos, por un lado, aquellos destinados a las mujeres en situaci\u00f3n de segundo grado \u2013las que tienen entre tres y cinco d\u00edas de permiso cada mes y medio- y, por otro lado, los que acogen a las mujeres que consiguen el tercer grado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mari\u00fa explica que el objetivo de este tipo de pisos es acompa\u00f1ar a las mujeres, sobre todo para que puedan retomar todas las habilidades sociales que han perdido. \u201cMuchas de las mujeres que vienen a nuestro piso dejan las luces encendidas porque normalmente la luz en prisi\u00f3n se enciende y se apaga autom\u00e1ticamente; dejan correr el agua de los grifos, no recuerdan c\u00f3mo se pone una lavadora\u2026 Han perdido todas las habilidades diarias porque en la c\u00e1rcel algunas de estas cosas se las dan hechas\u201d, ejemplifica la voluntaria de Acope. El hecho de hacer la compra es otro punto muy importante, aunque no lo parezca. Algunas de ellas pasan a\u00f1os en prisi\u00f3n, por lo que, cuando salen, no saben medir qu\u00e9 producto es barato y cu\u00e1l es caro. Desde la asociaci\u00f3n se encargan de acompa\u00f1ar a estas mujeres a realizar la compra para que aprendan qu\u00e9 es sano o no para ellas y, adem\u00e1s, sepan medir cu\u00e1ndo un producto tiene un precio asequible o no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El piso nunca est\u00e1 solo, siempre est\u00e1 cubierto, bien con trabajadoras o voluntarias para que esas mujeres est\u00e9n acompa\u00f1adas. De esta forma se procura que tengan un apoyo cerca para conversar, pedir consejo y realizar las actividades cotidianas. Cada mujer tiene la libertad de gestionar sus d\u00edas, pero deben tener en cuenta el horario determinado para llegar a casa. Este horario es diferente dependiendo de la asociaci\u00f3n puesto que cada una marca las reglas de su casa de acogida. \u201cDeben saber que el piso no es una pensi\u00f3n, es un hogar. Por ello, les pedimos que vengan a comer o que pasen tiempo en casa para poder conversar y trabajar las habilidades que deben recuperar\u201d, aclara Mari\u00fa. A pesar de esto, las mujeres pueden salir con quien quieran y visitar los lugares que deseen, siempre y cuando cumplan con las reglas de la casa entre las que se encuentran: respetar el horario, la implicaci\u00f3n por recuperar las habilidades perdidas y la limpieza de la casa, incluida su habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro del proceso de recuperaci\u00f3n de h\u00e1bitos tambi\u00e9n se encuentra el ocio. Se las acompa\u00f1a a ver exposiciones, al cine o a tomar algo con el objetivo de enriquecer su d\u00eda a d\u00eda y que vayan adquiriendo h\u00e1bitos de ocio saludables. Conocer la ciudad en la que van a vivir durante su permiso es otra de las cuestiones importantes que atienden los voluntarios y voluntarias. \u201cHay mujeres que han llegado a un aeropuerto y directamente se las ha enviado a la c\u00e1rcel. Estas mujeres no conocen en absoluto la ciudad. Otras, por ejemplo, vienen de pueblos y jam\u00e1s han cogido el metro\u201d, explica un voluntario de una de las asociaciones, qui\u00e9n prefiere no dar datos sobre su persona. Debido a su desconocimiento de la ciudad, se las acompa\u00f1a para ense\u00f1arles c\u00f3mo funciona el tr\u00e1fico, d\u00f3nde se encuentran las zonas m\u00e1s relevantes y cu\u00e1les son los medios de transporte que tienen a su disposici\u00f3n. Esta labor permite que, poco a poco, estas mujeres vuelvan a experimentar la autonom\u00eda e independencia que un d\u00eda tuvieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La libertad, un nuevo reto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando estas mujeres salen del sistema penitenciario, su principal prioridad, a parte de ver a la familia y conocidos, es buscar un trabajo. Algunas de ellas han roto sus v\u00ednculos familiares durante su estancia en prisi\u00f3n debido a que la familia se siente decepcionada e incapaz de volver a mantener una relaci\u00f3n. Sin este apoyo, estas mujeres no tienen a nadie que las ayude los primeros meses hasta que encuentran un empleo. \u201cCuando salen de prisi\u00f3n tienen un subsidio excarcelario con el que pueden malvivir durante un tiempo. Aqu\u00ed en Madrid apenas les da para pagar una habitaci\u00f3n\u201d, menciona Mari\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, encontrar un trabajo mientras se alojan en los pisos de acogida es vital para ellas ya que cuentan con el apoyo de la asociaci\u00f3n y una casa a la que acudir. \u201cCuando tienen que ir a una entrevista las apoyamos y las aconsejamos en cuanto a vestuario, posibles nervios y apariencia. Siempre les proponemos una serie de cosas que las pueden favorecer\u201d, aclara la voluntaria de Acope.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La b\u00fasqueda de empleo es una tarea dif\u00edcil para las mujeres privadas de libertad, pero sobre todo para aquellas que son extranjeras. Estas apenas tienen posibilidades para encontrar un empleo estable debido a que no tienen los papeles en regla, lo que deriva en que la mayor\u00eda se vean obligadas a aceptar trabajos remunerados en negro y que, finalmente, acaben siendo explotadas debido a que necesitan ese sustento para garantizar su independencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de las dificultades con las que se encuentran las reclusas o exclusas a la hora de encontrar trabajo, algunas de ellas consiguen salir adelante y encontrar un empleo, ya sea gracias a la ayuda de sus familiares o por sus propias capacidades. \u201cEs dif\u00edcil pedirle a estas mujeres que cuando salgan de la prisi\u00f3n vivan dignamente porque muchas de ellas no tienen absolutamente nada\u201d, denuncia Mari\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro de los impactos que experimentan las reclusas cuando van a ser puestas en libertad es el estr\u00e9s. Existen diversos factores que determinan que estas mujeres se tomen su salida de una forma m\u00e1s negativa o positiva. La ayuda familiar y el trabajo son dos cuestiones clave. \u201cA veces me han expresado el estr\u00e9s que sienten los d\u00edas previos a su salida de prisi\u00f3n. Es algo que yo pod\u00eda detectar sin que me lo dijeran\u2026 Cuando no hay familia esper\u00e1ndote fuera y tampoco hay trabajo incluso padecen ansiedad\u201d, expresa el voluntario de una de las asociaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La importancia de que estas mujeres trabajen su formaci\u00f3n dentro de la prisi\u00f3n d\u00eda a d\u00eda, aprovechando el tiempo, es una de las cuestiones m\u00e1s importantes, ya que es la \u00fanica forma de combatir la pobreza o soledad a la que algunas se ven abocadas. La formaci\u00f3n, los talleres y la compa\u00f1\u00eda de las personas voluntarias hacen m\u00e1s amena la estancia de las reclusas en prisi\u00f3n y garantizan que su paso por el sistema penitenciario cumpla su fin \u00faltimo, la reinserci\u00f3n social.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Espa\u00f1a las reclusas representan un 7,4% seg\u00fan el Internacional Centre for Prison Studies, de las cuales el 70% cumplen condena por delitos contra la salud p\u00fablica.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17000,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[691,53],"tags":[],"class_list":["post-16999","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-691","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16999"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16999\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}