{"id":15472,"date":"2020-01-09T21:17:43","date_gmt":"2020-01-09T21:17:43","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=15472"},"modified":"2023-07-21T15:18:28","modified_gmt":"2023-07-21T20:18:28","slug":"112-anos-del-nacimiento-de-simone-de-beauvoir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/112-anos-del-nacimiento-de-simone-de-beauvoir\/","title":{"rendered":"112 a\u00f1os del nacimiento de Simone de Beauvoir"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>* El\nSegundo Sexo, un cl\u00e1sico en todas sus letras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>* Una <\/strong><strong><em>obra magna desde espacios\nfilos\u00f3ficos pr\u00e1cticamente deshabitados<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 9 de enero 2020.-\nSu nombre Simone Lucie Ernestine Marie Bertrand de Beauvoir\nvio la luz del mundo justamente un d\u00eda como hoy, un 9 de enero de 1908, en la\nciudad de Par\u00eds, Francia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy se conmemora el 112 aniversario\ndel natalicio de una de las intelectuales m\u00e1s influyentes del siglo XX.\nEscritora, profesora y fil\u00f3sofa autora de la obra El Segundo Sexo, considerada\nfundamental para el pensamiento feminista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn este ensayo, la autora&nbsp;critica la\nopresi\u00f3n a la que es sometida la mujer&nbsp;por parte del sexo masculino y por\nc\u00f3mo est\u00e1 organizada la sociedad. Adem\u00e1s, estudia temas como la &#8216;correcci\u00f3n&#8217;\ndel matrimonio o c\u00f3mo predomina la visi\u00f3n masculina como la general\u201d, public\u00f3\nlaSexta.com<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/SB-2-1024x626.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15473\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reproducimos\naqu\u00ed el texto que bajo el t\u00edtulo El feminismo que naci\u00f3 con Simone de Beauvoir,\npublicado en julio pasado elpa\u00eds.com de M\u00e1riam Mart\u00ednez-Bascu\u00f1\u00e1n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Hay autores que simplemente no tienen\npredecesores ni sucesores: su originalidad es absoluta.&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/simone_de_beauvoir\/a\"><em>Simone de Beauvoir<\/em><\/a><em>&nbsp;pertenece\na ese grupo porque su pensamiento fue un punto de fuga que permiti\u00f3 llegar\nadonde no se hab\u00eda llegado. A pesar de que son muchas las etiquetas que se han\ncolgado sobre&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/06\/14\/babelia\/1560512375_498749.html\"><em>su libro&nbsp;El\nsegundo sexo<\/em><\/a><em>&nbsp;\u2014se define, seg\u00fan\nlos casos, como existencialista, humanista, ilustrado o constructivista\u2014, lo\ncierto es que 70 a\u00f1os despu\u00e9s de su aparici\u00f3n es un cl\u00e1sico con todas sus\nletras, una obra brillantemente articulada a trav\u00e9s de la cual seguimos\ncontemplando e interpretando el mundo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Esa es la sensaci\u00f3n que\nuna tiene al leerlo porque ese libro elev\u00f3 las experiencias de verg\u00fcenza y\nautoculpabilizaci\u00f3n de las mujeres a una inteligente y sutil reflexi\u00f3n\nfilos\u00f3fica;&nbsp;El segundo sexo&nbsp;articula una meditaci\u00f3n sistem\u00e1tica sobre\nsignificados sociales para los que a\u00fan ni siquiera exist\u00edan palabras en 1949.\nSu valent\u00eda fue colosal, pues muchas feministas de su tiempo todav\u00eda guardaban\nsilencio sobre las fantas\u00edas proyectadas en los cuerpos de las mujeres y la\nimportancia de ello en su posicionamiento social asim\u00e9trico.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Entre otras cosas, la aportaci\u00f3n de\naquella pensadora genial, la m\u00e1s ilustre vecina del parisiense Barrio Latino,\nfue situar la reflexi\u00f3n sobre el cuerpo en el centro del feminismo: si toda\nexistencia humana, dec\u00eda, es definida por su situaci\u00f3n, la corporalidad de la\nmujer y los significados sociales que se le atribuyen condicionan su\nexistencia. Esta m\u00e1xima tan sencilla era revolucionaria hace 70 a\u00f1os y lo sigue\nsiendo hoy, pues la mujer todav\u00eda se realiza en el mundo como un cuerpo\nsometido a tab\u00faes y estereotipos que sirven como excusas para legitimar las m\u00e1s\nevidentes discriminaciones sociales.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Lo personal es pol\u00edtico<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El segundo sexo&nbsp;es feminista, por\nsupuesto, y lo es porque, si hay algo que define al feminismo, es la\nreivindicaci\u00f3n para la pol\u00edtica de temas tab\u00fa u olvidados, de importancia\ncapital para entender la situaci\u00f3n de desigualdad y subordinaci\u00f3n de las\nmujeres. La biolog\u00eda, los usos amorosos, la iniciaci\u00f3n sexual, las\nimplicaciones para la mujer del matrimonio o incluso de la vejez\u2026 son algunos\nde los asuntos, de apariencia mundana pero incuestionable trascendencia, que\nperfilan con exactitud una nueva sensibilidad pol\u00edtica puesta sobre el tablero\nde juego con brillantez y audacia extremas. Porque Simone de Beauvoir comenz\u00f3\nsu obra magna desde espacios filos\u00f3ficos pr\u00e1cticamente deshabitados y con temas\nque, hasta la fecha, se despreciaban de un plumazo como ajenos a lo pol\u00edtico.\nAnticipaba as\u00ed, al hacer de la reflexi\u00f3n sobre el cuerpo un tema central, el\nfamoso \u201clo personal es pol\u00edtico\u201d del feminismo de la Segunda Ola en los a\u00f1os\nsesenta. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Resulta interesante reivindicarlo hoy,\ncuando pesan sobre \u00e9l tantos malentendidos que ponen a la defensiva a los\nvaledores de la ortodoxia. Casi parece absurdo tener que recordarlo: ninguna\nfeminista estar\u00eda a favor de dinamitar la l\u00ednea que separa la vida p\u00fablica de\nla necesidad de un cobijo \u00edntimo donde resguardarnos. No es el feminismo, sino\nlas redes sociales, las que est\u00e1n desdibujando esas fronteras.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Comenz\u00f3 su obra con temas\nque hasta entonces se despreciaban y eran vistos como no pol\u00edticos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cLo personal es pol\u00edtico\u201d simplemente\nquiere decir que cualquier pr\u00e1ctica social es susceptible de convertirse en un\ntema adecuado para la reflexi\u00f3n, discusi\u00f3n y expresi\u00f3n p\u00fablicas. La\ndesestabilizaci\u00f3n de la f\u00e9rrea divisi\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado sirvi\u00f3\npara abrir esos espacios de libertad e igualdad para las mujeres, pero nuestro\npensamiento sigue formateado por una vieja presunci\u00f3n ideol\u00f3gica que siente\ncomo un ataque todo aquello que desnaturalice lo que nunca debi\u00f3 naturalizarse.\nQue el mundo privado de la necesidad y los cuidados se nombrase en femenino no\nten\u00eda nada de natural, y sigue siendo un problema en nuestras sociedades: a\u00fan\nhoy, en Espa\u00f1a,&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2019\/03\/09\/actualidad\/1552158605_482139.html\"><em>donde existe una\namplia concienciaci\u00f3n feminista<\/em><\/a><em>, solo dos\nde cada 10 varones comparten las tareas dom\u00e9sticas con sus parejas, seg\u00fan\nrevel\u00f3&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/politica\/2017\/06\/06\/actualidad\/1496749144_438408.html\"><em>una encuesta del CIS\nen 2017<\/em><\/a><em>. El problema es que esa\ndivisi\u00f3n pol\u00edtica que releg\u00f3 a las mujeres a un \u00e1mbito dom\u00e9stico como si fuera\nsu espacio natural, tambi\u00e9n promovi\u00f3 su invisibilidad como sujetos pol\u00edticos. Y\na\u00fan hoy la presencia p\u00fablica de mujeres, su reconocimiento y su prestigio\nsiguen siendo sustancialmente inferiores al de los hombres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Cuerpos en la esfera p\u00fablica<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Esa separaci\u00f3n entre sexos que tanto\nha cuestionado el feminismo descansa sobre la fragmentaci\u00f3n radical de la\nexperiencia humana. Por un lado,&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/05\/13\/ideas\/1557757704_883207.html\"><em>los varones ejerc\u00edan\nla ciudadan\u00eda p\u00fablica<\/em><\/a><em>&nbsp;y, por otro, las\nmujeres regentaban en el mundo privado el \u00e1mbito de las necesidades, afectos y\ndeseos. La reconocida fil\u00f3sofa Carole Pateman lo explic\u00f3 en&nbsp;El contrato\nsexual: esta ficci\u00f3n se mantiene por una poderosa idea abstracta del ciudadano\nuniversal, \u201cque no tiene cuerpo porque es raz\u00f3n desapasionada\u201d. Pero ese\nproceso de desencarnaci\u00f3n de los hombres se produce en paralelo a otro menos\namable que define esencialmente a las mujeres como cuerpos vulnerables. Toda\nnuestra tradici\u00f3n se basa, de hecho, en esa ilusi\u00f3n metaf\u00edsica asentada \u2014en\npalabras de Christine Battersby\u2014 en la falacia de que \u201clos sujetos son\nindependientes entre s\u00ed, y sus corazones racionales permanecen separados de los\ndolores y sufrimientos que sus cuerpos vulnerables generan\u201d. Cuando Simone de\nBeauvoir dijo que \u201cla mujer, como el hombre, es su cuerpo\u201d daba un radical giro\nde tim\u00f3n a esa tradici\u00f3n para hablarnos del cuerpo vivido y avanzar m\u00e1s all\u00e1 de\nla separaci\u00f3n cartesiana entre un sujeto que \u201cpiensa, luego existe\u201d mientras\nhabita una suerte de recipiente pasivo que no forma parte de su yo. Beauvoir\nreclama el cuerpo, y a partir de ah\u00ed comienza una fruct\u00edfera producci\u00f3n de\nliteratura feminista y&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2006\/08\/26\/babelia\/1156547828_850215.html\"><em>lo que la polit\u00f3loga\nSeyla Benhabib describi\u00f3<\/em><\/a><em>&nbsp;con\nexactitud como \u201cla aparici\u00f3n del cuerpo en la esfera p\u00fablica\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Desde un enfoque\nestructural defini\u00f3 el patriarcado, ese concepto que a\u00fan genera miedo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En realidad, lo que Simone de Beauvoir\nnos quer\u00eda decir es que hay inevitables dependencias entre nuestro cuerpo y\nnuestra mente, y que si la experiencia corporal condiciona la forma en la que\nnos enfrentamos al mundo, en el caso de la mujer esto tiene un efecto mayor,\npues son las significaciones sociales dadas a esa forma de relacionarnos con\nnuestros cuerpos y su importancia para desarrollarnos como personas las que\nestructuran una sociedad profundamente desigual. En sus propias palabras,\nmientras \u201cel hombre percibe su cuerpo como una relaci\u00f3n directa y normal con el\nmundo (&#8230;), la mujer tiene ovarios\u201d. Desde la m\u00e1s tierna infancia, la mujer\nexperimenta su cuerpo como una cosa que tiene que proteger, atenta siempre a\nque sus movimientos no entren en contradicci\u00f3n con la feminidad que se espera\nque proyecte en todo momento. Y esto es com\u00fan a todas las mujeres, pues con\nindependencia de sus oportunidades y sus posibilidades de elecci\u00f3n existe \u201cuna\nbase com\u00fan que subyace a cada existencia individual femenina en el estado\nactual de educaci\u00f3n y costumbre\u201d. Y as\u00ed, desde este enfoque estructural, define\nSimone de Beauvoir al patriarcado, ese concepto que tanto miedo absurdo sigue\ngenerando.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La palabra \u201cpatriarcado\u201d no implica\nnada m\u00e1s (y nada menos) que el reconocimiento de que, por debajo de la\npluralidad de sus vidas, de la diversidad y creatividad de cada mujer, hay una\nunidad que puede ser identificada y narrada de forma inteligible y clara, una\nl\u00ednea de experiencias compartidas subyacente a cada vida particular que nos\nhace un poco m\u00e1s desiguales frente a los hombres. Esa forma tan sencilla de\ndefinir el patriarcado supuso, de hecho, un gran paso hist\u00f3rico hacia adelante:\nhuir de los esencialismos al describir a las mujeres, pero tambi\u00e9n de ese\nnominalismo est\u00e9ril que niega toda diferencia. Por eso se\u00f1alaba Simone de\nBeauvoir que decir que \u201ctodos somos seres humanos\u201d es algo tan hueco que carece\nde relevancia como punto de partida para explicar nada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La falacia de la biolog\u00eda<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la ra\u00edz de esa desigualdad?\n\u00bfPor qu\u00e9 la mujer no es tan libre como debiera serlo? Son las preguntas de las\nque parte la autora para escribir la obra cumbre y seminal del pensamiento\nfeminista. Pero curiosamente,&nbsp;El segundo sexo&nbsp;comienza a enhebrar su\npropuesta desde una observaci\u00f3n un tanto peregrina: a un hombre no se le\nhubiera ocurrido escribir un libro sobre su situaci\u00f3n particular en el mundo,\nporque iba de suyo que su experiencia representaba la experiencia universal de\ntodo ser humano. De ah\u00ed que Simone de Beauvoir defina a la mujer como\nalteridad, como ese segundo sexo en situaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n respecto al\nprimero.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Su famosa sentencia \u201cNo\nse nace mujer: se llega a serlo\u201d es una de las m\u00e1s revolucionarias<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Hoy nos resulta casi intrigante c\u00f3mo\nnadie se hab\u00eda preguntado jam\u00e1s con esa claridad sobre la evidente injusticia\nde que \u201chombre\u201d sea la palabra que designe a la vez a la parte masculina de la\nhumanidad y a la humanidad entera como g\u00e9nero. Mientras, la experiencia\nfemenina se ha declinado siempre en singular. La mujer representa a la mujer (o\na las mujeres), pero nunca a toda la humanidad. Beauvoir nos lo recuerda: \u201c\u00c9l\nes el Sujeto, es el Absoluto: ella es la Alteridad\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La diferencia entre el Absoluto y la\nOtra se define en&nbsp;El segundo sexo&nbsp;desde un enfoque existencialista\ncentrado, como no pod\u00eda ser de otra forma, en la libertad. Simone de Beauvoir\nnos muestra una masculinidad educada en la idea de un sujeto libre que se mueve\npor el mundo con iniciativa y audacia, creando y narrando su propia historia.\nComo en la \u00e9pica legendaria de la&nbsp;Odisea, Ulises consigue esa\ntrascendencia basada en el valor de la separaci\u00f3n, la independencia y la\nautonom\u00eda frente a una Pen\u00e9lope encerrada en un destino que ya est\u00e1 escrito\npara ella: la esposa que espera, que desea servir y entregarse a un actor\nfuerte en lugar de serlo ella.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por eso la mujer es \u201cinmanencia\u201d.\nConfinada en una naturaleza par\u00adticular, existe como objeto antes que como\nsujeto, como alguien con una naturaleza biol\u00f3gica que la constri\u00f1e, que la\nencierra en esa esencia inasible que define las lentes desde las que es vista y\nevaluada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cA m\u00ed me gusta que la mujer sea mujer,\nmujer\u201d, respondi\u00f3 una vez un pol\u00edtico espa\u00f1ol, y no ha sido el \u00fanico. Ese\nmodelo ideal conecta directamente con las expectativas generadas en torno a las\nmujeres, con los clich\u00e9s sobre su predisposici\u00f3n para cuidar a los dem\u00e1s y\nagradar, sobre su gusto en el vestir, sobre su capacidad de seducci\u00f3n y su\nsonrisa\u2026 \u201c\u00bfPor qu\u00e9 siempre est\u00e1s tan seria?\u201d, preguntaba un conocido personaje\nde la caverna medi\u00e1tica a&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/tania_sanchez_melero\/a\"><em>la parlamentaria Tania S\u00e1nchez<\/em><\/a><em>.\nY es que la primera vocaci\u00f3n de la mujer ser\u00e1 siempre la de agradar, nos dijo\nSimone de Beauvoir, lo que reducir\u00e1 sustancialmente el mundo de su\nautorrealizaci\u00f3n individual. Aprender\u00e1 entonces a crecer deseando a un hombre,\no a un sujeto externo a ella misma, pero no ejerciendo su libertad. Su\nconfianza ser\u00e1, as\u00ed, siempre menor, y sentir\u00e1 dudas, miedos e inseguridades\ncuando su \u00e9xito entre en contradicci\u00f3n con lo que se espera de ella como mujer,\nmujer. De ah\u00ed deriva la famosa sentencia de Beauvoir: \u201cNo se nace mujer: se\nllega a serlo\u201d. Regalaba con ella al feminismo, y a toda la humanidad, una de las\nformulaciones m\u00e1s revolucionarias de todos los tiempos, hasta el punto de que\ntodo lo que ha venido despu\u00e9s casi es una nota a pie de p\u00e1gina de su\npensamiento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Resulta intrigante c\u00f3mo\nnadie se hab\u00eda preguntado por qu\u00e9 \u201chombre\u201d designa a la humanidad entera<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Nacer\u00eda en ese momento la idea del\ng\u00e9nero como categor\u00eda anal\u00edtica, como base para explicar por qu\u00e9 esa diferencia\nentre hombres y mujeres no es natural sino accidental. Aparece entonces la\nfamosa distinci\u00f3n sexo\/g\u00e9nero, esa dicotom\u00eda entre el determinismo biol\u00f3gico\nque, desde Arist\u00f3teles, afirmaba que \u201cla hembra es hembra en virtud de una\ndeterminada carencia de cualidades\u201d, y el otro lado de la moneda: la\nconstrucci\u00f3n de lo femenino como un hecho cultural, un atrevimiento audaz y\ngenial que tensionaba la importancia de la tradici\u00f3n en el condicionamiento de\nla mujer, forzada por la costumbre a adoptar roles considerados socialmente\ninferiores. El feminismo de Beauvoir se reivindicaba, as\u00ed, como humanismo,\nreclamando para las mujeres la energ\u00eda creativa y las capacidades que le hab\u00edan\nsido negadas hist\u00f3ricamente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A partir de ah\u00ed, todo el feminismo\ncontempor\u00e1neo ha sido y es un di\u00e1logo con su libro inaugural: desde el\nfeminismo de la diferencia de Carol Gilligan hasta la implosi\u00f3n del&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/06\/28\/ideas\/1561722405_001524.html\"><em>pensamiento&nbsp;queer&nbsp;auspiciado\npor Judith Butler<\/em><\/a><em>, pasando por el\nfeminismo radical de Kate Millet, los feminismos poscoloniales y\nmulticulturales o el feminismo negro. Har\u00eda falta un largo recorrido por esa\ngran conversaci\u00f3n para comprender la evoluci\u00f3n y la riqueza de todos los\nenfoques te\u00f3ricos que, con gran capacidad cr\u00edtica, han ido diseccionando la\nobra de Beauvoir desde el reconocimiento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El feminismo de la diferencia seguir\u00eda\nla estela del constructivismo de Beauvoir para se\u00f1alar que la educaci\u00f3n\nimporta, por supuesto, pero que una educaci\u00f3n basada en el cuidado y la empat\u00eda\nno deb\u00eda centrarse \u00fanicamente en las ni\u00f1as sino que podr\u00eda ser provechosa para\nhacer un mundo mejor si se extendiera a todos los seres humanos, sin\ndistinci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>M\u00e1s adelante, el proyecto de tornar\npositivo el significado hist\u00f3rico de \u201cla cultura de la mujer\u201d aparecer\u00eda de la\nmano de propuestas art\u00edsticas como las de&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2015\/10\/16\/actualidad\/1444990969_866620.html\"><em>Judy Chicago y\nsu&nbsp;The Dinner Party<\/em><\/a><em>, o en los\nescritos subversivos de Julia Kristeva y de Luce Irigaray. Ellas intentan dar\nla vuelta a las ense\u00f1anzas de una Beauvoir vista ya como la madre del\npensamiento feminista contempor\u00e1neo. Finalmente, ese di\u00e1logo para el que\nBeauvoir hab\u00eda abierto la puerta y que manten\u00eda inalterable la distinci\u00f3n\nsexo\/g\u00e9nero explosionar\u00eda con la fabulosa entrada del paradigma de la\ncorporalidad con otra gran maestra del feminismo y el pensamiento: la\nformidable&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/judith_butler\/a\"><em>Judith Butler.<\/em><\/a><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Si es cierto que cuando un autor es\ndemasiado poderoso puede llegar a funcionar como un grillete mental, en el caso\nde Simone de Beauvoir, la recepci\u00f3n de su obra fue m\u00e1s bien un gigantesco\nprimer escal\u00f3n&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/06\/13\/actualidad\/1560444030_852036.html\"><em>que nos elev\u00f3 hacia\nla conciencia cr\u00edtica<\/em><\/a><em>. Muchas de aquellas\nprimeras reflexiones sobre la dignidad humana, la creatividad y la autonom\u00eda de\nla mujer siguen consider\u00e1ndose hoy una aut\u00e9ntica mina para el\nfeminismo.&nbsp;El segundo sexo&nbsp;a los 70 sigue siendo un brillante pozo\nsin fondo repleto de preguntas que abren el mundo de las mujeres, pero tambi\u00e9n\nde los hombres, a nuevas posibilidades y horizontes de libertad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEM\/laSexta\/ElPa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una obra magna desde espacios filos\u00f3ficos pr\u00e1cticamente deshabitados<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":15474,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[691,66],"tags":[],"class_list":["post-15472","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-691","category-extraordinarias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15472"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15472\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15474"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}