{"id":13386,"date":"2019-10-28T21:19:03","date_gmt":"2019-10-28T21:19:03","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=13386"},"modified":"2023-07-21T15:13:19","modified_gmt":"2023-07-21T20:13:19","slug":"libros-para-ampliar-el-boom","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/libros-para-ampliar-el-boom\/","title":{"rendered":"Libros para ampliar el boom"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Redacci\u00f3n El Pa\u00eds<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/El Pa\u00eds. 28 de octubre 2019.- Trece escritoras escogen trece libros de autoras de los siglos XX y XXI para elaborar un nuevo canon de la literatura latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572007909_album_normal.jpg\" alt=\"Conoc\u00ed esta novela siendo estudiante, como parte de las lecturas obligatorias. En un contexto en el que se me ense\u00f1aba una literatura chilena exclusivamente escrita por hombres, con un registro muy realista, de pronto apareci\u00f3 una voz que jugaba con lo fant\u00e1stico. Una muerta narraba su propio funeral y su historia desde el ata\u00fad. El relato romp\u00eda las l\u00f3gicas racionales y temporales de la causa y del efecto, cuestionando lo real, haciendo empe\u00f1o por narrar el enigma, por enunciarlo, por tocar lo invisible. Ana Mar\u00eda, la protagonista, es una mujer que debi\u00f3 responder a c\u00f3digos femeninos estereotipados y conservadores. Como todas las hero\u00ednas de la Bombal, encarna matrimonios y maternidades mediocres, vidas llenas de frustraci\u00f3n, escindidas entre lo que deben ser y lo que desean ser. Hay algo ingobernable en estas mujeres que no encaja con lo que se les exige socialmente. La grieta de lo fant\u00e1stico, de lo on\u00edrico, de lo irreal, es una v\u00eda de escape para tratar de sobrevivir. Es como si esos cuerpos femeninos fuesen una especie de c\u00e1rcel para esas mujeres fantasmag\u00f3ricas de sus escritos. En La amortajada, Ana Mar\u00eda parece decirnos que solo muerta, con su cuerpo a punto de ser enterrado, puede hacer una real reflexi\u00f3n de su vida. Como si antes hubiera estado secuestrada. Fuera de s\u00ed misma. La lectura de g\u00e9nero es, sin duda, un punto de enfoque y de reactualizaci\u00f3n para leer esta gran novela.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> La amortajada (1938). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Mar\u00eda Luisa Bombal\u00a0Conoc\u00ed esta novela siendo estudiante, como parte de las lecturas obligatorias. En un contexto en el que se me ense\u00f1aba una literatura chilena exclusivamente escrita por hombres, con un registro muy realista, de pronto apareci\u00f3 una voz que jugaba con lo fant\u00e1stico. Una muerta narraba su propio funeral y su historia desde el ata\u00fad. El relato romp\u00eda las l\u00f3gicas racionales y temporales de la causa y del efecto, cuestionando lo real, haciendo empe\u00f1o por narrar el enigma, por enunciarlo, por tocar lo invisible.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ana Mar\u00eda, la protagonista, es una mujer que debi\u00f3 responder a c\u00f3digos femeninos estereotipados y conservadores. Como todas las hero\u00ednas de la Bombal, encarna matrimonios y maternidades mediocres, vidas llenas de frustraci\u00f3n, escindidas entre lo que deben ser y lo que desean ser. Hay algo ingobernable en estas mujeres que no encaja con lo que se les exige socialmente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La grieta de lo fant\u00e1stico, de lo on\u00edrico, de lo irreal, es una v\u00eda de escape para tratar de sobrevivir. Es como si esos cuerpos femeninos fuesen una especie de c\u00e1rcel para esas mujeres fantasmag\u00f3ricas de sus escritos. En La amortajada, Ana Mar\u00eda parece decirnos que solo muerta, con su cuerpo a punto de ser enterrado, puede hacer una real reflexi\u00f3n de su vida. Como si antes hubiera estado secuestrada. Fuera de s\u00ed misma. La lectura de g\u00e9nero es, sin duda, un punto de enfoque y de reactualizaci\u00f3n para leer esta gran novela.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR NONA FERN\u00c1NDEZ SILANES. CHILE. AUTORA DE LA DIMENSI\u00d3N DESCONOCIDA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572008261_album_normal.jpg\" alt=\"Cuando ten\u00eda 14 a\u00f1os, mi maestra me puso este libro en las manos. No sab\u00eda yo que me iniciaba en la lectura de un libro que cambi\u00f3 de manera radical mi vida y los rumbos de la literatura escrita por mujeres en todo el hemisferio de las Am\u00e9ricas. Publicado por Julia de Burgos (poeta, ensayista, 1914-1953) a los 25 a\u00f1os, el poemario caus\u00f3 revuelos en todo el Caribe. Primero, porque con dicho libro De Burgos se convirti\u00f3 en la primera mujer puertorrique\u00f1a en ganar el Premio Nacional de Literatura. Segundo, porque los poemas que compon\u00edan el libro eran y todav\u00eda son una exploraci\u00f3n profunda e \u00edntima de las luchas superpuestas que confronta una mujer que se aleja del proyecto \u201cdom\u00e9stico\u201d para incursionar en la literatura y en \u201cel mundo pol\u00edtico\u201d. En Canci\u00f3n de la verdad sencilla, le da voz a esta marginalidad yuxta\u00adpuesta en poemas tales como \u2018Yo misma fui mi ruta\u2019, \u2018Ay, ay, ay de la grifa negra\u2019 y \u2018A Julia de Burgos\u2019. En muchos de sus textos, Julia propone un discurso que se quiebra en un yo dividido entre la mujer social y la mujer \u201cnatural\u201d, la mujer sexual, la racializada y la mujer pol\u00edtica. Tambi\u00e9n muestra el conflicto de c\u00f3mo se da el amor en un mundo patriarcal, pero desde la cosmovisi\u00f3n, \u00e9tica y est\u00e9tica de una mujer. Junto a Gabriela Mistral, quien fue su maestra mientras Julia de Burgos estudi\u00f3 en la Universidad de Puerto Rico, ambas poetas y sus obras abrieron las puertas para todas las otras escritoras de todos los g\u00e9neros en Latinoam\u00e9rica. Ciertamente, la abri\u00f3 para m\u00ed. Canci\u00f3n de la verdad sencilla es lectura obligada para todos aquellos que quieren explorar a fondo c\u00f3mo se arma bloque a bloque un canon de literatura latinoamericana inclusivo, justo. Y si quieren o\u00edrla cantada, busquen las musicalizaciones de muchos de los poemas de Julia que La Discreta ha hecho desde Espa\u00f1a.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>2. Canci\u00f3n de la verdad sencilla (1939). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Julia de Burgos\u00a0Cuando ten\u00eda 14 a\u00f1os, mi maestra me puso este libro en las manos. No sab\u00eda yo que me iniciaba en la lectura de un libro que cambi\u00f3 de manera radical mi vida y los rumbos de la literatura escrita por mujeres en todo el hemisferio de las Am\u00e9ricas. Publicado por Julia de Burgos (poeta, ensayista, 1914-1953) a los 25 a\u00f1os, el poemario caus\u00f3 revuelos en todo el Caribe. Primero, porque con dicho libro De Burgos se convirti\u00f3 en la primera mujer puertorrique\u00f1a en ganar el Premio Nacional de Literatura. Segundo, porque los poemas que compon\u00edan el libro eran y todav\u00eda son una exploraci\u00f3n profunda e \u00edntima de las luchas superpuestas que confronta una mujer que se aleja del proyecto \u201cdom\u00e9stico\u201d para incursionar en la literatura y en \u201cel mundo pol\u00edtico\u201d. En Canci\u00f3n de la verdad sencilla, le da voz a esta marginalidad yuxta\u00adpuesta en poemas tales como \u2018Yo misma fui mi ruta\u2019, \u2018Ay, ay, ay de la grifa negra\u2019 y \u2018A Julia de Burgos\u2019. En muchos de sus textos, Julia propone un discurso que se quiebra en un yo dividido entre la mujer social y la mujer \u201cnatural\u201d, la mujer sexual, la racializada y la mujer pol\u00edtica. Tambi\u00e9n muestra el conflicto de c\u00f3mo se da el amor en un mundo patriarcal, pero desde la cosmovisi\u00f3n, \u00e9tica y est\u00e9tica de una mujer. Junto a Gabriela Mistral, quien fue su maestra mientras Julia de Burgos estudi\u00f3 en la Universidad de Puerto Rico, ambas poetas y sus obras abrieron las puertas para todas las otras escritoras de todos los g\u00e9neros en Latinoam\u00e9rica. Ciertamente, la abri\u00f3 para m\u00ed. Canci\u00f3n de la verdad sencilla es lectura obligada para todos aquellos que quieren explorar a fondo c\u00f3mo se arma bloque a bloque un canon de literatura latinoamericana inclusivo, justo. Y si quieren o\u00edrla cantada, busquen las musicalizaciones de muchos de los poemas de Julia que La Discreta ha hecho desde Espa\u00f1a.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR MAYRA SANTOS-FEBRES. PUERTO RICO. AUTORA DE NUESTRA SE\u00d1ORA DE LA NOCHE<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572007840_album_normal.jpg\" alt=\"La mujer desnuda es una novela deslumbrante, no s\u00f3lo por su exquisita y a la vez rara prosa, sino por su capacidad de conjugar lo fant\u00e1stico con una perspectiva feminista y filos\u00f3fica en torno al eros. Tenemos a una protagonista, Rebeca Linke, que se despierta en su cumplea\u00f1os n\u00famero 30, se arranca la cabeza, se la vuelve a poner, y se interna desnuda en el bosque. Esta mujer ir\u00e1 encontr\u00e1ndose hombres, poblados, violencia, deseo, hambre, en una historia apote\u00f3sica, publicada en 1950, que roza el delirio. Muy adelantada a su tiempo, algunos la encontraron obscena, no tanto por su tratamiento de la sexualidad como por la rabiosa cr\u00edtica social que se hace a trav\u00e9s de los tab\u00fas. La escritura po\u00e9tica de Somers cre\u00f3 una atm\u00f3sfera de exploraci\u00f3n, miedo y emancipaci\u00f3n. Rebeca se decapita para cortar con las ideas sobre s\u00ed misma y su cuerpo impuestas por otros, y se la coloca otra vez, pero asumiendo la dislocaci\u00f3n y la cicatriz. Luego se desnuda para entrar en lo primitivo y original, para desprenderse del traje de la civilizaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n de la verg\u00fcenza at\u00e1vica por el cuerpo; para quitarse \u201cel velo de gracia\u201d y ver su desnudez no como un castigo, sino como una posibilidad de descubrimiento y reconocimiento: \u201cVen, toca, estoy desnuda. Tom\u00e9 mi libertad y sal\u00ed. He dejado los c\u00f3digos atr\u00e1s, las zarzas me ara\u00f1aron por eso. (\u2026) Y yo quisiera saber c\u00f3mo soy, c\u00f3mo ser\u00edamos en ti las mujeres intactas que me habitan\u201d. Somers es una de las grandes escritoras latino\u00adamericanas del siglo XX que fueron pasadas por alto o, mejor dicho, ignoradas por el mundillo literario. Al final de su vida pudo encontrar lectores fieles y buenas cr\u00edticas, pero reci\u00e9n ahora su obra est\u00e1 traduci\u00e9ndose y valor\u00e1ndose por lo que realmente es: original, desafiante, experimental, po\u00e9tica y pl\u00e1stica. Hay que leerla. Lo digo sin miedo: es un cl\u00e1sico a descubrir.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>3. La mujer desnuda (1950). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Armon\u00eda Somers\u00a0La mujer desnuda es una novela deslumbrante, no s\u00f3lo por su exquisita y a la vez rara prosa, sino por su capacidad de conjugar lo fant\u00e1stico con una perspectiva feminista y filos\u00f3fica en torno al eros. Tenemos a una protagonista, Rebeca Linke, que se despierta en su cumplea\u00f1os n\u00famero 30, se arranca la cabeza, se la vuelve a poner, y se interna desnuda en el bosque. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta mujer ir\u00e1 encontr\u00e1ndose hombres, poblados, violencia, deseo, hambre, en una historia apote\u00f3sica, publicada en 1950, que roza el delirio. Muy adelantada a su tiempo, algunos la encontraron obscena, no tanto por su tratamiento de la sexualidad como por la rabiosa cr\u00edtica social que se hace a trav\u00e9s de los tab\u00fas. La escritura po\u00e9tica de Somers cre\u00f3 una atm\u00f3sfera de exploraci\u00f3n, miedo y emancipaci\u00f3n. Rebeca se decapita para cortar con las ideas sobre s\u00ed misma y su cuerpo impuestas por otros, y se la coloca otra vez, pero asumiendo la dislocaci\u00f3n y la cicatriz. Luego se desnuda para entrar en lo primitivo y original, para desprenderse del traje de la civilizaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n de la verg\u00fcenza at\u00e1vica por el cuerpo; para quitarse \u201cel velo de gracia\u201d y ver su desnudez no como un castigo, sino como una posibilidad de descubrimiento y reconocimiento: \u201cVen, toca, estoy desnuda. Tom\u00e9 mi libertad y sal\u00ed. He dejado los c\u00f3digos atr\u00e1s, las zarzas me ara\u00f1aron por eso. (\u2026) <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y yo quisiera saber c\u00f3mo soy, c\u00f3mo ser\u00edamos en ti las mujeres intactas que me habitan\u201d. Somers es una de las grandes escritoras latino\u00adamericanas del siglo XX que fueron pasadas por alto o, mejor dicho, ignoradas por el mundillo literario. Al final de su vida pudo encontrar lectores fieles y buenas cr\u00edticas, pero reci\u00e9n ahora su obra est\u00e1 traduci\u00e9ndose y valor\u00e1ndose por lo que realmente es: original, desafiante, experimental, po\u00e9tica y pl\u00e1stica. Hay que leerla. Lo digo sin miedo: es un cl\u00e1sico a descubrir.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR M\u00d3NICA OJEDA. ECUADOR. AUTORA DE MAND\u00cdBULA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572008327_album_normal.jpg\" alt=\"B\u00e1rbara peg\u00f3 su cara p\u00e1lida a los barrotes de hierro y mir\u00f3 a trav\u00e9s de ellos. Autom\u00f3viles pintados de verde y amarillo, hombres afeitados y mujeres sonrientes, pasaban muy cerca, en un claro desfile cortado a iguales tramos por el entrecruzamiento de lanzas de la reja. Al fondo estaba el mar\u201d. Jard\u00edn, la extraordinaria novela de Dulce Mar\u00eda Loynaz, escrita entre 1928 y 1935 en su mansi\u00f3n de la calle L\u00ednea, El Vedado, describe lo que pocos han sabido narrar, los filosos y complejos contornos interiores, enrejados y silenciados de una Habana que este noviembre cumple 500 a\u00f1os. La casona de ampl\u00edsimos patios con capilla familiar y las fuentes naturales humedeciendo el caluroso escenario de la novela, La Habana posando, siempre en segundo plano, haci\u00e9ndonos quedar mal cuando contamos que algo de este luminoso Caribe nos duele o nos molesta. \u00bfQu\u00e9 puede aquejar a esa B\u00e1rbara inadaptada que todo lo tiene? El para\u00edso visto como c\u00e1rcel, una trama centrada en sucesos empalmados en la cabeza delirante de una mujer aislada, en un exilio interior que en ella dur\u00f3 toda la vida y en muchas autoras cubanas parecer\u00eda eternizarse. El epistolario de amor entre B\u00e1rbara, Enrique de Quesada y Pablo Ca\u00f1as, publicado por Ediciones Aguilar, Espa\u00f1a, en 1951 y en Cuba por Letras Cubanas, 1993, devela en clave de prosa po\u00e9tica la misteriosa intimidad de Dulce Mar\u00eda Loynaz, quien solo sali\u00f3 de su jard\u00edn tres d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, para recibir en Madrid el Premio Cervantes de Literatura de 1992.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> 4. Jard\u00edn (1951). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dulce Mar\u00eda Loynaz\u00a0B\u00e1rbara peg\u00f3 su cara p\u00e1lida a los barrotes de hierro y mir\u00f3 a trav\u00e9s de ellos. Autom\u00f3viles pintados de verde y amarillo, hombres afeitados y mujeres sonrientes, pasaban muy cerca, en un claro desfile cortado a iguales tramos por el entrecruzamiento de lanzas de la reja. Al fondo estaba el mar\u201d. Jard\u00edn, la extraordinaria novela de Dulce Mar\u00eda Loynaz, escrita entre 1928 y 1935 en su mansi\u00f3n de la calle L\u00ednea, El Vedado, describe lo que pocos han sabido narrar, los filosos y complejos contornos interiores, enrejados y silenciados de una Habana que este noviembre cumple 500 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> La casona de ampl\u00edsimos patios con capilla familiar y las fuentes naturales humedeciendo el caluroso escenario de la novela, La Habana posando, siempre en segundo plano, haci\u00e9ndonos quedar mal cuando contamos que algo de este luminoso Caribe nos duele o nos molesta. \u00bfQu\u00e9 puede aquejar a esa B\u00e1rbara inadaptada que todo lo tiene? El para\u00edso visto como c\u00e1rcel, una trama centrada en sucesos empalmados en la cabeza delirante de una mujer aislada, en un exilio interior que en ella dur\u00f3 toda la vida y en muchas autoras cubanas parecer\u00eda eternizarse. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El epistolario de amor entre B\u00e1rbara, Enrique de Quesada y Pablo Ca\u00f1as, publicado por Ediciones Aguilar, Espa\u00f1a, en 1951 y en Cuba por Letras Cubanas, 1993, devela en clave de prosa po\u00e9tica la misteriosa intimidad de Dulce Mar\u00eda Loynaz, quien solo sali\u00f3 de su jard\u00edn tres d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, para recibir en Madrid el Premio Cervantes de Literatura de 1992.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR WENDY GUERRA. CUBA. AUTORA DE NUNCA FUI PRIMERA DAMA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572010145_album_normal.jpg\" alt=\"No es casualidad que Bal\u00fan Can\u00e1n haya sido reconocida por la cr\u00edtica como una obra fundamental de la literatura latinoamericana, pues re\u00fane todas las caracter\u00edsticas que har\u00edan triunfar a otras novelas dentro de la corriente del boom latinoamericano. Sin embargo, publicada a finales de la d\u00e9cada de los cincuenta, y adem\u00e1s por una mujer, no corri\u00f3 la misma suerte en el mercado editorial que las obras de Garc\u00eda M\u00e1rquez y Vargas Llosa. El hecho de haber debutado como poeta, y luego pasado a la narrativa con esta novela de tintes autobiogr\u00e1ficos, le permiti\u00f3 a Rosario Castellanos crear una atm\u00f3sfera colmada de met\u00e1foras, en la que confluyen elementos que no pierden vigencia: el poder, la muerte, la soledad, la culpa, entretejidos magistralmente con la cosmogon\u00eda ind\u00edgena y los conflictos sociales, incluyendo el patriarcado. Bal\u00fan Can\u00e1n es una historia de opuestos: lo ind\u00edgena y lo blanco, la infancia y la adultez, el sometimiento y la opresi\u00f3n, pero tambi\u00e9n es una historia de lo no dicho, lo silenciado, lo invisible, desde la protagonista misma, que a los ojos de los dem\u00e1s es \u201cun grano de an\u00eds\u201d. Creo firmemente que Bal\u00fan Can\u00e1n tiene mucha responsabilidad en que yo de ni\u00f1a haya comenzado a escribir historias. Porque ley\u00e9ndola pude decir: \u201cHe conocido el viento\u201d. Parte o no del boom, Rosario Castellanos logr\u00f3 con esta novela recuperar lo que en las primeras l\u00edneas el personaje de la nana refiere como despojo: \u201cLa palabra, que es el arca de la memoria\u201d.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>5. Bal\u00fan Can\u00e1n (1957). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rosario Castellanos\u00a0No es casualidad que Bal\u00fan Can\u00e1n haya sido reconocida por la cr\u00edtica como una obra fundamental de la literatura latinoamericana, pues re\u00fane todas las caracter\u00edsticas que har\u00edan triunfar a otras novelas dentro de la corriente del boom latinoamericano. Sin embargo, publicada a finales de la d\u00e9cada de los cincuenta, y adem\u00e1s por una mujer, no corri\u00f3 la misma suerte en el mercado editorial que las obras de Garc\u00eda M\u00e1rquez y Vargas Llosa. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de haber debutado como poeta, y luego pasado a la narrativa con esta novela de tintes autobiogr\u00e1ficos, le permiti\u00f3 a Rosario Castellanos crear una atm\u00f3sfera colmada de met\u00e1foras, en la que confluyen elementos que no pierden vigencia: el poder, la muerte, la soledad, la culpa, entretejidos magistralmente con la cosmogon\u00eda ind\u00edgena y los conflictos sociales, incluyendo el patriarcado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bal\u00fan Can\u00e1n es una historia de opuestos: lo ind\u00edgena y lo blanco, la infancia y la adultez, el sometimiento y la opresi\u00f3n, pero tambi\u00e9n es una historia de lo no dicho, lo silenciado, lo invisible, desde la protagonista misma, que a los ojos de los dem\u00e1s es \u201cun grano de an\u00eds\u201d. Creo firmemente que Bal\u00fan Can\u00e1n tiene mucha responsabilidad en que yo de ni\u00f1a haya comenzado a escribir historias. Porque ley\u00e9ndola pude decir: \u201cHe conocido el viento\u201d. Parte o no del boom, Rosario Castellanos logr\u00f3 con esta novela recuperar lo que en las primeras l\u00edneas el personaje de la nana refiere como despojo: \u201cLa palabra, que es el arca de la memoria\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR MAR\u00cdA EUGENIA RAMOS. HONDURAS. AUTORA DE UNA CIERTA NOSTALGIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572010278_album_normal.jpg\" alt=\"Casada antes de cumplir la mayor\u00eda de edad con un poeta egoc\u00e9ntrico, Elena Garro padeci\u00f3 muchas inseguridades y con frecuencia destruy\u00f3 sus manuscritos. Debemos a la hermana de la autora, quien la rescat\u00f3 de las llamas, la gran suerte de poder leer Los recuerdos del porvenir. Dentro de los temas m\u00e1s interesantes que aborda esta novela (junto con el abuso de poder, la circularidad de la historia, la lucha entre el pueblo y el Estado) est\u00e1 la situaci\u00f3n de las mujeres. La novela retrata con minuciosidad la desigualdad de g\u00e9nero y la violencia dom\u00e9stica, los feminicidios y la violaci\u00f3n como forma de reprimir y humillar a toda una comunidad. Isabel Moncada, la protagonista de esta historia, es una mujer inconforme, que toda su vida dese\u00f3 haber nacido var\u00f3n para poder ser libre como sus hermanos, estudiar, trabajar y no tener que casarse. Le interesaban el teatro, la pol\u00edtica y las luchas sociales. Sin embargo, esos anhelos se vieron muy pronto truncados por las costumbres de su pueblo y los valores de su familia. Los personajes masculinos luchan por convertir a las mujeres en objetos de su propiedad, por controlar sus acciones y sus pensamientos, pero ellas constantemente se liberan del yugo, aunque eso les cueste la vida. Garro fue feminista antes de asumirse como tal. Debido tambi\u00e9n a su identificaci\u00f3n con los marginales, durante muchos a\u00f1os se le atribuy\u00f3 una supuesta locura y se la trat\u00f3 con un desprecio infinito. Los recuerdos del porvenir, junto con Pedro P\u00e1ramo, es probablemente la mejor novela mexicana escrita en el siglo XX. Sin embargo, la historia de la literatura no ha dado a\u00fan a la obra de Elena Garro el reconocimiento que le corresponde. Su brillo seguir\u00e1 emergiendo como lo ha hecho hasta ahora, paulatinamente.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>6. Los recuerdos del porvenir (1963). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elena Garro\u00a0Casada antes de cumplir la mayor\u00eda de edad con un poeta egoc\u00e9ntrico, Elena Garro padeci\u00f3 muchas inseguridades y con frecuencia destruy\u00f3 sus manuscritos. Debemos a la hermana de la autora, quien la rescat\u00f3 de las llamas, la gran suerte de poder leer Los recuerdos del porvenir. Dentro de los temas m\u00e1s interesantes que aborda esta novela (junto con el abuso de poder, la circularidad de la historia, la lucha entre el pueblo y el Estado) est\u00e1 la situaci\u00f3n de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> La novela retrata con minuciosidad la desigualdad de g\u00e9nero y la violencia dom\u00e9stica, los feminicidios y la violaci\u00f3n como forma de reprimir y humillar a toda una comunidad. Isabel Moncada, la protagonista de esta historia, es una mujer inconforme, que toda su vida dese\u00f3 haber nacido var\u00f3n para poder ser libre como sus hermanos, estudiar, trabajar y no tener que casarse. Le interesaban el teatro, la pol\u00edtica y las luchas sociales. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, esos anhelos se vieron muy pronto truncados por las costumbres de su pueblo y los valores de su familia. Los personajes masculinos luchan por convertir a las mujeres en objetos de su propiedad, por controlar sus acciones y sus pensamientos, pero ellas constantemente se liberan del yugo, aunque eso les cueste la vida. Garro fue feminista antes de asumirse como tal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Debido tambi\u00e9n a su identificaci\u00f3n con los marginales, durante muchos a\u00f1os se le atribuy\u00f3 una supuesta locura y se la trat\u00f3 con un desprecio infinito. Los recuerdos del porvenir, junto con Pedro P\u00e1ramo, es probablemente la mejor novela mexicana escrita en el siglo XX. Sin embargo, la historia de la literatura no ha dado a\u00fan a la obra de Elena Garro el reconocimiento que le corresponde. Su brillo seguir\u00e1 emergiendo como lo ha hecho hasta ahora, paulatinamente.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR GUADALUPE NETTEL. M\u00c9XICO. AUTORA DE DESPU\u00c9S DEL INVIERNO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572010346_album_normal.jpg\" alt=\"Eisejuaz (1971) es una novela escrita en estado de gracia. Sara Gallardo se instala en las fisuras del lenguaje para crear a Eisejuaz, uno de los personajes m\u00e1s enigm\u00e1ticos e inolvidables de la literatura latinoamericana: un indio mataco (wich\u00ed) que escucha la voz de Dios en una lagartija y que renuncia a todo para seguir un llamado de consecuencias desastrosas para su comunidad. Es una novela fronteriza en m\u00e1s de un sentido: se sumerge en el paisaje del norte argentino y en el mundo ind\u00edgena arrasado por el extractivismo, y evade los lugares comunes del regionalismo a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de una lengua fascinante y llena de alteraciones gramaticales (\u201cNo se comemos\u201d, \u201cnadie no me contest\u00f3\u201d). Eisejuaz \u201cbarbariza\u201d el cristianismo con su cosmovisi\u00f3n ind\u00edgena en la que Dios tiene rostro animal; su yo es curiosamente descentrado y est\u00e1 compuesto por muchos otros, pues \u201cun animal demasiado solitario se come a s\u00ed mismo\u201d.  Gallardo se inspir\u00f3 en un viaje a Salta en 1967, al que parti\u00f3 buscando historias para su columna en un semanario. En un hotel de Embarcaci\u00f3n \u2014a un costado del r\u00edo Bermejo\u2014 conoci\u00f3 al cacique wich\u00ed Lisandro Vega, con quien pas\u00f3 horas conversando y que le sirvi\u00f3 de modelo para Eisejuaz. Resulta inexplicable que esta novela haya sido olvidada durante tantas d\u00e9cadas; afortunadamente, esa injusticia ha sido reparada en los \u00faltimos a\u00f1os a partir de la reedici\u00f3n de los libros de Gallardo y del renovado inter\u00e9s por su obra. Eisejuaz me impresion\u00f3 de tal modo que fue el libro por el que me hice editora.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>7. Eisejuaz (1971). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sara Gallardo\u00a0Eisejuaz (1971) es una novela escrita en estado de gracia. Sara Gallardo se instala en las fisuras del lenguaje para crear a Eisejuaz, uno de los personajes m\u00e1s enigm\u00e1ticos e inolvidables de la literatura latinoamericana: un indio mataco (wich\u00ed) que escucha la voz de Dios en una lagartija y que renuncia a todo para seguir un llamado de consecuencias desastrosas para su comunidad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una novela fronteriza en m\u00e1s de un sentido: se sumerge en el paisaje del norte argentino y en el mundo ind\u00edgena arrasado por el extractivismo, y evade los lugares comunes del regionalismo a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de una lengua fascinante y llena de alteraciones gramaticales (\u201cNo se comemos\u201d, \u201cnadie no me contest\u00f3\u201d). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eisejuaz \u201cbarbariza\u201d el cristianismo con su cosmovisi\u00f3n ind\u00edgena en la que Dios tiene rostro animal; su yo es curiosamente descentrado y est\u00e1 compuesto por muchos otros, pues \u201cun animal demasiado solitario se come a s\u00ed mismo\u201d. Gallardo se inspir\u00f3 en un viaje a Salta en 1967, al que parti\u00f3 buscando historias para su columna en un semanario. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un hotel de Embarcaci\u00f3n \u2014a un costado del r\u00edo Bermejo\u2014 conoci\u00f3 al cacique wich\u00ed Lisandro Vega, con quien pas\u00f3 horas conversando y que le sirvi\u00f3 de modelo para Eisejuaz. Resulta inexplicable que esta novela haya sido olvidada durante tantas d\u00e9cadas; afortunadamente, esa injusticia ha sido reparada en los \u00faltimos a\u00f1os a partir de la reedici\u00f3n de los libros de Gallardo y del renovado inter\u00e9s por su obra. Eisejuaz me impresion\u00f3 de tal modo que fue el libro por el que me hice editora.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR LILIANA COLANZI. BOLIVIA. AUTORA DE NUESTRO MUNDO MUERTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572010413_album_normal.jpg\" alt=\"Cuando la puertorrique\u00f1a Rosario Ferr\u00e9 escribi\u00f3 Papeles de Pandora, pens\u00f3 un subt\u00edtulo provisional para la obra: Puta y se\u00f1ora. La primera edici\u00f3n de su obra, sin embargo, se qued\u00f3 sin ese sonoro apellido al aparecer publicada en 1976 gracias a una editorial de M\u00e9xico. Si lo pensamos bien, el subt\u00edtulo es lo de menos, la obra ya es transgresora de por s\u00ed en cuanto a fondo y forma. Aunque puede leerse como novela \u2014 una esencialmente sobre las hipocres\u00edas de la clase burguesa\u2014, tambi\u00e9n es una antolog\u00eda de poemas, de cuentos o de relatos m\u00e1s extensos, escritos con desparpajo, con humor, con ira, y, hay que decirlo, con una lengua un poco cabrona. Quiero pensar que a Ferr\u00e9 no le importar\u00eda que yo la llame cabrona. A lo que me refiero es a su inteligencia: a su capacidad de burlarse de quienes a menudo machacan a las clases obreras, a su manera de se\u00f1alar los comportamientos mis\u00f3ginos de la sociedad en la que creci\u00f3, y tambi\u00e9n a su ritmo delirante a la hora de trabajar el lenguaje, rompiendo tambi\u00e9n el espa\u00f1ol, quiz\u00e1 en su gesto m\u00e1s transgresor. En Espa\u00f1a, por cierto, hemos tenido que esperar hasta 2018 para que una de las obras m\u00e1s interesantes de la literatura latinoamericana llegara a nuestras librer\u00edas de la mano de La Navaja Suiza. Dir\u00eda eso de que \u201cla espera ha valido la pena\u201d, pero no quiero que nadie piense que la deliberada misoginia con la que se hab\u00eda ocultado a Ferr\u00e9 del canon merece ovaci\u00f3n.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>8. Papeles de Pandora (1976). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rosario Ferr\u00e9\u00a0Cuando la puertorrique\u00f1a Rosario Ferr\u00e9 escribi\u00f3 Papeles de Pandora, pens\u00f3 un subt\u00edtulo provisional para la obra: Puta y se\u00f1ora. La primera edici\u00f3n de su obra, sin embargo, se qued\u00f3 sin ese sonoro apellido al aparecer publicada en 1976 gracias a una editorial de M\u00e9xico. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si lo pensamos bien, el subt\u00edtulo es lo de menos, la obra ya es transgresora de por s\u00ed en cuanto a fondo y forma. Aunque puede leerse como novela \u2014 una esencialmente sobre las hipocres\u00edas de la clase burguesa\u2014, tambi\u00e9n es una antolog\u00eda de poemas, de cuentos o de relatos m\u00e1s extensos, escritos con desparpajo, con humor, con ira, y, hay que decirlo, con una lengua un poco cabrona. Quiero pensar que a Ferr\u00e9 no le importar\u00eda que yo la llame cabrona. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo que me refiero es a su inteligencia: a su capacidad de burlarse de quienes a menudo machacan a las clases obreras, a su manera de se\u00f1alar los comportamientos mis\u00f3ginos de la sociedad en la que creci\u00f3, y tambi\u00e9n a su ritmo delirante a la hora de trabajar el lenguaje, rompiendo tambi\u00e9n el espa\u00f1ol, quiz\u00e1 en su gesto m\u00e1s transgresor. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Espa\u00f1a, por cierto, hemos tenido que esperar hasta 2018 para que una de las obras m\u00e1s interesantes de la literatura latinoamericana llegara a nuestras librer\u00edas de la mano de La Navaja Suiza. Dir\u00eda eso de que \u201cla espera ha valido la pena\u201d, pero no quiero que nadie piense que la deliberada misoginia con la que se hab\u00eda ocultado a Ferr\u00e9 del canon merece ovaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR LUNA MIGUEL. ESPA\u00d1A. AUTORA DE EL COLOQUIO DE LAS PERRAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572013124_album_normal.jpg\" alt=\"Quiz\u00e1 inventara el existencial femenino (o feminista) a base de soltar ante el espejo abyecciones sobre sus orgasmos, sus vaciados uterinos y el movimiento de sus intestinos, mientras se empe\u00f1aba en retorcer la tradici\u00f3n, la vanguardia, la hegemon\u00eda, la norma sexual y moral, y en flagelar a un pu\u00f1ado de contempor\u00e1neos, te\u00f3ricos del ser y la nada, para fundar una lengua maldita como se funda una habitaci\u00f3n propia, o el nuevo mundo: \u201cAlgunos sufren su phatos lo acarician lubrican con \u00e9l  \u00bfEl amoniaco de los pa\u00f1ales no es la l\u00edrica del or\u00edn?\u201d. Cuando un libro lo trasciende todo, lo transgrede todo, las que vendr\u00e1n, las que leer\u00e1n, se habr\u00e1n salvado, por lo menos, de la trivialidad. Eso fuees Noches de adrenalina (1981) para una generaci\u00f3n de mujeres en Per\u00fa, la rebeld\u00eda de la desnudez absoluta, la posibilidad del discurso y del poder: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 el psicoan\u00e1lisis olvida el problema del ser o no ser gorda  peque\u00f1a  imberbe  velluda  transparente  raqu\u00edtica  ojerosa\u2026?\u201d. La poeta sudaca Carmen Oll\u00e9 hab\u00eda limpiado demasiado ba\u00f1os parisienses para cuando encontr\u00f3 que pod\u00eda meter palabras como se mete la carne en una picadora. La carne era su cuerpo y en esa consciencia desmenuzada, en esa identidad naciente, brota la m\u00edstica y la pol\u00edtica del yo \u00edntimo en su radical impureza. Como chutes de adrenalina, hormona y neurotransmisor que alerta del peligro, las noches de escritura son ejercicios indudables para la autodefensa. Porque en esos lugares donde \u201ctodo se confabula para que otros hablen de nuestro deseo\u201d, ya no \u00edbamos a ser m\u00e1s las \u201cinv\u00e1lidas\u201d, \u201cpresas f\u00e1ciles\u201d o \u201cencantadoras hadas\u201d. Estaba hace mucho declarada la guerra a las que se miran, a las que hablan de s\u00ed mismas, pero quedan todav\u00eda otros tantos campos minados por delante que solo podremos sortear con la adrenalina de Oll\u00e9 recorri\u00e9ndonos enteras.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>9. Noches de adrenalina (1981). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carmen Oll\u00e9\u00a0Quiz\u00e1 inventara el existencial femenino (o feminista) a base de soltar ante el espejo abyecciones sobre sus orgasmos, sus vaciados uterinos y el movimiento de sus intestinos, mientras se empe\u00f1aba en retorcer la tradici\u00f3n, la vanguardia, la hegemon\u00eda, la norma sexual y moral, y en flagelar a un pu\u00f1ado de contempor\u00e1neos, te\u00f3ricos del ser y la nada, para fundar una lengua maldita como se funda una habitaci\u00f3n propia, o el nuevo mundo: \u201cAlgunos sufren su phatos lo acarician lubrican con \u00e9l \/ \u00bfEl amoniaco de los pa\u00f1ales no es la l\u00edrica del or\u00edn?\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando un libro lo trasciende todo, lo transgrede todo, las que vendr\u00e1n, las que leer\u00e1n, se habr\u00e1n salvado, por lo menos, de la trivialidad. Eso fue\/es Noches de adrenalina (1981) para una generaci\u00f3n de mujeres en Per\u00fa, la rebeld\u00eda de la desnudez absoluta, la posibilidad del discurso y del poder: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 el psicoan\u00e1lisis olvida el problema del ser o no ser gorda \/ peque\u00f1a \/ imberbe \/ velluda \/ transparente \/ raqu\u00edtica \/ ojerosa\u2026?\u201d. La poeta sudaca Carmen Oll\u00e9 hab\u00eda limpiado demasiado ba\u00f1os parisienses para cuando encontr\u00f3 que pod\u00eda meter palabras como se mete la carne en una picadora. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La carne era su cuerpo y en esa consciencia desmenuzada, en esa identidad naciente, brota la m\u00edstica y la pol\u00edtica del yo \u00edntimo en su radical impureza. Como chutes de adrenalina, hormona y neurotransmisor que alerta del peligro, las noches de escritura son ejercicios indudables para la autodefensa. Porque en esos lugares donde \u201ctodo se confabula para que otros hablen de nuestro deseo\u201d, ya no \u00edbamos a ser m\u00e1s las \u201cinv\u00e1lidas\u201d, \u201cpresas f\u00e1ciles\u201d o \u201cencantadoras hadas\u201d. Estaba hace mucho declarada la guerra a las que se miran, a las que hablan de s\u00ed mismas, pero quedan todav\u00eda otros tantos campos minados por delante que solo podremos sortear con la adrenalina de Oll\u00e9 recorri\u00e9ndonos enteras.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR GABRIELA WIENER. PER\u00da. AUTORA DE DICEN DE M\u00cd<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572013243_album_normal.jpg\" alt=\"Amenudo se nos olvida que Latinoam\u00e9rica empieza no en el r\u00edo Bravo, sino por ah\u00ed donde los bosques de Nuevo Hampshire, y que Estados Unidos es en n\u00famero de hablantes del espa\u00f1ol el segundo pa\u00eds del mundo; en \u00e9l viven m\u00e1s de 60 millones de hispanoparlantes. La mayor\u00eda de esos hispanos son biling\u00fces, y quiz\u00e1 triling\u00fces, si consideramos la convergencia del espa\u00f1ol y del ingl\u00e9s como el principio quiz\u00e1 de una nueva derivaci\u00f3n de la lengua. \u00bfA qu\u00e9 idioma pertenece la frase \u201cSe friz\u00f3 la wata\u201d (Se congel\u00f3 el agua) o las palabras clecha, chorra, hyna, g\u00fcacha, yonka, safo?  Sobre esa lengua y desde esa lengua escribe la poeta y ensayista chicana Gloria Anzald\u00faa, cuyo obra Borderlands  La frontera (1987, publicado en 2016 por Capit\u00e1n Swing) es un libro poco le\u00eddo en espa\u00f1ol, aunque mucho m\u00e1s rico y complejo que, por ejemplo, El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, que habla tambi\u00e9n de la identidad h\u00edbrida de los mexicanos que viven \u201cdel otro lado\u201d. Borderlands  La frontera es un ensayo h\u00edbrido, compuesto de pedacer\u00eda: poemas, citas y una prosa a ratos llena de rabia, a ratos nost\u00e1lgica, a ratos llena de humor.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>10. La frontera (1987). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gloria Anzald\u00faa\u00a0Amenudo se nos olvida que Latinoam\u00e9rica empieza no en el r\u00edo Bravo, sino por ah\u00ed donde los bosques de Nuevo Hampshire, y que Estados Unidos es en n\u00famero de hablantes del espa\u00f1ol el segundo pa\u00eds del mundo; en \u00e9l viven m\u00e1s de 60 millones de hispanoparlantes. La mayor\u00eda de esos hispanos son biling\u00fces, y quiz\u00e1 triling\u00fces, si consideramos la convergencia del espa\u00f1ol y del ingl\u00e9s como el principio quiz\u00e1 de una nueva derivaci\u00f3n de la lengua. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfA qu\u00e9 idioma pertenece la frase \u201cSe friz\u00f3 la wata\u201d (Se congel\u00f3 el agua) o las palabras clecha, chorra, hyna, g\u00fcacha, yonka, safo? Sobre esa lengua y desde esa lengua escribe la poeta y ensayista chicana Gloria Anzald\u00faa, cuyo obra Borderlands \/ La frontera (1987, publicado en 2016 por Capit\u00e1n Swing) es un libro poco le\u00eddo en espa\u00f1ol, aunque mucho m\u00e1s rico y complejo que, por ejemplo, El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, que habla tambi\u00e9n de la identidad h\u00edbrida de los mexicanos que viven \u201cdel otro lado\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Borderlands \/ La frontera es un ensayo h\u00edbrido, compuesto de pedacer\u00eda: poemas, citas y una prosa a ratos llena de rabia, a ratos nost\u00e1lgica, a ratos llena de humor.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR VALERIA LUISELLI. M\u00c9XICO. AUTORA DE DESIERTO SONORO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572013305_album_normal.jpg\" alt=\"Qu\u00e9 es escribir si no esa disrupci\u00f3n de la experiencia, ese ir y venir entre lenguas, esos cortes en el tiempo. Qu\u00e9 es escribir si no ese dar cuenta musicalmente de la experiencia del destierro, de la experiencia de la infancia, de la experiencia del deseo. Molloy escribe ese sujeto imposible con esa identidad imposible que portamos todos como el saco de un condenado. Vivir entre lenguas, relato autobiogr\u00e1fico escrito no en espa\u00f1ol sino desde el espa\u00f1ol, no rinde culto al pluriling\u00fcismo, ni es condescendiente con los plurihablantes y el cosmopolitismo, este libro no adopta la pose que conviene al ojo de la \u00e9poca aunque parezca un libro muy contempor\u00e1neo. Vivir entre lenguas habita los desv\u00edos ling\u00fc\u00edsticos, los efectos catastr\u00f3ficos y paliativos de quien vive varias lenguas a la vez desde la intimidad, porque escribir es siempre algo vergonzante (\u00bfhonteux dir\u00eda Molloy?). Este libro y toda la obra de Molloy me parece fundamental porque da cuenta de la elecci\u00f3n radical y definitiva que tiene que hacer todo escritor: en qu\u00e9 lengua va a escribir, all\u00ed donde hierve toda la verdad y toda la falsedad de la que es capaz, ah\u00ed donde sella su destino. Este libro, como si desarmara un piano en medio de una sonata para ver qu\u00e9 misterio hay ah\u00ed dentro, interroga c\u00f3mo puede ser que algo como las palabras y los fonemas, c\u00f3mo puede ser que las estructuras gramaticales y los neologismos nos permitan traer de nuevo a los muertos y tener otra vez siete a\u00f1os.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> 11. Vivir entre lenguas (2016).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sylvia Molloy\u00a0Qu\u00e9 es escribir si no esa disrupci\u00f3n de la experiencia, ese ir y venir entre lenguas, esos cortes en el tiempo. Qu\u00e9 es escribir si no ese dar cuenta musicalmente de la experiencia del destierro, de la experiencia de la infancia, de la experiencia del deseo. Molloy escribe ese sujeto imposible con esa identidad imposible que portamos todos como el saco de un condenado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vivir entre lenguas, relato autobiogr\u00e1fico escrito no en espa\u00f1ol sino desde el espa\u00f1ol, no rinde culto al pluriling\u00fcismo, ni es condescendiente con los plurihablantes y el cosmopolitismo, este libro no adopta la pose que conviene al ojo de la \u00e9poca aunque parezca un libro muy contempor\u00e1neo. Vivir entre lenguas habita los desv\u00edos ling\u00fc\u00edsticos, los efectos catastr\u00f3ficos y paliativos de quien vive varias lenguas a la vez desde la intimidad, porque escribir es siempre algo vergonzante (\u00bfhonteux dir\u00eda Molloy?). Este libro y toda la obra de Molloy me parece fundamental porque da cuenta de la elecci\u00f3n radical y definitiva que tiene que hacer todo escritor: en qu\u00e9 lengua va a escribir, all\u00ed donde hierve toda la verdad y toda la falsedad de la que es capaz, ah\u00ed donde sella su destino. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este libro, como si desarmara un piano en medio de una sonata para ver qu\u00e9 misterio hay ah\u00ed dentro, interroga c\u00f3mo puede ser que algo como las palabras y los fonemas, c\u00f3mo puede ser que las estructuras gramaticales y los neologismos nos permitan traer de nuevo a los muertos y tener otra vez siete a\u00f1os.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR ARIANA HARWICZ. ARGENTINA. AUTORA DE DEGENERADO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572013366_album_normal.jpg\" alt=\"Recomiendo Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enriquez, porque me parece la autora contempor\u00e1nea m\u00e1s original y s\u00f3lida. Mariana ley\u00f3 todo lo que hay que leer para ser una maestra de ese g\u00e9nero en el que se mueve con solvencia, pero que, en su caso, no es estrictamente el terror ni lo fant\u00e1stico, sino el horror tan caracter\u00edstico de esta parte del mundo que \u2014 llevado a un borde que a veces es imperceptible\u2014 desem\u00adboca en un territorio que se le escapa al raciocinio y entonces se lo llama \u201csobrenatural\u201d. En este libro hay historias, escenarios, personajes que puedo reconocer incluso cuando tocan ese borde difuso. Para m\u00ed Mariana es una escritora supremamente realista que se vale de un g\u00e9nero y un lenguaje que domina a la perfecci\u00f3n para hablar de temas que le son muy cercanos. Una de las virtudes que m\u00e1s respeto en un escritor es la de usar su oficio para dar cuenta del tiempo que transita, y Mariana hace eso fabulosamente.  Sin atajos, sin exagerar, con sofisticaci\u00f3n y simpleza nos habla de su tiempo, o mejor todav\u00eda: nos habla del estado mental de su tiempo. Por eso (y por tanto m\u00e1s) merece un lugar privilegiado en el canon de la literatura latinoamericana actual, y en el de cualquier otra literatura.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> 12. Recomiendo Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enriquez, porque me parece la autora contempor\u00e1nea m\u00e1s original y s\u00f3lida. Mariana ley\u00f3 todo lo que hay que leer para ser una maestra de ese g\u00e9nero en el que se mueve con solvencia, pero que, en su caso, no es estrictamente el terror ni lo fant\u00e1stico, sino el horror tan caracter\u00edstico de esta parte del mundo que \u2014 llevado a un borde que a veces es imperceptible\u2014 desem\u00adboca en un territorio que se le escapa al raciocinio y entonces se lo llama \u201csobrenatural\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este libro hay historias, escenarios, personajes que puedo reconocer incluso cuando tocan ese borde difuso. Para m\u00ed Mariana es una escritora supremamente realista que se vale de un g\u00e9nero y un lenguaje que domina a la perfecci\u00f3n para hablar de temas que le son muy cercanos. Una de las virtudes que m\u00e1s respeto en un escritor es la de usar su oficio para dar cuenta del tiempo que transita, y Mariana hace eso fabulosamente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin atajos, sin exagerar, con sofisticaci\u00f3n y simpleza nos habla de su tiempo, o mejor todav\u00eda: nos habla del estado mental de su tiempo. Por eso (y por tanto m\u00e1s) merece un lugar privilegiado en el canon de la literatura latinoamericana actual, y en el de cualquier otra literatura.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR MARGARITA GARC\u00cdA ROBAYO. COLOMBIA. AUTORA DE PRIMERA PERSONA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep00.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/25\/album\/1572006859_818867_1572013426_album_normal.jpg\" alt=\"Dice Brecht que \u201cel que se r\u00ede no ha escuchado todav\u00eda las terribles noticias\u201d, y por eso en la novela Mand\u00edbula, de M\u00f3nica Ojeda, nadie se r\u00ede o, al menos, nadie lo hace sin mostrar dientes canallas que brillan de amenazas.  Ojeda tiene colmillos en los ojos. No se explica de otro modo una forma de ver el mundo \u2014y escribirlo\u2014 tan cargada de intimidaci\u00f3n. Los personajes de Mand\u00edbula, larvas violentas de mujeres violentas, tienen una capacidad de espeluznar que radica precisamente en que son humanas y no monstruos (ah, el monstruo humano, se\u00f1or de las criaturas da\u00f1adas y da\u00f1inas).  Ojeda tiene colmillos en las manos. No se explica de otro modo que agarre a dentelladas lo m\u00e1s terror\u00edfico de la poes\u00eda: la sugerencia, bruma blanca que esconde todas las perversidades, y lo mezcle con una narrativa que, de Mary Shelley a Lovecraft, pasando por Mariana Enr\u00edquez y Stephen King, ya ha demostrado que apu\u00f1ala donde hay que apu\u00f1alar. Lo que se entrev\u00e9 da m\u00e1s miedo que lo que se ve y las fronteras siempre son m\u00e1s espeluznantes que los centros.  Ojeda tiene colmillos en la boca y los usa con brillantez. Roe poco a poco para que no nos demos cuenta de que de la epidermis ya pas\u00f3 al m\u00fasculo y ha llegado al hueso, al tu\u00e9tano del hueso, a lo blando de lo impenetrable: su historia de jovencitas de un colegio de \u00e9lite haciendo y haci\u00e9ndose da\u00f1o en honor al Dios Blanco marca la carne como un mordisco. Ese culto que inventan las ni\u00f1as, digo, y que termina siendo terror sadomasoquista (secuestro a profesora incluido, gui\u00f1o a Misery), pasar\u00e1 a la historia de la literatura latinoamericana como una de sus mejores novelas de terror.\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>13. Mand\u00edbula (2018). <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00f3nica Ojeda\u00a0Dice Brecht que \u201cel que se r\u00ede no ha escuchado todav\u00eda las terribles noticias\u201d, y por eso en la novela Mand\u00edbula, de M\u00f3nica Ojeda, nadie se r\u00ede o, al menos, nadie lo hace sin mostrar dientes canallas que brillan de amenazas. Ojeda tiene colmillos en los ojos. No se explica de otro modo una forma de ver el mundo \u2014y escribirlo\u2014 tan cargada de intimidaci\u00f3n. Los personajes de Mand\u00edbula, larvas violentas de mujeres violentas, tienen una capacidad de espeluznar que radica precisamente en que son humanas y no monstruos (ah, el monstruo humano, se\u00f1or de las criaturas da\u00f1adas y da\u00f1inas). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ojeda tiene colmillos en las manos. No se explica de otro modo que agarre a dentelladas lo m\u00e1s terror\u00edfico de la poes\u00eda: la sugerencia, bruma blanca que esconde todas las perversidades, y lo mezcle con una narrativa que, de Mary Shelley a Lovecraft, pasando por Mariana Enr\u00edquez y Stephen King, ya ha demostrado que apu\u00f1ala donde hay que apu\u00f1alar. Lo que se entrev\u00e9 da m\u00e1s miedo que lo que se ve y las fronteras siempre son m\u00e1s espeluznantes que los centros. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ojeda tiene colmillos en la boca y los usa con brillantez. Roe poco a poco para que no nos demos cuenta de que de la epidermis ya pas\u00f3 al m\u00fasculo y ha llegado al hueso, al tu\u00e9tano del hueso, a lo blando de lo impenetrable: su historia de jovencitas de un colegio de \u00e9lite haciendo y haci\u00e9ndose da\u00f1o en honor al Dios Blanco marca la carne como un mordisco. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese culto que inventan las ni\u00f1as, digo, y que termina siendo terror sadomasoquista (secuestro a profesora incluido, gui\u00f1o a Misery), pasar\u00e1 a la historia de la literatura latinoamericana como una de sus mejores novelas de terror.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>POR MAR\u00cdA FERNANDA AMPUERO. ECUADOR. AUTORA DE PELEA DE GALLOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEM\/El Pa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trece escritoras escogen trece libros de autoras de los siglos XX y XXI para elaborar un nuevo canon de la literatura latinoamericana.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":13387,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[690,45,46],"tags":[],"class_list":["post-13386","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-690","category-cultura","category-cultura-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13386"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13386\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}