{"id":12544,"date":"2023-10-02T13:47:00","date_gmt":"2023-10-02T19:47:00","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=12544"},"modified":"2023-10-02T14:13:20","modified_gmt":"2023-10-02T20:13:20","slug":"movimiento-del-68","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/movimiento-del-68\/","title":{"rendered":"Las mujeres del 68 y la revoluci\u00f3n feminista emergente"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lul\u00fa Barrera y Daphne\nBeltr\u00e1n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/Luchadoras.mx Ciudad de M\u00e9xico. 02 de octubre\n2019.- Las narraciones masculinistas de la historia han insistido en restarle\nimportancia al papel de las mujeres en el movimiento estudiantil del 68, si\nbien hay investigaciones que dan cuenta del machismo que prevalec\u00eda al interior\ndel movimiento, donde la desigualdad de g\u00e9nero se manifestaba en la asignaci\u00f3n\nde tareas de cuidado que reca\u00edan en las mujeres que cocinaban o limpiaban los\nespacios comunes; otros testimonios que recabamos en Luchadoras mediante\nentrevistas con las militantes, retratan una mayor diversidad de las tareas a\nsu cargo. La participaci\u00f3n de las mujeres en el movimiento estudiantil\ncontribuy\u00f3 a crear un conjunto de saberes organizativos que formaron parte de\nla emergencia feminista que estaba por estallar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con Gabriela Cano, el movimiento estudiantil de\n1968 fue la antesala de la que floreci\u00f3 la segunda ola del feminismo mexicano,\nque para Ana Lau Jaiven llega a M\u00e9xico en 1970 y forma los primeros grupos\nmilitantes: Mujeres en Acci\u00f3n Solidaria (MAS, 1971), Movimiento Nacional de\nMujeres (MNM, 1973), Movimiento de Liberaci\u00f3n de la Mujer (MLM, 1974),\nColectivo La Revuelta (1975), Movimiento Feminista Mexicano (MFM, 1976)\nColectivo de Mujeres (1976) y Lucha Feminista (1978).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Estudiar y usar\nminifalda, la primera revoluci\u00f3n al interior de las familias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera barrera de autoritarismo que las mujeres tuvieron\nque enfrentar fue la pir\u00e1mide patriarcal al interior de sus familias, estudiar\npara muchas mujeres universitarias de los a\u00f1os sesentas fue una primera\nrevoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien desde finales del siglo XIX algunas mujeres lograron\nser aceptadas en instituciones como la Escuela Nacional de Medicina y la\nEscuela Nacional de Jurisprudencia, como Matilde Montoya y Mar\u00eda Asunci\u00f3n\nSandoval Zarco, no fue sino hasta la d\u00e9cada de los sesentas cuando su ingreso a\nla Universidad increment\u00f3 de manera m\u00e1s notable, aunque persistiendo a\u00fan\nimportantes brechas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concepci\u00f3n Santill\u00e1n tuvo que enfrentarse a las creencias de\nsu padre para ser enfermera, despu\u00e9s le tocar\u00eda presenciar, durante una guardia\nen el \u00e1rea de ginecobstetricia, la matanza del 2 de octubre desde lo alto del\nHospital de Tlatelolco:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cLos padres no lo\npermit\u00edan est\u00e1bamos muy coartadas. O sea ten\u00edas que ir a la Normal, ten\u00edas que\nir de secretar\u00eda, ten\u00edas que ser contador privado, ten\u00edas que ser algo as\u00ed\n\u00bfno?. Pero la universidad no. Mi pap\u00e1 me dijo: -sabes qu\u00e9 hija, t\u00fa no puedes ir\na la universidad-. Entonces mi hermana y yo pues, nos empecinamos en que s\u00ed (\u2026)\nNunca tuve miedo. Yo creo que esa fue mi liberaci\u00f3n\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser estudiante y ser universitaria no solo significaba ir a\nlas aulas, sino estar en contacto con un contexto transformador que permit\u00eda a\nlas mujeres reunirse, intercambiar ideas, cuestionar las formas de pensar, e\nincluso las de vestir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consuelo Valle, que hoy vive en Puebla, era estudiante de la\nUNAM, ella y sus hermanos eran activos en el movimiento. Su historia sal\u00eda de\nla norma, su madre, una intelectual que se educ\u00f3 con las ideas de L\u00e1zaro\nC\u00e1rdenas fomentaba su independencia y reivindicaba los derechos de campesinos y\ntrabajadores. Sin embargo, recuerda que no era as\u00ed para otras estudiantes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cTuve compa\u00f1eras que\nde verdad se ten\u00edan que oponer a su familia, al medio [\u2026] superaban los\nse\u00f1alamientos, se pon\u00edan su minifalda. \u00a1Imag\u00ednate! [\u2026] una joven que, como\nciudadana, tiene que enfrentarse al sistema totalitario que viv\u00edamos en esa\n\u00e9poca y a eso s\u00famale que se tienen que enfrentar a una sociedad patriarcal. La\ncarga pol\u00edtica y emotiva de las j\u00f3venes del 68 era doble, por eso es admirable\nsu participaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si no en el seno de la familia, Consuelo enfrent\u00f3\ndiscriminaci\u00f3n al interior de la misma Universidad, para ella el 68 gener\u00f3 una\nlucha por la dignificaci\u00f3n de la mujer universitaria:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cYo me acuerdo muy\nbien de profesores de la Facultad de Ciencias que me dec\u00edan, ustedes a qu\u00e9\nvienen, ustedes nada m\u00e1s vienen a conseguir marido. Muchas de nosotras como ya\nest\u00e1bamos empoderadas les reclam\u00e1bamos al terminar la clase y les dec\u00edamos que\nno era correcto. A lo mejor s\u00ed nos cas\u00e1bamos, pero fundamentalmente \u00edbamos a\nestudiar y esta combatividad gener\u00f3 un ambiente, por lo menos en esa\ngeneraci\u00f3n, de impulso a la mujer\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las estudiantes del 68 se convirtieron en enfermeras,\nprofesoras y periodistas, desafiaron los estereotipos de g\u00e9nero y propiciaron cambios\nestructurales encarnados en batallas de todos los d\u00edas, transformando pr\u00e1cticas\ntradicionales y restrictivas sobre la sexualidad, el cuerpo y el poder. Para\nConsuelo usar minifalda, pedir permiso a la familia para llegar tarde a casa,\ntener reuniones con amigas que antes les estaban prohibidas, significaban ya\nuna lucha ganada:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cEn esa \u00e9poca, ya\nhab\u00eda familias que permit\u00edan de manera muy gustosa que todas las compa\u00f1eras de\nsus hijas: revoltosas, o no, hippies, o no, revolucionarias, de minifalda\u2026 nos\nreuni\u00e9ramos en sus casas, eran acciones puntuales, acciones sutiles que fueron\ngenerando un ambiente de reflexi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esther Alfaro hoy tiene 70 a\u00f1os y vive en Chihuahua, fue\nestudiante de la generaci\u00f3n 1967-1971. Para ella estudiar en la UNAM implic\u00f3 oponerse\na las expectativas familiares de una clase social m\u00e1s privilegiada. Combin\u00f3 su\nmilitancia como brigadista repartiendo propaganda del movimiento con un trabajo\ncomo edec\u00e1n del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico. Su padre le impidi\u00f3 ir a la manifestaci\u00f3n del\n2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cLas olimpiadas cada\nvez estaban m\u00e1s cerca y el movimiento m\u00e1s enardecido. El primero de octubre me\nenter\u00e9 de la asamblea en Tlatelolco, iba a ir, estaba decidida, pero mi padre\nse par\u00f3 en la puerta y me neg\u00f3 el paso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ella haber vivido de joven el movimiento del 68 la\nconvirti\u00f3 en una mujer diferente, sin miedo, que por decisi\u00f3n sali\u00f3 de un\nentorno de cuidados familiares para enfrentarse a la vida sola:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cDefinitivamente s\u00ed hizo una mujer diferente, de salir de la c\u00fapula protegida de papi y mami, de la escuela de monjas, a enfrentarme sola, a todo, a mis padres. Yo comenc\u00e9 a salir de mi esfera social, aprend\u00ed a valerme por mi misma\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Revalorar el trabajo\nhormiga, las brigadistas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque los relatos m\u00e1s emblem\u00e1ticos sobre el 68 se han\nenfocado al papel de los hombres&nbsp; l\u00edderes\ndel movimiento a cargo de la dirigencia, el ser y hacer movimiento era una\nlabor de organizaci\u00f3n cotidiana de base, que parti\u00f3 de construir nuevas\npr\u00e1cticas pol\u00edticas, otras formas de relaci\u00f3n como estrategias de difusi\u00f3n y\ncomunicaci\u00f3n en las que se involucraron las mujeres. As\u00ed fue para Consuelo\nValle, quien particip\u00f3 en un grupo estudiantil que se llamaba El nuevo grupo,\nredactando y repartiendo un peri\u00f3dico que se llamaba La Hormiga. Lo mismo para\nEsther Alfaro, que nos dijo: \u201cNunca me sub\u00ed a la tribuna, pero cuando me\ndec\u00edan, compa\u00f1era repartes esto, yo dec\u00eda: con el alma lo reparto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las brigadas, de acuerdo a Mariano Gigena eran \u201ccientos de\npeque\u00f1os acelerados engranajes, (que) mov\u00edan la pesada maquinaria del\nmovimiento. (\u2026) Recolectaban dinero, hac\u00edan pintadas, volanteaban, se acercaban\na dialogar con los obreros, realizaban m\u00edtines para miles de personas y casi\nsiempre terminaban huyendo de los granaderos. En los camiones, trolebuses,\nmercados, en los grandes almacenes, en cualquier esquina, hac\u00edan una acci\u00f3n\nrel\u00e1mpago, convocando a la pr\u00f3xima manifestaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En muchos sentidos las brigadas fueron innovadoras, tambi\u00e9n\nera donde se tomaban decisiones diarias por grupos de brigadistas, en ellas se\ntej\u00edan nuevas formas de relaci\u00f3n que adem\u00e1s vincularon al movimiento\nestudiantil m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito universitario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Nacha Rodr\u00edguez, figura emblem\u00e1tica del movimiento\nestudiantil y sobreviviente de la matanza del 2 de octubre, un viraje\nimportante dentro del movimiento fue el momento en el que un grupo de mujeres\ncomenz\u00f3 a exigir la asignaci\u00f3n de otras actividades que no fueran\nprincipalmente el proveer de alimentos a las dirigencias y bases militantes o\nhacer guardias dentro de las escuelas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cNosotras \u00edbamos a\nlas plazas p\u00fablicas, a los mercados, a donde pod\u00edamos, simul\u00e1bamos que nos\nest\u00e1bamos agarrando ah\u00ed, pero lo cierto es que atra\u00edamos a la gente y\ncomenz\u00e1bamos a decirles lo que estaba pasando en el movimiento, la prensa\nestaba vendida y no hab\u00eda nadie que rese\u00f1ara lo que estaba pasando, entonces\nnos subiamos tambi\u00e9n a los autobuses y le explicamos a la gente lo que estaba\nsucediendo, era una forma de ampliar el movimiento pero tambi\u00e9n de pedir el\napoyo del pueblo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las y los brigadistas por medio de la elaboraci\u00f3n de carteles,\nvolantes, hojas mimeografiadas, est\u00e9nciles, serigraf\u00eda, plasmaron su voz y la\nvisi\u00f3n pol\u00edtica del movimiento en una gr\u00e1fica hist\u00f3rica, tradujeron y lograron\nhacer asequible el discurso pol\u00edtico del 68, el pliego petitorio y las\ninquietudes estudiantiles.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/luchadoras.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Chicas-Activistas.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Leonor Rodr\u00edguez era estudiante de enfermer\u00eda en la Escuela\nNacional de Enfermer\u00eda y Obstetricia (ENEO), se uni\u00f3 al movimiento y fue parte\ndel Comit\u00e9 de Lucha de su Facultad. Su testimonio da cuenta tambi\u00e9n de que las\nmujeres brigadistas tambi\u00e9n fueron ide\u00f3logas del movimiento:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cMi compa\u00f1era Bertha Isabel Ar\u00e9valo Rivas era la que elaboraba, ella nos escrib\u00eda el volante, lo que hab\u00eda que repartir, y yo mecanografiaba y luego lo pas\u00e1bamos al mime\u00f3grafo que hab\u00eda en la escuela, que afortunadamente el director s\u00ed nos permiti\u00f3 utilizarlo. Y ya sac\u00e1bamos copias y copias y copias, y las recort\u00e1bamos y ya sal\u00edamos a los camiones a repartirlos. Llev\u00e1bamos unos botes como alcanc\u00edas para que ah\u00ed la gente nos depositara su ayuda. Y as\u00ed and\u00e1bamos esos d\u00edas, subi\u00e9ndonos a los camiones y baj\u00e1ndonos (\u2026) Recuerdo que un d\u00eda mi amiga Berta estaba hablando afuera de la escuela con un micr\u00f3fono y (dec\u00eda) un\u00e1monos, etc\u00e9tera, as\u00ed con mucho \u00edmpetu\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La revoluci\u00f3n sexual<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1960 una mujer madre en M\u00e9xico ten\u00eda un promedio de 6.5\nhijos, ese a\u00f1o Envoid, la primera p\u00edldora anticonceptiva fue puesta a la venta\nen los Estados Unidos y tan solo un a\u00f1o despu\u00e9s m\u00e1s de un mill\u00f3n de mujeres ya\nla utilizaba en ese pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El debate sobre la p\u00edldora ya trascend\u00eda a las revistas\npopulares para mujeres, seg\u00fan Karina Felitti en julio de 1966 la revista\n\u201cClaudia\u201d (que se promocionaba a s\u00ed misma como una revista para la mujer\nmoderna) abord\u00f3 por primera vez el debate sobre la p\u00edldora, en 1968 afirmaba\nque la p\u00edldora ya estaba disponible en \u201ccasi todas las farmacias y\ndispensarios, menos en los que depend\u00edan de la Iglesia cat\u00f3lica\u201d. A\u00fan as\u00ed, 1969\nuna encuesta publicada por esta revista, realizada a 5 mil personas en siete\nciudades del pa\u00eds revelaba que la p\u00edldora era usada como anticonceptivo tan solo\nen un 9%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el 68 Magdalena de la Isla Montoya fue trabajadora en la\ncl\u00ednica pionera de planificaci\u00f3n familiar del pa\u00eds, Pro-Salud Maternal A.C.,\nque empez\u00f3 a ofrecer servicios de anticoncepci\u00f3n diez a\u00f1os antes en M\u00e9xico y\nfue fundada por Edris Rice-Wray, Doctora norteamericana que form\u00f3 parte de los\nequipos de investigaci\u00f3n puntales sobre anticoncepci\u00f3n en los Estados Unidos, y\nque bas\u00f3 su pr\u00e1ctica en Puerto Rico y M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como proveedora de servicios de salud en la cl\u00ednica,\nMadgalena contribuy\u00f3 a los primeros esfuerzos institucionalizados por la\nautonom\u00eda y la libertad sexual de las mujeres en nuestro pa\u00eds. La cl\u00ednica, que\nalguna vez fue cerrada por el gobierno por los rumores que corr\u00edan sobre\nsupuestas pr\u00e1cticas de abortos, atend\u00eda a mujeres que llegaban por sus\nconsecuencias, provocadas por procedimientos con hierbas, sondas o pastillas de\npermanganato pot\u00e1sico, que causaban quemaduras o hemorragias. Alrededor de\ntrescientas de mil mujeres atendidas por la cl\u00ednica hab\u00edan admitido hacerse\nalguna forma de este procedimiento con anterioridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1976 la cl\u00ednica atend\u00eda a m\u00e1s de mil mujeres mediante la\ndistribuci\u00f3n de anticonceptivos como el DIU, gest\u00e1geno oral e inyectable o\nesterilizaci\u00f3n. Magdalena junto con sus compa\u00f1eras Isabel Serrano y Lourdes\nS\u00e1nchez tambi\u00e9n jugaron un rol de apoyo contra la represi\u00f3n estudiantil en\n1968, llevando medicamentos a la Academia de San Carlos para apoyar a los\nestudiantes heridos: \u201cEra peligros\u00edsimo, todo ocurr\u00eda en el centro y estaba\nlleno de polic\u00edas, pero ve\u00edamos a toda la sociedad reaccionando, j\u00f3venes,\nni\u00f1os, adultos, mujeres embarazadas y era imposible ignorarlo, mucho menos\nestando ah\u00ed tan cerca\u201d. Su labor en la cl\u00ednica tambi\u00e9n aliment\u00f3 emp\u00edricamente\nel conocimiento cient\u00edfico naciente sobre anticoncepci\u00f3n en la \u00e9poca, su pr\u00e1ctica\ntrascendi\u00f3 en revistas cient\u00edficas como Contraception, y Studies in Family\nPlanning.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Consuelo Valle, integrante del movimiento estudiantil:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cInfluy\u00f3 el acceso\nf\u00e1cil a la pastilla anticonceptiva, eso nos ayud\u00f3 mucho, pero fue despu\u00e9s\nporque en el 68 muchas de nosotras nos pod\u00edamos embarazar, entonces nos\ncuid\u00e1bamos mucho, ya despu\u00e9s supimos que el embarazo no era consecuencia\nnecesaria en una relaci\u00f3n, pero fue despu\u00e9s, entre el 70 y el 75\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Nacha Rodr\u00edguez, salir de Taxco a estudiar en la Ciudad\nde M\u00e9xico, le permiti\u00f3 escapar de las expectativas familiares sobre la\nsexualidad que la ataban a la idea del matrimonio, \u201ccasarse de blanco\u201d y a la\nvirginidad, en una \u00e9poca donde no exist\u00edan organizaciones para lograr decidir\nsobre sus propios cuerpos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u201cA nosotras nos toca\ntodo un cambio, la minifalda, la p\u00edldora, el abrirse a una cuesti\u00f3n sexual que\nantes era, hasta cierto punto, mal vista y nosotras comenzamos a entender que\nten\u00edamos que ser libres por nosotras mismas \u00bfc\u00f3mo pod\u00edamos estar exigiendo\nlibertad y derechos si nosotras est\u00e1bamos todas maniatadas, llenas de tab\u00faes?,\npara m\u00ed como para muchas de mis compa\u00f1eras fue muy dif\u00edcil traspasar esas\nbarreras pero lo logramos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Marta Lamas fue en 1972 que Mujeres en Acci\u00f3n\nSolidaria plantear\u00eda por primera vez la necesidad de una modificaci\u00f3n\nlegislativa para interrumpir el embarazo. Se enfrentaron entonces a la\noposici\u00f3n de parte de los hombres de izquierda, que las acusaban de ser\n\u201cagentes del imperialismo yanqui\u201d. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1974, se aprobar\u00edan\nmodificaciones a la Ley General de Poblaci\u00f3n para legalizar los servicios de\nplanificaci\u00f3n familiar y al art\u00edculo 4to. de la Constituci\u00f3n para reconocer el\nderecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el n\u00famero y\nespaciamiento de sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una sociedad d\u00e9spota, impositiva y negada al cambio que\nsuced\u00eda ya en la vida de las y los j\u00f3venes, desde el seno familiar hasta los\npoderes m\u00e1s altos de la naci\u00f3n, las mujeres del 68 desafiaron el autoritarismo\nen tres espacios que hist\u00f3ricamente les hab\u00edan sido negados, sus cuerpos, las\ncalles y las universidades. Su participaci\u00f3n en el movimiento estudiantil fue\nla antesala del movimiento feminista de los a\u00f1os setenta, la revoluci\u00f3n\ncultural que cambi\u00f3 radicalmente el reconocimiento y goce de los derechos\nhumanos de las mujeres en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEM\/Luchadoras<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La participaci\u00f3n de las mujeres en el movimiento estudiantil contribuy\u00f3 a crear un conjunto de saberes organizativos que formaron parte de la emergencia feminista que estaba por estallar.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":12545,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[690,694,56,63],"tags":[],"class_list":["post-12544","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-690","category-destacadas","category-redes","category-reportajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12544"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12544\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}