{"id":11885,"date":"2019-09-17T15:51:24","date_gmt":"2019-09-17T15:51:24","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=11885"},"modified":"2023-07-21T15:10:01","modified_gmt":"2023-07-21T20:10:01","slug":"argentina-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/argentina-3\/","title":{"rendered":"En cada instante estaba Evita"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Norma Loto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico. Argentina. 17 de septiembre de 2019.-<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">El Contrafacto<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo que ten\u00eda 9 a\u00f1os cuando uno de los trasnochados que estaba sentado en la mesa familiar grit\u00f3: \u201cSi Evita viviera ser\u00eda montonera\u201d. Era 1983 y ese grito melanc\u00f3lico sali\u00f3 de una espesa humareda originada por los horribles 43\/70 que fumaba mi padre. Durante los primeros a\u00f1os de la democracia (cuando los fantasmas asesinos a\u00fan parec\u00edan inc\u00f3lumes) mi casa era un lugar de encuentros peligrosos entre desamparados, militantes, expresos pol\u00edticos y exiliados que regresaban al pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como de costumbre yo estaba observando detr\u00e1s de una puerta que un\u00eda el comedor con la cocina y fumando un cigarrillo que lo hab\u00edan tirado antes de su fin. \u201c\u00a1Si Evita viviera ser\u00eda Montonera!\u201d, grit\u00f3 una vez m\u00e1s aquel se\u00f1or bigotudo hasta que se quebr\u00f3 en l\u00e1grimas.&nbsp;&nbsp;Y, aunque la l\u00ednea hist\u00f3rica no une nunca a Eva con Montoneros no resulta descabellado ese contrafacto. Si al fin y al cabo Evita tambi\u00e9n hab\u00eda incomodado a la historia.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Incre\u00edblemente felices<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los relatos acerca de Eva la han convertido en una de las omnipresencias en mi vida. Me contaban que Evita, traz\u00f3 un norte donde los \u00fanicos privilegiados eran los ni\u00f1os. Eso no fue una promesa, sino un hecho feliz en mi provincia, Santiago del Estero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUna tarde partieron de sus pagos santiague\u00f1os, sin m\u00e1s bagaje que el asombro ilimitado que les desvelaba los p\u00e1rpados (\u2026) \u00a1Eran felices, incre\u00edblemente felices! \u00a1Iban a descubrir la leyenda dorada, a comprobar de verdad s\u00ed en la tierra todav\u00eda exist\u00edan hadas!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1947 y 1948, los ni\u00f1os humildes santiague\u00f1os hicieron varios viajes a centros recreativos de C\u00f3rdoba y Mar del Plata a trav\u00e9s de la Fundaci\u00f3n Eva Per\u00f3n. La investigadora, Mar\u00eda Marta Aversa cuenta que el viaje del a\u00f1o 48 fue m\u00e1s publicitado y se lo llam\u00f3 \u201cviaje de los santiague\u00f1itos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aversa, comenta que \u201ceste viaje fue presentado como una obra semim\u00e1gica capaz de resolver de inmediato los problemas de los humildes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Jugar a ser Evita<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cotidiano en casa era: Per\u00f3n y Evita en el living; Per\u00f3n y Evita en un altarcito que mi abuela Carolina hab\u00eda improvisa en una mesa Luis XV; Per\u00f3n y Evita en las venas de pap\u00e1. Por eso cuando nac\u00ed, me llamaron Eva, pero por entonces ya se dec\u00eda que: \u201c\u00a1Esa Mujer es m\u00e1s peligrosa muerta que viva!\u201d. As\u00ed, por temor a lo que se ven\u00eda y sin detenerse un d\u00eda m\u00e1s me calzaron un anodino nombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo que, a mis 5 a\u00f1os, fui al campo donde viv\u00eda mi abuelo. Era una tarde bien soleada cuando Nely me cont\u00f3: \u201cantes de Evita los pobres no pod\u00edan conocer el mar. Yo fui a Mar del Plata porque Eva nos hizo viajar hasta all\u00e1 \u00bfsabes? Me pude mojar los pies. Era fr\u00eda el agua. Bien fr\u00eda \/\u00bfPudiste ver a Eva en ese viaje?\/\u201cNo, no la v\u00ed. Pero fue todo tan lindo, que fue como haberla visto. En cada instante estaba Evita\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De inmediato a Nely se le ocurri\u00f3: \u201cte voy a hacer el peinado de Evita\u201d. Corr\u00ed y me sent\u00e9 en su falda y me hizo un entrevero en el cabello que iba de adelante para atr\u00e1s y unos girones sostenidos con las trabitas tic-tac. Luego me coloc\u00f3 una estola negra de piel que era de mi abuela. Me hizo levantar los brazos me acomod\u00f3 los codos dobl\u00e1ndolos levemente, \u201cAs\u00ed, as\u00ed saludaba, Evita. Eso, enderez\u00e1 la espalda, m\u00b4ija.&nbsp;&nbsp;As\u00ed, ah\u00ed. Bien\u201d. Luego, un vendaval norte\u00f1o arremeti\u00f3 con sus remolinos y volaron las cosas que estaban sobre la mesa del patio incluso una gallina que se hab\u00eda asomado a recoger unas migas olvidadas. Nely pose\u00edda por una risotada larg\u00f3: \u201ccorramos m\u00b4ija esto es la maldici\u00f3n de los oligarcas!<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Sobrenatural<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eva Duarte era Santa Evita antes de pasar a la eternidad. Do\u00f1a Mar\u00eda Rold\u00e1n, trabajadora de la industria de la carne en Beriso y activista sindical, relat\u00f3 al historiador Daniel James. Que una vez fue a la c\u00e1rcel de Mercedes y que una de las presas le pidi\u00f3 que le comprara velas para prend\u00e9rsela a Eva y que otra presa la interpel\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013 \u00bfA Evita? \u00bfPor qu\u00e9 no le prendes una vela a tu mam\u00e1?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u2013 \u00bfa mi mam\u00e1 que me abandon\u00f3? Evita me vino a ver, me dijo que cuando yo salga de ac\u00e1 me va a dar trabajo. Estando adentro entre las rejas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas he visto llorar y ponerse de rodillas y prenderle cuatro vetas a Evita\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Do\u00f1a Mar\u00eda Rold\u00e1n, eso era Evita: \u201calgo dif\u00edcil de explicar. Sobrenatural. La genta la amaba tanto que se olvidaba de su l\u00edder. No quiso ser vicepresidenta ni presidenta, quer\u00eda ser Evita\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">El fuego y el milagro<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una madrugada de 1974 la Triple A puso una bomba en casa. Est\u00e1bamos solo las mujeres de la familia y yo ni llegaba al a\u00f1o de vida. El incendio avanzaba sin reparo, el fuego era voraz. Se quemaron las m\u00e1quinas de mi abuelo, los papeles, las cintas con las grabaciones del general. Y la confianza en los allegados, tambi\u00e9n. Las llamas, el humo, los gritos, los vecinos que corr\u00edan a salvarnos, todo parec\u00eda una representaci\u00f3n bizarra del infierno mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego, el fuego se esfumaba en el ambiente, pero seguir\u00eda encendido en la memoria.&nbsp;&nbsp;Desbastadas, asfixiadas, heridas y bien parias hab\u00edamos quedado despu\u00e9s de las llamas. Mi madre, mi hermana, mi abuela y yo, sobrevivimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio del humo que a\u00fan segu\u00eda ti\u00f1endo el paisaje, una vecina se acerc\u00f3 a mi abuela que hab\u00eda sido una de las l\u00edderes del Partido Peronista Feminista en la provincia, y le dijo: \u201cdo\u00f1a Carolina, encontr\u00e9 esta foto quemada en la esquina\u201d. Mi abuela la agarr\u00f3, la mir\u00f3, la bes\u00f3 en medio de sollozos. Era una foto en la que estaba un retrato de Evita y dicen quienes vieron la escena, que mi abuela susurr\u00f3 bien bajito: \u201cgracias a Evita estamos vivas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Evita es eso: el sujeto de todos los contrafactos revolucionarios, el mar para el pueblo, la Santa del pueblo, lo sobrenatural. Y todo eso, la hizo a Evita, Eterna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00a1Si Evita viviera ser\u00eda Montonera!\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":11886,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[690,53],"tags":[],"class_list":["post-11885","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-690","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11885","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11885"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11885\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11886"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11885"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11885"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11885"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}