{"id":105679,"date":"2026-05-18T15:57:15","date_gmt":"2026-05-18T21:57:15","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=105679"},"modified":"2026-05-18T15:57:16","modified_gmt":"2026-05-18T21:57:16","slug":"juego-de-ojos-los-transterrados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/juego-de-ojos-los-transterrados\/","title":{"rendered":"Juego de Ojos| Los transterrados"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de Armas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 18 de mayo, 2026.- Es el verano de 1938. Jos\u00e9 Gaos, disc\u00edpulo de Ortega y Gasset y gran introductor de Heidegger a la cultura espa\u00f1ola, est\u00e1 en Valencia. Huy\u00f3 de la Universidad Central de Madrid cuando una horda franquista asalt\u00f3 el edificio de la Rector\u00eda aullando a todo pulm\u00f3n,&nbsp;<em>\u201c\u00a1muera la inteligencia!\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 solo y no conoce a nadie en el puerto, pero en la bolsa de su impecable chaleco blanco lleva la invitaci\u00f3n de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas y Alfonso Reyes para una estancia en la Casa de Espa\u00f1a en el Valle del An\u00e1huac. En un cafet\u00edn del Paseo de Neptuno frente a la playa de Las Arenas aguarda la hora de embarcar &nbsp;en el buque de la Compa\u00f1\u00eda Trasatl\u00e1ntica Espa\u00f1ola que lo llevar\u00e1 a La Habana para de ah\u00ed seguir a Veracruz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gaos todav\u00eda espera un milagro, pero el Mediterr\u00e1neo ya huele a derrota. Aborda la nave. En el barco viajan ni\u00f1os evacuados, funcionarios y profesores que siguen hablando de libros en medio de los bombardeos. El fil\u00f3sofo cruzar\u00e1 el Atl\u00e1ntico creyendo quiz\u00e1 que se alejaba por una temporada. Lo que en realidad dejaba atr\u00e1s era su antigua vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debi\u00f3 de ser un viaje extra\u00f1o. No el de un fugitivo hacinado en cubierta, sino el de un profesor prestigioso que a\u00fan conservaba la esperanza de regresar a Espa\u00f1a. Pero al vaiv\u00e9n del buque que avanzaba hacia el Golfo de M\u00e9xico, la Rep\u00fablica se desmoronaba lentamente. Me pregunto si mirando alguna noche la inmensidad atl\u00e1ntica, las facciones asturianas del profesor -nariz fuerte, mand\u00edbula firme, cejas densas- se habr\u00e1n alterado al preguntarse: \u00bfen qu\u00e9 momento se deja de pensar en \u201cM\u00e9jico\u201d y se comienza a imaginar a \u201cM\u00e9xico\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Gaos pis\u00f3 Veracruz llevaba consigo libros, manuscritos y la autoridad intelectual de un rector universitario; lo que no llevaba era la certeza del regreso. M\u00e9xico termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en su estaci\u00f3n definitiva. Entre nosotros ense\u00f1\u00f3, tradujo, escribi\u00f3 y acu\u00f1\u00f3 una palabra que resum\u00eda aquella traves\u00eda moral: no&nbsp;<em>desterrado<\/em>, sino&nbsp;<em>transterrado<\/em>, alguien trasladado de una patria herida a otra tierra capaz de continuar la vida en la misma lengua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando puso pie en las aulas mexicanas su actitud corporal llamaba la atenci\u00f3n: ligeramente encorvado hacia adelante, como si siguiera inclinado sobre un libro o una idea. Daba la impresi\u00f3n de hablar pensando y de pensar hablando. Quienes lo trataron recordaban una voz pausada, espesa, con fuerte acento espa\u00f1ol y una cadencia profesoral que pod\u00eda volverse hipn\u00f3tica en clase.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este episodio estuvo siempre presente en el \u00e1nimo del periodista Manuel Buend\u00eda, cuyo centenario conmemoramos este mes. Con esa visi\u00f3n apreci\u00f3 y admir\u00f3 el exilio espa\u00f1ol. Quienes despu\u00e9s llegaron a M\u00e9xico en el&nbsp;<em>Sinaia,&nbsp;el<\/em>&nbsp;<em>Ipanema<\/em>&nbsp;o el&nbsp;<em>Mexique&nbsp;<\/em>no eran s\u00f3lo exiliados de una guerra, sino pr\u00f3jimos puestos en su camino. Esos&nbsp;<em>transterrados<\/em>&nbsp;no se limitaron a vivir al amparo tricolor. Llegaron con lo puesto y se entregaron al trabajo. A cambio del asilo, ofrecieron conocimiento y disciplina y construyeron instituciones. No fue una relaci\u00f3n pasiva, sino un intercambio provechoso: M\u00e9xico los acogi\u00f3 y ellos contribuyeron a ensanchar la vida cultural y acad\u00e9mica del pa\u00eds que los acogi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la historia termin\u00f3 alcanz\u00e1ndolos. A las seis y media de la tarde del 18 de marzo de 1977, Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo sostuvo una entrevista \u201cdolorosa y tremenda\u201d con Jos\u00e9 Maldonado Gonz\u00e1lez, presidente de la Rep\u00fablica en el exilio, para poner fin a las relaciones que M\u00e9xico hab\u00eda mantenido desde los d\u00edas del general C\u00e1rdenas con aquella Espa\u00f1a derrotada. Fue el cierre pol\u00edtico de una guerra que llevaba cuarenta a\u00f1os prolong\u00e1ndose en la memoria de los transterrados. L\u00f3pez Portillo recordar\u00eda despu\u00e9s la \u201ccomprensi\u00f3n, la inteligencia y la orgullosa humildad\u201d con que los republicanos aceptaron la decisi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl momento para m\u00ed fue dram\u00e1tico, emotivo. Todo mundo quiere relaciones normales con Espa\u00f1a y pocos se daban cuenta de que la precondici\u00f3n era liquidar las relaciones con la Rep\u00fablica. Hay, sin duda, una impresi\u00f3n de abandono si no se razona la medida, dura y desagradable\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este fin de las relaciones que M\u00e9xico hab\u00eda conservado con la Rep\u00fablica aceler\u00f3 una idea que durante a\u00f1os hab\u00eda estado en el \u00e1nimo de Buend\u00eda: un libro para dar a conocer la riqueza que lleg\u00f3 a M\u00e9xico con los transterrados de la&nbsp;<em>madre patria<\/em>. Al abrir su puerta a los republicanos espa\u00f1oles, M\u00e9xico cumpl\u00eda un compromiso con la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">L\u00f3pez Portillo nunca super\u00f3 el dolor por la \u201cdura y dif\u00edcil\u201d medida. Ni el paso del agua bajo los puentes del tiempo ni que \u201cmuchas cosas se hubieran hundido en los pantanos\u201d, evitaron que el drama inicial de aquella decisi\u00f3n siguiera vivo en su alma. Por eso atendi\u00f3 la propuesta de un grupo de periodistas encabezados por Buend\u00eda cuando el jueves 22 de noviembre de 1979 fue hu\u00e9sped del&nbsp;<em>Ateneo de Angangueo<\/em>: publicar una obra que recontara el aporte de los republicanos espa\u00f1oles que llegaron exiliados al pa\u00eds echados de su patria por la guerra civil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed naci\u00f3&nbsp;<em>El exilio espa\u00f1ol en M\u00e9xico: 1939-1982<\/em>. No como gesto nost\u00e1lgico ni concesi\u00f3n cultural de fin de sexenio, sino como declaraci\u00f3n intelectual y pol\u00edtica. El libro fue un \u201cmonumento al exilio\u201d para celebrar el pasado y justificar el presente. Recuperar los m\u00e9ritos del exilio espa\u00f1ol, sus aportaciones a la cultura y la creaci\u00f3n de instituciones, permit\u00eda defender la hospitalidad mexicana frente a los nuevos transterrados latinoamericanos de las dictaduras militares del sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro operaba as\u00ed en dos tiempos: memoria y legitimaci\u00f3n. Salvador Reyes Nevares&nbsp;hizo el plan y supervis\u00f3 su ejecuci\u00f3n. Se armaron grupos de consejeros, de investigaci\u00f3n y redacci\u00f3n y la obra apareci\u00f3 en 1982. Vista a la distancia,&nbsp;<em>El exilio espa\u00f1ol en M\u00e9xico<\/em>&nbsp;fue algo m\u00e1s que un libro colectivo. Fue una intervenci\u00f3n p\u00fablica, una forma de decir que la memoria tambi\u00e9n pod\u00eda ser una forma de periodismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Impulsar esa obra fue para Manuel Buend\u00eda como escribir una columna de mil p\u00e1ginas. Una defensa sostenida de la idea del exilio como fuerza civilizatoria y no como lastre pol\u00edtico; una toma de posici\u00f3n frente a quienes ve\u00edan en los reci\u00e9n llegados una carga inc\u00f3moda. No era solo historia: era presente y, sobre todo, argumento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta dif\u00edcil imaginar un solo campo de la vida mexicana que no haya sido afectado, en una u otra forma, por los republicanos espa\u00f1oles. En las p\u00e1ginas del libro no hay una, sino muchas lecciones tanto para los peninsulares como para los indianos, en particular quienes penosamente parecen incapaces de comprender, y menos apreciar, las profundas consecuencia de un encuentro de culturas: a la historia hay que entenderla, no manipularla y menos satanizarla. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que primero salta a la vista de esa inmigraci\u00f3n es la amplitud y complejidad de su composici\u00f3n.<em>&nbsp;El exilio\u2026&nbsp;<\/em>contiene 32 ensayos en casi mil p\u00e1ginas, unos t\u00e9cnicos, otros culturales y alguno emocionante, como el de Ricardo Garibay&nbsp;que recuerda \u201caquellos espa\u00f1oles\u201d que se cruzaron en su camino:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHe vivido cuarenta a\u00f1os con la certeza de que entre los espa\u00f1oles de M\u00e9xico y yo hab\u00eda toda suerte de inteligencias y acuerdos; los conoc\u00eda y me conoc\u00edan, me hab\u00edan secreteado mucho de s\u00ed; la gente no ten\u00eda idea del tama\u00f1o y calidad de mi amorosa informaci\u00f3n. Vi que eso no era cierto. No me cre\u00ed. La cosa era decidir con qui\u00e9n o por qui\u00e9n comenzar. Recasens, Pedrozo, Garc\u00eda Bacca, Gaos, Pascual del Roncal, Medina Echevarr\u00eda, Puche, Garfias, D\u00edez-Canedo, Gil Albert, Azcarra, \u00cdmaz, Xirau, Millares Carlo, Gallegos Rocafull \u2026 \u00bfCon qui\u00e9n? \u00bfPor qui\u00e9n?\u201d<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/los-transterrados.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"440\" height=\"307\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/los-transterrados.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-105684\" srcset=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/los-transterrados.jpg 440w, https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/los-transterrados-300x209.jpg 300w, https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/los-transterrados-150x105.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/a><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de Armas SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 18 de mayo, 2026.- Es el verano de 1938. 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