{"id":105476,"date":"2026-05-11T20:40:08","date_gmt":"2026-05-12T02:40:08","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=105476"},"modified":"2026-05-11T20:44:52","modified_gmt":"2026-05-12T02:44:52","slug":"ligadas-las-desapariciones-y-los-feminicidios-en-sonora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/ligadas-las-desapariciones-y-los-feminicidios-en-sonora\/","title":{"rendered":"Ligadas las desapariciones y los feminicidios en Sonora"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Un estudio de Lizette Sandoval y Gabriela Garc\u00eda documentan la Necropol\u00edtica en escenarios del feminicidio sexual sist\u00e9mico<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Revelan que la violencia criminal contra mujeres en esa entidad es grave<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elda Montiel<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 11 de mayo 2026.- El aumento de feminicidios en Sonora va ligado al aumento en las desapariciones de mujeres, en su mayor\u00eda de 29 a 38 a\u00f1os, cuyos asesinatos ocurren durante la realizaci\u00f3n de sus actividades cotidianas como ir al trabajo, al m\u00e9dico o cuando caminan por las calles, lo que normaliza el feminicidio en un contexto del crimen organizado, junto a la impunidad y revictimizaci\u00f3n, falta de investigaci\u00f3n, corrupci\u00f3n y negligencia de las autoridades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el art\u00edculo \u201cNecropol\u00edtica en escenarios del feminicidio sexual sist\u00e9mico en Sonora, 2015-2024\u201d publicado en el No. 124 de la Revista Secuencia del Instituto Dr. Jos\u00e9 Luis Mora, las investigadoras del Colegio de Sonora, Lizette Sandoval y Gabriela Garc\u00eda Figueroa, documentan como el escenario de violencia criminal en Sonora representa uno de los contextos m\u00e1s graves y complejos del feminicidio contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n concluyen que la desaparici\u00f3n forma parte de este continuo de violencia como una herramienta central en los feminicidios sist\u00e9micos sexuales (fss), usada para ocultar el crimen, borrar identidades y desactivar las respuestas institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Destaca entre los hallazgos que en escenarios como el crimen organizado, hasta 78.4 por ciento de las v\u00edctimas hab\u00edan sido previamente desaparecidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio se realiz\u00f3 a partir de un an\u00e1lisis cualitativo, complementado con un an\u00e1lisis num\u00e9rico de una base de datos propia. Se realizaron tambi\u00e9n cuatro entrevistas, dos a mujeres l\u00edderes de colectivos de b\u00fasqueda de personas en Sonora, un polic\u00eda municipal de Hermosillo y una polic\u00eda estatal de seguridad p\u00fablica de la misma ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Detallan que la categor\u00eda de Feminicidio Sist\u00e9mico Sexual (FSS) de la doctora Julia Estela Mon\u00e1rrez Fragoso -quien ha realizado estudios del feminicidio en Ciudad Ju\u00e1rez-, no se circunscribe al acto homicida, lo contextualiza en la trama social, pol\u00edtica, cultural y econ\u00f3mica que lo propicia. El contexto fronterizo, el gobierno, el proceso de industrializaci\u00f3n y el sistema capitalista, as\u00ed como el conjunto de instancias judiciales que violentan de forma sistem\u00e1tica a las v\u00edctimas y sus familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe se\u00f1alar que la <strong>necropol\u00edtica<\/strong> es el uso del poder social y pol\u00edtico para dictar c\u00f3mo algunas personas pueden vivir y c\u00f3mo otras deben morir, convirtiendo la muerte en una herramienta de control y gesti\u00f3n poblacional. Acu\u00f1ado por el historiador camerun\u00e9s Achille Mbembe, el concepto define la capacidad del Estado para decidir qu\u00e9 vidas tienen valor y cu\u00e1les son \u00abdesechables\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando el Estado niega la busque, profundiza el despojo de humanidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las investigadoras se\u00f1alan que hay desinter\u00e9s estatal por las desapariciones de mujeres, fen\u00f3meno que se comenz\u00f3 a incrementar en 2021, y que al vincularse con los feminicidios, le niegan el derecho a las mujeres a ser buscadas, profundizando el despojo de humanidad sobre los cuerpos feminizados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, las formas de asesinato (asfixia, calcinamiento, tortura, violaci\u00f3n, exposici\u00f3n p\u00fablica) no s\u00f3lo dan cuenta de la letalidad, tienen adem\u00e1s la intenci\u00f3n de degradar, disciplinar y deshumanizar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con la Base de Datos del Feminicidio en Sonora (BDFS), un aporte de la investigaci\u00f3n, los escenarios del feminicidio sexual sist\u00e9mico de 2015 a 2024 registran que las edades de mayor prevalencia en escenarios de pareja son de 21 a 39 a\u00f1os, tienen el 17 por ciento de antecedentes de desapariciones. Con d\u00edas y hasta seis semanas hasta que se encuentran los cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En escenarios de violencia comunitaria y sexual las edades van de 18 a 29 a\u00f1os, con 47 por ciento de antecedentes de desaparici\u00f3n. Localizan los cuerpos varios d\u00edas y hasta una semana despu\u00e9s, la continuidad de violencia son acoso callejero, acoso sexual, acoso laboral, violencia comunitaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En escenarios de violencia criminal y redes delictivas, las edades de mayor prevalencia van de 18 a 29 a\u00f1os con antecedentes de desaparici\u00f3n del 78.4 por ciento (mujeres y adolescentes fueron levantadas). Tardan meses y a\u00f1os en encontrar los cuerpos y hay prevalencia de violencia de acosos callejero y sexual, violencia familiar, violencia de pareja y violencia comunitaria.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cajeme y Guaymas mayores niveles de impunidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los municipios de Cajeme y Guaymas registran los mayores niveles de impunidad. En Cajeme, de 88 casos de fss, s\u00f3lo nueve por ciento ha sido judicializado, mientras que en Guaymas es apenas siete por ciento (equivalente a cuatro casos).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hermosillo y Nogales presentan tasas de judicializaci\u00f3n ligeramente mejores, con 27 y 26 por ciento, respectivamente, aunque estos avances est\u00e1n principalmente vinculados a casos en los que la comunidad ha protestado activamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En San Luis R\u00edo Colorado, s\u00f3lo 28 por ciento de los casos ha sido judicializado, y ninguno de ellos est\u00e1 relacionado con redes delictivas. Sin embargo, aunque existe una correlaci\u00f3n entre los municipios m\u00e1s importantes para los c\u00e1rteles y los de mayor incidencia de fss, es importante destacar que tambi\u00e9n existen otros municipios con altos \u00edndices de homicidios y presencia de grupos del crimen organizado, pero con bajos \u00edndices de fss, como Caborca, Altar, \u00c1lamos y Benjam\u00edn Hill, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Colectivas de Buscadoras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El perfil de las mujeres afectadas evidencia una diversidad de condiciones de vida: algunas trabajaban en maquiladoras, campos agr\u00edcolas, granjas camaroneras o empacadoras de pescado; otras eran empleadas, estudiantes o migrantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se incluyen tambi\u00e9n casos de activistas y madres buscadoras asesinadas, como una mujer que operaba un comedor infantil y otra que formaba parte de un colectivo de b\u00fasqueda mientras buscaba a su esposo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El grupo etario m\u00e1s afectado fue el de mujeres de entre 18 y 29 a\u00f1os, seguido por el grupo de 30 a 39 a\u00f1os, lo cual coincide con la etapa reproductiva y laboral activa (siete eran menores de edad).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">L<strong>\u00ed<\/strong>deres de colectivos, como Cecilia Flores (Madres Buscadoras de Sonora), Cecilia Delgado (Madres Buscadoras por la Paz) y Nora Lira (Rastreadoras de Cajeme) han se\u00f1alado que muchas mujeres desaparecen sin tener relaci\u00f3n alguna con grupos delictivos. Son \u201clevantadas\u201d por su aspecto f\u00edsico, como forma de castigo para sus parejas, o por encontrarse en el lugar equivocado. En palabras de Cecilia Flores: \u201clas muchachas les gustaron, se las llevan y las botan despu\u00e9s&#8230; otras son asesinadas por sus parejas, o levantadas junto con ellos, o bien, v\u00edctimas de trata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, Nora Lira expres\u00f3: \u201cde cerca de 70 desaparecidas en Cajeme en dos a\u00f1os, solo han encontrado el cuerpo de dos. Las v\u00edctimas tienen rasgos en com\u00fan: entre 17 y 25 a\u00f1os, bonitas, guapas y atractivas, sin relaci\u00f3n aparente con bandas criminales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Feminicidios y desapariciones en Sonora se aplica una necropol\u00edtica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de la desaparici\u00f3n de mujeres, hasta la fecha no existe una narrativa institucional que la explique; es un problema invisible para las autoridades, por lo que en la pr\u00e1ctica se permite, pues no existen diagn\u00f3sticos ni programas de prevenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las narrativas institucionales sobre los feminicidios tienden a minimizar la dimensi\u00f3n de g\u00e9nero en estos cr\u00edmenes, atribuy\u00e9ndolos a supuestos v\u00ednculos con el narcomenudeo o a relaciones con \u201cmalas personas\u201d. Estas explicaciones oficiales refuerzan discursos revictimizantes y des responsabilizan al Estado, lo que contribuye a la impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los datos presentados en este art\u00edculo resaltan el descuido, indiferencia, negligencia e invisibilizaci\u00f3n en la forma en que se (des)atienden los casos de mujeres desaparecidas y v\u00edctimas de feminicidio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La impunidad no es una falla del sistema, sino un mecanismo activo de producci\u00f3n de olvido, tal como lo indican los datos, acentuadamente en los escenarios de violencia criminal. Esta omisi\u00f3n institucional convierte a las mujeres en \u201cvidas no lloradas\u201d (Butler, 2009) y prescindibles, perpetuando su exposici\u00f3n constante a la violencia. La impunidad que este descuido propicia, permite y naturalizar dicha violencia en zonas de exclusi\u00f3n social, afectando a toda la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La falta de castigo para los responsables y de justicia para las v\u00edctimas env\u00eda un mensaje de permisividad hacia estos cr\u00edmenes, dentro de un contexto de gubernamentalidad neoliberal, que perpet\u00faa un c\u00edrculo vicioso entre la impunidad y la violencia sistem\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, al no disuadir a los agresores que ven pocas probabilidades de&nbsp; enfrentar consecuencias legales, tambi\u00e9n deja claro que la vida de las mujeres, especialmente de las que viven en condiciones de exclusi\u00f3n y marginalidad, no es motivo de preocupaci\u00f3n para un Estado indiferente que, contradictoriamente, desarrolla pr\u00e1cticas necropol\u00edticas de g\u00e9nero en ciudades alertadas por violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Base de Datos del Feminicidio en Sonora (BDFS), constituye uno de los principales aportes de la investigaci\u00f3n. Los criterios utilizados fueron la observancia del cumplimiento de al menos una de las ocho causales establecidas en el C\u00f3digo Penal del Estado de Sonora para tipificar el delito del feminicidio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Advierten que antes no se reconoc\u00eda los asesinatos violentos de mujeres como feminicidio, pero de acuerdo con los datos oficiales del SESNP entre 2008 y 2015, este delito aument\u00f3 y se mantuvo por encima de los 40 casos anuales.&nbsp; En los a\u00f1os posteriores hubo un descenso y se registra un nuevo aumento en 2019 con un pico en 2021, por lo que Sonora ocupa el segundo lugar a nivel nacional con 45 casos anuales, y registra n\u00fameros m\u00e1ximos en 2023. Las cifras de este delito en Sonora han estado por encima de la media nacional desde 2018 (Comit\u00e9 Ciudadano de Seguridad P\u00fablica, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es a partir del 2021 que las desapariciones de mujeres en la entidad han aumentado a un ritmo mayor que la de los hombres de acuerdo con colectivos de personas buscadoras. El Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios (OCNF) ha documentado como las desapariciones de j\u00f3venes y ni\u00f1as est\u00e1n vinculados a los feminicidios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, desde 2021 se emiti\u00f3 la Alerta de Violencia de G\u00e9nero en seis municipios: Hermosillo, Cajeme, Guaymas, Nogales, San Luis R\u00edo Colorado y Empalme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEM\/em\/sj<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elda Montiel SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 11 de mayo 2026.- El aumento de feminicidios en Sonora va ligado al aumento en las desapariciones de mujeres, en su mayor\u00eda de 29 a 38 a\u00f1os, cuyos asesinatos ocurren durante la realizaci\u00f3n de sus actividades cotidianas como ir al trabajo, al m\u00e9dico o cuando caminan por las calles, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":105480,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[748],"tags":[],"class_list":["post-105476","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cultura-feminista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105476"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105476\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":105478,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105476\/revisions\/105478"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/105480"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}