{"id":104153,"date":"2026-03-30T13:24:35","date_gmt":"2026-03-30T19:24:35","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=104153"},"modified":"2026-03-30T13:24:36","modified_gmt":"2026-03-30T19:24:36","slug":"la-opinion-el-jardinero-que-trasplantaba-corazones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/la-opinion-el-jardinero-que-trasplantaba-corazones\/","title":{"rendered":"La opini\u00f3n| El jardinero que trasplantaba corazones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de Armas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 30 de marzo, 2026.-Final del formulario<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este episodio verdadero tuvo lugar el s\u00e1bado 2 de diciembre de 1967 en Ciudad del Cabo, Sud\u00e1frica. Denise Darvall, una chica de 26 a\u00f1os, iba a comprar un pastel para su madre y en el camino la atropellaron. Lleg\u00f3 al hospital Groote Schuur con muerte cerebral, pero su coraz\u00f3n estaba sano y segu\u00eda latiendo. En la madrugada siguiente el doctor Christiaan Barnard lo trasplant\u00f3 a Louis Washkansky, un blanco de 53 a\u00f1os que hab\u00eda sido desahuciado, y cambi\u00f3 para siempre la historia de la medicina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero quien llev\u00f3 a cabo la delicad\u00edsima extracci\u00f3n del coraz\u00f3n de Denise sin da\u00f1arlo y lo prepar\u00f3 para el trasplante fue Hamilton Naki, un negro sin estudios m\u00e9dicos que aparec\u00eda como jardinero del hospital. En aquel siniestro r\u00e9gimen del&nbsp;<em>apartheid<\/em>, el distinguido doctor Barnard pudo ser echado al calabozo por dejar entrar a Naki al quir\u00f3fano para blancos y tocar a un paciente rubio de ojos claros. As\u00ed que nadie dijo nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El procedimiento fue un \u00e9xito. El coraz\u00f3n de la chica comenz\u00f3 a latir en el pecho de Washkansky. La noticia dio la vuelta al mundo en cuesti\u00f3n de horas. Sud\u00e1frica, aislada por su r\u00e9gimen racial, apareci\u00f3 de pronto en las primeras planas no por el deleznable&nbsp;<em>apartheid<\/em>, sino por una haza\u00f1a m\u00e9dica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como suele ocurrir, la historia maquill\u00f3 el relato. Barnard qued\u00f3 inscrito como el pionero absoluto de los trasplantes, su nombre se volvi\u00f3 sin\u00f3nimo de audacia quir\u00fargica y Naki, el extraordinario cirujano, se fue en pesera a leer la biblia a su choza sin luz ni agua corriente en uno de los arrabales de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Washkansky sobrevivi\u00f3 18 d\u00edas. Muri\u00f3 no por fallas del coraz\u00f3n trasplantado ni de la cirug\u00eda, sino por una infecci\u00f3n. La medicina hab\u00eda resuelto una parte del problema -c\u00f3mo cambiar el \u00f3rgano-, pero a\u00fan no dominaba del todo la otra -c\u00f3mo hacer que el cuerpo lo aceptara sin rendirse ante cualquier bacteria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hamilton Naki era muy joven cuando lleg\u00f3 a la cirug\u00eda. Uno de los profesores del hospital le pidi\u00f3 que dejara de cortar el pasto y lo ayudara a sostener una jirafa en la que estaba operando. El m\u00e9dico vio la destreza del chico y lo pidi\u00f3 para auxiliar en el laboratorio. Eran los tiempos en que se practicaba en animales y muy pronto Naki se hizo experto en cateterizaci\u00f3n, sutura, intubaci\u00f3n, anestesia y cuidado postoperatorio de las bestias. No encontr\u00e9 evidencias de que hubiera operado en leones o hipop\u00f3tamos, pero s\u00ed llev\u00f3 a cabo trasplantes de h\u00edgado en cerdos. Los estudiantes blancos aprend\u00edan a su lado c\u00f3mo suturar, c\u00f3mo conectar vasos y c\u00f3mo no perder el pulso en el momento decisivo al manejar el bistur\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que decir que Barnard, quien se opon\u00eda al&nbsp;<em>apartheid<\/em>, lo respetaba y lo recib\u00eda en su casa \u2026 siempre que no hubiera peligro de una delaci\u00f3n. Pero si llegaban visitas a conocer al autor del primer trasplante de coraz\u00f3n del mundo, a Hamilton lo mandaban al jard\u00edn. Cuando a Barnard le dio artritis en las manos, los servicios de Naki se hicieron m\u00e1s importantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue ascendido a t\u00e9cnico y posteriormente a t\u00e9cnico&nbsp;<em>senior<\/em>, el nivel m\u00e1s alto que la universidad pod\u00eda otorgarle bajo las leyes del&nbsp;<em>apartheid.<\/em>&nbsp;En una entrevista poco antes de su muerte, Barnard lo llam\u00f3 \u201cuno de los grandes investigadores de todos los tiempos en el campo de los trasplantes de coraz\u00f3n\u201d, y a\u00f1adi\u00f3 que Naki \u201cera mejor artesano que yo, especialmente cuando se trataba de suturar.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hamilton tuvo un papel importante en la formaci\u00f3n de los m\u00e1s de tres mil cirujanos que estudiaron con Barnard. Con la derogaci\u00f3n del&nbsp;<em>apartheid&nbsp;<\/em>en 1991 y la asunci\u00f3n de Nelson Mandela a la presidencia en 1994, recibi\u00f3 el reconocimiento que durante tanto tiempo se le neg\u00f3. La Universidad de Ciudad del Cabo le otorg\u00f3 en 2002 un t\u00edtulo honorario de maestr\u00eda en cirug\u00eda. En 2003, el presidente Thabo Mbeki le concedi\u00f3 la \u201cOrden de Mapungubwe<strong>\u201d<\/strong>, uno de los m\u00e1ximos honores del pa\u00eds. Hoy se le recuerda como h\u00e9roe de Sud\u00e1frica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el 2008 Cristina Karrer y Werner Schweizer estrenaron la pel\u00edcula<em>&nbsp;Coraz\u00f3n oculto<\/em>, que narra la verdadera historia del&nbsp;primer trasplante de coraz\u00f3n humano, enfoc\u00e1ndose en la relaci\u00f3n silenciada por el&nbsp;<em>apartheid&nbsp;<\/em>entre Barnard y&nbsp;Naki. \u00bfLos protagonistas? Los mism\u00edsimos Christiaan Barnard y Hamilton Naki en los roles que tuvieron en la realidad. Hay que verla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este a\u00f1o celebramos el centenario del nacimiento de Hamilton Naki. Vio la primera luz en junio de1926 en Ngcingane, una aldea del Transkei. Para escapar de la pobreza camin\u00f3 a Ciudad del Cabo y encontr\u00f3 empleo como jardinero en el hospital Groote Schuur. Su familia se qued\u00f3 en la aldea y \u00e9l la manten\u00eda con su m\u00edsero salario. No pudo costear la educaci\u00f3n de sus hijos para que siguieran sus pasos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este pasaje luminoso de la medicina, \u00c1ngel de la O escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa cirug\u00eda del 3 de diciembre de 1967 no resolvi\u00f3 el problema de la muerte. Lo desplaz\u00f3. Lo volvi\u00f3 negociable por d\u00edas, por meses, por a\u00f1os. Introdujo una idea inquietante: que el coraz\u00f3n, ese \u00f3rgano cargado de met\u00e1foras, pod\u00eda ser desmontado de su simbolismo y tratado como una pieza reemplazable. No sin riesgos, no sin consecuencias, pero s\u00ed con una precisi\u00f3n que desafiaba siglos de imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn el mismo pa\u00eds donde un hombre no pod\u00eda votar por el color de su piel, otro pod\u00eda vivir unos d\u00edas m\u00e1s con el coraz\u00f3n de alguien m\u00e1s. Esa tensi\u00f3n no es una an\u00e9cdota. Es el n\u00facleo de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPorque aquel 3 de diciembre, en Ciudad del Cabo, no solo se trasplant\u00f3 un \u00f3rgano. Se trasplant\u00f3 una posibilidad. Y como todas las posibilidades verdaderas, vino acompa\u00f1ada de una pregunta que sigue abierta: no qu\u00e9 podemos hacer con la vida, sino qu\u00e9 estamos dispuestos a hacer para prolongarla.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de Armas SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 30 de marzo, 2026.-Final del formulario Este episodio verdadero tuvo lugar el s\u00e1bado 2 de diciembre de 1967 en Ciudad del Cabo, Sud\u00e1frica. Denise Darvall, una chica de 26 a\u00f1os, iba a comprar un pastel para su madre y en el camino la atropellaron. 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